Ficha Técnica
El cambio climático, la economía mundial
25 de marzo de 2010
El cambio climático y las políticas para mitigarlo podrían incidir notablemente en la estabilidad económica y financiera a escala mundial. Las medidas de política, orientadas tanto a reducir las emisiones como a adaptarse a las consecuencias del cambio climático, impondrán costos sobre la economía mundial (aunque, si se aplican de forma eficiente, se prevé que dichos costos serán mucho menores de los que se producirían si no se tomase medida alguna). No obstante, las medidas en cuestión exigirán considerables inversiones, tanto en los países desarrollados como en los países en desarrollo. Para que estos últimos puedan apoyar las medidas sobre el cambio climático, se necesita asistencia financiera previsible y de gran escala. Conforme a su cometido, el FMI centra sus labores en los desafíos macroeconómicos, fiscales y financieros del cambio climático y las políticas conexas.
Dar respuesta al cambio climático se ha convertido en uno de los principales desafíos que enfrenta el mundo en materia de políticas. De conformidad con el cometido y el ámbito de especialización de la institución, el FMI se preocupa de los desafíos macroeconómicos, fiscales y financieros del cambio climático y de las políticas conexas. Las actividades del FMI a este respecto se centran en brindar asesoramiento a los países miembros en los que el cambio climático puede repercutir con fuerza en la estabilidad económica y financiera. Otro objetivo de la institución es fomentar la comprensión de temas complicados de cooperación internacional en el ámbito de las políticas fiscales que conllevan las medidas encaminadas a diseñar un acuerdo sucesor del Protocolo de Kioto basándose en los progresos alcanzados en la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático de 2009 celebrada en Copenhague. Más recientemente, el personal técnico del FMI ha contribuido al debate sobre cómo financiar las medidas de respuesta al cambio climático en los países en desarrollo.
Desafíos macroeconómicos: En un capítulo sobre el cambio climático y la economía mundial de la edición de abril de 2008 de Perspectivas de la economía mundial se enuncian los desafíos macroeconómicos que plantean el cambio climático y las políticas para abordar el problema. Se hace hincapié en que las políticas de mitigación del cambio climático pueden tener consecuencias macroeconómicas de amplio alcance.
La necesaria fijación de un precio para las emisiones de gases de efecto invernadero afectaría el crecimiento económico de los países y sus niveles de ahorro e inversión, flujos de capital y tipos de cambio. Pero en el capítulo también se presentan resultados de simulaciones que indican que estos costos pueden reducirse a un mínimo si las políticas se formulan bien. Concretamente, las políticas deben enfocarse en el largo plazo y ser convincentes, y al mismo tiempo deben gozar de suficiente flexibilidad para adaptarse a nueva información y a las cambiantes condiciones económicas; y su aplicación debe ser tan amplia como sea posible, pero deben gestionarse de tal manera que se garantice una distribución equitativa de los costos.
Implicaciones fiscales: En un documento de política preparado para el Directorio Ejecutivo del FMI se analizan más a fondo las muy variadas implicaciones fiscales del cambio climático, que adoptan varias formas. El cambio climático puede afectar directamente las bases imponibles y las necesidades de gasto público, pero más allá de estos factores, las políticas públicas en estos ámbitos desempeñan una función más trascendental.
Para mitigar el cambio climático se necesitan instrumentos fiscales (impuestos sobre las emisiones o mecanismos de topes y comercio para limitar las emisiones) para garantizar que la totalidad del costo social de las emisiones de gases de efecto invernadero sea responsabilidad de los emisores. Sin embargo, por sencillo que parezca en principio, ello plantea problemas conceptuales y de aplicación de gran alcance que exigen la coordinación de esfuerzos y soluciones a escala mundial.
Es posible que la adaptación (es decir, la tarea de aprender a vivir con las nuevas condiciones climáticas) también requiera gasto público para reducir los riesgos a los que está expuesta la sociedad mediante mejoras de la infraestructura, protección de las costas, educación, servicios de salud y agua potable, así como para hacer frente a otros desafíos del cambio climático. Se prevé que estos gastos aumentarán según siga avanzando el cambio climático, y que para 2030 o antes podrían rebasar los US$100.000 millones anuales.
En diciembre de 2009, el personal técnico del FMI publicó un documento de la serie Staff Position Notes, en el que se evalúan las interacciones entre los principales desafíos que conlleva la promoción de una cooperación internacional más eficaz sobre el cambio climático tratando, al mismo tiempo, de formular estrategias que permitan salir de la crisis económica más profunda de los últimos decenios.
El FMI sigue contribuyendo al debate sobre política fiscal en temas clave relacionados con el cambio climático, por ejemplo, mediante la participación en un reciente análisis sobre las políticas de subsidio de los precios de los alimentos y los combustibles. En el caso de los mercados de combustibles, por ejemplo, la reducción de los subsidios es un primer paso fundamental hacia una estructura más positiva de fijación de precios de las emisiones.
Financiamiento de las medidas para hacer frente al cambio climático: En la Convención de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático de 2009 celebrada en Copenhague se llegó a un amplio acuerdo en que, para lograr un crecimiento sostenible en los países en desarrollo, habrá que realizar cuantiosas inversiones a largo plazo a fin de adaptarse y mitigar el cambio climático, y se necesitará un sustancial volumen adicional de asistencia financiera. En ausencia de un marco creíble para la provisión de esta asistencia, en la escala necesaria y en las condiciones apropiadas, existe el riesgo de que las medidas adoptadas por los países en desarrollo para hacer frente al cambio climático sean insuficientes, lo que pondría en peligro el crecimiento sostenible, o incompatibles con el mantenimiento de la sostenibilidad fiscal y, en términos más generales, de la sostenibilidad macroeconómica.
Para contribuir al debate público sobre mecanismos innovadores que permitan obtener financiamiento, el personal técnico del FMI está desarrollando una idea de un Fondo Verde con capacidad de obtención de los recursos necesarios, que comenzaría a funcionar en breve. El Fondo Verde constituiría para los países desarrollados, que habrían de aportar los recursos para subvencionar las medidas, el mecanismo necesario de coordinación, compromiso y distribución de la carga. El FMI no desempeñaría ningún papel en la creación o gestión de ese Fondo Verde.
Implicaciones para los mercados financieros: El cambio climático tiene implicaciones para los mercados financieros. Ciertos mecanismos innovadores ─como los bonos para catástrofes y los instrumentos derivados sobre las condiciones meteorológicas─ brindan un medio para gestionar algunos de los riesgos relacionados con el clima. Estos mecanismos también se analizan en el capítulo de Perspectivas de la economía mundial y en el documento de política antes mencionado, así como en el número de marzo de 2008 de Finanzas & Desarrollo, en el que figuran varios artículos sobre los aspectos macroeconómicos del cambio climático.
Otras actividades ambientales del FMI: El cambio climático ha pasado a dominar el programa de políticas, pero no es el único problema ambiental con posibles aristas macroeconómicas. Otros fenómenos que cabe mencionar son los siguientes: i) la contaminación local, ii) la gestión de los recursos forestales y otros recursos renovables, y iii) la estructura adecuada de los sistemas de impuestos para la protección del medio ambiente.
Algunas de estas cuestiones pueden estar interrelacionadas con el cambio climático (como cuando la menor deforestación también redunda en menores emisiones de carbono, y cuando la disminución de la contaminación local está vinculada a una reducción del consumo de combustibles fósiles). No obstante, en cierta medida también son problemas aislados que, cuando empiezan a incidir en la evolución macroeconómica, justifican la atención del FMI.
