Ficha Técnica
Documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP)
19 de abril de 2012
Todo plan encaminado a combatir la pobreza exige, para alcanzar sus objetivos, que el país que lo aplica se identifique plenamente con el mismo y que el plan cuente con un amplio apoyo del público. Los DELP contienen una evaluación de la pobreza y describen las políticas y programas macroeconómicos, estructurales y sociales que aplicará un país durante varios años para fomentar el crecimiento y reducir la pobreza, así como las necesidades de financiamiento externo y las consiguientes fuentes de financiamiento. Los DELP son elaborados por las autoridades de los países de bajo ingreso mediante un proceso en el que participan las partes interesadas del país y los socios externos en el desarrollo, entre ellos el FMI y el Banco Mundial.
El país debe liderar la asignación de prioridades clave para reducir la pobreza
El enfoque de los DELP, puesto en marcha por el FMI y el Banco Mundial en 1999, se traduce en una estrategia integral de reducción de la pobreza que parte de los países. La introducción de estos documentos supuso un reconocimiento, por parte de ambas instituciones, de la importancia de que los países se identifiquen con los programas de reforma y de la necesidad de prestar una mayor atención a la reducción de la pobreza. Los DELP buscan establecer el vínculo esencial entre las medidas adoptadas por las autoridades nacionales, el respaldo de los donantes y los resultados en materia de desarrollo necesarios para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de las Naciones Unidas, que se centran en reducir la pobreza a la mitad entre 1990 y 2015. Los DELP ayudan a proporcionar una orientación sobre las políticas vinculadas a los préstamos concesionarios del FMI y el Banco Mundial, así como para el alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa para los países pobres muy endeudados (PPME). Pueden consultarse en los sitios del Banco Mundial y del FMI en Internet, en virtud de acuerdos celebrados con los países miembros.
Principios básicos del mecanismo de los DELP
El mecanismo de los DELP se basa en cinco principios básicos. Las estrategias de lucha contra la pobreza deben ser:
- Impulsadas por los propios países, promoviendo la identificación nacional con las estrategias mediante una amplia participación de la sociedad civil.
- Orientadas a los resultados, concentrándose en resultados que beneficien a los pobres.
- Integrales, al reconocer la naturaleza multidimensional de la pobreza.
- Basadas en la participación coordinada de los socios en el desarrollo (gobierno,
partes interesadas nacionales y donantes externos). - Basadas en las perspectivas a largo plazo de reducción de la pobreza.
Los donantes respaldan el diseño de planes realistas y reformas de la gobernanza
El mecanismo de los DELP ya está bien establecido en un número considerable de países y se ha vinculado con avances notables en la identificación de los países con los programas, contribuyendo a que la lucha contra la pobreza figure de forma más prominente en los debates de política y promoviendo un diálogo más abierto. A fines de febrero de 2012, el Directorio Ejecutivo del FMI había examinado 110 DELP definitivos y 57 DELP preliminares o “provisionales”. Considerando que una gran proporción de países de bajo ingreso ya cuentan con DELP, la atención se ha centrado en los últimos años en la aplicación eficaz de las estrategias.
El proceso de los DELP está sujeto a evaluaciones periódicas del personal técnico. En las revisiones anteriores se ratificó, sobre todo, la importancia de la identificación de los países con los programas; de la necesidad de establecer prioridades de forma más eficaz, realista y flexible al fijar los objetivos y metas, y de un debate más abierto sobre las distintas opciones de política. También se destacó la importancia de que los donantes acrecienten la eficacia global de la asistencia alineando su respaldo en mayor medida con las prioridades enunciadas en los DELP y armonizando y simplificando sus políticas y prácticas. En la última evaluación detallada, realizada conjuntamente por los técnicos del FMI y del Banco Mundial, se subrayó de nuevo el papel que los DELP pueden desempeñar para equilibrar la tensión entre las distintas prioridades, propia de la formulación de las estrategias nacionales de desarrollo, especialmente entre la fijación de unos objetivos realistas y elevados, y entre la rendición de cuentas a nivel interno ―lo cual está estrechamente vinculado a la identificación nacional con las estrategias― y la rendición de cuentas a los donantes y a otros socios externos en el desarrollo. En la revisión que llevó a cabo el FMI en octubre de 2007 ―y que abordó su papel en el proceso de los DELP y en su colaboración con los donantes― se explicaron con claridad los parámetros de la participación del personal técnico del FMI en el proceso de los DELP, haciéndose hincapié en que el respaldo del FMI debe centrarse en el asesoramiento en materia de políticas y en la asistencia técnica sobre el diseño de los programas macroeconómicos apropiados y de las reformas estructurales que son esenciales desde el punto de vista macroeconómico.
El personal técnico del FMI y el Banco Mundial formulan comentarios francos a los países acerca de los DELP, por medio de las notas consultivas (JSAN por sus siglas en inglés). Asimismo, ambas instituciones se esfuerzan en vincular sus operaciones de concesión de crédito más explícitamente con las estrategias con las que se identifican los países y con las prioridades en materia de reducción de la pobreza.
Tras la reforma de 2009 de los servicios del FMI para los países de bajo ingreso, y aunque los DELP concebidos por los países siguen siendo la base de las relaciones programáticas sostenidas con el FMI en el contexto del Servicio de Crédito Ampliado (SCA) y del Instrumento de Apoyo a la Política Económica (IAPE), existe cierta flexibilidad adicional en cuanto a los requisitos de documentación y plazo. Además, los programas respaldados por los servicios de préstamo concesionarios del FMI incluirán, siempre que sea posible, metas cuantitativas específicas para proteger el gasto social y en otros ámbitos prioritarios, de acuerdo con las prioridades de las estrategias nacionales de reducción de la pobreza. A fin de mejorar aún más la eficacia del proceso de los DELP, el FMI seguirá centrando su atención en lo siguiente:
- Ayudar a los países a diseñar programas macroeconómicos realistas, aunque flexibles, que estén vinculados con las estrategias y los presupuestos nacionales.
- Armonizar, en la medida de lo posible, el programa de trabajo y las operaciones del FMI con los países con los respectivos ciclos nacionales, incluidos el DELP y el presupuesto.
- Fortalecer la gestión del gasto público a fin de maximizar su impacto en la reducción de la pobreza.
- Colaborar con otros donantes para coordinar mejor la asistencia a fin de aumentar la eficacia de la misma y racionalizar el respaldo para la aplicación de los DELP.
