Ficha Técnica
El FMI y la lucha contra el lavado de dinero y
el financiamiento del terrorismo
1 de septiembre de 2009
“La estabilidad financiera mundial depende de la adopción de medidas colectivas a escala internacional, pero también de la eficacia de los sistemas nacionales. Los regímenes sólidos de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo son un pilar fundamental del sistema internacional de regulación y supervisión, y son un aspecto central de la actual campaña para fortalecer el marco financiero mundial.”
— Murilo Portugal, Subdirector Gerente del FMI
El lavado de dinero es un proceso en el que la fuente ilícita de activos obtenidos o generados a través de actividades delictivas se encubre para disimular el vínculo entre los fondos y la actividad delictiva original. Las actividades terroristas también pueden financiarse con fondos que son producto de actividades ilegales. Los perpetradores de estas actividades están buscando constantemente formas de blanquear los fondos sin que las autoridades puedan detectar la fuente de dichos fondos y su vinculación con delitos subyacentes. En el año 2000, frente a los llamamientos de la comunidad internacional, el FMI amplió sus labores en el ámbito de la lucha contra el lavado de dinero (ALD). A raíz de los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre de 2001, el FMI intensificó sus actividades en ese terreno, ampliándolas para incluir también la lucha contra el financiamiento del terrorismo (LFT). Recientemente, el FMI creó un fondo fiduciario, respaldado por contribuciones de varios donantes, para financiar la asistencia técnica en materia de ALD/LFT.
El lavado de dinero y financiamiento del terrorismo amenazan la estabilidad económica y financiera
La comunidad internacional ha dado prioridad a la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Para el FMI, las posibles consecuencias del lavado de dinero en sus países miembros y en la estabilidad financiera internacional son motivo de especial inquietud
El lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo pueden menoscabar la integridad de las instituciones y los sistemas financieros, desalentar la inversión extranjera y distorsionar los flujos internacionales de capital. En un mundo cada vez más interconectado, los problemas derivados de estas actividades son de alcance mundial, como lo son también los vínculos entre la estabilidad y la integridad financiera. Quienes blanquean el dinero se aprovechan de las diferencias que existen entre las leyes y los sistemas nacionales de prevención, sobre todo en jurisdicciones con controles deficientes o ineficaces a donde es más fácil transferir los fondos. Además, los problemas en un país pueden propagarse rápidamente al resto de la región o a otras partes del mundo.
Un régimen ALD/LFT sólido afianza la integridad y estabilidad del sector financiero, facilitando así la integración de los países en el sistema financiero mundial. Dicho régimen también fortalece la gestión de gobierno y la administración. La integridad de los sistemas financieros nacionales es esencial para la estabilidad macroeconómica y del sector financiero a escala nacional e internacional.
Los regímenes ALD/LFT eficaces se basan en normas internacionales
El Grupo de Acción Financiera sobre el Blanqueo de Capitales (GAFI), un organismo intergubernamental integrado por 34 miembros que fue creado en la Reunión Cumbre del Grupo de los Siete celebrada en 1989 en París, está encargado de elaborar normas de alcance mundial para combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Funciona en estrecha colaboración con otros organismos internacionales fundamentales, como el FMI, el Banco Mundial, Naciones Unidas y organismos regionales tipo GAFI.
Para definir las medidas que los gobiernos nacionales deberían adoptar a fin de aplicar programas eficaces de lucha contra el lavado de dinero, el GAFI formuló y publicó sus 40 Recomendaciones, que constituyen un marco básico, de aplicación universal, de medidas relativas al sistema de justicia penal, el sector financiero, ciertas empresas y profesiones no financieras y mecanismos de cooperación internacional. Esta norma internacional fue sometida a una revisión y actualización minuciosa en 2003. Tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, el GAFI amplió su cometido para abordar, además del lavado de dinero, el financiamiento del terrorismo. En una reunión plenaria extraordinaria del GAFI celebrada en Washington en octubre de 2001 se formularon las 8 Recomendaciones Especiales Contra el Financiamiento del Terrorismo (que posteriormente se ampliaron a nueve), una nueva norma internacional destinada a complementar las 40 Recomendaciones. La labor del GAFI y el FMI en la campaña ALD/LFT ha sido avalada por el G-7 y el G-20, últimamente en el contexto de iniciativas con miras a abordar la crisis financiera internacional de 2008–2009.
La función del FMI en la campaña ALD/LFT
Al ser una institución que colabora con otros organismos y al estar integrada por casi todos los países del mundo, el FMI es un foro natural para compartir información, formular estrategias comunes y promover políticas y normas beneficiosas, todo lo cual es fundamental para combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Asimismo, la amplia experiencia del FMI en la conducción de evaluaciones del sector financiero, el suministro de asistencia técnica en dicho sector y el ejercicio de la supervisión de los sistemas económicos de sus países miembros, ha sido especialmente útil para evaluar la observancia, por parte de los países, de las normas ALD/LFT, y para elaborar programas para ayudar a dichos países a abordar las deficiencias observadas.
Las tareas del FMI en este ámbito, que se remontan a comienzos de 2001, se intensificaron sustancialmente tras los hechos del 11 de septiembre de 2001. En 2004, el Directorio Ejecutivo del FMI acordó incluir las evaluaciones ALD/LFT y de la asistencia técnica como un componente regular de las actividades de la institución. Desde entonces, el FMI ha hecho aportes importantes en este terreno, colaborando con el GAFI y órganos regionales similares, realizando evaluaciones ALD/LFT, suministrando asistencia técnica y contribuyendo a la elaboración y el análisis de las políticas.
El FMI inauguró recientemente un fondo fiduciario, basado en contribuciones de donantes, para financiar la asistencia técnica en materia de ALD/LFT. El Fondo Fiduciario de Donantes Múltiples —el primero en una serie de fondos fiduciarios para fines específicos— empezó a funcionar el 1 de mayo de 2009. Los países miembros del FMI han comprometido más de US$25 millones a lo largo de cinco años para ayudar a fortalecer los regímenes mundiales ALD/LFT, aprovechando la experiencia probada y la infraestructura del FMI. Hasta la fecha, los siguientes países se han comprometido a ayudar a financiar el fondo: Arabia Saudita, Canadá, Corea, Francia, Japón, Kuwait, Luxemburgo, Noruega, los Países Bajos, Qatar, el Reino Unido y Suiza.
