## post-pandemic-brave-new-world-sandbu

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### Nuevos horizontes DESPUÉS de la pandemia — Impacto social y económico
- La pandemia ha golpeado a una economía mundial ya muy inestable desde el punto de vista social, medioambiental e incluso intelectual.
- En las últimas cuatro décadas, casi todas las economías avanzadas se han polarizado, con una distribución del ingreso cada vez más desigual.
- Las economías en desarrollo lograron sacar de la pobreza a miles de millones de personas; pero en este proceso también aumentaron las desigualdades y las tensiones sociales.
- El crecimiento asimétrico de la economía mundial nos ha colocado al borde de un cambio climático catastrófico.
- La pandemia provocó la perturbación social y el hundimiento económico más drásticos que se recuerdan en tiempos de paz, obligando a muchos líderes políticos a intervenir enérgicamente en la actividad económica y a asumir enormes riesgos por trabajadores y empresas.
- La crisis ha intensificado grietas sociales preexistentes:
  - Mayor dificultad para quienes no pueden trabajar de forma remota.
  - Sectores expuestos: hotelería y turismo, repartos, comercio minorista y cuidados básicos.
  - Sobrerrepresentación de mujeres y jóvenes en estos sectores (según WEO del FMI).
- Los confinamientos han puesto de manifiesto limitaciones de los sistemas estatales para llegar a trabajadores informales y a formas no convencionales de empleo.
- El crecimiento de un “precariado” en servicios (sin seguridad laboral ni acceso adecuado a servicios del Estado) es una causa principal de la escasez de reservas financieras incluso en países ricos.
- La adopción repentina del teletrabajo podría aumentar la productividad de empleos “modernos” y exacerbar la división entre buenos y malos empleos.
- La pandemia plantea nuevas cuestiones sobre la globalización: contagios, perturbaciones en cadenas de suministro (ejemplo: Wuhan en enero de 2020), competencia por equipamiento médico.
- La pandemia modifica transitoriamente la geografía del trabajo no manual dentro de los países, ofreciendo una ventana para alterar la distribución geográfica de la prosperidad.
- Desde alrededor de 1980, la recuperación regional iniciada tras la Segunda Guerra Mundial se estancó o retrocedió a medida que los empleos industriales cedieron paso a servicios concentrados en grandes ciudades.

### Empleo y políticas recomendadas (extracto del programa propuesto en The Economics of Belonging)
- Enfoque general:
  - El empleo debe ser el eje de la reforma, con el objetivo de crear empleos de mayor calidad para más personas en más lugares.
  - Las reformas deben tener un alcance y una magnitud amplios, comparables al New Deal o al Plan Marshall.
- Políticas específicas propuestas:
  - Promover el aumento de la productividad y la modernización tecnológica de los empleos exigiendo más de los empleadores.
    - Inspiración: economías nórdicas europeas, donde el igualitarismo salarial impulsó la productividad.
    - Implicaciones concretas: aumento ambicioso del salario mínimo y estándares laborales sólidos y de cumplimiento estricto.
  - Producir una “economía de alta presión” con un crecimiento fuerte de la demanda.
    - Mantener una política macroeconómica “viva” que calibre políticas monetarias y fiscales para mantener la demanda siempre ligeramente por delante de la capacidad de la economía.
    - Responsabilidad especial para economías grandes y ricas, emisoras de monedas de reserva, de liderar el crecimiento de la demanda mundial.
  - Reducir los costos de abandonar un empleo malo para encontrar uno mejor.
    - Mayor gasto en capacitación, políticas activas del mercado laboral con recursos adecuados, reforma de la seguridad social que desvincule prestaciones de los empleos.
    - Pagos directos e incondicionales (incluyendo ingreso básico o impuesto negativo sobre la renta) para evitar la trampa de permanecer en empleos de bajo salario y para llegar eficazmente a los más desfavorecidos.
  - Reformar sistemas tributarios para fomentar el empleo de alta calidad.
    - No gravar la mano de obra para incentivar transiciones y contrataciones; compensar pérdida de ingresos mediante mayor presión tributaria sobre el capital, idealmente mediante un impuesto sobre el patrimonio neto.
    - Aumentar significativamente los impuestos sobre el carbono y redistribuir la recaudación en forma de “tasa y dividendo del carbono” o “cheques de carbono”.
    - Tributación internacional de las sociedades para establecer condiciones de competencia equitativas entre multinacionales y empresas locales.
  - Reformar sistemas financieros y normas tributarias para favorecer menos endeudamiento y más financiamiento mediante inyecciones de capital.
    - Convertir en participaciones de capital negociables los préstamos de rescate relacionados con la COVID cuando las empresas no puedan reembolsar.
  - Incentivar una mayor distribución geográfica de los empleos de mayor valor agregado.
    - Mayor inversión en transporte, conectividad informática, infraestructuras locales y servicios.
    - Políticas que pongan financiamiento a disposición de nuevas empresas en zonas en declive.
    - Aprovechar la transición hacia el teletrabajo con incentivos fiscales o regulatorios para trasladar buenos empleos desde grandes ciudades hacia lugares más remotos.

### Cambios en la política macroeconómica y tecnológica
- Transformación de las reglas macroeconómicas tradicionales:
  - Políticos han aceptado déficits sin precedentes y abierto las compuertas presupuestarias para sostener ingresos y liquidez.
  - Cambios en la estructura del gasto público: diseño rápido de subsidios salariales (ejemplo: Reino Unido) y fuerte incremento de prestaciones de desempleo (ejemplo: Estados Unidos); programas de préstamos generosos para empresas, en ocasiones con el Estado asumiendo riesgos crediticios.
  - Resultado: el Estado ha regresado a lo grande, asumiendo riesgos que antes recaían sobre el sector privado.
- Bancos centrales:
  - Aceptación, con recelo, de que las bajas tasas de interés llegaron para quedarse.
  - La Reserva Federal ha actuado con mayor tolerancia para “mantener la economía viva” sin preocuparse de la reaparición de la inflación al disminuir el desempleo.
  - Los bancos centrales actuaron de manera temprana e integral para sostener demanda, financiamiento barato y funcionamiento de mercados financieros durante la pandemia; postura más acomodaticia que posiblemente persista.
- Tecnología y patrones de consumo:
  - Cambio importante en tecnologías usadas por empresas; teletrabajo probablemente perdurará.
  - Encuestas indican que muchas empresas planean mantener el trabajo remoto al menos en parte después de la pandemia.
  - Patrones de consumo: repunte de ventas minoristas por Internet y sustitución de viajes físicos por conectividad informática probablemente no se reviertan por completo incluso con una vacuna.
  - Esta reestructuración presenta oportunidades más fáciles de aprovechar en economías ricas, pero también oportunidades para economías de menores ingresos a través del aprendizaje de las políticas de países ricos y sus implicaciones en ayuda financiera y alivio de deuda.

### Oportunidades inmediatas para economías emergentes
- La adopción del teletrabajo mejora las posibilidades de atraer puestos de trabajo tercerizados de alto valor agregado en el sector de servicios.

### Preguntas revolucionarias: tres grandes interrogantes que enfrentan los dirigentes
- Contexto general:
  - Normalmente, las autoridades de política económica pueden aspirar como mucho a retocar ligeramente su estructura de gobierno. Su trabajo es principalmente velar por que las cosas funcionen.
  - En momentos excepcionales, las decisiones de los dirigentes contribuyen a reencauzar a las sociedades durante un largo período. Este es uno de esos momentos.
  - Los dirigentes se enfrentan ahora a tres grandes preguntas sobre cómo conciben el futuro económico de sus países.
- Primera pregunta: ¿reasignación o restauración?
  - Inquietudes sobre si puestos de trabajo serán viables después de la pandemia y si merece la pena invertir en líneas de negocio.
  - La política económica puede influir decisivamente sobre si el capital y la mano de obra se desplazan hacia nuevas actividades o si se mantiene la estructura anterior a la crisis.
  - La reasignación no se producirá en la medida necesaria si las políticas no la promueven, debido al riesgo y a la incertidumbre.
  - Aun cuando el modelo existente no funcione, no se va a construir uno nuevo por sí solo.
- Segunda pregunta: “reconstruir mejor” o “volver a la normalidad”
  - Diferencia entre aprovechar el momento para construir algo distinto y desear una vuelta rápida a la normalidad.
  - “Reconstruir mejor” exige más de empresas y particulares: redoblar objetivos respecto al cambio climático, mejorar niveles salariales y normas laborales, aprovechar la crisis para tomar una senda diferente.
  - “Volver a la normalidad” busca que los ajustes sean mínimos, rápidos y llevaderos.
- Tercera pregunta: ¿están los estados preparados para volver a la planificación?
  - Reasignaciones sectoriales, convergencia regional o “reconstruir algo mejor” requieren confianza en la capacidad del Estado para coordinar y dirigir el comportamiento del sector privado.
  - La pérdida de confianza y voluntad hizo que la planificación pasara de moda en la década de 1980; la mayoría de los gobiernos no están acostumbrados a la planificación estratégica ni son demasiado buenos en ello.

### Señales emergentes y compromiso político
- Existen señales de que la planificación ha regresado.
- Cambio climático, turbulencias geopolíticas, rápidas transformaciones tecnológicas y la pandemia han aumentado la presión sobre los políticos para liderar sus economías hacia un lugar mejor.
- Incluso antes de la COVID-19, la ciencia económica y el asesoramiento de política económica favorecían cada vez más una intervención más activa.
- La mayor parte de los dirigentes ha prometido “reconstruir mejor” y supervisar la reasignación de recursos hacia actividades más productivas, más verdes y más resistentes a la COVID.
  - Esto implica, al menos de forma implícita, el compromiso del Estado de asumir en la economía un papel más estratégico y activo del que la mayoría ha tenido en los últimos tiempos.
  - Estamos a punto de descubrir si muchos de los Estados tienen la capacidad, o sus dirigentes el temperamento, para gestionar la economía de manera más activa y estratégica que antes.

*Fuente: post-pandemic-brave-new-world-sandbu - Section 1 (PDF); post-pandemic-brave-new-world-sandbu - Section 2*

### Section 1

### Nuevos horizontes DESPUÉS de la pandemia

### Impacto social y económico
- La pandemia ha golpeado a una economía mundial ya muy inestable desde el punto de vista social, medioambiental e incluso intelectual.
- En las últimas cuatro décadas, casi todas las economías avanzadas se han polarizado, con una distribución del ingreso cada vez más desigual.
- Las economías en desarrollo lograron sacar de la pobreza a miles de millones de personas; pero en este proceso también aumentaron las desigualdades y las tensiones sociales.
- El crecimiento asimétrico de la economía mundial nos ha colocado al borde de un cambio climático catastrófico.
- La pandemia provocó la perturbación social y el hundimiento económico más drásticos que se recuerdan en tiempos de paz, obligando a muchos líderes políticos a intervenir enérgicamente en la actividad económica y a asumir enormes riesgos por trabajadores y empresas.
- La crisis ha intensificado grietas sociales preexistentes: mayor dificultad para quienes no pueden trabajar de forma remota; sectores expuestos (hotelería y turismo, repartos, comercio minorista y cuidados básicos); sobrerrepresentación de mujeres y jóvenes en estos sectores (según WEO del FMI).
- Los confinamientos han puesto de manifiesto limitaciones de los sistemas estatales para llegar a trabajadores informales y a formas no convencionales de empleo.
- El crecimiento de un “precariado” en servicios (sin seguridad laboral ni acceso adecuado a servicios del Estado) es una causa principal de la escasez de reservas financieras incluso en países ricos.
- La adopción repentina del teletrabajo podría aumentar la productividad de empleos “modernos” y exacerbar la división entre buenos y malos empleos.
- La pandemia plantea nuevas cuestiones sobre la globalización (contagios, perturbaciones en cadenas de suministro como en Wuhan en enero de 2020, competencia por equipamiento médico).
- La pandemia modifica transitoriamente la geografía del trabajo no manual dentro de los países, ofreciendo una ventana para alterar la distribución geográfica de la prosperidad.
- Desde alrededor de 1980, la recuperación regional iniciada tras la Segunda Guerra Mundial se estancó o retrocedió a medida que los empleos industriales cedieron paso a servicios concentrados en grandes ciudades.

### Empleo y políticas recomendadas (extracto del programa propuesto en The Economics of Belonging)
- Enfoque general:
  - El empleo debe ser el eje de la reforma, con el objetivo de crear empleos de mayor calidad para más personas en más lugares.
  - Las reformas deben tener un alcance y una magnitud amplios, comparables al New Deal o al Plan Marshall.
- Políticas específicas propuestas:
  - Promover el aumento de la productividad y la modernización tecnológica de los empleos exigiendo más de los empleadores.
    - Inspiración: economías nórdicas europeas, donde el igualitarismo salarial impulsó la productividad.
    - Implicaciones concretas: aumento ambicioso del salario mínimo y estándares laborales sólidos y de cumplimiento estricto.
  - Producir una “economía de alta presión” con un crecimiento fuerte de la demanda.
    - Mantener una política macroeconómica “viva” que calibre políticas monetarias y fiscales para mantener la demanda siempre ligeramente por delante de la capacidad de la economía.
    - Responsabilidad especial para economías grandes y ricas, emisoras de monedas de reserva, de liderar el crecimiento de la demanda mundial.
  - Reducir los costos de abandonar un empleo malo para encontrar uno mejor.
    - Mayor gasto en capacitación, políticas activas del mercado laboral con recursos adecuados, reforma de la seguridad social que desvincule prestaciones de los empleos.
    - Pagos directos e incondicionales (incluyendo ingreso básico o impuesto negativo sobre la renta) para evitar la trampa de permanecer en empleos de bajo salario y para llegar eficazmente a los más desfavorecidos.
  - Reformar sistemas tributarios para fomentar el empleo de alta calidad.
    - No gravar la mano de obra para incentivar transiciones y contrataciones; compensar pérdida de ingresos mediante mayor presión tributaria sobre el capital, idealmente mediante un impuesto sobre el patrimonio neto.
    - Aumentar significativamente los impuestos sobre el carbono y redistribuir la recaudación en forma de “tasa y dividendo del carbono” o “cheques de carbono”.
    - Tributación internacional de las sociedades para establecer condiciones de competencia equitativas entre multinacionales y empresas locales.
  - Reformar sistemas financieros y normas tributarias para favorecer menos endeudamiento y más financiamiento mediante inyecciones de capital.
    - Convertir en participaciones de capital negociables los préstamos de rescate relacionados con la COVID cuando las empresas no puedan reembolsar.
  - Incentivar una mayor distribución geográfica de los empleos de mayor valor agregado.
    - Mayor inversión en transporte, conectividad informática, infraestructuras locales y servicios.
    - Políticas que pongan financiamiento a disposición de nuevas empresas en zonas en declive.
    - Aprovechar la transición hacia el teletrabajo con incentivos fiscales o regulatorios para trasladar buenos empleos desde grandes ciudades hacia lugares más remotos.

### Cambios en la política macroeconómica y tecnológica
- Transformación de las reglas macroeconómicas tradicionales:
  - Políticos han aceptado déficits sin precedentes y abierto las compuertas presupuestarias para sostener ingresos y liquidez.
  - Cambios en la estructura del gasto público: diseño rápido de subsidios salariales (ejemplo: Reino Unido) y fuerte incremento de prestaciones de desempleo (ejemplo: Estados Unidos); programas de préstamos generosos para empresas, en ocasiones con el Estado asumiendo riesgos crediticios.
  - Resultado: el Estado ha regresado a lo grande, asumiendo riesgos que antes recaían sobre el sector privado.
- Bancos centrales:
  - Aceptación, con recelo, de que las bajas tasas de interés llegaron para quedarse.
  - La Reserva Federal ha actuado con mayor tolerancia para “mantener la economía viva” sin preocuparse de la reaparición de la inflación al disminuir el desempleo.
  - Los bancos centrales actuaron de manera temprana e integral para sostener demanda, financiamiento barato y funcionamiento de mercados financieros durante la pandemia; postura más acomodaticia que posiblemente persista.
- Tecnología y patrones de consumo:
  - Cambio importante en tecnologías usadas por empresas; teletrabajo probablemente perdurará.
  - Encuestas indican que muchas empresas planean mantener el trabajo remoto al menos en parte después de la pandemia.
  - Patrones de consumo: repunte de ventas minoristas por Internet y sustitución de viajes físicos por conectividad informática probablemente no se reviertan por completo incluso con una vacuna.
  - Esto constituye una reestructuración trascendental de la economía, con oportunidades más fáciles de aprovechar en economías ricas, pero también oportunidades para economías de menores ingresos a través del aprendizaje de las políticas de países ricos y sus implicaciones en ayuda financiera y alivio de deuda.

*Fuente: post-pandemic-brave-new-world-sandbu - Section 1 (PDF)*

### Section 2

### post-pandemic-brave-new-world-sandbu - Section 2

### Oportunidades inmediatas para economías emergentes
- La adopción del teletrabajo mejora las posibilidades de atraer puestos de trabajo tercerizados de alto valor agregado en el sector de servicios.

### Preguntas revolucionarias: tres grandes interrogantes que enfrentan los dirigentes
- Contexto general:
  - Normalmente, las autoridades de política económica pueden aspirar como mucho a retocar ligeramente su estructura de gobierno. Su trabajo es principalmente velar por que las cosas funcionen. Sin embargo, en momentos excepcionales, las decisiones de los dirigentes contribuyen a reencauzar a las sociedades durante un largo período. Este es uno de esos momentos.
  - Los dirigentes se enfrentan ahora a tres grandes preguntas sobre cómo conciben el futuro económico de sus países.

- Primera pregunta: ¿reasignación o restauración?
  - Las economías nacionales han tambaleado, lo que ha provocado inquietudes sobre el futuro entre las empresas y los trabajadores: ¿volverá a ser viable un puesto de trabajo después de la pandemia?, ¿merece la pena invertir en una línea de negocio o debe desmantelarse?
  - El empuje que proporcione, o deje de proporcionar, la política económica puede tener una gran influencia para definir si el capital y la mano de obra se desplazará hacia nuevas actividades o si la asignación de los recursos de las economías mantendrá la estructura anterior a la crisis.
  - Aun cuando la COVID-19 haga que algunas actividades sean menos rentables de forma permanente, no se producirá una reasignación —o no en el grado necesario— si las políticas no la promueven, debido al riesgo y a la incertidumbre que ello conlleva.
  - Aun cuando el modelo económico existente no funcione, no va a construirse uno nuevo por sí solo.

- Segunda pregunta: “reconstruir mejor” o “volver a la normalidad”
  - Existe una gran diferencia entre aprovechar los momentos críticos para construir algo distinto y desear que las cosas vuelvan a la normalidad con la mayor rapidez posible.
  - Estas dos orientaciones dan lugar a consideraciones distintas: básicamente, si mantener la reasignación de recursos en el mínimo exigido por la pandemia o aprovechar esta situación crítica para rediseñar la economía de forma más radical.
  - Reconstruir un sistema mejor exigirá más de las empresas y de los particulares; por ejemplo, redoblar los objetivos con respecto al cambio climático o mejorar los niveles salariales y las normas laborales, y aprovechar la crisis para tomar una senda diferente.
  - La opción de “volver a la normalidad” procurará que los ajustes que los agentes económicos tengan que realizar sean mínimos, rápidos y llevaderos.

- Tercera pregunta: ¿están los estados preparados para volver a la planificación?
  - Tener un objetivo de reasignación sectorial, de convergencia regional o de “reconstruir algo mejor” presupone cierta confianza en la capacidad del Estado para coordinar y dirigir el comportamiento del sector privado y la voluntad de establecer el destino al que se quiere llegar.
  - La pérdida de confianza y voluntad hicieron que la planificación pasara de moda en la década de 1980. Como resultado, la mayoría de los gobiernos en la actualidad no están acostumbrados a la planificación estratégica ni son demasiado buenos en ello.

### Señales emergentes y compromiso político
- Aun así, existen señales de que la planificación ha regresado.
- El cambio climático, las turbulencias geopolíticas, las rápidas transformaciones tecnológicas y, ahora, la pandemia han aumentado la presión sobre los políticos para que lideren sus economías hacia un lugar mejor, en vez de simplemente liberar los “espíritus animales” del sector privado.
- Incluso antes de la COVID-19, la ciencia económica y el asesoramiento de política económica favorecían cada vez más una intervención más activa para mejorar el funcionamiento de las economías.
- La mayor parte de los dirigentes ha prometido “reconstruir mejor” y supervisar la reasignación de recursos hacia actividades más productivas, más verdes y más resistentes a la COVID.
  - Esto significa, al menos de forma implícita, el compromiso del Estado de asumir en la economía un papel más estratégico y activo del que la mayoría ha tenido en los últimos tiempos.
  - Estamos a punto de descubrir si muchos de los Estados tienen la capacidad, o sus dirigentes el temperamento, para gestionar la economía de manera más activa y estratégica que antes.

*post-pandemic-brave-new-world-sandbu - Section 2*

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