El Directorio Ejecutivo del FMI concluye la consulta
del Artículo IV de 2012 con Guatemala
Nota de Información al Público No. 12/47 (S) Fondo Monetario Internacional8 de mayo de 2012
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Las Notas de Información al Público (NIP) forman parte de los esfuerzos del FMI por fomentar la transparencia de sus opiniones y análisis de la evolución y la política económica. Las NIP se publican, con el consentimiento del país o países interesados, al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre las consultas del Artículo IV con cada país miembro, la supervisión que ejerce el FMI sobre la evolución a nivel regional, el seguimiento posterior a los programas, y las evaluaciones ex post de los países que aplican programas a más largo plazo. También se publican NIP al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre cuestiones de política general, salvo en casos específicos en que el Directorio decida lo contrario. |
El 30 de abril de 2012, el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la consulta del Artículo IV con Guatemala1.
Antecedentes
La evolución macroeconómica de Guatemala desde 2010 ha sido positiva. El producto interno bruto (PIB) real creció 2,8 por ciento en 2010 y 3,8 por ciento en 2011, respaldado por el dinamismo de las exportaciones y la demanda interna. Los elevados precios del petróleo y de los alimentos impulsaron la inflación hasta 7,6 por ciento a mediados de 2011 (frente a 5,4 por ciento a finales de 2010), pero a principios de 2012 la inflación había bajado y situado dentro del rango de 3,5–5,5 por ciento fijado como meta por el banco central. Si bien el déficit de la cuenta corriente externa aumentó en 2011, el superávit de la cuenta de capital fue superior, debido en parte al mayor acceso de los bancos a las líneas de crédito externo. Como resultado, la balanza de pagos global en 2011 registró un superávit y las reservas internacionales netas se mantuvieron en niveles holgados.
En 2011 se implementaron políticas económicas más restrictivas. El déficit del gobierno central se redujo a 2,8 por ciento del PIB, frente a 3,3 por ciento en 2010, lo cual ayudó a estabilizar la deuda pública en alrededor de 24,2 por ciento del PIB. Para limitar los efectos de segunda ronda derivados del aumento de los precios de los bienes básicos, la tasa de política monetaria se incrementó 100 puntos básicos, hasta 5,5 por ciento. El Quetzal se apreció moderadamente en términos nominales entre principios de 2010 y abril de 2011 y ha estado estable desde entonces, con una intervención limitada del banco central dentro de un marco de intervención basado en reglas.
El sector financiero se ha mantenido estable, con niveles adecuados de liquidez y capitalización. El crecimiento del crédito al sector privado repuntó y los depósitos en el sistema bancario aumentaron de manera gradual. El tamaño relativo del sector fuera de plaza siguió reduciéndose y la dolarización financiera se mantuvo relativamente estable. A mediados de 2011 se alcanzó el pleno aprovisionamiento de los préstamos en mora.
Las perspectivas económicas son, en general, positivas. Se prevé que el crecimiento del PIB real se moderará al 3,1 por ciento en 2012 debido a la desaceleración mundial, y aumentará a 3,5 por ciento en el mediano plazo. Se proyecta que la inflación disminuirá al 5 por ciento en 2012 y después se reducirá gradualmente a 4 por ciento. Se prevé que las reservas internacionales se mantendrán en niveles holgados. Sin embargo, las perspectivas están sujetas a riesgos a la baja relacionados con el incierto entorno mundial, en particular si el crecimiento en los Estados Unidos es más lento al previsto y si los precios del petróleo son más elevados. En este contexto, las autoridades están reduciendo el déficit del gobierno central en 2012 al 2,4 por ciento del PIB, manteniendo un sesgo neutral para la política monetaria, y preservando la flexibilidad del tipo de cambio.
Evaluación del Directorio Ejecutivo
Los directores ejecutivos manifestaron su satisfacción por la recuperación económica y las perspectivas favorables de Guatemala, y consideraron que, en términos generales, la orientación de la política económica para 2012 es adecuada. Dados los riesgos a la baja planteados por el incierto entorno mundial, será importante mantener políticas macroeconómicas prudentes y prepararse para formular respuestas de política oportunas.
Los directores alentaron a las autoridades a mejorar la gestión del gasto público. Subrayaron la urgencia de elaborar una estimación fiable del saldo de los atrasos en los pagos domésticos y de formular un plan para eliminarlos. Los directores indicaron que la reforma prevista a la ley orgánica de presupuesto brinda una gran oportunidad para reforzar el marco fiscal, y celebraron la presentación al Congreso de los proyectos de ley orientados a mejorar la transparencia del gasto.
Los directores elogiaron la reciente aprobación de las reformas para aumentar los ingresos tributarios. Subrayaron la importancia de profundizar aún más la movilización de los ingresos tributarios, incluyendo la reducción de las exenciones tributarias, a fin de asegurar la sostenibilidad fiscal a mediano plazo y permitir el aumento del gasto público en programas sociales, infraestructura y seguridad. Los directores instaron a reducir los ingresos con destino específico con el fin de aumentar la flexibilidad fiscal y reorientar los gastos a sectores prioritarios.
Los directores alentaron a las autoridades a mejorar la eficacia de la política monetaria para anclar la inflación en niveles bajos, incluyendo la adopción de medidas adicionales para aumentar la flexibilidad del tipo de cambio. En este contexto, subrayaron la importancia de dar mayor autonomía operativa al banco central.
Los directores señalaron que el fortalecimiento del sector financiero sigue siendo una prioridad. La aprobación por parte del Congreso de la reforma de la ley de bancos, presentada en 2009, ayudaría a reducir los riesgos derivados de las operaciones de las entidades fuera de plaza y de los préstamos vinculados, mejorar los procedimientos de resolución y reforzar los instrumentos y el tamaño de la red de protección del sector bancario.
Los directores subrayaron la necesidad implementar reformas estructurales para estimular el crecimiento potencial y reducir la pobreza. Además de las reformas fiscales para incrementar los ingresos tributarios y mejorar la gestión del gasto público, los directores alentaron a las autoridades a implementar la agenda de competitividad, incluyendo reformas orientadas a mejorar del clima de negocios.
