El FMI y las organizaciones de la sociedad civil

28 de septiembre de 2016

Las organizaciones de la sociedad civil (OSC) son expertas en cuestiones económicas, y su influencia llega a los parlamentos y los gobiernos. Ya se trate de organizaciones nacionales, regionales o internacionales, la forma en que las OSC llevan a cabo sus actividades se ha visto profundamente afectada por la globalización y, cada vez más, recurren a las grandes redes para desarrollar dichas actividades y tratar de influir sobre la política que se aplica a una diversidad de temas. Muchas OSC centran su atención en los temas económicos que configuran la labor básica del FMI y de otros organismos internacionales. El FMI está comprometido a mantener la transparencia de su labor, a explicarse y a escuchar a la gente a la que afecta, y traba relación con las OSC compartiendo información, estableciendo un diálogo y efectuando consultas a nivel tanto mundial como nacional.

¿Qué es la sociedad civil?

En el FMI, la expresión “organización de la sociedad civil" se refiere a toda la gama de asociaciones de ciudadanos que existen prácticamente en todos los países miembros creadas con el objetivo de proporcionar algún beneficio, servicio o influencia política a grupos específicos que integran esa sociedad. Entre otras, cabe mencionar los foros de comercio, las asociaciones confesionales, las organizaciones laborales, los grupos comunitarios, las organizaciones no gubernamentales (ONG), las fundaciones filantrópicas y los centros de investigación y estudio. Por lo general, quedan excluidos todos los poderes del gobierno (organismos públicos y legisladores), las empresas, los partidos políticos y los medios de comunicación.

¿Cuál es la base de esta interrelación entre el FMI y las OSC?

En el curso de los años, el FMI se ha convertido en una institución más transparente y dispuesta a rendir cuentas no solo a los países miembros, sino también al público en general, lo que ha llevado a una interacción más intensa con las OSC y con las legislaturas. Cuando el FMI comenzó a tomar contacto con las OSC en los años ochenta, por lo general lo hacía a nivel mundial y en respuesta a lo que defendían los grupos preocupados por las cuestiones económicas y la justicia social. El vínculo a nivel nacional, sobre todo en los países de bajo ingreso, y a nivel mundial sigue siendo esencial en las relaciones entre el FMI y las OSC.

A medida que han ido evolucionando las políticas del FMI, aumentando la atención que presta a la promoción de la reducción de la pobreza en los países de bajo ingreso por medio de un proceso participativo y el énfasis en la transparencia y la buena gestión de gobierno, las consultas y la comunicación han pasado a formar también parte integral de la labor del FMI en los países. El FMI se ha comprometido a:

  • Actuar con transparencia en todas sus acciones. El diálogo que mantiene con las OSC es una vía de comunicación importante.
  • Fomentar en la institución una cultura de escuchar y aprender. Las OSC pueden poner de manifiesto cuestiones importantes, ofrecer información que complemente los datos oficiales y brindar una perspectiva quizá distinta de la que se tiene en los círculos oficiales.
  • Lograr una mayor identificación de los países con las políticas, condición esencial para lograr la estabilización y concretar las reformas. Un diálogo constructivo con las OSC también ayudará a reforzar el entendimiento mutuo y aumentar el respaldo a las reformas.

A fin de reflejar la importancia que tiene el diálogo con las OSC para la labor del FMI, en 2003 el Director Gerente distribuyó al personal de la institución una Guía para las relaciones del personal con las Organizaciones de la Sociedad Civil que puede consultarse en el sitio del FMI en Internet (http://www.imf.org/external/spanish/index.htm). Las directrices sobre el compromiso con las OSC se actualizaron en 2015, tras celebrar consultas con el personal técnico y las organizaciones de la sociedad civil. Dichas directrices formulan recomendaciones prácticas sobre aspectos que han ido surgiendo en la interacción con estas organizaciones, tanto a nivel mundial como local. Asimismo, la guía alienta al FMI a intensificar sus actividades de comunicación.

¿Cómo interactúa el FMI con las OSC?

Las características de la relación entre las OSC y el FMI siguen evolucionando, pero algunas ocupan un primer plano: el asesoramiento que brinda el FMI en materia de políticas, sobre todo en el caso de los países de bajo ingreso, las repercusiones sociales y ambientales de ese asesoramiento, la deuda, la condicionalidad de los programas, la gestión de gobierno y la transparencia, la desigualdad, la igualdad de género, el cambio climático, la tributación internacional, y la voz y la representación de los países en desarrollo en el FMI y en el Banco Mundial.

A nivel mundial, la relación del FMI con las OSC adopta, entre otras, las siguientes formas:

  • Contactos entre la Gerencia del FMI y los representantes de las organizaciones, ya sea en pequeñas reuniones o en foros más amplios, incluida una reunión de debate abierto con la Directora Gerente durante las Reuniones Anuales.
  • Consultas públicas sobre los documentos de política y estrategia del FMI.
  • Reuniones y seminarios con el personal del FMI y los directores ejecutivos en la sede de la institución y en todo el mundo para analizar cuestiones específicas de política económica o que afecten al país.
  • Invitaciones del FMI para que se colabore en el análisis de sus políticas, asistiendo a seminarios o formulando comentarios sobre los documentos que figuran en su sitio en Internet; un Foro de Políticas para la Sociedad Civil organizado conjuntamente con el Banco Mundial, que se celebra en paralelo con las Reuniones Anuales y las Reuniones de abril de ambas instituciones. Las sesiones abarcan una amplia gama de temas; la mayoría de estos diálogos los organizan las propias OSC.
  • Participación en el Programa de Becas para OSC durante las Reuniones Anuales y de abril.

La Oficina de Evaluación Independiente (OEI) también se mantiene en contacto con estas organizaciones, que participan activamente a la hora de aportar información, comentarios y sugerencias sobre las evaluaciones de la OEI.

En los países, la interacción con las OSC adopta diversas formas. La Directora Gerente del FMI se reúne normalmente con ellas cuando visita un país. En las misiones de supervisión, los funcionarios tienen como principio reunirse con estas organizaciones, por ejemplo, organizaciones laborales y centros de investigación y estudio. En el contexto del diseño y las negociaciones de un programa en países de bajo ingreso, a menudo los integrantes de las misiones se reúnen con OSC que se dedican al proceso consultivo de preparar estrategias de reducción de la pobreza. Además, los representantes residentes del FMI realizan rutinariamente consultas con las OSC.