Ficha técnica - Abril de 2003

El FMI y la Buena Gestión de Gobierno

El FMI hace mucho hincapié en una adecuada gestión de gobierno al proporcionar asesoramiento de política económica, respaldo financiero y asistencia técnica a sus 184 países miembros. Para promoverla, ayuda a los países a hacer efectivo el imperio de la ley, mejorar la eficiencia y responsabilidad de su sector público y luchar contra la corrupción. Además, ha establecido severas medidas tendientes a garantizar la integridad de su propia organización. En la guía para una buena gestión de gobierno y la lucha contra la corrupción del FMI se encontrará mayor información.

¿Por qué se interesa el FMI en los temas de la gestión de gobierno y la corrupción?

En sentido general, la expresión "gestión de gobierno" abarca todos los aspectos del gobierno de un país, incluidos su política económica y su marco regulatorio. "Corrupción" es un concepto más restringido, que suele definirse como abuso de la autoridad o confianza pública en beneficio privado. Los dos conceptos están estrechamente vinculados: un entorno caracterizado por una inadecuada gestión de gobierno ofrece mayores incentivos y posibilidades a la corrupción. Muchas de las causas de esta última son de carácter económico, al igual que sus consecuencias: es evidente que una inadecuada gestión de gobierno va en detrimento de la actividad económica y del bienestar. Dado su carácter económico, los problemas relacionados con la gestión de gobierno y la corrupción suelen estar directamente comprendidos en la esfera de atribuciones y la experiencia técnica del FMI.

En 1996, la Junta de Gobernadores del FMI instó a la institución a "promover una adecuada gestión de gobierno en todos sus aspectos, inclusive garantizando el imperio del derecho, promoviendo la eficiencia y la responsabilidad del sector público y haciendo frente a la corrupción, como elementos esenciales de un marco en que puedan prosperar las economías". Desde entonces se ha ampliado considerablemente el papel del FMI como promotor de una adecuada gestión de gobierno, aunque el cumplimiento de esa función sigue estando limitado a los aspectos económicos de dicha gestión de gobierno que puedan suscitar considerables repercusiones macroeconómicas.

La promoción de una adecuada gestión de gobierno en el contexto de la supervisión, el crédito y la asistencia técnica del FMI

El FMI ofrece asesoramiento de política económica a sus países miembros a través de un proceso conocido como supervisión. Cuando corresponde, ese asesoramiento abarca cuestiones vinculadas con la gestión de gobierno. Una vez que el Directorio Ejecutivo ha analizado los informes de supervisión, se emite una nota de información al público, en que se resumen las conclusiones del FMI. Más de la mitad de las notas emitidas desde 2002 contienen referencias explícitas a la gestión de gobierno o a la corrupción, lo que pone de manifiesto la atención que reciben esos temas.

También se promueve una adecuada gestión de gobierno en los programas respaldados por el FMI. Al solicitar respaldo financiero de la institución, las autoridades nacionales describen su política económica en una carta de intención. En más de dos tercios de las cartas de intención publicadas desde 2002 se menciona explícitamente el tema de la gestión de gobierno o el de la corrupción. Junto con la supervisión y los préstamos para programas, la asistencia técnica es la tercera de las más importantes actividades que realiza el FMI. Gran parte de la asistencia técnica que proporciona la institución guarda relación directa con cuestiones vinculadas con la gestión de gobierno. Por ejemplo, el personal del FMI suele brindar asistencia tendiente a reforzar la administración tributaria y aduanera, ámbito especialmente susceptible a la corrupción.

Otros programas e iniciativas del FMI que promueven una adecuada gestión de gobierno

El FMI promueve también una adecuada gestión de gobierno a través de iniciativas específicas, muchas de las cuales forman parte de su labor en materia de supervisión, financiamiento y asistencia técnica.

  • A través de su iniciativa sobre códigos y normas, el FMI procura que los países miembros incrementen la transparencia y responsabilidad del proceso de adopción de decisiones adoptando códigos y normas internacionalmente reconocidos en relación con el gobierno, el sector financiero y el sector empresarial.

  • El FMI también actúa como creador de normas por derecho propio y ha elaborado dos códigos de transparencia. Su Código de buenas prácticas de transparencia fiscal está destinado a promover un debate público mejor informado sobre el diseño y los resultados de la política fiscal, haciéndose así más efectiva la responsabilidad del gobierno. A través del Código de buenas prácticas de transparencia en las políticas monetarias y financieras se persigue un objetivo similar en la esfera de la política monetaria y financiera.

  • Para lograr mejor transparencia, calidad y puntualidad de los datos, el FMI procura que sus miembros se suscriban a las Normas Especiales para la Divulgación de Datos (NEDD) o participen en el Sistema General de Divulgación de Datos (SGDD).

  • A los efectos de salvaguardar sus recursos, el FMI ha establecido normas mínimas de control, contabilidad, declaración de datos y sistemas de auditoría de los bancos centrales de los países a los que otorga financiamiento.

  • En la labor que realiza con los países pobres —especialmente los que reciben alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa para los países pobres muy endeudados— el FMI da cada vez mayor importancia a la aplicación de adecuados sistemas de seguimiento del gasto público relacionado con la reducción de la pobreza.

  • Finalmente, el FMI, en colaboración con el Banco Mundial, intensifica su participación en programas internacionales de lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

Integridad institucional del propio FMI

A la vez que promueve una buena gestión de gobierno en sus miembros, el FMI debe velar también por su propia integridad. El aspecto capital de sus esfuerzos por hacer efectiva una conducta ética y prevenir la corrupción entre sus funcionarios es su Código de conducta del personal, respaldado por amplios requisitos de certificación y divulgación de datos financieros, aunados a sanciones. Existe, con carácter independiente, pero similar, un Código de conducta para los miembros del Directorio Ejecutivo, quienes, a diferencia del personal en general, son designados o elegidos por las autoridades nacionales de sus países. El FMI ha designado también a un funcionario a cargo de asuntos éticos, que investiga los casos de supuesta trasgresión a las normas y reglamentos internos del FMI.


DEPARTAMENTO DE RELACIONES EXTERNAS DEL FMI

Relaciones públicas    Relaciones con los medios
de comunicación
Teléfono: 202-623-7300 Teléfono: 202-623-7100
Fax: 202-623-6278 Fax: 202-623-6772