El Directorio Ejecutivo del FMI concluye la Consulta del Artículo IV con Uruguay correspondiente a 2011
Nota de Información al Público No. 11/1549 de diciembre de 2011
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Las Notas de Información al Público (NIP) forman parte de los esfuerzos del FMI por fomentar la transparencia de sus opiniones y análisis de la evolución y las políticas económicas. Las NIP se publican, con el consentimiento del país o países interesados, después de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre las consultas del Artículo IV con los países miembros, la supervisión de la evolución a nivel regional, el seguimiento posterior a un programa y las evaluaciones ex post de los países miembros que aplican programas a más largo plazo. También se publican NIP después de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre cuestiones de política general, salvo en casos específicos en que el Directorio decida lo contrario. |
El 5 de diciembre de 2011, el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la Consulta del Artículo IV con Uruguay correspondiente a 20111.
Antecedentes
El vigoroso crecimiento económico de Uruguay en los últimos años ha producido ganancias significativas en el nivel de bienestar. El ingreso per cápita medido en términos del poder adquisitivo se ha duplicado con respecto a los niveles previos a la crisis de 2002, el desempleo ha caído a niveles históricamente bajos y los indicadores sociales han seguido mejorando. Entre los factores claves que han contribuido a obtener este desempeño, cabe mencionar la aplicación de importantes reformas estructurales, políticas macroeconómicas prudentes, políticas sociales y un entorno externo favorable.
El ímpetu del crecimiento ha continuado a lo largo del año 2011, pero se observa una desaceleración encabezada por un menor dinamismo de las exportaciones y de la inversión pública. Se proyecta que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real será de 6% en 2011 y 4¼% en 2012. La inflación, que en octubre se situó en 7,9%, sigue rebasando el rango fijado como meta (4%-6%). El Banco Central llevó a cabo una contracción de la política monetaria en el primer semestre de 2011, pero desde finales de septiembre ha suspendido el ciclo de restricción monetaria hasta que las perspectivas mundiales se aclaren. El déficit fiscal se ha reducido, y la deuda pública bruta ha seguido disminuyendo (a 55% del PIB en junio).
Las perspectivas del escenario base son positivas, pero presentan riesgos a la baja derivados de la profunda incertidumbre de las perspectivas mundiales. Las vulnerabilidades económicas y financieras de Uruguay son modestas, y el gobierno ha reducido significativamente la vulnerabilidad de la deuda y ha acumulado importantes colchones financieros; sin embargo, los efectos de contagio por el deterioro de las perspectivas mundiales podrían ser significativos. Un desafío de política económica a largo plazo será mantener un crecimiento sólido y equilibrado con una menor volatilidad que en el pasado.
Evaluación del Directorio Ejecutivo
Los directores ejecutivos felicitaron a las autoridades por la acertada gestión macroeconómica que ha apuntalado el excelente desempeño económico de Uruguay, ha reducido el endeudamiento público y ha reforzado los colchones frente a los choques. Las perspectivas económicas de Uruguay son positivas, aunque presentan riesgos a la baja derivados de las inciertas perspectivas de las economías avanzadas.
Los directores coincidieron en que el principal desafío a corto plazo será enmarcar las políticas internas de modo tal que aborden tanto los requerimientos cíclicos como el riesgo de repercusiones negativas del exterior. En el período que se avecina, será crucial implementar un enfoque flexible en la implementación de la política económica. A más largo plazo, los directores hicieron hincapié en que se precisan reformas fiscales y estructurales adicionales para lograr una trayectoria estable de alto crecimiento.
Los directores aplaudieron la contracción monetaria aplicada en el primer semestre de 2011 con el objetivo de que la inflación converja hacia el nivel fijado como meta. Concordaron en que, de momento, conviene mantener un compás de espera dada la falta de claridad con respecto al rumbo general de la economía mundial. La reanudación del ciclo de política monetaria restrictiva sería necesaria si los riesgos mundiales se disipan. Los directores coincidieron en que el Banco Central podría buscar formas de fortalecer el anclaje de las expectativas inflacionarias comunicando más claramente sus pronósticos sobre la inflación y sus eventuales respuestas frente a los choques Los directores coincidieron en que el régimen cambiario flexible ha prestado un buen servicio a Uruguay, y alentaron a las autoridades a limitar la intervención en el mercado a operaciones tendientes a suavizar los movimientos del tipo de cambio.
En general, los directores estuvieron de acuerdo en la conveniencia de mantener una orientación fiscal neutra en términos generales, aunque, si los desarrollos futuros lo hiciese necesario, se debería permitir que operen los estabilizadores automáticos, siempre y cuando la dinámica de la deuda siga siendo favorable. Los directores elogiaron la gestión de la deuda pública realizada por las autoridades, y apoyaron la meta de seguir reduciendo el coeficiente de endeudamiento público a mediano plazo. Asimismo, aplaudieron los avances en la definición de un marco para los Proyectos Público-Privados (PPP) con el fin de subsanar las deficiencias de infraestructura.
Los directores consideraron oportunas las iniciativas en curso para actualizar la calificación de los trabajadores, pero señalaron que otras reformas recientes pueden haber restado flexibilidad al mercado laboral. Destacaron la importancia de implementar reformas que apoyen una economía dinámica y que a la vez promuevan la igualdad. Unos pocos directores advirtieron del riesgo de que la indexación generalizada de los convenios salariales complique la estrategia de metas de inflación y perjudique la competitividad.
Los directores elogiaron las reformas anunciadas para reforzar el capital de los bancos y mejorar el sistema de provisionamiento dinámico. Apoyaron una supervisión más estricta de las compañías que emiten tarjetas de crédito, y recomendaron requisitos más amplios de presentación de información para las entidades no bancarias. Los directores alentaron a las autoridades a seguir llevando a cabo esfuerzos para promover la desdolarización.
