Ficha Técnica
La solidez del sistema financiero
28 de septiembre de 2012
Algunos de los aspectos centrales de las crisis financieras de finales de los años noventa y de la reciente crisis financiera mundial fueron la debilidad de las instituciones financieras, la inadecuada regulación y supervisión bancarias y la falta de transparencia. Por este motivo el FMI ha redoblado sus esfuerzos por ayudar a los países a determinar y poner en práctica políticas que creen sistemas financieros sólidos.
¿Por qué es importante la solidez de los sistemas financieros?
Los sistemas financieros de los países abarcan bancos, mercados de valores, fondos de pensiones, compañías de seguros, infraestructuras de mercado, el banco central y autoridades regulatorias y supervisoras. Estas instituciones y mercados ofrecen un marco para la realización de las transacciones económicas y para la conducción de la política monetaria. Además, ayudan a canalizar de manera eficiente el ahorro hacia la inversión, sustentando así el crecimiento económico. Como lo han demostrado las crisis, los problemas en los sistemas financieros pueden socavar la eficacia de la política monetaria, exacerbar las desaceleraciones de la economía y desencadenar la fuga de capitales o crear un elevado costo fiscal si hiciera falta sanear las instituciones financieras que atraviesan dificultades. Además, como los vínculos financieros y comerciales entre los países son cada vez más estrechos, los shocks financieros de una jurisdicción pueden extenderse rápidamente más allá de las fronteras nacionales. Por lo tanto, los sistemas financieros resistentes y bien reglamentados son cruciales para la estabilidad económica y financiera tanto nacional como internacional.
Cómo ayuda el FMI a fomentar la solidez del sistema financiero
El FMI fomenta la solidez de los sistemas financieros de sus miembros mediante sus actividades continuas de supervisión multilateral y bilateral, las características de sus programas de préstamo y el suministro de asistencia técnica.
La supervisión bilateral es el proceso de diálogo y asesoramiento de política que el FMI está obligado a ofrecer con regularidad a todos sus miembros, que abarca su evolución macroeconómica y financiera y sus políticas, y que se conoce como Consultas del Artículo IV. Para profundizar la cobertura de las cuestiones relacionadas con el sistema financiero como parte de este proceso, el FMI creó en 1999 el Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF), a fin de brindar a sus países miembros una evaluación completa de sus respectivos sistemas financieros. Las evaluaciones del PESF en los países de mercados emergentes y en desarrollo se llevan a cabo conjuntamente con el Banco Mundial, que aporta la perspectiva del desarrollo. Estas medidas tienen como fin identificar mejor las fortalezas y debilidades del sistema financiero y, por ende, reducir la frecuencia e intensidad de los problemas potenciales del sistema financiero.
La supervisión multilateral enfoca la supervisión desde una óptica multinacional o mundial. De hecho, al estar cada vez más integradas las economías y los sistemas financieros, muchas cuestiones de importancia tienen incidencia en varias jurisdicciones, y con frecuencia lo que ocurre en un país o un sistema financiero repercute en otro. En Global Financial Stability Report (informe sobre la estabilidad financiera mundial), la estabilidad financiera se enfoca desde una perspectiva multilateral. En el informe se evalúan novedades y riesgos fundamentales de los mercados financieros con el fin de detectar factores de vulnerabilidad sistémicos. Otros ejemplos de supervisión multilateral son el ejercicio de alerta anticipada que lleva el FMI junto con el Consejo de Estabilidad Financiera, y los proyectos de supervisión financiera en América Central, la Unión Económica y Monetaria del África Occidental y la Unión Europea.
Los programas respaldados por el FMI suelen incluir medidas de refuerzo de los sistemas financieros de los países miembros. Además de prestar asistencia financiera, el FMI ayuda a los países miembros a identificar y diagnosticar los problemas que presenta el sistema financiero; elabora estrategias para la reforma sistémica y la reestructuración bancaria, y se asegura de que esas estrategias sean compatibles con las medidas macroeconómicas y estructurales apropiadas y de que se apoyen en ellas. Entre los programas con importantes componentes relativos al sector financiero se pueden citar los casos de Grecia, Islandia y Hungría.
La asistencia técnica que presta el FMI ayuda a los países miembros a instrumentar reformas específicas para desarrollar y fortalecer sus sistemas financieros. La asistencia puede incluir capacitación y asesoramiento para la mejora de la gestión monetaria y fiscal; desarrollo de los mercados cambiarios y de capital; diseño de sistemas de pagos y mecanismos de garantía de depósitos; desarrollo de los marcos jurídicos, regulatorios y de supervisión que rigen las actividades de las instituciones financieras; y estrategias para la gestión y resolución de crisis.
