Honduras Tiene una Nueva Oportunidad Historica, Artículo de Rodrigo de Rato, Director Gerente, FMI

1 de marzo de 2006

Rodrigo de Rato, Director Gerente
Fondo Monetario Internacional
La Tribuna
1 de Marzo 2006

El nuevo gobierno del Presidente José Manuel Zelaya tiene ante sí una oportunidad histórica de afianzar el crecimiento económico asegurando al mismo tiempo una distribución más extensa de los beneficios que se derivan de ello. Las circunstancias económicas externas son favorables en general, y las iniciativas de alcance regional están estimulando una nueva dinámica de cooperación y desarrollo. En el plano interno, Honduras goza de estabilidad macroeconómica. Por último, la reducción de la deuda está modificando las variables fundamentales de la economía del país. No obstante, persisten algunos retos, sobre todo el imperativo de reducir la pobreza, que aún se sitúa en niveles demasiado altos. Durante mi segunda visita a Honduras pude entender más claramente cómo el país ha logrado estos éxitos macroeconómicos y de qué manera el FMI puede respaldar los esfuerzos del gobierno por obtener el máximo provecho de ellos.

El dinámico crecimiento de la economía mundial y los bajos tipos de interés han ofrecido un marco externo propicio, pese al aumento de los precios del petróleo. La comunidad internacional también ha apoyado a Honduras, entre otras formas acelerando el alivio de la deuda y brindándole respaldo financiero para nuevos programas. Asimismo, las iniciativas en marcha en la región ofrecen grandes oportunidades para Honduras, incluida la posibilidad de beneficiarse de su participación en la Asociación Centroamericana de Libre Comercio (CAFTA). Estas iniciativas complementan los avances realizados en la integración económica centroamericana, que constituye un factor crítico en las perspectivas de crecimiento de la región.

Honduras fue uno de los primeros países que cumplió los requisitos para acogerse a la Iniciativa para el Alivio de la Deuda Multilateral anunciada a mediados de 2005 y aprobada en diciembre pasado. Como parte de esta iniciativa, el FMI está otorgando un alivio del 100% del saldo insoluto de toda la deuda incurrida por Honduras con el FMI antes del 1 de enero de 2005, que asciende a más de US$150 millones. Honduras pudo recibir este alivio de la deuda por parte del FMI gracias a que su desempeño económico general fue satisfactorio, avanzó en la orientación de las políticas hacia la reducción de la pobreza y mejoró la gestión del gasto público.

El FMI ya está trabajando en estrecha colaboración con el gobierno del Presidente Zelaya para respaldar el programa económico de Honduras. Para preservar la estabilidad economica será esencial que las autoridades se identifiquen plenamente con las reformas económicas orientadas a promover el crecimiento y el empleo y a reducir la pobreza. Durante un seminario que se llevó a cabo hace unas semanas, los funcionarios técnicos del FMI escucharon atentamente la presentación del equipo económico del Presidente Zelaya, integrado por personas de mucha experiencia, sobre las prioridades del nuevo gobierno en materia de política económica. Se logró un gran avance hacia una comprensión común de los retos que enfrenta Honduras, la estrategia del gobierno para abordarlos y la forma en que el FMI puede apoyar esa estrategia a medida que se incorporen las prioridades de las autoridades en el presupuesto de 2006 y en el marco general de la política económica.

Los resultados positivos del programa económico hondureño son claros. En el pasado Honduras pagó caro la falta de continuidad en la orientación adecuada de las políticas, pero, dado que el programa económico se mantuvo en su cauce durante el reciente período electoral, el país pudo mantener la estabilidad macroeconómica que constituye la base para lograr un mayor crecimiento, crear más puestos de trabajo y reducir la pobreza. En 2005, el crecimiento se mantuvo en un robusto 4,2%, en tanto la inflación bajó al 7,7% pese a que aumentaron los combustibles. El sector externo también se fortaleció significativamente debido a que se elevaron las remesas familiares del exterior y las exportaciones. Se mantuvo la disciplina fiscal mediante el control del gasto público, especialmente de la masa salarial. También siguieron su curso las reformas estructurales, entre las que cabe citar el fortalecimiento de la capacidad del banco central para conducir la política monetaria y la adopción de normas prudenciales más estrictas para dar mayor solidez al sector financiero, sobre todo en relación con las operaciones de los bancos comerciales en moneda extranjera.

En este entorno de estabilidad económica, existen buenas perspectivas de que se mantenga el crecimiento y vuelva a bajar la inflación en 2006. No obstante, este año va a ser un período difícil para el presupuesto debido al costo que tendrán en el corto plazo algunas reformas importantes, como el CAFTA, la liberalización de las llamadas internacionales, la situación financiera de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) y la necesidad de lograr una política salarial para el sector público, incluidos los docentes, que sea sostenible a plazo medio. Si se abordan estos problemas con visión a largo plazo, se podrá mantener el presupuesto dentro de una trayectoria sostenible a la vez que se de cabida al gasto tan necesario en inversión y en reducción de la pobreza y se mantienga la competitividad mundial y regional.

Dos tercios de los hondureños siguen sumidos en la pobreza, y este es el reto fundamental para la nación de cara al futuro. El FMI apoya firmemente el compromiso del gobierno del Presidente Zelaya de intensificar la lucha contra la pobreza. Los esfuerzos para consolidar la estabilidad económica y reducir la pobreza deben ir aunados. Los pobres son quienes más tienen que perder ante la inestabilidad, y por lo tanto son los que más se beneficiarían de la aplicación de políticas que coadyuven a asegurar la estabilidad. Los esfuerzos del gobierno por enfocar el presupuesto en la reducción de la pobreza y en una mejor calidad del gasto constituyen un paso en la dirección correcta. Estas medidas ayudarán a Honduras a lograr un avance sostenido hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, uno de los cuales postula la reducción de la pobreza extrema a la mitad para el año 2015.

La concesión indiscriminada de grandes subvenciones en una época de altos precios del petróleo genera graves distorsiones económicas que en definitiva empeoran la situación ya difícil de los pobres. El FMI respalda los pasos del gobierno hondureño para regresar a un mecanismo más flexible de fijación de precios de los productos derivados del petróleo, porque de esa manera se limitará el costo de las subvenciones a los combustibles y habrá una mayor eficiencia económica y mayores recursos disponibles. Al mismo tiempo, es importante mitigar el impacto de los altos precios del petróleo en los grupos mas vulnerables, para lo cual las autoridades hondureñas han establecido subvenciones focalizadas y han ampliado la red de protección social. La reducción de los subsidios indiscriminados permitirá un aumento focalizado del gasto social en beneficio de los grupos sociales que más lo necesitan.

El nuevo gobierno asumió el mando en enero en una gran demostración de la democracia en Honduras. Aun cuando las nuevas autoridades establecerán sus propias prioridades de política económica, el compromiso que asumieron de proteger los elementos básicos del actual programa económico permitirá que el país logre avances significativos en los próximos años, afianzando el crecimiento y luchando contra la pobreza. El FMI está orgulloso de su participación en los éxitos logrados por Honduras y está dispuesto a ayudar en forjar un próspero futuro para todos los hondureños.

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