Ficha Técnica
La solidez del sistema financiero
23 de marzo de 2011
Algunos de los aspectos centrales de las crisis financieras de finales de los años noventa y de la reciente crisis financiera mundial fueron la debilidad de las instituciones financieras, la inadecuada regulación y supervisión bancarias y la falta de transparencia. Por este motivo el FMI ha redoblado sus esfuerzos por ayudar a los países a determinar y poner en práctica políticas que creen sistemas financieros sólidos.
¿Por qué es importante la solidez de los sistemas financieros?
Los sistemas financieros resistentes y bien reglamentados son cruciales para la estabilidad económica y financiera en un entorno en el que se han intensificado los flujos de capital. Los sistemas financieros de los países abarcan bancos, mercados de valores, fondos de pensiones, compañías de seguros, el banco central y las autoridades nacionales. Estas entidades, instituciones y mercados ofrecen un marco para la realización de las transacciones económicas y para la conducción de la política monetaria. Además, ayudan a canalizar de manera eficiente el ahorro hacia la inversión. Por consiguiente, un sistema financiero sólido es esencial para sustentar el crecimiento económico. Los problemas en los sistemas financieros pueden reducir la eficacia de la política monetaria, profundizar o prolongar las desaceleraciones de la economía y, si los problemas son a gran escala, desencadenar la fuga de capitales o crear un elevado costo fiscal si hiciera falta sanear las instituciones financieras que atraviesan dificultades. Por otro lado, la abundancia de vínculos financieros y comerciales entre los países significa que las debilidades financieras de un país pueden extenderse rápidamente más allá de sus fronteras. Por eso, la solidez del sistema financiero de un país reviste importancia para la economía de ese país y para la de los países con los que mantiene vínculos comerciales y financieros.
Cómo ayuda el FMI a fomentar la solidez del sistema financiero
El FMI fomenta la solidez de los sistemas financieros de sus miembros mediante sus actividades continuas de supervisión multilateral y bilateral, las características de sus programas de préstamo y el suministro de asistencia técnica. En septiembre de 2005, el FMI y el Banco Mundial publicaron el Financial Sector Assessment Handbook (manual de evaluación del sector financiero) con el objeto de proporcionar información a las autoridades del sector financiero sobre las principales cuestiones y prácticas óptimas relacionadas con la evaluación de los sistemas financieros y la formulación de políticas en este ámbito.
La supervisión bilateral es el proceso de diálogo y asesoramiento de política que el FMI está obligado a ofrecer con regularidad a sus miembros, y que abarca la evolución macroeconómica y financiera y las políticas de cada país. El FMI ha estado trabajando en la mejora del proceso de supervisión fomentando el Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF), una iniciativa conjunta del FMI y el Banco Mundial para brindar a sus países miembros una evaluación completa de sus respectivos sistemas financieros. El FMI también ha profundizado el análisis de temas del sector financiero en el marco de la supervisión más amplia de las economías de los países, conocida como consulta del Artículo IV. Estas medidas tienen como fin identificar mejor las fortalezas y debilidades del sistema financiero y, por ende, reducir la frecuencia e intensidad de los problemas potenciales del sistema financiero.
La supervisión multilateral enfoca la supervisión desde una óptica multinacional o regional. Al estar cada vez más integradas las economías y los sistemas financieros de los países, muchas cuestiones de importancia tienen incidencia en varias jurisdicciones. Con frecuencia lo que ocurre en un país o un sistema financiero repercute en otro. Los ejemplos van desde la propagación de prácticas bancarias prudentes en los grupos financieros multinacionales hasta las crisis financieras internacionales. En Global Financial Stability Report (informe sobre la estabilidad financiera mundial), la estabilidad financiera se enfoca desde una perspectiva multilateral. En el informe se evalúan aspectos fundamentales de la evolución de los mercados financieros con el fin de detectar factores de vulnerabilidad sistémicos. Otro ejemplo de supervisión multilateral es el ejercicio de alerta anticipada que lleva el FMI junto con el Consejo de Estabilidad Financiera. Otros ejemplos son los proyectos de supervisión financiera (como los que se llevan a cabo en América Central y en la región de los países nórdicos y bálticos) y las actividades orientadas a fomentar el desarrollo, la compilación, la divulgación y el uso de los indicadores de solidez financiera.
Los programas respaldados por el FMI suelen incluir medidas de refuerzo de los sistemas financieros de los países miembros. Además de prestar asistencia financiera, el FMI ayuda a los países miembros a identificar y diagnosticar los problemas que presenta el sistema financiero; elabora, junto con el Banco Mundial, estrategias para la reforma sistémica y la reestructuración bancaria, y se asegura de que esas estrategias sean compatibles con las medidas macroeconómicas y estructurales apropiadas y de que se apoyen en ellas. Entre los programas con importantes componentes relativos al sector financiero se pueden citar los casos de Islandia y Hungría.
La asistencia técnica que presta el FMI ayuda a los países miembros a instrumentar determinadas medidas que fortalecerán su infraestructura financiera. La asistencia puede incluir capacitación y asesoramiento para la mejora de la gestión monetaria y fiscal; desarrollo de los mercados cambiarios y de capital; diseño de sistemas de pagos y mecanismos de garantía de depósitos; desarrollo del marco jurídico para la banca, así como de las reglas de prudencia y la capacidad de supervisión; y estrategias para la gestión y resolución de crisis.
