El FMI y el Banco Mundial

26 de septiembre de 2016

El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial son instituciones que forman parte del sistema de las Naciones Unidas y comparten un idéntico objetivo, a saber, mejorar el nivel de vida de los países miembros. Las formas en que encaran la consecución de este objetivo se complementan entre sí: el FMI se ocupa de cuestiones macroeconómicas, mientras que el Banco Mundial se concentra en el desarrollo económico a largo plazo y en la reducción de la pobreza.

¿Cuáles son los fines de las instituciones de Bretton Woods?

El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial fueron creados en una conferencia internacional que se reunió en Bretton Woods, New Hampshire, Estados Unidos, en julio de 1944. Su objetivo era crear un marco para la cooperación económica y el desarrollo que permitiera lograr una econom&iacuate;a mundial más estable y más próspera: meta que sigue siendo fundamental para ambas instituciones, aunque su labor evoluciona constantemente como consecuencia de nuevos acontecimientos y desafíos económicos.

Cometido del FMI: El FMI promueve la cooperación internacional en la esfera monetaria y presta tanto asesoramiento sobre política económica como asistencia técnica para ayudar a los países a que construyan y mantengan una economía sólida. También otorga préstamos y colabora con los países en la formulación de programas destinados a resolver problemas de balanza de pagos cuando no es posible obtener financiamiento suficiente en condiciones accesibles para hacer frente a los pagos netos internacionales. Los préstamos del FMI son de corto plazo y mediano plazo y se financian con las cuotas que aportan sus países miembros. En el personal de la institución predominan los economistas con gran experiencia en política macroeconómica y financiera.

Cometido del Banco Mundial: El Banco Mundial fomenta el desarrollo económico a largo plazo y la reducción de la pobreza proporcionando apoyo técnico y financiero para que los países puedan reformar determinados sectores o poner en práctica proyectos específicos: por ejemplo, de construcción de escuelas y centros de salud, de abastecimiento de agua y electricidad, de lucha contra enfermedades y de protección del medio ambiente. En general, la asistencia se presta durante un período prolongado y se financia tanto con los aportes de los países miembros como mediante la emisión de bonos. Con frecuencia, los funcionarios del Banco Mundial son profesionales especializados en determinados temas, sectores o técnicas.

Marco de cooperación

El FMI y el Banco Mundial colaboran sistemáticamente y en diversos niveles para asistir a los países miembros, y colaboran en varias iniciativas. En 1989, las condiciones de esta cooperación se establecieron en un acuerdo (en inglés) con el fin de asegurar una colaboración eficaz en las esferas en que comparten sus responsabilidades.

Coordinación de alto nivel: Durante las Reuniones Anuales de las Juntas de Gobernadores del FMI y el Banco Mundial, los gobernadores se consultan y presentan la opinión de sus países acerca de cuestiones actuales de las finanzas y la economía internacionales. Las Juntas de Gobernadores deciden la forma en que deben abordarse los problemas económicos y financieros internacionales y establecen prioridades para las organizaciones.

También se reúne un grupo de gobernadores del FMI y el Banco Mundial que integran el Comité para el Desarrollo, cuyas reuniones coinciden con las Reuniones Anuales y de Primavera del FMI y el Banco Mundial. El Comité fue creado en 1974 para orientar a las dos instituciones respecto a problemas críticos de desarrollo y a los recursos financieros que se requieren para promover el desarrollo económico de los países de bajo ingreso.

Deliberaciones de los directivos: El Director Gerente del FMI y el Presidente del Banco Mundial se reúnen con regularidad para deliberar acerca de los temas más importantes. Emiten declaraciones conjuntas y, en ocasiones, preparan artículos para la prensa mundial. Ambos han realizado visitas en conjunto a varias regiones y países.

Colaboración del personal: El personal técnico del FMI y del Banco colabora estrechamente en la asistencia a los países y en cuestiones de política económica relevantes para ambas instituciones. A menudo realizan paralelamente misiones a los países, en las que participan funcionarios de ambas instituciones. La evaluación que realiza el FMI acerca de la situación económica general de un país y de su política económica se utiliza como referencia cuando el Banco considera posibles reformas o proyectos de desarrollo. Análogamente, cuando el FMI asesora acerca de la política económica tiene en cuenta asimismo la asesoría del Banco en materia de reformas estructurales y sectoriales. Los funcionarios de ambas instituciones también cooperan en el ámbito de la condicionalidad en sus respectivos programas crediticios.

La evaluación externa de 2007 dio origen al Plan Ejecutivo Conjunto de Acción (en inglés) para la Colaboración entre el Banco Mundial y el FMI a fin de mejorar aún más la forma en que las dos instituciones trabajan juntas. Equipos de ambas instituciones han iniciado conversaciones con los distintos países a su cargo acerca del programa de trabajo relativo a cuestiones sectoriales de importancia macroeconómica crítica, la división de tareas y los aportes que deben efectuarse el próximo año. El reciente examen de la implementación del Plan Ejecutivo Conjunto de Acción subrayó la importancia de las consultas de equipos conjuntos en los países para fomentar el intercambio de información entre ambas instituciones.

Reducción de la carga de la deuda: El FMI y el Banco Mundial también han colaborado para reducir la carga que impone la deuda externa a los países pobres más endeudados en el marco de la Iniciativa para la Reducción de la Deuda de los Países Pobres Muy Endeudados (PPME) y la Iniciativa para el Alivio de la Deuda Multilateral (IADM). Continúan ayudando a los países de bajo ingreso a alcanzar sus metas de desarrollo sin crear problemas de deuda para el futuro. Los funcionarios del FMI y del Banco elaboraron conjuntamente análisis de países de acuerdo con el marco de sostenibilidad de la deuda creado por ambas instituciones.

Reducción de la pobreza: En 1999, el FMI y el Banco Mundial adoptaron el enfoque del Documento de Estrategia de Lucha contra la Pobreza (DELP) como componente esencial del proceso para obtener alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa para los PPME y como importante ancla del financiamiento concesionario del FMI y el Banco Mundial. Si bien estos documentos siguen constituyendo la base de esta iniciativa, en julio de 2014 y en julio de 2015, respectivamente, el Banco Mundial y el FMI adoptaron nuevos enfoques de participación con los países que ya no requieren la elaboración de un DELP. El FMI racionalizó su requisito sobre la documentación de las estrategias de lucha contra la pobreza para programas respaldados por el Servicio de Crédito Ampliado (SCA) o por el Instrumento de Apoyo a la Política Económica (IAPE).

Preparación del terreno para la agenda 2030 para el desarrollo: Entre 2004 y 2015, el FMI y el Banco Mundial han publicado en forma conjunta el informe Global Monitoring Report (GMR). En este informe anual se han evaluado los avances en el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). En 2015, con la sustitución de los ODM por los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en el marco de la Agenda de 2030 para el desarrollo mundial, el FMI y el Banco Mundial han participado activamente en el esfuerzo mundial para respaldar la agenda para el desarrollo. Ambas instituciones, en base a sus respectivos mandatos, han adoptado nuevas iniciativas para ayudar a los países miembros a lograr sus ODS, y están aunando esfuerzos para mejorar la asistencia que brindan a la comunidad de países miembros, por ejemplo, mediante un mayor apoyo al refuerzo de los sistemas tributarios en los países en desarrollo.

Evaluación de la estabilidad financiera: El FMI y el Banco Mundial también trabajan en forma mancomunada para que el sector financiero de los países miembros sea flexible y esté bien reglamentado. En 1999 se puso en marcha el Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF) con objeto de identificar los puntos fuertes y débiles del sistema financiero de un país y recomendar, en consecuencia, las medidas de política apropiadas.

Puede obtenerse más información en los sitios de ambas instituciones en Internet: www.imf.org y www.bancomundial.org.