El Directorio Ejecutivo del FMI analiza la consulta multilateral sobre desequilibrios mundiales

Nota de información al público No. 07/97
7 de agosto de 2007

Las notas de información al público (NIP) forman parte de los esfuerzos del FMI por fomentar la transparencia de sus opiniones y análisis de la evolución y la política económica. Las NIP se publican, con el consentimiento del país (o los países) interesados, al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo en el marco de las consultas del Artículo IV con los países miembros, de la supervisión que este ejerce sobre la evolución a nivel regional, del seguimiento posterior a los programas, y de las evaluaciones ex post de los países miembros que ejecutan programas a más largo plazo. También se publican NIP al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo en materia de cuestiones de política general, a menos que el Directorio Ejecutivo decida lo contrario en un determinado caso.

El 20 de julio de 2007 el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) analizó el informe del personal técnico (En Inglés) acerca de la consulta multilateral sobre desequilibrios mundiales mantenida con Arabia Saudita, China, Estados Unidos, Japón y la zona del euro.

Antecedentes

El 5 de junio de 2006 el Director Gerente del FMI anunció el inicio de la primera consulta multilateral, cuyo tema central fue la forma de corregir los desequilibrios mundiales sin perjudicar el crecimiento1. Arabia Saudita, China, Estados Unidos, Japón y la zona del euro
—que fueron invitados ya sea porque el desequilibrio les concierne directamente en razón de su déficit o superávit en cuenta corriente o porque les corresponde una proporción muy elevada del producto mundial y podrían contribuir a sustentar el crecimiento conforme se van ajustando la demanda y el ahorro— accedieron a participar en la consulta.

En el momento en que se inició la consulta multilateral, los desequilibrios mundiales —el gran déficit en cuenta corriente de Estados Unidos, que tiene como contrapartida un monto equiparable de superávit en otras economías— se habían ampliado de manera continua en un lapso de aproximadamente cinco años. Durante ese período, el Directorio Ejecutivo del FMI destacó reiteradamente los riesgos que esos desequilibrios planteaban para la economía mundial así como la necesidad de ajustar las políticas económicas para poder atenuarlos. Desde comienzos de 2004, en cada uno de sus comunicados el Comité Monetario y Financiero Internacional (CMFI) del FMI también había expuesto las políticas necesarias para facilitar un ajuste ordenado, que conforman lo que se dio en llamar la estrategia del CMFI2. No obstante, a pesar de que existía un acuerdo generalizado con respecto a la idea central de esa estrategia, se consideró que estos esfuerzos tenían un limitado efecto práctico y que era necesario desarrollar nuevas vías para establecer un diálogo conducente a la adopción de medidas concretas.

Se dio comienzo a la consulta multilateral mediante visitas bilaterales a los cinco participantes en julio y agosto de 2006, seguidas de tres reuniones de todos los participantes celebradas entre septiembre de 2006 y marzo de 2007. Tras esas deliberaciones, el 14 de abril de 2007 los participantes y el personal técnico del FMI emitieron un informe conjunto sobre los resultados de la consulta, en cuyos adjuntos se resumían los avances y planes de cada participante en materia de política económica3. En el informe se señaló que la consulta multilateral probó ser una iniciativa útil y que había ayudado a comprender mejor la problemática y la posición de cada participante. Los participantes reiteraron su respaldo a la estrategia del CMFI y manifestaron que sus respectivas políticas, expuestas en los adjuntos, eran congruentes con ella. La puesta en práctica del conjunto de esas políticas representaría un paso importante para mantener un sólido crecimiento económico y para resolver los desequilibrios. Los participantes acordaron reunirse nuevamente cuando las circunstancias así lo exijan, y el FMI continuaría a cargo del seguimiento del tema en el marco de sus actividades habituales de supervisión bilateral y multilateral.

Los elementos fundamentales del informe fueron comunicados al Directorio Ejecutivo el 9 de abril de 2007 y analizados posteriormente por el CMFI en el desayuno de trabajo que este órgano mantuvo el 14 de abril de 2007. En el comunicado emitido en esa ocasión4, el Comité recibió con satisfacción el informe, señalando que las políticas esbozadas por los participantes constituían un nuevo avance en la ejecución de la estrategia del CMFI. Señaló además que la experiencia acumulada hasta entonces demostraba que la consulta multilateral es un mecanismo útil para abordar temas de interés mundial mediante el debate y la cooperación entre los países miembros, y que sería un instrumento valioso para hacer más eficaz la supervisión del FMI. Aguardaba con interés el examen del Directorio Ejecutivo sobre la experiencia en este nuevo proceso, así como las conclusiones de la primera consulta multilateral y las enseñanzas para el futuro.

Evaluación del Directorio Ejecutivo

Los directores acogieron con beneplácito la oportunidad de examinar y evaluar los resultados de la primera consulta del FMI sobre la forma de corregir los desequilibrios mundiales sin afectar el vigoroso crecimiento mundial, de acuerdo con la estrategia esbozada por el CMFI. Celebraron la decisión de Arabia Saudita, China, Estados Unidos, Japón y la zona del euro de participar en la primera consulta multilateral. Asimismo, expresaron plena coincidencia con los participantes en su reafirmación de que la reducción de los desequilibrios mundiales constituye un reto multilateral y una responsabilidad común y —dada la importancia mundial del tema— su reconocimiento de que una solución ordenada de los desequilibrios beneficiaría a todos los países miembros del FMI.

Si bien ha disminuido la percepción de los riesgos emanados de los desequilibrios mundiales, esos riesgos siguen siendo un motivo importante de preocupación a nivel mundial. Los directores observaron que en el último año se han registrado signos positivos: finalmente los desequilibrios han comenzado a estabilizarse, mientras la demanda mundial recupera cierto equilibrio; y la situación y las políticas económicas tanto de los participantes como de otros países han evolucionado en forma cada vez más congruente con la estrategia del CMFI. No obstante, los desequilibrios permanecen en niveles históricos altos, y no puede descartarse la posibilidad de una corrección desordenada y potencialmente costosa. En el contexto actual esos riesgos podrían verse exacerbados por una fuerte actitud proteccionista, que quizá se intensifique si persisten los grandes desequilibrios o se desacelera el crecimiento mundial.

Los directores señalaron que el FMI ha hecho repetido hincapié en los riesgos que los desequilibrios plantean para la economía mundial y en la índole de las políticas necesarias para facilitar un ajuste ordenado. Pese a existir una amplia coincidencia sobre el tenor de las recomendaciones esbozadas en la estrategia del CMFI, hasta comienzos de 2006 los avances logrados en la eliminación de los desequilibrios habían sido relativamente limitados. Ante este panorama, los directores consideraron que la iniciación de la consulta multilateral sobre los desequilibrios mundiales —encaminada a reforzar el diálogo sobre las políticas respectivas y, en definitiva, a acelerar la adopción de medidas para encararlos— era oportuna y plenamente acorde con la responsabilidad central que le cabe al FMI en cuanto a promover la estabilidad del sistema monetario internacional.

Los directores expresaron su satisfacción por el informe de los participantes acerca de las deliberaciones de la consulta multilateral. En términos generales, consideraron que ese debate ha contribuido a profundizar el acuerdo sobre un enfoque coherente a mediano plazo que permita llevar la estrategia del CMFI a resultados concretos. En este enfoque se definen medidas que procuran reducir gradualmente los desequilibrios y al mismo tiempo sustentar el crecimiento mundial, son beneficiosas desde una perspectiva regional e internacional y se apoyan en una fuerte identificación y compromiso de los países. En tal sentido, los directores expresaron su especial beneplácito ante los planes esbozados por cada participante en materia de política económica. Aunque en general esas políticas no son de alcance tan amplio y ambicioso como las recomendadas por el FMI en las consultas del Artículo IV con los países o en Perspectivas de la economía mundial, de todos modos constituyen un importante paso adelante, en consonancia con la visión que tiene el FMI respecto de esos países a mediano plazo. En conjunto, esas medidas abarcan todos los aspectos cruciales de la estrategia del CMFI y, una vez puestas en práctica, contribuirán sustancialmente a reducir los desequilibrios en el mediano plazo. Además, la publicación de las intenciones de política brinda una valiosa hoja de ruta para el futuro, que elevará el grado de escrutinio público y la confianza en que la comunidad internacional trabaja mancomunadamente para corregir los desequilibrios.

De cara al futuro, los directores observaron que la implementación de los planes de política anunciados por los participantes será fundamental. En los últimos dos meses cada participante ha realizado algún avance satisfactorio en la ejecución de las políticas previstas. Los directores coincidieron, sin embargo, en que resta mucho por hacer y en que el éxito de la consulta multilateral deberá ser evaluado finalmente en relación con el progreso logrado en la reducción de los desequilibrios mundiales sin perjudicar el crecimiento. Recomendaron que el FMI mantenga su papel activo en el seguimiento de los avances, tanto en los informes del personal técnico para las consultas del Artículo IV con los participantes como en su labor de supervisión multilateral, plasmada en Perspectivas de la economía mundial y en el informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report). Si bien reconocieron que las medidas de política deben enmarcarse en una perspectiva a mediano plazo, algunos directores consideraron que la definición de plazos específicos y parámetros de referencia habría permitido evaluar el avance y controlar las expectativas de manera más clara. Los directores tomaron nota de la disposición de los participantes a reunirse nuevamente si las circunstancias así lo exigen. Destacaron asimismo que, si bien a los participantes les cabe una función crucial en la corrección ordenada de los desequilibrios, otros países también deberán hacer lo suyo.

Al analizar la experiencia alcanzada hasta el momento con las deliberaciones de la primera consulta multilateral, los directores consideraron que este nuevo método es una herramienta útil y un valioso instrumento para reforzar y profundizar la supervisión multilateral que realiza el FMI. Señalaron que la primera consulta multilateral tuvo dos aspectos distintivos: la participación voluntaria de un número limitado de participantes capaces de contribuir en forma significativa a la solución de los desequilibrios, y un marco en el cual pudiera oírse la voz de toda la comunidad internacional a través del Directorio Ejecutivo y del CMFI. En vista de estas características, así como la incertidumbre acerca de los problemas que pueden plantearse en el futuro, sería conveniente aplicar modalidades operativas flexibles. Los directores observaron que las consultas multilaterales quizá sean un mecanismo más idóneo para abordar los problemas macroeconómicos o financieros a mediano plazo que revisten importancia sistémica o regional.

Aunque por el momento no es posible extraer enseñanzas definitivas, los directores consideraron que, según parece indicar la experiencia acumulada hasta la fecha, quizá las consultas multilaterales sean más eficaces si están apoyadas en un completo análisis previo a cargo del personal técnico y el correspondiente debate en el ámbito del Directorio Ejecutivo. En lo atinente al procedimiento por seguir, la primera consulta multilateral ha subrayado la necesidad de mantener un enfoque flexible que pueda adaptarse a las circunstancias inesperadas que surjan y dar cabida a las preferencias de los participantes. Los directores reconocieron que las reuniones confidenciales de alto nivel mantenidas en la primera consulta multilateral contribuyeron a garantizar un diálogo franco y constructivo, que permitió a cada participante comprender mejor la problemática y las posiciones de los demás. Los directores recalcaron que la intervención del Directorio Ejecutivo y del CMFI en el momento oportuno es crucial para permitir que el Directorio cumpla debidamente su función de supervisión, otorgar legitimidad al proceso y dar a la comunidad internacional la posibilidad de evaluar los resultados. A este respecto, varios directores recomendaron aclarar y reforzar la función que le compete al Directorio. Los directores también consideraron que el elevado nivel de recursos empleados en la primera consulta multilateral, sumado a las estrictas limitaciones presupuestarias a que está sometida la institución, hace necesario evaluar cuidadosamente los costos y beneficios de este mecanismo y evitar una repetición innecesaria de actividades que se llevan a cabo en otros foros e instituciones.


1 Las consultas multilaterales —un nuevo instrumento del FMI establecido en el marco de la Estrategia a Mediano Plazo propuesta por el Director Gerente— tienen por objeto reunir a un pequeño grupo de países a los que atañe un problema específico de importancia sistémica o regional a fin de reforzar el diálogo y, como objetivo último, promover la adopción de medidas encaminadas a resolverlo. (Véase el comunicado de prensa No. 06/118 del FMI, del 5 de junio de 2006, en http://www.imf.org/external/np/sec/pr/2006/pr06118.htm).

2 La estrategia del CMFI comprende medidas para aumentar el ahorro nacional en Estados Unidos, incluida la consolidación fiscal; nuevos avances en las reformas orientadas a estimular el crecimiento en Europa; más reformas estructurales, incluida la consolidación fiscal, en Japón; reformas para fomentar la demanda interna en los países emergentes de Asia, junto con una mayor flexibilidad de los tipos de cambio en varios países en situación de superávit, y aumentos del gasto compatibles con la capacidad de absorción y la estabilidad macroeconómica en los países productores de petróleo.

3 Véase el comunicado de prensa No. 07/72 del FMI, del 14 de abril de 2007 (http://www.imf.org/external/np/sec/pr/2007/pr0772.htm).

4 Véase el comunicado de prensa No. 07/71 del FMI, del 14 de abril de 2007 (http://www.imf.org/external/np/sec/pr/2007/pr0771.htm).



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