Ficha Técnica
Préstamos del FMI frente a las crisis
30 de septiembre de 2012
Las crisis económicas y financieras se pueden manifestar de muchas formas. El FMI proporciona respaldo financiero a los países golpeados por crisis con el fin de darles margen de maniobra para implementar políticas correctivas orientadas a restablecer la estabilidad y el crecimiento económico. Dado que el panorama financiero mundial ha sufrido una gran transformación en los últimos años, los instrumentos de préstamo del FMI han evolucionado para satisfacer las necesidades cambiantes tanto de los países emergentes como de los países de bajo ingreso.
¿Por qué se producen las crisis?
Las causas de las crisis económicas y financieras son variadas y complejas. Entre los factores principales cabe destacar la debilidad de los sistemas financieros nacionales; los elevados y persistentes desequilibrios externos o internos (entre ellos, los déficits fiscales o en cuenta corriente, o ambos); los altos niveles de deuda externa o pública; los tipos de cambio fijos a niveles inadecuados; los efectos de contagio entre países como resultado de crisis económicas y financieras; los desastres naturales; los conflictos armados, o fuertes vaivenes de los precios de las materias primas esenciales, como los alimentos y los combustibles.
Los shocks exógenos, que pueden ser desde un desastre natural hasta un shock de los términos de intercambio o de la demanda externa, son una causa común de dificultades económicas. Esto es especialmente cierto en países de bajo ingreso con limitadas capacidades para invertir en la prevención de desastres y que dependen de un número limitado de productos de exportación, principalmente bienes primarios.
Las crisis pueden adoptar muchas formas:
Las crisis externas pueden caracterizarse por graves dificultades de balanza de pagos, que suelen provocar presiones sobre la moneda, una fuerte disminución de la demanda de los consumidores y de la inversión de las empresas, un aumento del desempleo y una reducción de los ingresos. Las crisis suelen ir acompañadas de mayor incertidumbre en los mercados financieros y de caídas de los precios de las acciones, los bonos y, muchas veces, del valor de la moneda nacional.
Las crisis financieras pueden originarse en el sector financiero o afectarlo, y pueden ser causadas o ir acompañadas por un aumento de la incertidumbre en los mercados financieros, lo cual lleva a descensos de los precios de las acciones y los bonos. También pueden ser causadas o dar lugar a dificultades en los bancos y los sistemas de pagos, perjudicando al sector real y la actividad económica en general.
Una crisis severa (ya sea económica o financiera) suele venir acompañada de una profunda recesión y lo que se conoce como “paradas repentinas”: un cambio de sentido en los flujos internacionales de capital. En los casos de crisis graves, es posible que no pueda evitarse una moratoria o una cesación de pagos de la deuda
Cómo ayudan los préstamos del FMI
Los préstamos del FMI tienen por objeto dar a los países un respiro para que puedan implementar políticas de ajuste y reformas que restablecerán las condiciones necesarias para promover un crecimiento vigoroso y sostenible, el empleo y la inversión social. Estas políticas variarán según las circunstancias de cada país. Por ejemplo, un país que enfrenta una caída súbita del precio de un producto clave de exportación quizá necesite simplemente asistencia financiera para capear el temporal hasta que se recuperen los precios y para ayudar a atenuar el impacto de lo que, sin dicha asistencia, sería un ajuste brusco y radical. Un país que registra una fuga de capitales tendrá que hacer frente a los problemas que provocaron la pérdida de confianza de los inversionistas: quizá las tasas de interés sean demasiado bajas, o el país registre un abultado déficit presupuestario y un volumen de deuda que crece demasiado rápido, o el sistema bancario es ineficiente y no está suficientemente regulado. El FMI también ha reforzado su capacidad para prevenir crisis con la introducción de la Línea de Crédito Flexible (LCF) y la Línea de Precaución y Liquidez (LPL), y mediante un mayor uso de los Acuerdos Stand-By precautorios con nivel de acceso elevado, entre otras medidas.
Para cubrir necesidades urgentes de balanza de pagos de los países miembros, el FMI ha establecido el Instrumento de Financiamiento Rápido (IFR) no concesionario. Además, en el caso de los países de bajo ingreso, se creó el Servicio de Crédito Rápido (SCR) en el marco del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (FFCLP).
Cómo actúan los préstamos del FMI
El FMI proporciona asesoramiento sobre política económica y respaldo financiero a los países miembros que lo solicitan. Un equipo de funcionarios técnicos del FMI evalúa la situación macroeconómica del país en cuestión (incluidos las finanzas públicas, las instituciones financieras y el sector empresarial). En la mayoría de los casos, el equipo viaja al país y evalúa con el gobierno cuáles serían las medidas adecuadas que se deberían tomar.
Como parte de las conversaciones, el personal técnico del FMI y el gobierno evalúan la magnitud de las necesidades generales de financiamiento del país y si se prevé que no se utilizarán los recursos del FMI, dado que estos se necesitan como un seguro para evitar que estalle una verdadera crisis, o si estos recursos se desembolsarán para cubrir necesidades de financiamiento de emergencia y moderar el ajuste.
Normalmente, antes de que un país miembro pueda recibir un préstamo, las autoridades nacionales y el FMI han de ponerse de acuerdo con respecto a un programa de políticas económicas. Los compromisos asumidos por un país de adoptar determinadas medidas de política, es decir, la condicionalidad de política económica, son, en la mayoría de los casos, un elemento esencial de los acuerdos de préstamo del FMI. En cambio, los acuerdos en el marco de la LCF no implican ningún tipo de condicionalidad ex post: el país recibe acceso a esta línea de crédito tras pasar por un riguroso proceso de habilitación que tiene por objeto determinar la capacidad del país de llevar a cabo el ajuste por su cuenta, es decir, sin necesidad de establecer una condicionalidad ex post. Los acuerdos en el marco de la LPL también se basan en los criterios de habilitación, pero además tienen en cuenta la condicionalidad ex post. El apoyo financiero del FMI en el marco del IFR y del SCR se proporciona como un desembolso con condicionalidad limitada. En general, el saneamiento de la situación económica y financiera de un país garantiza el reembolso de los fondos al FMI, permitiendo que otros países miembros puedan utilizar esos fondos.
Una vez que se llega a un entendimiento sobre las políticas y un plan de financiamiento, se presenta una recomendación al Directorio Ejecutivo del FMI para que avale las intenciones de política del país y desembolse el préstamo. Este proceso puede agilizarse activando los procedimientos de financiamiento de emergencia del FMI (véase el recuadro).
De no contarse con el financiamiento del FMI, el proceso de ajuste para el país sería más difícil. Por ejemplo, si los inversionistas no estuvieran dispuestos a suministrar nuevos fondos, el país no tendría más remedio que realizar un ajuste, a menudo mediante una penosa compresión del gasto público, las importaciones y la actividad económica. El financiamiento del FMI facilita un ajuste más gradual.
Concesión de crédito rápido del FMI en crisis anteriores
El FMI cuenta con procedimientos de emergencia para proporcionar financiamiento en un tiempo muy corto. El Mecanismo de Financiamiento de Emergencia se utilizó en 1997 durante la crisis asiática; en 2001 para Turquía; en 2008–09 para Armenia, Georgia, Hungría, Islandia, Letonia, Pakistán y Ucrania; y en 2010 para Grecia e Irlanda.
¿Cuándo se puede utilizar? Cuando un país miembro se enfrenta a una situación excepcional que amenaza la estabilidad financiera y se requiere una respuesta rápida para contener los daños al país o al sistema monetario internacional.
¿Cómo funciona? i) Se informa al Directorio Ejecutivo de la solicitud de asistencia de un país miembro; ii) se envía rápidamente un equipo de funcionarios al país; y iii) en cuanto los funcionarios llegan a un entendimiento con las autoridades, el Directorio evalúa la solicitud de apoyo en un plazo de 48 a 72 horas.
