Ficha Técnica
Línea de Precaución y Liquidez (LPL) del FMI
27 de septiembre de 2012
La crisis financiera internacional puso de relieve la necesidad de contar con una red mundial de protección financiera para ayudar a los países a hacer frente a los shocks adversos. Uno de los objetivos fundamentales de la reciente reforma de los mecanismos de préstamo es complementar el papel tradicional que desempeña el FMI en la resolución de las crisis con herramientas más eficaces para prevenirlas. La Línea de Precaución y Liquidez (LPL) —que reemplaza a la Línea de Crédito Precautorio (LCP)— tiene por objeto atender de manera flexible las necesidades de liquidez de los países con fundamentos económicos sólidos pero que presentan factores de vulnerabilidad que les impiden usar la Línea de Crédito Flexible (LCF).
Instrumentos para satisfacer distintas necesidades de financiamiento de los países
La Línea de Precaución y Liquidez (LPL) aprovecha los puntos fuertes y amplía el alcance de la Línea de Crédito Precautorio (LCP). Proporciona financiamiento para satisfacer las necesidades potenciales o reales de balanza de pagos de los países que aplican políticas acertadas, y puede utilizarse como un seguro o para ayudar a resolver crisis en una amplia variedad de situaciones. La LPL combina un proceso de habilitación (similar al de la LCF(i)) con condiciones (i) ex post focalizadas en subsanar las vulnerabilidades restantes identificadas durante este proceso. El cumplimiento de los requisitos de habilitación es una señal de la solidez de los fundamentos económicos y las políticas de los países habilitados, lo cual contribuye a consolidar la confianza del mercado con respecto a los planes de política económica de estos países.
Los acuerdos en el marco de la LPL pueden tener una duración de seis meses o 1-2 años. Los acuerdos de seis meses están pensados para atender necesidades potenciales o reales de balanza de pagos a corto plazo en países que pueden avanzar de manera creíble hacia la solución de sus vulnerabilidades en un plazo de seis meses. Normalmente, el acceso en el marco de un acuerdo de seis meses no puede superar el 250% de la cuota del país en el momento de la aprobación. Por lo general, los acuerdos de seis meses en el marco de la LPL son renovables únicamente tras un período de dos años de receso a partir de la fecha de aprobación del anterior acuerdo de seis meses en el marco de la LPL. Sin embargo, si la necesidad de balanza de pagos de un país es consecuencia del impacto de shocks exógenos, como por ejemplo un agudizamiento de la tensión regional o mundial, el acceso puede ser más elevado (véase más adelante la sección “Ventanilla de liquidez para los países afectados indirectamente por las crisis”).
En el marco de los acuerdos de 1 a 2 años, el acceso máximo en el momento de aprobación es equivalente al 500% de la cuota del país en el primer año, y a un total de 1000% de la cuota durante todo el acuerdo. En los acuerdos de una duración de un año, los montos comprometidos durante el segundo año pueden trasladarse al primer año mediante una reformulación en los casos en que sea necesario. Estas solicitudes se considerarán en un examen programado o ad hoc en el Directorio Ejecutivo durante el cual se evaluará la necesidad potencial o real de balanza de pagos del país y el grado en que el programa se mantiene en el curso correcto para alcanzar sus objetivos.
Un servicio para países que aplican políticas prudentes
El proceso de habilitación permite a la LPL transmitir una señal de solidez de los fundamentos económicos y las políticas de los países habilitados. Los requisitos básicos que el país debe presentar para cumplir el proceso de habilitación son los siguientes:
- Tener fundamentos económicos y marcos institucionales de política sólidos.
- Aplicar políticas sólidas y tener un historial de aplicación de esas políticas.
- Comprometerse a seguir aplicando esas políticas en el futuro.
Los criterios que se utilizan para determinar si un país tendrá acceso a la LPL abarcan cinco ámbitos generales: i) la posición externa y el acceso a los mercados; ii) la política fiscal; iii) la política monetaria; iv) la supervisión y la solidez del sector financiero, y v) la idoneidad de los datos. Si bien se exigen resultados sólidos en la mayoría de estos ámbitos, la habilitación para la LPL admite una vulnerabilidad moderada en uno o dos; una vulnerabilidad sustancial en cualquiera de los cinco ámbitos sería motivo de descalificación.
Los países que se encuentren en cualquiera de las situaciones siguientes en el momento de aprobación no pueden acceder a la LPL: i) incapacidad sostenida para acceder a los mercados internacionales de capital; ii) necesidad de emprender un importante ajuste de políticas macroeconómicas o estructurales; iii) un saldo de deuda pública que muy probablemente no sea sostenible a mediano plazo; o iv) insolvencias bancarias generalizadas.
Ventanilla de liquidez para los países afectados indirectamente por la crisis
Los estudios realizados por el personal técnico del FMI (i) muestran que un agudizamiento de la tensión económica a escala regional o mundial afecta a países con fundamentos económicos relativamente sólidos que probablemente no correrían el riesgo de una crisis idiosincrásica (los países que se ven indirectamente afectados por la crisis). Proporcionar rápidamente un nivel adecuado de liquidez a corto plazo a estos países durante períodos de mayor tensión regional o mundial podría reforzar la confianza del mercado, limitar el contagio y reducir los costos globales de la crisis. Con este fin, podría aprobarse un acuerdo de seis meses en el marco de la LPL con un acceso máximo de 500% de la cuota en circunstancias excepcionales en que un país miembro enfrente una necesidad potencial o real de balanza de pagos a corto plazo que sea consecuencia de shocks exógenos, como por ejemplo un agudizamiento de la tensión económica a escala regional o mundial. En estas circunstancias, podría aprobarse un nuevo acuerdo de seis meses en el marco de la LPL sin cumplir el período de receso, manteniendo el límite de acceso acumulado del 500% de la cuota en todos los acuerdos de seis meses de LPL.
Programa focalizado para reducir las vulnerabilidades pendientes
Los países que utilizan la LPL se comprometen a aplicar políticas encaminadas a reducir las vulnerabilidades pendientes detectadas en el proceso de habilitación con una condicionalidad focalizada. Por lo tanto, en los acuerdos de 1-2 años en el marco de la LPL, las acciones previas y los criterios de ejecución (que no sean criterios de ejecución estándar) se utilizarán solamente cuando resulten esenciales para el éxito del programa, y un marco macroeconómico cuantificado basado en metas indicativas permitirá evaluar el avance del país hacia el cumplimiento de los objetivos del programa. Los acuerdos de 1-2 años en el marco de la LPL están sujetos a exámenes semestrales. En los casos en que el país miembro tenga una necesidad efectiva de balanza de pagos en el momento de la aprobación, el acceso se escalonará a través de desembolsos semestrales con la misma periodicidad que los exámenes. Los acuerdos de seis meses en el marco de la LPL no están sujetos a exámenes y no incluyen condiciones ex post que no sean los criterios de ejecución estándar, pero podrían incluir acciones previas si se las considera críticas para el éxito de los acuerdos.
Ayuda de bajo costo para superar las épocas difíciles
Comisión por compromiso. Los recursos comprometidos en el marco de todas las LPL están sujetos a una comisión por compromiso que se cobra al principio de cada período de 12 meses por los montos que puedan girarse en el período (15 puntos básicos por montos comprometidos de hasta 200% de la cuota, 30 puntos básicos por montos comprometidos de más de 200% y hasta 1000% de la cuota). Estos cargos se rembolsan si se utiliza el crédito durante el período pertinente. Por lo tanto, si el país toma prestado en su totalidad el monto comprometido en el marco de una LPL, se rembolsa por completo la comisión por compromiso, pero no se efectúa un rembolso en virtud de una LPL precautoria si le país no realiza un giro.
Tasa de interés. La tasa de interés de los préstamos está vinculada a la tasa de interés de mercado del FMI, conocida como la tasa de cargos básica (i), que a su vez está vinculada a la tasa de interés de los Derechos Especiales de Giro (DEG). A los préstamos grandes se les aplica una sobretasa de 200 puntos básicos pagadera sobre los montos de crédito pendiente que superan el 300% de la cuota. Si el crédito permanece por encima del 300% de la cuota al cabo de tres años, la sobretasa sube a 300 puntos básicos, con el objeto de desalentar el uso elevado y prolongado de los recursos del FMI.
Cargo por servicio. Se aplica un cargo por servicio de 50 puntos básicos a todos los montos girados.
(i) Inglés
