Ficha Tícnica
La Línea de Crédito Flexible (LCF) del FMI
30 de septiembre de 2012
La crisis económica y financiera mundial puso de relieve la necesidad de redes internacionales de protección financiera que sean eficaces para ayudar a los países a hacer frente a shocks adversos. Incluso antes de la crisis, el FMI ya estaba reformando los mecanismos para prestar dinero a los países que atraviesan una escasez de liquidez. La idea era crear diferentes tipos de servicios acordes con las muy diversas necesidades de los 188 países miembros. La Línea de Crídito Flexible (LCF) fue creada para atender la mayor demanda de prístamos de prevención y mitigación de crisis proveniente de países con marcos de política e historiales económicos muy sólidos. Hasta la fecha, tres países —Polonia, Míxico y Colombia— han solicitado acceso a la LCF; en parte gracias a la favorable reacción del mercado, hasta ahora ninguno ha utilizado los recursos de la LCF.
Flexibilidad para atender las necesidades de los países
Un objetivo fundamental de la reforma consiste en reducir el aparente estigma que supone obtener crídito del FMI, e incentivar a los países a solicitar asistencia antes de que enfrenten una verdadera crisis; además, los países con historiales muy sólidos pueden solicitar una LCF cuando encuentren presiones reales de balanza de pagos. La flexibilidad que brinda la LCF significa asimismo que el FMI puede atender una amplia gama de necesidades de los países:
Los países gozan de flexibilidad para utilizar la línea de crídito en cualquier momento dentro de un período predeterminado o para tratarla como un instrumento precautorio.
Se garantiza a los países habilitados acceso amplio e inmediato a los recursos del FMI sin condiciones continuas.
La LCF funciona como una línea de crídito renovable que, a discreción del país, puede usarse inicialmente por uno o dos años con un examen del derecho de acceso al cabo del primer año. Si un país decide utilizar la línea de crídito, los reembolsos deben efectuarse a lo largo de un período de 3¼ a 5 años.
La LCF opera sin límite de acceso a los recursos del FMI, y la necesidad de recursos se evaluará individualmente.
Ayuda de bajo costo para superar las ípocas difíciles
El costo de endeudamiento en el marco de la LCF es el mismo que en el marco de los Acuerdos Stand-By tradicionales del FMI y su nueva Línea de Precaución y Liquidez (LPL). Cuando el acceso a los recursos es de carácter precautorio, los países pagan una comisión de compromiso que se reembolsa si deciden utilizar esos recursos. La comisión de compromiso aumenta junto con el nivel de acceso disponible a lo largo de un período de 12 meses, y varía efectivamente dentro de un rango de 24 a 27 puntos básicos para acceso de entre el 500% y el 1.000% de la cuota, y por encima de ese nivel para acceso superior al 1.000% de la cuota.
Al igual que con otros servicios no concesionarios del FMI, el costo de utilizar fondos en el marco de la LCF varía según el importe y el plazo de los préstamos. La tasa de interés de los préstamos está vinculada a la tasa de interés de mercado del FMI, conocida como la tasa de cargos básica, que a su vez está vinculada a la tasa de interés de los Derechos Especiales de Giro (DEG). A los préstamos grandes, con montos de crédito pendiente que superan el 300% de la cuota, se les aplica una sobretasa de 200 puntos básicos. Si el crédito pendiente permanece por encima del 300% de la cuota al cabo de tres años, la sobretasa sube a 300 puntos básicos. El aumento de la sobretasa tiene por objeto desalentar el uso excesivo y prolongado de los recursos del FMI. La tasa de interés efectiva en el marco de la LCF (o de un Acuerdo Stand-By o una LPL) para acceder a entre un 500% y 1.000% de la cuota en la actualidad es de entre 1,9% y 2,5%, y aumenta a entre 2,3% y 3,2% aproximadamente al cabo de tres años, y más cuando el acceso es superior al 1.000% de la cuota1 . Estas tasas de interés excluyen un cargo por servicio de 50 puntos básicos que se aplica a todos los desembolsos del FMI.
Los países con un desempeño muy sólido están habilitados
Los criterios de habilitación son la esencia de la LCF y tienen por finalidad demostrar la confianza del FMI en las políticas del país en cuestión y en su capacidad para tomar medidas correctivas en caso necesario. El elemento crucial del proceso de habilitación es una evaluación de que el país miembro cumple las siguientes condiciones:
- Cuenta con variables económicas fundamentales y marcos institucionales de política económica muy firmes.
- Está aplicando y tiene un historial sostenido de aplicación de políticas muy sólidas.
- Mantiene su compromiso de seguir aplicando estas políticas en el futuro.
Los criterios que se utilizan para evaluar si un país reúne los requisitos para un acuerdo con el marco de la LCF son los siguientes:
- Una posición externa sostenible.
- Una cuenta de capital en la que predominen los flujos privados.
- Un historial de acceso a los mercados internacionales en condiciones favorables.
- Un nivel de reservas relativamente holgado en el momento de solicitar la LCF con carácter precautorio.
- Finanzas públicas sólidas, incluida una situación sostenible de la deuda pública.
- Un nivel de inflación bajo y estable, en el contexto de un marco sólido de política monetaria y cambiaria.
- Inexistencia de problemas de solvencia bancaria que planteen una amenaza inmediata de crisis bancaria sistémica.
- Una supervisión eficaz del sector financiero.
- Integridad y transparencia de los datos.
1 Al 18 de septiembre de 2012 con la tasa de interés del DEG de 0,08%.
