El FMI y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

29 de septiembre de 2016

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) son un conjunto de metas mundiales de desarrollo adoptadas por los países miembros de las Naciones Unidas en septiembre de 2015. Los ODS, que sustituyeron a los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), orientarán el programa mundial de desarrollo hasta 2030, y tienen una dimensión universal, más amplia que los ODM, que refleja la idea de que el desarrollo debe ser sostenible desde el punto de vista económico, social y ambiental. El FMI, con su experiencia en cuestiones macroeconómicas y financieras y al ser una institución integrada por países del mundo entero, trabaja con los países miembros para respaldar sus esfuerzos en materia de desarrollo y promueve la estabilidad económica y financiera mundial, un requisito crucial para el éxito de la labor en pro del desarrollo.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Los ODS fueron adoptados oficialmente por los países miembros de las Naciones Unidas durante la Cumbre celebrada en septiembre de 2015 en Nueva York, y sustituyeron los ODM. Los 17 ODS tienen alcance mundial, y están centrados en cinco elementos fundamentales: la gente, el planeta, la paz, la prosperidad y la colaboración. Durante la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre Financiamiento para el Desarrollo, celebrada en Etiopía en julio de 2015, se examinaron los desafíos para movilizar los recursos financieros necesarios para alcanzar los ODS. En dicha Conferencia, los países miembros de las Naciones Unidas suscribieron el Programa de acción de Addis Ababa para adoptar una estrategia de financiamiento sostenible que permita alcanzar los ODS. En diciembre de 2015, en la Cumbre de las Naciones Unidas sobre el Clima celebrada en París, se alcanzó un acuerdo mundial sobre las metas nacionales para la emisión de dióxido de carbono a fin de abordar el cambio climático, en consonancia con la importancia que los ODS atribuyen a la protección del medio ambiente.

El logro de los ODS

Los ODS tienen mayor alcance que los ODM, pues traen aparejado el planteamiento de que el desarrollo debe ser sostenible desde el punto de vista económico, social y ambiental. Para alcanzar los ODS será necesario adoptar medidas que comprenden una amplia gama de aspectos en los ámbitos nacional e internacional.

En el ámbito nacional, los gobiernos deberán esforzarse por crear condiciones macroeconómicas adecuadas y adoptar medidas conducentes a un crecimiento vigoroso y sostenible. Esta labor deberá centrarse en crear instituciones sólidas a fin de fomentar la confianza de los inversionistas, fortalecer las finanzas públicas, lograr un gasto público eficiente y bien focalizado con inversión en infraestructura, mantener niveles sostenibles de deuda, profundizar los mercados financieros así como facilitar el acceso a los mismos salvaguardando la estabilidad financiera, y promover la inclusión y la sostenibilidad ambiental. Además, los gobiernos deberán identificar sus propios objetivos fundamentales de desarrollo y los métodos de financiamiento sostenible para alcanzarlos.

Dado el mayor riesgo que conllevan los efectos de contagio en un mundo cada vez más interconectado, los programas nacionales de desarrollo deberán respaldarse, entre otras maneras reforzando la capacidad para afrontar shocks externos en el ámbito macroeconómico a través de la creación de reservas fiscales y externas.

En el ámbito internacional, para el éxito de los programas nacionales de desarrollo es crucial un entorno externo propicio, con estabilidad económica y financiera, y flujos financieros y comerciales estables. La cooperación internacional es necesaria para lograr la coherencia de las políticas macroeconómicas; asegurarse de que las regulaciones financieras adoptadas en los principales centros financieros se configuran adecuadamente, son compatibles entre sí y se aplican rigurosamente; y crear una sólida red global de seguridad financiera que brinde confianza en la capacidad para satisfacer necesidades imprevistas de liquidez.

El FMI y los ODS

En el marco de su mandato, el FMI está firmemente comprometido a participar en los acuerdos de colaboración mundial a favor de un desarrollo sostenible. El FMI ha identificado también iniciativas específicas destinadas a reforzar de manera decisiva el respaldo que brinda a sus países miembros a medida que estos procuran alcanzar los ODS. En particular, el FMI: 

  • Provee desde julio de 2015 una red de seguridad más amplia para los países en desarrollo. Esta comprende i) un incremento del 50% del acceso a todo el financiamiento concesionario del FMI, y ii) una tasa de interés de 0% para los préstamos que otorga mediante el Servicio de Crédito Rápido, cuyos beneficiarios son países de bajo ingreso afectados por desastres naturales o conflictos.
  • Brinda a los países en desarrollo un mayor respaldo para el fortalecimiento de las capacidades en materia de política y administración tributaria, incluidos, entre otros temas, la tributación internacional. El FMI suministra anualmente asistencia técnica en materia de movilización de ingresos nacionales a más de 100 países, y se ha previsto intensificar la ayuda a los países en desarrollo, inclusive, cuando sea necesario, mediante el suministro de asistencia en materia de cuestiones internacionales y mediante la colaboración que lleva a cabo con otras instituciones financieras internacionales como el Banco Mundial.
  • A través de una iniciativa de respaldo para políticas sobre infraestructura, provee ayuda a países miembros que tratan de aumentar la inversión pública en infraestructura. Esta iniciativa tiene por finalidad profundizar la labor del FMI en materia de asesoramiento sobre política macroeconómica y reforzar las capacidades a fin de ayudar a los países a cerrar brechas importantes de infraestructura sin poner en peligro la sostenibilidad de la deuda pública a mediano plazo. Además, la nueva política del FMI en materia de límites de endeudamiento brinda más flexibilidad para proponer un financiamiento que responda a las necesidades de crecimiento y de inversión manteniendo al mismo tiempo la deuda en un nivel prudente. Varios países en desarrollo ya se han beneficiado de esta política.
  • Presta un respaldo más eficaz a los Estados frágiles y afectados por conflictos a fin de abordar sus problemas particulares y otras necesidades generales y persistentes en materia de fortalecimiento de las capacidades. El Marco de Fortalecimiento de las Capacidades es una iniciativa piloto que tiene por objetivo apoyar los objetivos de fortalecimiento de las instituciones, afianzar el seguimiento de los resultados y reforzar la coordinación con otros socios de una manera más programática. 
  • Profundiza el asesoramiento en materia de política económica en ciertos aspectos relacionados con la inclusión y la sostenibilidad ambiental —ODS fundamentales que en muchos países tienen enorme relevancia— y lo incorpora en sus operaciones. Esta labor ya se está llevando a cabo en 58 países miembros. 

Para profundizar la interacción del FMI con los países miembros relacionada con ODS fundamentales, el personal técnico del FMI ha comenzado recientemente a analizar temas de política económica sobre varias áreas del desarrollo, incluidos los siguientes: 

  • La intensificación de la inclusión económica, financiera y de género mediante medidas tributarias y de gasto que realzan la función redistributiva de la política fiscal al tiempo que se reducen al mínimo sus efectos en los incentivos para trabajar y ahorrar; políticas para mejorar el acceso a los servicios financieros manteniendo al mismo tiempo la estabilidad financiera, y reformas para promover la participación en la economía. 
  • Promover la sostenibilidad del medio ambiente mediante la reforma de los precios de la energía y el agua y la mejora de la capacidad de reacción a fenómenos climáticos.