Ficha Técnica
El FMI y Europa
19 de septiember de 2012
El FMI participa activamente en Europa como fuente de asesoramiento en materia de políticas, financiamiento y asistencia técnica. Trabaja tanto en forma independiente como, en el caso de los países de la Unión Europea (UE), en colaboración con instituciones europeas tales como la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE). La labor del FMI en Europa se intensificó desde el comienzo de la crisis financiera internacional en 2008, y se redobló desde mediados de 2010 como resultado de la crisis de la zona del euro.
Asesoramiento de política económica a cada país
Como parte de un proceso continuo de supervisión que culmina en consultas regulares (anuales, por lo general), el FMI proporciona asesoramiento sobre políticas y análisis económicos a cada uno de los países miembros.
Estas conversaciones se conocen como "Consultas del Artículo IV" porque están previstas en el Artículo IV del Convenio Constitutivo del FMI. Durante una Consulta del Artículo IV, un equipo de economistas del FMI visita el país para evaluar la situación económica y financiera e intercambiar opiniones con el gobierno y con el banco central. Suele reunirse también con parlamentarios y representantes de círculos empresariales, sindicatos y la sociedad civil. El equipo presenta un informe con sus determinaciones a la Gerencia del FMI y luego las transmite al Directorio Ejecutivo del FMI, así como al país en cuestión, que puede utilizar los resultados como base para sus decisiones de política económica.
Evaluación de la zona del euro
Además de las deliberaciones sobre políticas con los 17 miembros de la zona del euro, el personal técnico del FMI también celebra consultas todos los años sobre la zona del euro en su totalidad. Procede de igual manera con otras uniones monetarias, como la Comunidad Económica y Monetaria de África Central, la Unión Monetaria del Caribe Oriental y la Unión Económica y Monetaria del África Occidental. Sin embargo, es únicamente en Europa que este diálogo se ha oficializado como parte integral de la supervisión que realiza el FMI con respecto a cada miembro de la unión monetaria.
En el marco de las consultas con la zona del euro, el personal técnico del FMI intercambia opiniones con sus homólogos del Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (CE) encargados de las políticas monetarias y cambiarias y de las políticas comunes en otros ámbitos, como la supervisión y regulación del sector financiero, las políticas en materia de comercio exterior y competencia y otras políticas estructurales. El informe final del personal técnico incluye también una evaluación de la situación fiscal de la zona del euro en su totalidad, como parte de la evaluación de las políticas macroeconómicas.
En el contexto de la consulta, el personal técnico presenta las opiniones del FMI sobre las perspectivas y las políticas económicas de la zona del euro al Eurogrupo, integrado por los 17 ministros de Hacienda de la zona del euro.
Análisis regional como parte de las perspectivas económicas y financieras mundiales
El análisis y las proyecciones incluidas en Perspectivas de la economía mundial, el informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report) y el Monitor Fiscal —las principales publicaciones semestrales del FMI— son elementos integrales de la supervisión que lleva a cabo el FMI en lo que concierne a las políticas y la evolución económicas y a la estabilidad financiera de sus países miembros. Esas publicaciones abordan con regularidad las novedades económicas y los principales temas de política económica que se plantean en los países avanzados y emergentes de Europa.
Evaluación del sector financiero
En 2011, el personal técnico del FMI llevó a cabo el primer Proceso del Marco Europeo de Estabilidad Financiera (EFFE, por sus siglas en inglés), que se espera sea el precursor de un Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF) para la UE. El EFFE de 2011 se centró sobre todo en la coherencia interna del diseño del nuevo marco de estabilidad financiera de la UE, que se está reforzando enormemente con la transferencia de mayores responsabilidades a nivel de la UE en el ámbito de la estabilidad financiera. Para el segundo semestre de 2012 se llevará a cabo un PESF a nivel de la UE.
Análisis de los efectos de contagio
El FMI ha elaborado también un “informe sobre efectos de contagio” centrado en las cinco economías del mundo que tienen el mayor impacto en otros países a través del comercio internacional, las finanzas y otros cauces. Dos de estas economías son la zona del euro y el Reino Unido. El objetivo de los informes sobre efectos de contagio consiste en examinar los efectos originados en países cuyas políticas o circunstancias pueden afectar significativamente a la estabilidad del sistema financiero internacional.
¿De dónde provienen los fondos?
El grueso de los recursos del FMI asignados a diferentes actividades en Europa proviene principalmente de las cuotas que pagan los países miembros. Desde principios de 2009, el FMI suscribió varios nuevos acuerdos bilaterales de préstamo y acuerdos de compra de pagarés con el objeto de reforzar la capacidad de la institución para respaldar a los países miembros durante la crisis económica mundial. A comienzos de 2011, entraron en vigor y se activaron los Nuevos Acuerdos para la Obtención de Préstamos (NAP) modificados y ampliados. En ese momento, los acuerdos bilaterales suscritos con participantes en los NAP se incorporaron a estos últimos.
En diciembre de 2011, los países de la zona del euro se comprometieron a proporcionar recursos adicionales al FMI, hasta un máximo de €150.000 millones (US$200.000 millones). En enero y marzo de 2012, a solicitud de nuestros miembros el año pasado a través del Comité Monetario y Financiero Internacional y con el respaldo general de los dirigentes del G-20 en la cumbre de Cannes, el Directorio Ejecutivo deliberó sobre la suficiencia de los recursos del FMI. En abril de 2012, numerosos países miembros asumieron compromisos bilaterales adicionales por más de US$430.000 millones para ampliar aún más los recursos del FMI.
Suministro de financiamiento
Durante la crisis financiera internacional, una serie de países europeos emergentes solicitaron respaldo financiero al FMI para poder superar desequilibrios fiscales y externos. En 2010-12, tres miembros de la zona del euro ―Grecia, Portugal e Irlanda― también accedieron a los recursos del FMI.
El acceso a los recursos del FMI para Europa se brinda a través de los Acuerdos Stand-By, la Línea de Crédito Flexible (LCF), la Línea de Precaución y Liquidez (LPL) y el Servicio Ampliado del FMI (SAF).
Al 15 de agosto de 2012, el FMI había suscrito acuerdos sobre programas con 10 países europeos (véase el cuadro), con compromisos por un total de unos €124.060 millones (US$186.970 millones a los tipos de cambio vigentes el 15 de agosto de 2012). Esto significa que el FMI actualmente tiene dedicados a Europa en su conjunto alrededor de 62% del total de compromisos con desembolso de fondos o de carácter precautorio.
El grueso de la primera ola de programas respaldados por el FMI en 2008-09 benefició a economías emergentes de Europa. El FMI proporcionó financiamiento a niveles elevados y en condiciones flexibles, con desembolsos concentrados al principio del programa, a muchas economías emergentes europeas. En países de la UE como Hungría, Letonia y Rumania, este financiamiento se suministró en conjunción con la UE. Asimismo, el FMI brindó financiamiento a Islandia cuando su sistema bancario se desmoronó a fines de 2008.
La experiencia adquirida con los programas conjuntos de Europa central y oriental resultó útil cuando se recibió una solicitud de respaldo de países de la zona del euro: Grecia, Irlanda y Portugal. En ese momento, la colaboración se amplió nuevamente para incluir a otro socio, el BCE. Esta cooperación reforzada entre el FMI, la CE y el BCE en estos países ha pasado a conocerse como la “troika”.
Más recientemente, el FMI se ha comprometido a monitorear la asistencia financiera europea para el programa de recapitalización de los bancos españoles en el marco de la asistencia técnica. El propósito de la participación del FMI es respaldar los esfuerzos realizados por las autoridades españolas para restablecer la salud del sector financiero brindando asesoramiento independiente. Eso implicará monitorear con regularidad el sector financiero español; entre otras cosas, el avance de las reformas del sector financiero a las que se comprometió el gobierno al acordar el préstamo con sus socios europeos.
Cómo funciona la “troika”
La cooperación a través de la troika tiene por objeto asegurar el mayor grado de coherencia y eficiencia en el diálogo entre el personal técnico y los gobiernos sobre las políticas necesarias para lograr que las economías retomen la trayectoria de creación de empleos y crecimiento económico sostenible.
Si bien el FMI mantiene una estrecha coordinación con los otros miembros de la troika, sus decisiones sobre el financiamiento y el asesoramiento en materia de políticas son adoptadas por los 24 miembros de su Directorio Ejecutivo, con independencia del proceso de la troika.
La Iniciativa de Coordinación Bancaria Europea
La Iniciativa de Coordinación Bancaria Europea —más conocida como la “Iniciativa de Viena”— fue lanzada en el punto más álgido de la crisis financiera para impedir que los grupos bancarios transfronterizos se retiraran de la región de manera masiva y desordenada, algo que podría haber desencadenado crisis bancarias sistémicas no solo a nivel nacional, sino también a nivel regional.
Participaron en la Iniciativa de Viena el FMI, el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, el Banco Europeo de Inversiones, el Banco Mundial, la CE y el BCE, bancos centrales de los países de origen y destino de las inversiones, autoridades regulatorias y fiscales, y los grupos bancarios occidentales más grandes con operaciones en las economías emergentes de Europa. La Iniciativa contribuyó a que los bancos extranjeros mantuvieran su presencia en Europa oriental y que los compromisos generales permanecieran intactos, en conjunción con programas respaldados por el FMI y la UE a favor de Bosnia y Herzegovina, Hungría, Letonia, Rumania y Serbia.
Aunque los compromisos de mantenimiento de su exposición asumidos por los bancos en el marco de la Iniciativa de Viena se extinguieron al finalizar los programas respaldados por el FMI y la UE, a mediados de julio los participantes en dicha Iniciativa adoptaron una nueva misión que guiará su trabajo futuro. Sus dos principales ámbitos de interés son: i) el monitoreo estrecho del desapalancamiento bancario transfronterizo en Europa central, oriental y sudoriental, y ii) la coordinación entre el país de origen y el anfitrión de las actividades bancarias transfronterizas en esta región. El Comité considerará los informes periódicos sobre el desapalancamiento en Europa central, oriental y sudoriental (preparados por el personal técnico del FMI) a fin de poner de relieve las cuestiones sistémicas e informar a las autoridades nacionales y europeas competentes.
Suministro de asistencia técnica
La asistencia técnica del FMI ayuda a los países a fortalecer la capacidad de sus instituciones e imprimir mayor eficacia a la formulación de sus políticas. Por lo tanto, promueve la eficacia global de la supervisión y los programas de préstamo del FMI.
El FMI proporciona asistencia técnica en una serie de ámbitos: política macroeconómica, política tributaria y administración de ingresos públicos, gestión del gasto, política monetaria, regímenes cambiarios, estabilidad del sector financiero, marcos legislativos y estadísticas macroeconómicas y financieras. En particular, los esfuerzos que ha desplegado el FMI en los últimos años para fortalecer el sistema financiero internacional, incluso en Europa, han incrementado la demanda de asistencia técnica de la institución.
El FMI presta asistencia técnica de diversos modos. Con frecuencia el respaldo se presta a través de misiones de duración limitada integradas por personal técnico de la sede, o enviando expertos y/o asesores residentes por períodos que oscilan entre unas pocas semanas y unos cuantos años. También se proporciona asistencia mediante informes técnicos y de diagnóstico, cursos de capacitación, seminarios, talleres y asesoramiento y respaldo “en línea”.
Cada vez más el FMI ha ido adoptando un enfoque regional para brindar asistencia técnica y capacitación. El Instituto del FMI organiza cursos para funcionarios de nuevos países miembros de la UE y otras economías en transición en Europa y Asia por intermedio del Instituto Multilateral de Viena en Austria.
