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Informe Anual del Directorio Ejecutivo Correspondiente al Ejercicio Cerrado el 30 de Abril de 2003 WASHINGTON, D.C. Advertencia Utilice el lector Adobe Acrobat gratuito para consultar estos archivos.
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Fortalecer el crecimiento de la economía mundialLa incertidumbre que ha afectado al entorno económico mundial, junto con las dificultades económicas y financieras de muchos países miembros, ha planteado numerosos retos para el FMI durante el ejercicio 2002/03. Pese a algunos indicios a comienzos de 2002 de un fortalecimiento del crecimiento económico mundial tras la desaceleración del año anterior, posteriormente la recuperación se tornó vacilante. La demanda y la actividad económica se debilitaron como consecuencia de la incertidumbre geopolítica imperante en los momentos previos a la guerra en Iraq, que afectó tanto a los precios del petróleo como a la confianza de los consumidores y las empresas, y de la caída sostenida de los mercados de acciones durante el período 200002. Las políticas monetaria y fiscal adoptadas por varios países brindaron respaldo a la demanda, pero el crecimiento del producto mundial durante el año 2002, aunque fue algo mayor que en 2001, volvió a situarse muy por debajo de la tendencia. El comercio mundial repuntó en 2002 respecto al mí-nimo de 2001, pero fue el más bajo desde la recesión mundial de los años ochenta. En este contexto, el FMI siguió trabajando con los países miembros para fomentar un crecimiento sostenible más sólido con su asesoramiento en materia de políticas y sus actividades de supervisión, brindando asistencia financiera para apoyar a los países miembros en sus esfuerzos por resolver los problemas de balanza de pagos y ayudar a los países de bajo ingreso a promover el crecimiento y la reducción de la pobreza, prestando asistencia técnica y perseverando en su labor en pro de la reforma del sistema monetario internacional y de sus propias operaciones. Supervisión y prevención de crisis El FMI supervisa el sistema monetario internacional y las políticas cambiarias de los países miembros. La institución lleva a cabo esta labor consultando con los países sobre las medidas de política económica y financiera y realizando un seguimiento regular de la evolución económica y financiera a escala mundial, regional y nacional. Durante el ejercicio 2003, el FMI celebró consultas bila-terales con 136 países miembros y adoptó medidas para aumentar la eficacia de la supervisión y la prevención de crisis. Por ejemplo, siguió desarrollando un sistema para evaluar la vulnerabilidad de los países frente a las crisis de la balanza de pagos. Además, el Directorio propuso mejoras para las evaluaciones realizadas en el marco de las normas y códigos del FMI y del programa de evaluación del sector financiero (PESF) desarrollado conjuntamente con el Banco Mundial, apoyó las propuestas para mejorar la presentación de datos a efectos de la supervisión, adoptó un nuevo marco de evaluación de la viabilidad de la deuda y respaldó nuevas medidas para reforzar la supervisión en los países que aplican programas aprobados por el FMI. El FMI adelantó también su contribución a la lucha contra el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo. Solución de crisis La prevención de las crisis ha sido siempre el aspecto más destacado del programa de reformas del FMI, pero como no todas las crisis son evitables, el FMI también se ha esforzado por desarrollar un marco más robusto para su resolución. Concretamente, la institución ha tratado de combinar una política más clara sobre el acceso a sus recursos con una mayor selectividad en sus préstamos reforzando los mecanismos de reestructuración de la deuda soberana. En los últimos años, el FMI ha respaldado los esfuerzos desplegados por algunos países miembros para solucionar las crisis de la cuenta de capital proporcionando grandes volúmenes de financiamiento, con frecuencia muy por encima de los límites de acceso normales. Durante el ejercicio 2003, el Directorio examinó esta política y estableció criterios más definidos al respecto para estas situaciones de crisis. El Directorio consideró también la experiencia acumulada en la reestructuración de los bonos soberanos y la política de préstamos del FMI a los países con atrasos en sus pagos a los acreedores privados, analizó el diseño y la eficacia de las cláusulas de acción colectiva para facilitar la reestructuración de la deuda y consideró una propuesta sobre un mecanismo de reestructuración de la deuda soberana para resolver situaciones insostenibles de endeudamiento de este tipo. Políticas y operaciones de crédito El FMI otorga respaldo financiero a los países miembros a través de una amplia gama de políticas e instrumentos de préstamo. En la mayoría de los casos, el financiamiento se condiciona a que el país receptor adopte las medidas oportunas para corregir los problemas de fondo que hayan dado lugar a la necesidad de recursos. Durante el ejercicio 2003, el FMI concluyó un examen bianual de la condicionalidad que conllevan los programas respaldados por la institución y aprobó nuevas directrices para el diseño y la implementación de dicha condicionalidad a fin de fomentar una mayor identificación de los países con los programas y aumentar la eficacia de los mismos. El Directorio examinó también un informe de situación sobre la intensificación de la colaboración con el Banco Mundial en esta materia y concluyó sus deliberaciones sobre el uso prolongado de los recursos del FMI basándose en un informe elaborado por la Oficina de Evaluación Independiente (véase más adelante). La lucha contra la pobreza en los países de bajo ingreso El principal objetivo que persigue el FMI con los países de bajo ingreso es promo-ver una reducción profunda y duradera de la pobreza, aplicando la estrategia de "dos pilares" respaldada por la comunidad internacional en el Consenso de Monterrey: los propios países de bajo ingreso han de adoptar medidas de política sólidas, incluida la promoción del buen gobierno, y al mismo tiempo la comunidad internacional debe respaldar estos esfuerzos con un mayor volumen de asistencia. Fortalecer el crecimiento de la economía mundial El FMI complementa su asesoramiento en materia de políticas con respaldo financiero a los países miembros más pobres en forma de préstamos a bajas tasas de interés en el marco del servicio para el crecimiento y la lucha contra la pobreza (SCLP) y el alivio de la deuda a través de la Iniciativa reforzada para los países pobres muy endeudados (PPME). También brinda asistencia financiera para ayudar a los países a crear capacidad institucional. El Directorio examinó la evolución de los préstamos del SCLP y el proceso de los documentos de estrategia de lucha contra la pobreza (DELP) en el ejercicio 2002. Durante el ejercicio 2003, el FMI realizó un seguimiento prestando mayor atención en los programas de los países a la creación de un clima propicio para la inversión y el crecimiento, haciendo que, sistemáticamente, los análisis de la pobreza y el impacto social desempeñen un papel más importante para ayudar a los países a formular estrategias de reducción de la pobreza y programas respaldados por el SCLP y mejorando la gestión del gasto público. Asimismo, el FMI se mostró favorable a que las exportaciones de los países en desarrollo tengan un mayor acceso a los mercados, recomendando, entre otras medidas, la progresiva eliminación en los países industriales de las subvenciones que distorsionan el comercio. El FMI colaboró con la Organización Mundial del Comercio para buscar fórmulas que permitan una mayor coherencia en las labores que realizan ambas instituciones y se mostró dispuesto a contribuir a las propuestas de los países en desarrollo respecto a un plan de comercio de productos agrícolas para África. Respaldó, además, los llamados a intensificar la asistencia internacional y el seguimiento de las medidas encaminadas a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas. Asistencia técnica y capacitación Estas actividades tienen por objeto ayudar a los países a formular mejor sus políticas y a diseñar medidas concretas. Durante el ejercicio 2003, el FMI proporcionó el equivalente a 356 años-persona por concepto de asistencia técnica. En respuesta a las nuevas necesidades, la asistencia técnica aumentó en el ejercicio 2003 para los países en etapa de posguerra, las iniciativas regionales, y la prevención, solución y gestión de crisis. África subsahariana siguió recibiendo el porcentaje mayor de la asistencia técnica. El FMI creó dos Centros Regionales de Asistencia Técnica en África (en Tanzanía, en octubre de 2002, y en Malí, en mayo de 2003) para aumentar el volumen, alcance y coordinación de la asistencia prestada por varios proveedores dentro de las respectivas regiones. El FMI examinó sus políticas de asistencia técnica en el ejercicio 2003. El Directorio aprobó medidas para adoptar una metodología de seguimiento y evaluación que abarque a toda la institución y para establecer un sistema de contabilidad integral que permita captar en su totalidad el costo de la asistencia técnica. El financiamiento externo es una fuente importante de apoyo a la asistencia técnica. En el ejercicio 2003, estos recursos representaron alrededor del 30% de la asistencia técnica total del FMI, siendo Japón el principal donante. Transparencia Muchas de las reformas introducidas por el FMI en los últimos años se basan en el reconocimiento de que la eficacia aumenta con la transparencia en la formulación y prestación de asesoramiento en materia de políticas, la rendición de cuentas a este res-pecto, la voluntad de respuesta a lo aprendido con la experiencia, la apertura a las opi-niones externas y la cooperación con otros miembros de la comunidad internacional. En septiembre de 2002, el Directorio examinó su política de transparencia y consideró los pasos siguientes. Expresó su satisfacción por el aumento en la publicación de documentos sobre países y otro tipo de material, pero subrayó que la transparencia del FMI no debe menoscabar la franqueza de su diálogo con los países miembros ni de los informes que prepara el personal. En marzo de 2003, el Directorio consideró la estrategia de comunicaciones externas y reconoció que sus objetivos clave son lograr que el público tenga un conocimiento más cabal de la labor de la institución y respalde sus políticas, y que el FMI se muestre más abierto al análisis y a la crítica del exterior. Los directores coincidieron en que se podría avanzar más focalizando mejor las comunicaciones, por ejemplo, intensificando el contacto con los parlamentarios y los representantes de la sociedad civil en los países miembros. Oficina de Evaluación Independiente La Oficina de Evaluación Independiente (OEI) se creó en julio de 2001 con el objetivo de evaluar de forma objetiva la labor que realiza el FMI. Durante el ejercicio 2003, la OEI analizó el uso prolongado de los recursos del FMI, el papel de la institución en las tres crisis recientes de la cuenta de capital (Brasil, Corea e Indonesia) y el ajuste fiscal en los programas respaldados por el FMI. Después de que el Directorio aprobara el primer informe en septiembre de 2002, la gerencia creó un grupo de trabajo para estudiar los problemas planteados. Operaciones y políticas financieras En el ejercicio 2003, destaca el acuerdo de derecho de giro a favor de Brasil, por un monto de DEG 22.800 millones ($31.500 millones), el de mayor cuantía en la historia del FMI. Este acuerdo, junto con otros dos acuerdos importantes a favor de Colombia y Argentina y el aumento de los recursos correspondientes a un acuerdo en vigor a favor de Uruguay, hizo que el nivel de compromisos durante el ejercicio siguiera siendo relativamente alto. Los nuevos compromisos ascendieron a un monto de DEG 29.400 millones ($40.700 millones), suma que representa DEG 10.000 millones menos que en el ejercicio 2002. Durante el ejercicio, el FMI desembolsó DEG 21.800 millones en préstamos con cargo a la Cuenta de Recursos Generales, monto mayor que los reembolsos, que totalizaron DEG 7.800 millones. Por consiguiente, el crédito pendiente de reembolso al 30 de abril ascendió a un nivel sin precedentes de DEG 66.000 millones ($91.300 millones), DEG 13.900 millones más que el nivel registrado un año antes. Al mismo tiempo, la situación de liquidez del FMI siguió siendo adecuada para hacer frente a las necesidades de los países miembros. La capacidad de compromiso futura (CCF) a un año ascendía a DEG 61.000 millones al final del ejercicio 2003. (La CCF, una nueva medida de la liquidez introducida en dicho ejercicio, indica el monto de recursos procedentes de las cuotas que pueden prestarse en los 12 meses siguientes.) El FMI proporciona asistencia en condiciones concesionarias en el marco del SCLP y de la Iniciativa para los PPME. Durante el ejercicio se aprobaron 10 nuevos acuerdos al amparo del SCLP, comprometiéndose un total de recursos de DEG 1.200 millones, y se incrementaron los recursos de un préstamo ya en vigor. Los desem-bolsos totales en el marco del SCLP realizados durante el ejercicio ascendieron a DEG 1.200 millones. Al 30 de abril, 36 países estaban recibiendo asistencia para sus programas de ajuste y reforma al amparo del SCLP; los compromisos totales ascendían a DEG 4.500 millones, y los saldos no utilizados, a DEG 2.500 millones. A finales del ejercicio, 8 países habían alcanzado el punto de culminación en el marco de la Iniciativa reforzada para los PPME, mientras que otros 18 países habían superado ya el punto de decisión y habían comenzado a recibir alivio transitorio de la deuda. El FMI proporciona también asistencia de emergencia a los países en etapa de posguerra. Al final del ejercicio 2003, siete países donantes habían comprometido DEG 11,5 millones en subvenciones y los desembolsos ascendían a DEG 1,4 millones. Países miembros La República Democrática de Timor-Leste (antiguo Timor Oriental) ingresó en el FMI el 23 de julio de 2002, convirtiéndose así en el país miembro número 184 de la institución. Su cuota inicial en el FMI se fijó en DEG 8,2 millones (unos $11 millones). Organización, presupuesto y personal En el ejercicio 2003 se produjeron varios cambios institucionales. El Departamento de Sistemas Monetarios y Financieros sustituyó al Departamento de Asuntos Monetarios y Cambiarios, como consecuencia de la ampliación de sus funciones. El Departamento de Tesorería pasó a denominarse Departamento Financiero. Se anunció que el Subdirector Gerente Eduardo Aninat renunciaría a partir de junio de 2003 y que Kenneth Rogoff, Consejero Económico y Director del Departamento de Estudios, volvería a la Universidad de Harvard después de las Reuniones Anuales. Sus sucesores serán, respectivamente, Agustín Carstens, Subsecretario de Hacienda y Crédito Público de México, y Raghuram Rajan, de la Graduate School of Business de la Universidad de Chicago.
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