Ficha Técnica
Supervisión del FMI
30 de marzo de 2013
El FMI tiene encomendada la función de supervisar el sistema monetario internacional y hacer un seguimiento de las políticas económicas y financieras de sus 188 países miembros. Esta actividad se conoce como supervisión. Como parte de este proceso, que se realiza tanto a escala mundial como en cada uno de los países, el FMI destaca los riesgos que pueden comprometer la estabilidad y brinda asesoramiento sobre los ajustes de política económica necesarios. De esta manera, el FMI contribuye a que el sistema monetario internacional cumpla su propósito esencial de facilitar el intercambio de bienes, servicios y capital entre los países, respaldando así un crecimiento económico sólido.
¿Por qué es importante la supervisión que ejerce el FMI?
En la economía globalizada de nuestros días, en que las políticas de un país tienden a repercutir en muchos otros países, la cooperación a escala mundial es esencial. El FMI, con el carácter prácticamente universal que le confieren sus 188 países miembros, facilita esa cooperación. Las labores de supervisión del FMI abarcan dos aspectos principales: la supervisión bilateral, es decir, la evaluación de las políticas de cada uno de los países miembros y el correspondiente asesoramiento, y la supervisión multilateral, es decir, el examen de la situación de la economía mundial.
Consultas con los países miembros
Los economistas del FMI realizan un seguimiento continuo de las economías de los países miembros y visitan los países —por lo general una vez al año— para intercambiar opiniones con los gobiernos y los bancos centrales y, sobre todo, para determinar si existen riesgos que amenazan la estabilidad interna y mundial que justifiquen ajustes de las políticas económicas o financieras. Los principales temas tratados en dicho intercambio se refieren a las políticas cambiaria, monetaria, fiscal y financiera. Durante las misiones, el personal técnico del FMI normalmente mantiene reuniones con otras partes interesadas, como legisladores y representantes del sector empresarial, los sindicatos y la sociedad civil, que ayudan a evaluar las políticas y la orientación económica del país. Al regresar a la sede, el personal técnico presenta al Directorio Ejecutivo (i) del FMI un informe para que lo analice. Posteriormente, las opiniones del Directorio se transmiten a las autoridades del país, con lo cual concluye el proceso conocido como consultas del Artículo IV. En los últimos años, la supervisión se ha hecho cada vez más transparente. En la actualidad, casi todos los miembros publican una nota de información al público (i) en la que se resumen las opiniones del Directorio, así como el informe del personal técnico del FMI y los análisis conexos. Muchos países asimismo publican una declaración del personal técnico cuando el FMI concluye una misión.
La supervisión desde una panorámica mundial más amplia
El FMI realiza también un seguimiento de las tendencias económicas regionales y mundiales. Esta supervisión multilateral tiene lugar básicamente a través de publicaciones periódicas, el informe sobre las Perspectivas de la economía mundial (i), el informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report (i)) y el Monitor Fiscal (i). En el primero se presentan análisis detallados sobre la situación de la economía mundial, en los que se abordan temas de acuciante interés, como la actual turbulencia financiera mundial y la desaceleración económica. En el segundo se efectúa una evaluación actualizada de los mercados financieros mundiales y sus perspectivas, y se destacan los desequilibrios y los factores de vulnerabilidad que podrían entrañar riesgos para la estabilidad de los mercados financieros. En el Monitor Fiscal se actualizan las proyecciones fiscales a mediano plazo y se evalúan los hechos que marcan la evolución de las finanzas públicas.
El FMI también publica informes económicos regionales (Regional Economic Outlook Reports (i)), en los que se presentan análisis detallados de las perspectivas económicas de las cinco principales regiones del mundo, y colabora estrechamente con otros grupos, como el Grupo de los Veinte países industrializados y de mercados emergentes (G-20). Concretamente, desde 2009, el FMI ha apoyado los esfuerzos del G-20 en pro de la cooperación económica mundial a través de los procesos de evaluación mutua, implantados durante la cumbre del G-20 celebrada en Pittsburgh (i). El FMI aporta un análisis que permite determinar si las políticas aplicadas por los países miembros son coherentes con un crecimiento mundial sostenido y equilibrado.
Desde 2011 el FMI ha elaborado informes sobre efectos de contagio (i) en los que se analiza el impacto de las políticas económicas de las cinco economías más grandes (China, Estados Unidos, Japón, el Reino Unido y la zona del euro) en las economías de los correspondientes países socios. Dos veces al año el FMI también elabora una agenda mundial de políticas en la que se recopilan las principales conclusiones y recomendaciones de los informes multilaterales y se define una agenda futura para la institución y sus países miembros.
Mantener la relevancia de la supervisión
En su forma actual, la supervisión fue establecida por el Artículo IV del Convenio Constitutivo (i) del FMI, con las modificaciones introducidas a finales de los años setenta tras el colapso del sistema de Bretton Woods de tipos de cambio fijos. Según el Artículo IV, los países miembros se comprometen a colaborar con el FMI y entre sí para promover la estabilidad. Por su parte, el FMI tiene encomendada la función de i) supervisar el sistema monetario internacional a fin de asegurar su buen funcionamiento y ii) vigilar el cumplimiento por cada país de sus obligaciones en materia de política económica.
En 2010, el FMI realizó una revisión (i) de su mandato de supervisión (i). El resultado fue un conjunto de medidas encaminadas a integrar todas las dimensiones de la supervisión (multilateral, bilateral y financiera) e imprimirle mayor eficacia. Estas medidas contribuyeron a subsanar deficiencias detectadas en la supervisión previa a la crisis y que se plantearon en un informe de la Oficina de Evaluación Independiente.(i)
En octubre de 2011 concluyó el último gran análisis sobre la eficacia de la supervisión, el Examen Trienal de la Supervisión (i). Dicho examen, que abarcó la supervisión bilateral y multilateral, se basó ampliamente en los comentarios y las opiniones de los principales interlocutores, en análisis efectuados por el personal técnico del FMI y en estudios y comentarios de expertos externos. En él se destacaron los avances logrados desde el inicio de la crisis financiera mundial, pero también se señalaron deficiencias. En concreto, se considera que la supervisión del FMI es demasiado fragmentada, y que las evaluaciones de los riesgos carecen de profundidad y no tienen suficientemente en cuenta las interconexiones y la transmisión de los shocks. Se observó asimismo que la supervisión tiene menos impacto en los países más grandes. Las recomendaciones formuladas a partir de ese análisis apuntan a lograr mejoras en seis ámbitos principales: la interconexión, las evaluaciones de riesgo, la estabilidad externa, la estabilidad financiera, la eficacia e influencia y el marco jurídico. El plan de acción (i) de la Directora Gerente fue avalado por el Directorio, y se ha emitido un informe sobre los avances.
Como parte de los esfuerzos para lograr mayores avances en el marco del referido plan de acción, el 18 de julio de 2012 el Directorio Ejecutivo se reunió para tratar dos temas importantes. Adoptó una nueva Decisión (i) sobre la supervisión bilateral y multilateral (la Decisión sobre la Supervisión Integrada) para reforzar el marco jurídico que da sustento a la supervisión. Analizó asimismo un informe piloto sobre la estabilidad externa (i) en el que se presenta un análisis amplio y coherente a nivel multilateral del sector externo para las economías más grandes del mundo. En septiembre de 2012, el Directorio Ejecutivo dio su aval a una nueva estrategia de supervisión financiera (i) en la que se proponen medidas concretas y definidas en orden de prioridad para fortalecer aún más dicha supervisión. Esas medidas contribuirán a garantizar que el FMI esté en mejores condiciones de responder a las repercusiones que puedan tener las políticas de sus países miembros en la estabilidad mundial, hacer un seguimiento más amplio e integral de la estabilidad del sector externo de los países miembros y lograr la participación de los países en un diálogo constructivo con el fin de resguardar el funcionamiento eficaz del sistema monetario internacional y respaldar la estabilidad económica y financiera a nivel mundial.
(i) Inglés
