Ficha Técnica
El financiamiento del crédito concesionario del FMI a los países de bajo ingreso
21 de diciembre de 2012
Para ayudar a reforzar el apoyo que brinda a los países de bajo ingreso, el FMI reestructuró sus servicios de crédito concesionario a fin de flexibilizarlos y atender la creciente demanda de asistencia financiera en países necesitados. Estos cambios entraron en vigor en enero de 2010. Una vez movilizados los montos adicionales para préstamos y subsidios, los recursos a disposición de los países de bajo ingreso ascenderán a US$17.000 millones hasta 2014–15.
Para ayudar a reforzar el apoyo que brinda a los países de bajo ingreso, el FMI reestructuró sus servicios de crédito concesionario a fin de flexibilizarlos y atender la creciente demanda de asistencia financiera en países necesitados. Estos cambios entraron en vigor en enero de 2010. Una vez movilizados los montos adicionales para préstamos y subsidios, los recursos a disposición de los países de bajo ingreso ascenderán a US$17.000 millones hasta 2014–15.
El 23 de julio de 2009, el Directorio Ejecutivo del FMI aprobó reformas exhaustivas de los servicios de crédito concesionario que el FMI pone a disposición de los países de bajo ingreso. Estas reformas crearon una nueva arquitectura más flexible y mejor adaptada a la creciente diversidad de estos países y sus necesidades. Como parte del programa de reforma, el Directorio Ejecutivo también aprobó un nuevo marco de financiamiento concesionario y convirtió la Cuenta Fiduciaria SCLP-SSE en el nuevo Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (FFCLP). Estas reformas entraron en vigor el 7 de enero de 2010, cuando dieron su consentimiento todos los actuales prestamistas y las partes que contribuían subsidios a la Cuenta Fiduciaria SCLP-SSE.
Nueva arquitectura
Los elementos básicos de la nueva arquitectura de los servicios para los países de bajo ingreso son los siguientes:
- Tres nuevos mecanismos en los que se consolida la oferta de crédito concesionario del FMI: el Servicio de Crédito Ampliado (SCA) para proporcionar apoyo flexible a mediano plazo; el Servicio de Crédito Stand-By (SCS) para atender las necesidades a corto plazo y de carácter precautorio; y el Servicio de Crédito Rápido (SCR) para proporcionar apoyo de emergencia.
- Una nueva estructura de tasas de interés que vincula las tasas de interés concesionarias de los préstamos en el marco del FFCLP con la tasa de interés del DEG y exámenes periódicos. Además, se aprobó un alivio excepcional en el pago de las tasas de interés para todos los países de bajo ingreso: una tasa de interés igual a cero para todos los préstamos concesionarios hasta el final de diciembre de 2011 y el subsidio de la tasa de cargos igual a cero para la asistencia de emergencia para catástrofes naturales y a países en situación de posconflicto (AECNA/AEPSP) hasta finales de enero de 2012. Posteriormente el alivio excepcional de la tasa de interés se prorrogó en dos ocasiones, por un total de tres años más, hasta finales de 2014.
- Mayor flexibilidad del marco de financiamiento concesionario. La Cuenta General de Préstamos (CGP) y la Cuenta General de Subsidios (CGS) fueron establecidas para recibir y proporcionar financiamiento para todos los servicios financieros del FFCLP, y se establecieron cuentas especiales de préstamos y de subsidios que permitirán a los donantes expresar sus preferencias y destinar sus contribuciones a determinados servicios. Esta función, junto con la actual Cuenta de Reservas sirve de garantía a los prestamistas por todos los préstamos pendientes del FFCLP. La Cuenta de Subsidios del SSE se mantuvo provisionalmente para subsidiar los actuales préstamos del SSE mientras se llevaban a cabo las reformas de los servicios para los países de bajo ingreso, y posteriormente fue cerrada en mayo de 2010 una vez que se agotaran sus recursos (gráfico 1):

Proyecciones de demanda
La crisis financiera internacional ha asestado un duro golpe a los países de bajo ingreso, cuya posición externa se deterioró significativamente en muchos casos. Además, en abril de 2009 los líderes del G-20 solicitaron duplicar la capacidad de préstamos concesionarios del FMI y proporcionar US$6.000 millones (DEG 4.000 millones) para financiamiento concesionario adicional en el transcurso de los dos o tres años siguientes. En este contexto, en el momento de la reforma de los servicios para los países de bajo ingreso, la demanda total proyectada de préstamos en el marco del FFCLP para el período 2009–14 ascendía a DEG 11.300 millones (alrededor de US$17.000 millones) (cuadro 1). Esas proyecciones tenían en cuenta la duplicación de los límites de acceso aprobada por el Directorio Ejecutivo en abril de 2009 y las implicaciones de la nueva arquitectura de servicios financieros.

Nuevo programa financiero
Se aprobó asimismo un programa financiero de recursos para préstamos y subsidios con el fin de reforzar la capacidad de préstamos concesionarios del FMI a DEG 11.300 millones hasta 2014. Teniendo en cuenta los recursos disponibles para préstamos, el programa prevé nuevas contribuciones para préstamos por un monto de DEG 9.000 millones para atender la demanda proyectada. Después de que el Directorio avalara en marzo de 2010 un régimen voluntario de conversión de los préstamos en efectivo que exigiría una reserva de liquidez equivalente al 20% de los préstamos pendientes de pago, la meta para la movilización de nuevos recursos para préstamos se elevó consiguientemente a DEG 10.800 millones. Gracias al régimen de conversión en efectivo, los préstamos pendientes en el marco del FFCLP podrían pagarse inmediatamente a los prestamistas que participan en el régimen en el caso de una necesidad de balanza de pagos.
Se estimó que los recursos necesarios para subsidiar enteramente el crédito proyectado ascendían a DEG 2.500 millones (al valor neto actualizado de fines de 2008), o US$4.700 millones en efectivo (cuadro 2). Eso cubriría el crédito proyectado de DEG 11.300 millones a mediano plazo, así como el costo estimado del alivio provisional de los intereses hasta fines de 2011. Teniendo en cuenta los recursos disponibles para subsidios en el momento de la reforma de los servicios para los países de bajo ingreso, habría que movilizar alrededor de DEG 1.500 millones (US$2.800 millones en efectivo) en recursos adicionales para subsidios.
- Nuevas contribuciones bilaterales. Dado el papel crítico que desempeñaron las contribuciones bilaterales para subsidios en el pasado, el Directorio Ejecutivo acordó que deben seguir siendo un componente importante del nuevo programa de financiamiento. Consciente de las limitaciones presupuestarias de muchos países, el Directorio fijó como meta nuevas contribuciones en esta categoría por un valor de DEG 200 millones a DEG 400 millones (al valor neto actualizado de fines de 2008).
- Postergación del reembolso del FFCLP a la CRG. Se convino en transferir de la Cuenta de Reservas del FFCLP a la nueva Cuenta General de Subsidios del FFCLP un monto equivalente a los gastos de operación del FFCLP, durante un período de tres años a partir del ejercicio 2010, en lugar de la Cuenta de Recursos Generales (CRG) del FMI. Como un aspecto básico del nuevo modelo de ingresos, el Directorio Ejecutivo decidió reanudar la práctica de larga data de reembolsar a la CRG los costos derivados de la administración del FFCLP. Según las proyecciones de ese momento, se prevé que la postergación del reembolso de los costos del FFCLP a la CRG y la transferencia de un monto equivalente a la Cuenta General de Subsidios del FFCLP generarían recursos para subsidios por un valor de aproximadamente DEG 150 millones a DEG 200 millones.
- Uso de los recursos de la Cuenta de Reservas del FFCLP. Se acordó una transferencia de DEG 620 millones (al valor neto actualizado de fines de 2008) de los recursos de la Cuenta de Reservas del FFCLP. De acuerdo con el análisis, la transferencia de este monto dejaría suficientes recursos en la Cuenta de Reservas del FFCLP para que pueda autosustentar su capacidad de subsidio anual de unos DEG 700 millones después de 2014–15.
- Uso de recursos vinculados a las ventas de oro. El Directorio Ejecutivo aprobó el uso de los recursos obtenidos de las ventas de oro para generar subsidios equivalentes a entre DEG 500 millones y DEG 600 millones (al valor neto actualizado de fines de 2008). Se convino en que, al comienzo, esta estrategia implicaría el uso de las ganancias extraordinarias de las ventas de oro a un precio promedio que supere los US$850 por onza en primera instancia. Esta estrategia permitiría mantener la parte principal del producto de las ventas de oro y, por ende, implementar el nuevo modelo de ingresos del FMI.
Movilización de recursos
La mayoría de los recursos para préstamos que se buscaban en el marco del programa financiero de 2009 ya han sido obtenidos, pero aún se necesitan compromisos adicionales por un monto de aproximadamente DEG 1.000 millones para alcanzar la suma fijada como meta.
Al 30 de noviembre de 2012, un total de 14 países miembros habían comprometido DEG 9.800 millones en nuevos recursos para préstamos, frente a una meta de DEG 10.800 millones. Se han firmado nuevos acuerdos de préstamo por un total de DEG 9.500 millones con 13 prestatarios (cuadros 3 y 4).
Un total de 26 países miembros hasta ahora han comprometido recursos adicionales para subsidios por un total del DEG 214 millones, monto que se sitúa por encima del tope inferior del rango fijado como meta para la captación de subsidios bilaterales de DEG 200 millones a DEG 400 millones (al valor neto actualizado de fines de 2008) (cuadro 5). Aún es necesario conseguir compromisos adicionales de recursos bilaterales para subsidios para completar el programa financiero acordado.

En febrero de 2012, el Directorio Ejecutivo aprobó una distribución parcial de la reserva general del FMI a los países miembros equivalente a DEG 700 millones, atribuible en parte a las ganancias extraordinarias obtenidas de las recientes ventas de oro, y ahora se requiere la confirmación de los compromisos por parte de los países miembros. La distribución, que forma parte del programa financiero acordado en 2009 a favor de los países de bajo ingreso con el que se pretende obtener recursos adecuados para el FFCLP, se llevó a cabo en octubre de 2012, tras recibir de los países miembros seguridades satisfactorias de que harían nuevas contribuciones para subsidios del FFCLP equivalentes a por lo menos 90% del monto de la distribución (DEG 630 millones).

En sus deliberaciones del 28 de septiembre de 2012, el Directorio Ejecutivo aprobó la distribución de las reservas generales del FMI atribuidas al remanente de utilidades extraordinarias de las ventas de oro como parte de una estrategia para asegurar la sostenibilidad del FFCLP a más largo plazo. Se prevé que esta estrategia será robusta en una amplia gama de escenarios —a corto, mediano y largo plazo— y se fundamenta en tres pilares: i) una capacidad de crédito promedio anual básica de alrededor de DEG 1.250 millones financiada con los rendimientos de las inversiones de los recursos del FFCLP; ii) medidas para contingencias —tales como la obtención de crédito bilateral, la suspensión del reembolso a la CRG de los gastos administrativos del FFCLP y modificaciones de las políticas de acceso, crédito, tasas de interés y habilitación a fin de reducir la necesidad de obtener nuevos recursos para subsidios— que pueden activarse en períodos en que las necesidades de financiamiento promedio superen sustancialmente la dotación de fondos básica durante un período prolongado, y iii) la expectativa de que toda modificación futura de los servicios de crédito para países de bajo ingreso se diseñará de manera congruente con el mantenimiento de la autosostenibilidad. En este contexto, el Directorio aprobó la distribución a los países miembros de DEG 1.750 millones de las reservas generales atribuibles al remanente de utilidades extraordinarias de las ventas de oro. Esta distribución se realizará únicamente una vez que los miembros hayan dado seguridades satisfactorias de que se transferirán o de que se suministrarán por otra vía al FFCLP fondos nuevos equivalentes como mínimo a 90% del monto distribuido.
Operaciones del FFCLP
El FFCLP ha estado en pleno funcionamiento desde que entraron en vigor las reformas de los servicios para los países de bajo ingreso en enero de 2010. Se han aprobado compromisos de préstamo para países de bajo ingreso en el marco de los tres servicios del FFCLP. A fines de agosto de 2012, los nuevos compromisos (incluidos los aumentos) en el marco del SCA ascendieron a DEG 3.300 millones, y los compromisos en el marco del SCS y el SCR ascendieron a DEG 400 millones y DEG 200 millones, respectivamente. Los recursos en forma de préstamos y subsidios se han puesto a disposición de todas las cuentas de préstamos y subsidios del FFCLP. En vista del cierre de la Cuenta de Subsidios del SCS en mayo de 2010, los recursos en la Cuenta de Subsidios del SCA están ahora disponibles para atender las necesidades de subsidio de los préstamos en el marco del Servicio para Shocks Exógenos (SSE).

El monto de nuevos préstamos concesionarios a los países de bajo ingreso en 2009, equivalente a DEG 2.500 millones (US$3.800 millones), se ajusta en términos generales a las proyecciones. Sin embargo, debido en parte a la recuperación de muchos países de bajo ingreso tras la crisis financiera mundial, la demanda de financiamiento en 2010 y 2011 se moderó a DEG 1.200 millones por año. A finales de agosto los nuevos compromisos asumidos en 2012 ascendían a DEG 1.400 millones.
Al entrar en vigor la decisión aprobada por el Directorio Ejecutivo en septiembre de 2012, se prevé que las cuentas de subvención del FFCLP aumentarán, como mínimo, en DEG 1.575 millones (90% de la distribución). Utilizando estos recursos y siempre y cuando se complete el programa de financiamiento acordado en 2009 para los países de bajo ingreso, el FFCLP podría respaldar préstamos por un monto de alrededor de DEG 2.200 millones cada año en 2013–14 y de alrededor de DEG 1.100 millones posteriormente. No obstante, según las proyecciones actuales del personal técnico del FMI, se prevé que la demanda será significativamente más baja que esta capacidad máxima en los próximos dos años. Si se aplica el principio de autosostenibilidad a partir de 2013, incorporando la capacidad restante en el marco del programa financiero acordado en 2009 para los países de bajo ingreso, así como los recursos vinculados con el remanente de las utilidades extraordinarias de las ventas de oro, la capacidad de autosostenibilidad aumentará alrededor de DEG 1.250 millones, lo que podría considerarse como la dotación básica para que el FFLCP pueda autosustentarse.

