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Los retos del CAFTA-RD Artículo exclusivo Por Markus Rodlauer Asesor Principal, Departamento del Hemisferio Occidental Fondo Monetario Internacional Siglo Veintiuno 8 de noviembre de 2005
Hacer los cambios en momentos favorables, antes de que se compliquen las cosas, recomienda el asesor principal del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI. Las perspectivas económicas de América Latina y el Caribe, como las de la economía mundial, son en general favorables. Sin embargo, si se le examina más detenidamente, este saludable panorama se ve oscurecido por la existencia de fragilidades que deben abordar los responsables de la formulación de políticas.
Todos los países de la región pueden hacer más para mejorar las perspectivas de un crecimiento rápido y duradero, y deberán hacerlo ahora, mientras el entorno es favorable. Centromérica cuenta con una singular oportunidad para aprovechar el momento, al iniciarse un históricoTratado de Libre Comercio con Estados Unidos (DR-CAFTA), que ofrece importantes beneficios económicos, aunque al mismo tiempo presenta a los responsables de la formulación de políticas el desafío de asegurar que sus economías puedan competir exitosamente en el mercado mundial en la generación de puestos de trabajo y la captación de inversión. Petróleo y precios Después de alcanzar su mayor nivel en 24 años en 2004, se proyecta que el crecimiento de América Latina y el Caribe se moderará en 2005 y 2006, aunque se mantendrá muy por encima de los promedios históricos, del 4% y el 3%, respectivamente. Los resultados favorables de los últimos años reflejan un entorno mundial propicio, pero también los loables esfuerzos realizados por los países por mejorar las políticas y las condiciones que promueven el crecimiento. En la mayoría de las naciones, los resultados son evidentes: más puestos de trabajo, crecientes ingresos, una situación fiscal y externa más firme, y balances más sólidos en el sector financiero y empresarial. En general, también se ha logrado contener la inflación, a pesar de las presiones generadas por el importante incremento reciente de los precios del petróleo. Centroamérica y el Caribe Si bien el panorama actual en la región es en general favorable, la situación no es homogénea, ya que depende de las circunstancias económicas y políticas de cada país. Por ejemplo, los países de Centromérica y el Caribe han enfrentado un desafío más difícil de superar en materia de crecimiento, en parte como consecuencia de las presiones ejercidas por el mayor costo de las importaciones de petróleo. De hecho, los factores externos plantean importantes riesgos. Éstos incluyen la posibilidad de una marcada desaceleración del crecimiento en los principales socios comerciales, posiblemente provocada por un nuevo aumento de los precios del petróleo o el surgimiento de tendencias proteccionistas. La región sigue siendo vulnerable a una abrupta contracción de los mercados financieros mundiales, ya que la carga de la deuda continúa siendo elevada en muchos países. Oportunidades y potencial ¿Qué se puede hacer para evitar estos riesgos? La coyuntura actual proporciona la oportunidad de continuar fortaleciendo las variables fundamentales de la economía e impulsar el potencial de crecimiento de los países. Los responsables de la formulación de políticas deberán aprovecharla para afianzar la estabilidad macroeconómica, principalmente reduciendo aún más la carga de la deuda pública y conteniendo la inflación, así como profundizando las reformas estructurales para estimular la inversión y la capacidad empresarial. Para Centroamérica, la integración regional en el marco del DR-CAFTA constituye una estrategia para competir exitosamente en una economía más globalizada. La experiencia de México con el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés) sugiere que la reducción de las barreras comerciales impulsa el comercio y la inversión extranjera directa, que a su vez estimulan el crecimiento económico. En efecto, las estimaciones sugieren que el acuerdo podría incrementar por lo menos un 1.5% el Producto Interno Bruto como consecuencia del acuerdo. Flujos de inversión El DR-CAFTA va mucho más allá del comercio. Incluye disposiciones sobre flujos de inversión, servicios financieros y públicos y otros elementos del marco institucional (como los derechos de propiedad), fundamentales para el crecimiento y el desarrollo económico. Al proporcionar un ancla para un mayor desarrollo económico e institucional, contribuirá a que la región aproveche plenamente su potencial (lea: El desafío). Reglas y supervisiones La materialización del impacto previsto del DR-CAFTA depende fundamentalmente del impulso de políticas complementarias. Sin una adecuada reglamentación, supervisión y coordinación de políticas, los beneficios que ofrece la integración podrían ser limitados. Por ejemplo, resulta crucial evitar la "carrera en picada" que resultaría de una perjudicial competencia tributaria, ya que la reducción de las tasas tributarias o la concesión de privilegios tributarios innecesarios para atraer inversiones extranjeras directas erosionaría los ya bajos coeficientes ingresos/PIB de la región (lea: Pérdidas fiscales). Con la asistencia del FMI, las autoridades de la región están adoptando las primeras medidas para impedirlo mediante la formulación de un "código de conducta" para la política tributaria empresarial. Sector financiero En el sector financiero es preciso tomar precauciones contra el arbitraje reglamentario; es decir, lo que traten de hacer las instituciones para explotar las diferencias y lagunas en las reglamentaciones entre las distintas regiones, transfiriendo de esa manera riesgos a zonas menos supervisadas. La integración puede fomentar la disponibilidad de servicios financieros, reducir el costo del financiamiento y permitir la diversificación de los riesgos entre los mercados, pero plantea a la vez nuevos desafíos en materia de reglamentación y supervisión. Fondo Monetario Internacional PÉRDIDAS FISCALES Una vez que el DR-CAFTA entre en vigencia, se prevén ciertas pérdidas de ingresos fiscales a medida que se reduzcan las tasas arancelarias. Ya se han puesto en práctica o se han propuesto medidas compensatorias de ingresos, y en todos los países se prevé que el mayor crecimiento contribuirá a compensar estas reducciones de impuestos. Asimismo, deberán abordarse los efectos negativos que ciertos grupos podrían enfrentar en la medida en que las empresas y la mano de obra se desplacen a nuevas zonas de crecimiento impulsadas por la creciente integración. EL DESAFÍO En América Central, como en términos más generales en América Latina, el desafío consiste en persistir en los esfuerzos que están llevándose a cabo para fortalecer las variables fundamentales de la economía e impulsar las perspectivas de crecimiento. Dado que se celebrarán elecciones en los próximos 18 meses en la mayoría de los países de la región, puede surgir la tentación de reducir el ímpetu de esta labor. Este no es el momento para descansar: resulta mucho menos doloroso y más provechoso realizar las reformas cuando las economías son saludables, que esperar a que circunstancias adversas obliguen a los responsables de las políticas a ejecutarlas. IMF EXTERNAL RELATIONS DEPARTMENT
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