Ficha Técnica
Respuesta del FMI a la crisis financiera mundial
18 de septiembre de 2012
Desde el estallido de la crisis económica mundial en 2007, el FMI se ha movilizado en numerosos frentes para brindar respaldo a sus 188 países miembros. Incrementó y desplegó la potencia de fuego de sus préstamos, aprovechó su experiencia en diferentes países para ofrecer soluciones de política económica e inició procesos de reforma orientados a responder mejor a las necesidades de los países.
Creación de un cortafuegos frente a la crisis. Para atender las crecientes necesidades de financiamiento de los países golpeados por la crisis financiera mundial y ayudar a reforzar la estabilidad económica y financiera mundial, el FMI ha aumentado considerablemente sus recursos crediticios desde el estallido de la crisis mundial. Y lo ha hecho obteniendo compromisos de aumentar las subscripciones de cuotas de los países miembros —que son la principal fuente de financiamiento del FMI— y firmando acuerdos de préstamo temporales con los países miembros, incluidos los recientes compromisos por un total de US$456 millones.
Incremento del crédito para enfrentar la crisis. El FMI ha puesto a punto su marco crediticio general para adaptarlo mejor a las necesidades de los países y hacer mayor hincapié en la prevención de crisis, y ha simplificado las condiciones para otorgar los préstamos. Desde el inicio de la crisis, ha comprometido más de US$300.000 millones en préstamos para los países miembros.
Asistencia para los más pobres del mundo. El FMI emprendió una reforma sin precedentes de sus políticas para los países de bajo ingreso y cuadruplicó el crédito concesionario otorgado.
Agudización del análisis y el asesoramiento de política económica del FMI. La labor de seguimiento, elaboración de proyecciones y asesoramiento de política económica del FMI, sustentada en su perspectiva mundial y la experiencia ganada en crisis anteriores, ha concitado un alto nivel de demanda. El FMI también participa en los esfuerzos que se están realizando para extraer lecciones de la crisis en lo relacionado con las políticas, la regulación y la reforma de la arquitectura financiera mundial, por ejemplo a través de su colaboración con el Grupo de los Veinte (G-20) países industrializados y de mercados emergentes.
Reforma de la estructura de gobierno del FMI. Para reforzar su legitimidad, en noviembre de 2010, el FMI se comprometió a realizar reformas de gran alcance en su estructura de gobierno para reflejar la importancia creciente de los países de mercados emergentes. Las reformas, cuya entrada en vigor está prevista para octubre de 2012, también aseguran que países en desarrollo más pequeños conserven su influencia en el FMI.
Reforma del marco crediticio del FMI
Como parte de la labor orientada a brindar un mayor respaldo a los países durante la crisis económica mundial, el FMI reforzó su capacidad crediticia y aprobó una importante reestructuración de sus mecanismos de crédito, ofreciendo montos más elevados y adaptando las condiciones de los préstamos al diverso grado de solidez y las circunstancias de los países.
Línea de crédito para economías con desempeño sólido. La Línea de Crédito Flexible (LCF) (i), creada en abril de 2009 y reforzada (i) en agosto de 2010, es un instrumento de crédito destinado a países en que las variables fundamentales de la economía son muy sólidas, y un mecanismo de seguro para la prevención de crisis. Una vez que el país ha recibido la aprobación correspondiente para utilizar la línea de crédito, no se le imponen condiciones de política. En el marco de la LCF, Colombia, México (i) y Polonia (i) han obtenido, en conjunto, un acceso de más de US$100.000 millones (que no se han utilizado). Se ha observado que el uso de la LCF ha dado lugar a menores costos de endeudamiento y a un mayor margen de maniobra para adoptar medidas de política.
Acceso a liquidez en condiciones flexibles. La intensificación de la tensión a escala regional o mundial puede afectar a países con pocas probabilidades de verse expuestos al riesgo de crisis. En épocas de tensión, proporcionar rápidamente un nivel suficiente de liquidez a corto plazo a los países afectados indirectamente por la crisis podría reafirmar la confianza del mercado, limitar el contagio y reducir el costo global de las crisis. La Línea de Precaución y Liquidez está concebida para satisfacer las necesidades de liquidez de los países miembros con fundamentos económicos sólidos pero que siguen presentando aspectos de vulnerabilidad. Macedonia y Marruecos han utilizado la LPL.
Reforma de las condiciones del crédito del FMI. Se dejaron de aplicar los criterios de ejecución estructurales respecto de todos los préstamos del FMI, incluidos los programas establecidos con los países de bajo ingreso. Las reformas estructurales seguirán formando parte de los programas respaldados por el FMI, pero están más centradas en ámbitos esenciales para la recuperación de un país.
Hincapié en la protección social. El FMI está ayudando a los gobiernos a proteger y hasta aumentar el gasto social, incluida la asistencia social. En particular, el FMI está impulsando la adopción de medidas de aumento del gasto y mejora de la focalización de los programas de protección social que puedan mitigar el efecto de la crisis en la población más vulnerable.
Asistencia para los más pobres del mundo
En respuesta a la crisis financiera mundial, el FMI emprendió una reforma sin precedentes de sus políticas para los países de bajo ingreso. En consecuencia, los programas del FMI son ahora más flexibles y se adaptan mejor a las necesidades de cada país de bajo ingreso, caracterizándose por la condicionalidad simplificada, un nivel más alto de concesionalidad y su mayor hincapié en salvaguardar el gasto social.
Incremento de los recursos. Los recursos a disposición de los países de bajo ingreso a través del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza durante el período 2009–2014 se aumentaron a US$17.000 millones, conforme a la exhortación realizada por los dirigentes del G‑20 en abril de 2009 de duplicar la capacidad del FMI de otorgar crédito concesionario y ofrecer un financiamiento concesionario adicional de US$6.000 millones en los próximos dos a tres años. En 2009, el crédito concesionario concedido por el FMI a países de bajo ingreso ascendió a US$3.800 millones, lo que aproximadamente cuadriplica los niveles históricos. En 2010 y 2011, el crédito concesionario alcanzó US$1.800 millones y US$1.900 millones, respectivamente.
Más flexibilidad.En parte debido a la crisis, el FMI ha tenido en cuenta mayores déficits y niveles de gasto, y ha flexibilizado sus programas de asistencia financiera. En el promedio de toda África subsahariana, los déficits fiscales se ampliaron alrededor de 2% del PIB en 2009.
Creación de un Fondo Fiduciario para el Alivio de la Deuda después de una Catástrofe (FFADC). Esto permite al FMI sumarse a los esfuerzos internacionales de alivio de la deuda de los países muy pobres que sufran los estragos de las catástrofes naturales más grandes. El alivio de la deuda financiado por el FFADC ascendió a US$268 millones en 2010.
Creación de un cortafuegos frente a la crisis
Como parte fundamental de los esfuerzos encaminados a superar la crisis financiera mundial, en abril de 2009, el Grupo de los Veinte países industrializados y de mercados emergentes (G‑20) acordó aumentar los recursos obtenidos en préstamo a disposición del FMI (que complementan los recursos provenientes de las cuotas) en hasta US$500.000 millones (triplicando el total de recursos, de unos US$250.000 millones antes de la crisis) para apuntalar el crecimiento de los países de mercados emergentes y en desarrollo.
En abril de 2010, el Directorio Ejecutivo adoptó la propuesta de ampliar y flexibilizar los Nuevos Acuerdos para la Obtención de Préstamos (NAP), que se ampliaron hasta un monto de unos 367.500 millones de DEG (alrededor de US$560.000 millones), y contaron con la participación de 13 nuevos países e instituciones, incluidos varios países de mercados emergentes que hicieron aportes considerables a esta cuantiosa ampliación. El 15 de noviembre de 2011, el Banco Nacional de Polonia se unió al mecanismo de los NAP, que alcanzó así un total de unos 370.000 millones de DEG (aproximadamente US$570.000 millones) y de 14 nuevos participantes (tras la adhesión de todos los participantes nuevos).
En diciembre de 2011, los países miembros de la zona del euro se comprometieron a aportar al FMI recursos adicionales de hasta 150.000 millones de euros (unos US$200.000 millones). En enero de 2012, tras la solicitud realizada el año pasado a través del Comité Monetario y Financiero Internacional por los países miembros del FMI, y el respaldo general de los dirigentes del G-20 en la cumbre de Cannes, el Directorio Ejecutivo del FMI analizó la suficiencia de los recursos del FMI, con miras a aumentarlos mediante nuevos préstamos bilaterales. Los países miembros han comprometido US$456.000 millones en recursos adicionales para incrementar la potencia de fuego del FMI.
La Decimocuarta Revisión General de Cuotas, aprobada en diciembre de 2010, duplicará los recursos permanentes del FMI a 476.800 millones de DEG (unos US$737.000 millones). Su entrada en vigor está prevista para las Reuniones Anuales de 2012. El mecanismo crediticio de los NAP se reducirá de un monto de 370.000 millones de DEG a 182.000 millones de DEG, lo que se pondrá en vigor cuando los participantes paguen los aumentos de cuotas dispuestas en el marco de la Decimocuarta Revisión.
Además de ampliar la capacidad de préstamo del FMI, en 2009, los países miembros acordaron realizar una asignación general de DEG equivalente a US$250.000 millones y, en consecuencia, los DEG aumentaron casi 10 veces. Ello representa un incremento considerable de las reservas propias para muchos países, incluidos los de bajo ingreso.
Agudización del análisis y el asesoramiento de política económica del FMI
El FMI trabaja de cerca con los gobiernos y otras instituciones internacionales para intentar evitar crisis.
El análisis de los riesgos se ha reforzado, entre otras cosas, partiendo de una perspectiva internacional, y se están llevando a cabo ejercicios de alerta anticipada, conjuntamente con el Consejo de Estabilidad Financiera. Se están fortaleciendo los análisis sobre las vinculaciones entre la economía real, el sector financiero y la estabilidad externa. También se está trabajando para catalogar y comprender los efectos que tiene la creciente interconexión financiera y comercial en la supervisión (entre ellos, los efectos de contagio y la manera en que las políticas económicas de un país pueden afectar a los demás) y en el crédito a fin de reforzar la red de seguridad mundial.
Una reforma de la estructura de gobierno del FMI que refleje mejor la economía mundial
Un tema de máxima prioridad respecto de la legitimidad y eficacia del FMI ha sido la concreción de la reforma de la estructura de gobierno.
El 15 de diciembre de 2010, en el marco de la Decimocuarta Revisión General de las Cuotas, la Junta de Gobernadores aprobó reformas de gran alcance de la estructura de gobierno del FMI. El programa comprende una duplicación de las cuotas, que dará lugar a una redistribución de más de 6 puntos porcentuales de las cuotas relativas hacia los países de mercados emergentes y en desarrollo dinámicos, al mismo tiempo que se protegen las acciones con derecho de voto de los países más pobres. La reforma también dará origen a un Directorio Ejecutivo más representativo y compuesto solamente por directores ejecutivos electos.
Para entrar en vigor, una enmienda al Convenio Constitutivo deberá ser aceptada por tres quintos de los países miembros que tengan un 85% del total de votos, y los países miembros que al 5 de noviembre de 2010 tenían un mínimo del 70% del total de las cuotas deberán dar su consentimiento al aumento de sus cuotas.
El programa acordado se basa en las reformas relativas a las cuotas y la representación acordadas en abril de 2008 y en vigor desde el 3 de marzo de 2011. En virtud de estas reformas, se aumentó la cuota de 54 países miembros, siendo China, Corea, India, Brasil y México los países que se beneficiarán de los mayores incrementos. En el caso de otros 135 miembros, entre ellos países de bajo ingreso, se producirá un aumento del número de votos como resultado del aumento de los votos básicos, que seguirán siendo un porcentaje fijo del total de votos. Combinada con la Decimocuarta Revisión, la redistribución de las cuotas relativas a favor de los países de mercados emergentes y en desarrollo dinámicos será de 9 puntos porcentuales.
(i) Inglés
