Opiniones y comentarios 2005 | 2004 | 2003 | 2002 | 2001 | 2000
Cannot #EXEC file due to lack of EXECUTE permission


El Programa de Evaluación del Sector Financiero por Parte
del FMI y el Banco Mundial

Por Paul Hilbers,
subdirector, División de Supervisión de Sistemas Financieros I,
Departamento de Asuntos Financieros y Cambiarios,
Fondo Monetario Internacional

English version
French version

Las crisis financieras de finales de la década de 1990 pusieron de relieve la importancia de los sectores financieros sólidos para la estabilidad macroeconómica de un país y, en un mundo cada vez más integrado, para el orden financiero internacional en general.

La finalidad del Programa de Evaluación del Sector Financiero (FSAP), establecido conjuntamente por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en 1999, es observar concretamente los sectores financieros de países y evaluar sus puntos fuertes y débiles con el fin de reducir las posibilidades de crisis, según informa Paul Hilbers, subdirector de la División de Supervisión de Sistemas Financieros del Fondo Monetario Internacional.

Las crisis financieras no son infrecuentes. Desde 1980 se han dejado sentir en cerca de tres cuartas partes de los países del mundo, incluidos numerosos países industrializados. No obstante, la crisis financiera que se propagó por Asia en 1997 puso de relieve la importancia decisiva del sector financiero de un país para su estabilidad macroeconómica y, en un mundo cada vez más integrado, la importancia de los sistemas financieros sólidos para mantener el buen funcionamiento de la situación financiera internacional.

A raíz de las crisis financieras de finales de los años noventa, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial pusieron en marcha un programa, conocido como el Programa de Evaluación del Sector Financiero, para evaluar los sistemas financieros de sus miembros. Los sistemas financieros incluyen toda la gama de instituciones financieras, como bancos, fondos mutuos y compañías de seguros, así como los mercados financieros mismos (por ejemplo, los mercados de valores, de divisas y de dinero).

También incluyen el sistema de pagos y el marco regulador, supervisor y jurídico con arreglo al cual se desarrollan las operaciones de las instituciones y los mercados financieros. El FSAP trata de hallar los puntos fuertes y débiles de los sistemas financieros y reducir las posibilidades de crisis, lo que contribuye a promover la estabilidad y el crecimiento financiero nacional e internacional.

El FSAP se vale de la labor anterior del sector financiero del Fondo y el Banco. El FMI se ha concentrado siempre en la doble vinculación de la solidez del sector financiero y el desempeño macroeconómica, por una parte, y, por otra, el apoyo a las políticas que reducen la probabilidad de crisis financieras y amortiguan la severidad de las que llegan a producirse.

Entre ellas se pueden citar las políticas destinadas a mejorar la supervisión que ejercen las autoridades nacionales sobre las instituciones y los mercados financieros para reducir el riesgo excesivo, mejorar la gestión del riesgo de estas instituciones y promover una acertada intermediación de flujos financieros. También entraña el perfeccionamiento de las políticas macroeconómicas, como las políticas monetarias y fiscales, con objeto de crear un entorno macroeconómico más estable y, por ende, más propicio a la estabilidad del sector financiero.

El Banco se ha concentrado en la importancia del sector financiero para el desarrollo y la reducción de la pobreza. Se ha comprobado que un régimen financiero que funcione debidamente es importante para el crecimiento económico, el cual, a su vez, en un factor decisivo para la reducción de la pobreza. En este aspecto, el Banco siempre ha apoyado el desarrollo y el fortalecimiento de los sectores financieros de los países.

A través del FSAP se pretende alertar a los países de las posibles vulnerabilidades del sector financiero y ayudar al Banco y al Fondo, como también a la comunidad internacional en general, a diseñar una asistencia apropiada. La calidad de las evaluaciones depende mucho de la capacidad analítica y el criterio del equipo conjunto de personal del Banco y el Fondo encargado de llevarlas a cabo.

Los miembros del personal se valen de su propia experiencia y de la que aportan especialistas de una serie de bancos centrales, organismos supervisores nacionales y órganos internacionales encargados de establecer normas uniformes (como el Comité de Supervisión de la Banca de Basilea, la Asociación Internacional de Supervisores de Compañías de Seguros, y la Organización Internacional de Comisiones de Valores) y otras instituciones cooperadoras. Estos especialistas externos aportan al análisis un elemento valioso de revisión por compañeros, en particular, en lo que respecta al cumplimiento de las normas y los códigos del sector financiero.

El FSAP se puso en marcha en mayo de 1999 con carácter experimental. Inicialmente se aplicó en una docena de países con sistemas financieros en muy distintos grados de desarrollo, desde países industrializados (como Canadá e Irlanda), a mercados incipientes (como Sudáfrica), y economías en desarrollo (como Camerún y El Salvador). El Programa ha recibido fuerte apoyo de los países participantes y la comunidad internacional; es probable que se convierta en un elemento permanente de la labor del Fondo y el Banco.

Los Componentes del FSAP

El examen que realizan los equipos encargados del FSAP de los puntos fuertes, los riesgos y las vulnerabilidades del sistema financiero de un país tiene tres componentes principales:

  1. una evaluación de la estabilidad del sistema financiero, incluidos los factores macroeconómicos que podrían afectar el desempeño del sistema, y las condiciones del sistema que podrían afectar a la macroeconomía;
  2. una evaluación del grado en que se observan las normas, los códigos y las buenas prácticas financieras pertinentes, y
  3. una evaluación de las necesidades de desarrollo y reforma del sector financiero. El equipo señala las medidas que reforzarían el sistema financiero, junto con cualquier plan para hacer frente a situaciones imprevistas, y presenta una evaluación detallada de las repercusiones monetarias y fiscales de dichas medidas.

Por ejemplo, una burbuja del precio de los activos en un país (por ejemplo, el precio de los bienes raíces o del capital) podría exponer a los bancos u otras instituciones de préstamos a graves pérdidas si esos activos fueran los únicos valores que respaldaban una parte considerable de los préstamos. En ese caso, el equipo del FSAP trataría en primer lugar de determinar si se había producido, efectivamente, una alza de precios, qué la había causado, y si las autoridades podrían y deberían intervenir para poner remedio a la situación.

Al mismo tiempo, el equipo examinaría si las instituciones de préstamo estaban dependiendo indebidamente de garantías colaterales en sus decisiones, si habían tomado debidamente en cuenta la posibilidad de una baja de precios de los activos al valorar las garantías y si disponían de suficiente capital. El equipo también examinaría si los supervisores oficiales estaban vigilando adecuadamente estos riesgos y asesorando a las instituciones de préstamos en estas prácticas. En caso de encontrar deficiencias en estos sectores, el equipo formularía recomendaciones para subsanarlas.

El mantenimiento de la buena salud del sistema financiero depende, en gran parte, de un entorno regulador y una estructura de incentivos adecuados. La evaluación del FSAP examinará la base legislativa del sector financiero para comprobar su capacidad reguladora y práctica. Esto incluirá una evaluación sistemática del cumplimiento de los Principios básicos de Basilea de supervisión eficaz de la banca, prácticas de transparencia en las políticas monetarias y financieras y, si procede, normas uniformes de mercados de valores, seguros y sistemas de pago. También se podrán examinar otros aspectos institucionales y jurídicos relativos al sector financiero.

Además, para juzgar el desempeño económico actual del sistema, pudiera ser necesario tomar en consideración el concepto estratégico de las autoridades respecto al desarrollo del sistema. En los países en desarrollo con sistemas financieros subdesarrollados, tal vez se debería prestar atención al potencial de desarrollo de mercados de capital y ahorros contractuales (entre ellos los fondos de seguros y jubilaciones). Estos elementos del sistema financiero contribuirán a mantener la salud del sistema en general y a apoyar el crecimiento económico.

Estos múltiples componentes de la evaluación del FSAP requieren el examen de una gran variedad de sectores. En cada uno de ellos, la evaluación debe tomar en consideración la estructura de la industria financiera del país y aprovechar las normas, prácticas óptimas y la experiencia acumulada del Banco, el Fondo y otras instituciones internacionales, así como la información del mercado.

Aunque esta variedad de sectores es muy amplia, el personal del Banco y el Fondo tiene un considerable caudal de conocimientos adquiridos en el curso de su trabajo con gobiernos nacionales o instituciones del sector privado, así como a través de la labor anterior de ambas instituciones. Esta experiencia permite la identificación de las cuestiones más significativas de un país dado para concentrar en ellas el trabajo del FSAP.

Métodos e Instrumentos

Algunos de los métodos e instrumentos utilizados por el equipo del FSAP se han elaborado especialmente para el programa. En particular, el análisis macroprudencial, incluidas las pruebas de tensión y el análisis de marcos hipotéticos, junto con métodos mejorados para juzgar la observancia de normas y códigos, han apoyado y reforzado la uniformidad y calidad del análisis de este programa.

El análisis macroprudencial tiene por objeto poner de relieve los vínculos existentes entre el desempeño macroeconómico y la solidez del sector financiero. Los indicadores macroprudenciales comprenden tanto indicadores microprudenciales agregados de la salud de los bancos comerciales individuales y otras instituciones financieras (tales como suficiencia de capital, ingresos y solvencia) cono indicadores macroeconómicos relacionados con la solidez del sistema financiero (como la inestabilidad de los tipos de cambio y las tasas de interés).

Se ha comprobado que los indicadores microprudenciales agregados son principalmente indicadores contemporáneos o retrospectivos de la solidez del sector financiero. En cambio, las variables macroeconómicas pueden indicar desequilibrios que afectan a los sistemas financieros, y tienden a ser indicadores anticipados. La experiencia ha demostrado que las crisis financieras suelen presentarse cuando ambos tipos de indicadores señalan la existencia de vulnerabilidades, es decir, cuando las instituciones financieras son débiles y se enfrentan a convulsiones macroeconómicas.

Las pruebas de tensión y el análisis de marcos hipotéticos sirven para determinar el efecto de las convulsiones macroeconómicas, los cambios estructurales y las innovaciones del sector financiero en la rentabilidad y solvencia de las instituciones financieras. Constituyen un marco útil y flexible para la identificación y el análisis de las vulnerabilidades del sector financiero. Con arreglo al FSAP, los tipos de pruebas y modelos usados varían según la estructura y las características del sistema financiero del país estudiado y la disponibilidad de datos.

Por ejemplo, un país que exporta principalmente productos básicos puede ser más propenso a sufrir a consecuencia de la inestabilidad de los precios e ingresos por concepto de exportaciones. En este caso, sería procedente concentrar más la atención en las posibles convulsiones externas que en las de otro tipo.

Además, la magnitud de las posibles convulsiones externas que se usan como base de una prueba de tensión puede ser mayor en el caso de este país. Las pruebas de tensión y el análisis de marcos hipotéticos realizados en cooperación con las autoridades han sido muy valiosas para establecer la capacidad de gestión de riesgo en los países miembros y alentar a los funcionarios locales a someter sus sistemas financieros a estas pruebas.

Las evaluaciones de la observancia y aplicación de las normas y los códigos pertinentes del sector financiero en el FSAP sirven para identificar deficiencias en la reglamentación del sector financiero y prácticas de transparencia y, por consiguiente, necesidades de desarrollo y reforma del sector afectado por la norma. Además, la evaluación de las normas aporta datos para la evaluación general del sistema financiero y ayuda a los países a evaluar sus propios sistemas usando como términos de comparación referencias internacionales.

La experiencia adquirida hasta la fecha confirma que las evaluaciones de normas uniformes son parte importante del FSAP. La supervisión y vigilancia de alta calidad de las instituciones y los mercados financieros es esencial para la estabilidad de los sistemas financieros que están integrados en los mercados mundiales y se enfrentan a una variedad de innovaciones y convulsiones financieras. La evaluación de las normas es también útil para identificar y llevar a cabo reformas reguladoras y de operación necesarias para el desarrollo de los sistemas financieros nacionales a lo largo del tiempo, y su integración en los mercados financieros mundiales.

Por otra parte, la evaluación de las normas tiene una función más limitada en la identificación de las vulnerabilidades inmediatas de los sistemas financieros, ya que éstas sufren la influencia de una serie de factores macroeconómicos y estructurales. Estas evaluaciones deben combinarse con una variedad más amplia de información y análisis para obtener un cuadro más completo de los riesgos y las vulnerabilidades pertinentes que se necesita para hacer una evaluación de estabilidad general, como la que realiza el FSAP.

Las evaluaciones realizadas con arreglo al FSAP no son fines en sí mismas. Los resultados de este diagnóstico se deben incorporar en la labor del Banco y del Fondo. En el caso del Fondo, se elabora una Evaluación de la estabilidad del sistema financiero, a la luz de los resultados del FSAP. La Evaluación de la estabilidad se centra en los puntos fuertes, los riesgos y las vulnerabilidades del sistema financiero, en un contexto macroeconómico y macroprudencial más amplio que anteriormente, lo que da por resultado una evaluación de la estabilidad general.

Esta evaluación se transmite al Directorio Ejecutivo como parte de la documentación de las consultas previstas en el Artículo IV--deliberaciones anuales sobre políticas macroeconómicas que mantiene el Fondo con sus países miembros--. De este modo, la Evaluación de la estabilidad del sistema financiero vincula al FSAP y la observación de los sistemas financieros bajo la vigilancia del Fondo. Los análisis realizadas en el contexto de la Evaluación de la estabilidad sirven para concentrarse en las probables consecuencias de las mezclas de políticas macroeconómicas opcionales y las convulsiones externas, y las repercusiones de las reformas del sector financiero en su rentabilidad, solvencia y liquidez.

Desde el punto de vista del Banco, el FSAP es parte del diálogo de política que se está llevando a cabo entre el personal del Banco y las autoridades nacionales. El diagnóstico del FSAP constituye una evaluación integral del sector financiero de un país, que sirve de base para la estrategia del Banco de asistencia al país y prestación de asistencia técnica.

Además, el personal del Banco elabora evaluaciones del sector financiero que presentan un resumen de los puntos principales señalados en el FSAP, con especial atención a los relativos al establecimiento y fortalecimiento de la capacidad institucional del sistema financiero de un país. Las autoridades puede optar por publicar resúmenes de las evaluaciones del cumplimiento de las normas del sector financiero como parte de los llamados Informes de la observancia de las normas uniformes y los códigos.

De Cara al Futuro

Hasta ahora, los resultados conseguidos con el FSAP han sido positivos. El FSAP ha contribuido a asegurar que el análisis del sector financiero sea parte importante de las deliberaciones de política económica y ha proporcionado a las autoridades nacionales un marco estratégico para reforzar y desarrollar sus sistemas financieros. Por ejemplo, en algunos casos, se han señalado las vinculaciones de las altas tasas de interés y los préstamos no redituables, lo que ha permitido llevar a cabo un análisis más detenido de la sostenibilidad de las altas tasas de interés.

En otros, el FSAP ha subrayado la necesidad de reforzar la supervisión de la banca, mejorar la legislación del sector financiero, reducir riesgos en los sistemas de liquidación de pagos y valores y reforzar la gestión de la deuda del Estado. Se ha prestado asistencia suplementaria, por ejemplo, con respecto al diseño de seguro de depósitos y la elaboración de registros de crédito.

Es importante tener en cuenta que el FSAP no va a proteger a los países contra todas las crisis financieras. Los indicadores macroprudenciales, las pruebas de tensión y las evaluaciones de las normas pueden señalar vulnerabilidades, pero no son infalibles. No obstante, con el tiempo, el FSAP puede reducir la frecuencia de las crisis al ofrecer a las autoridades un examen minucioso y objetivo de sus sectores financieros, identificar puntos débiles en una etapa anterior y proponer respuestas de política eficaces y oportunas.


IMF EXTERNAL RELATIONS DEPARTMENT

Public Affairs    Media Relations
E-mail: publicaffairs@imf.org E-mail: media@imf.org
Fax: 202-623-6278 Phone: 202-623-7100