El Directorio Ejecutivo del FMI aprueba un acuerdo Stand-By de carácter precautorio por unos US$ 800 millones a favor de El Salvador

Comunicado de Prensa No. 09/10 (S)
16 de enero de 2009

El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional aprobó hoy un acuerdo Stand-By de carácter precautorio de 14 meses y medio, por DEG 513,9 millones (alrededor de US$ 800 millones) para El Salvador a fin de apoyar la estrategia económica del país para hacer frente a los efectos adversos de la crisis financiera mundial. Las autoridades salvadoreñas no tienen previsto utilizar los fondos de este préstamo.

Dado que El Salvador no tiene necesidades inmediatas de balanza de pagos, el programa formulado por las autoridades salvadoreñas y respaldado por el FMI es una medida preventiva que forma parte de una estrategia global para reforzar las defensas financieras del país. El principal objetivo del programa es contribuir a suministrar un volumen adecuado de liquidez a la economía del país. Pese a la solidez de los fundamentos macroeconómicos del país, las autoridades están adoptando estas medidas preventivas para contener cualquier efecto adverso que pudiera afectar a El Salvador en 2009 como resultado de la recesión en los Estados Unidos y de la incertidumbre en torno al ciclo electoral salvadoreño.

Como parte de esta misma estrategia, El Salvador también ha negociado préstamos con el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo por un total de US$ 950 millones. El acuerdo aprobado por el FMI tiene por objeto afianzar la confianza de los inversionistas y los depositantes al reducir la incertidumbre con respecto a las políticas macroeconómicas en el período preelectoral y durante los primeros meses del nuevo gobierno.

Al concluir el debate en el Directorio Ejecutivo sobre El Salvador, el Sr. Murilo Portugal, Subdirector Gerente y Presidente Interino del Directorio, formuló la siguiente declaración:

"Tras años de implementar políticas prudentes y reformas estructurales sostenidas, los fundamentos macroeconómicos de El Salvador son sólidos. No obstante, la turbulencia financiera mundial, la recesión en Estados Unidos y la incertidumbre suscitada por el apretado calendario electoral entrañan riesgos para las perspectivas en 2009. El programa formulado por las autoridades y apoyado por el FMI, se orienta a reducir estos riesgos fortaleciendo al sistema financiero, manteniendo una politica fiscal prudente e incrementando las reservas de liquidez de la economía.

"El programa fiscal articulado por las autoridades tiene por objeto resguardar la sostenibilidad a mediano plazo, protegiendo al mismo tiempo a los grupos más vulnerables de la sociedad de los efectos de la desaceleración. Estos objetivos se apoyaran con medidas para aumentar los ingresos tributarios y mejorar la eficiciencia del gasto, como mediante mejoras en la administración tributaria y reducciones en los subsidios a la electricidad, con lo cual se crearán margenes que permitirá un gasto social mayor y mejor focalizado.

"Ante la turbulencia financiera mundial, las autoridades han respondido de manera activa fortaleciendo el monitoreo de liquidez y la contratación de préstamos bancarios, manteniendo a los niveles actuales los requisitos prudenciales de reservas y activos líquidos de los bancos y adoptando una regulación que mejorará el funcionamiento del mercado interbancario. Asimismo, tienen previsto solicitar la aprobación legislativa de una ley para fortalecer la supervisión y regulación del sector financiero.

"El sistema bancario de El Salvador se encuentra en una buena posición para enfrentar insuficiencias significativas de liquidez en situaciones de estrés. El acceso a un monto sustancial de recursos del FMI incrementará las reservas de liquidez de la economía y contribuorá a reforzar la confianza en la solidez del sistema financiero de El Salvador.

"Los dos principales candidatos presidenciales han manifestado públicamente su respaldo a los principales elementos del programa y han reiterado su compromiso con la estabilidad macroeconómica, la dolarización oficial y la aplicación de una política fiscal prudente. Sin duda, este respaldo contribuirá a la continuidad de la política económica y robustecerá la confianza durante la transición política", señaló el Sr. Portugal.

ANEXO

Evolución económica reciente

Los fundamentos macroeconómicos de El Salvador son sólidos y han mejorado en los últimos años gracias a la aplicación de políticas prudentes, reformas estructurales correctamente orientadas y un entorno externo favorable. La consolidación fiscal permitió reducir la relación deuda pública a PIB, y en 2006-07 el país registró las tasas de crecimiento más altas de la última década.

Sin embargo, la crisis financiera mundial afectó significativamente a la economía del país, que está dolarizada. Según las proyecciones, el crecimiento real del PIB se desacelerará a 3,2% en 2008, en comparación con un 4,7% en 2007, como reflejo de un menor crecimiento de las remesas, un endurecimiento de las condiciones de financiamiento externo y una reducción de las inversiones. No obstante, se ha mantenido el dinamismo de las exportaciones pese al debilitamiento de la demanda externa. El sistema bancario se mantiene adecuadamente capitalizado y líquido, aunque han aumentado los préstamos en mora y se observa una menor rentabilidad. Si bien el país mantiene sólidos vínculos con los mercados financieros mundiales, hasta ahora, el impacto de la turbulencia financiera ha sido moderado.

Es probable que la recesión en Estados Unidos siga teniendo un efecto adverso en El Salvador. Estados Unidos es el principal mercado para las exportaciones del país y son también muy fuertes sus vínculos con el sector financiero. Las remesas recibidas de Estados Unidos representan el 18% del PIB.

Resumen del programa

El programa económico formulado por las autoridades se centrará en su preparación para enfrentar una crisis, el mantenimiento de políticas fiscales prudentes y reformas al sector financiero.

Medidas financieras de contingencia: Entre las que se incluyen un monitoreo directo de la liquidez de los bancos y la contratación de préstamos a corto plazo.

Política fiscal a corto plazo: Mantener la austeridad limitando el déficit del sector público no financiero a un máximo de 2,8% del PIB en 2009.

Reformas estructurales: Seguir fortaleciendo la regulación y supervisión del sector financiero y reforzar la capacidad del sistema bancario para hacer frente a los choques.

El Salvador ingresó en el FMI el 14 de marzo de 1946, y su cuota asciende a DEG 171,3 millones (unos US$ 258,8 millones). El Salvador no ha tenido créditos del FMI pendientes de reembolso desde 1991.



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