## _sdn1310s

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### Resumen ejecutivo y hallazgos clave
- Las mujeres representan poco más de la mitad de la población mundial pero su contribución a la actividad económica medida, al crecimiento y al bienestar está muy por debajo de su potencial.
- La participación femenina en la fuerza laboral (PFFL) se ha mantenido por debajo de la participación masculina; las mujeres realizan la mayor parte de los trabajos no remunerados, están sobrerrepresentadas en el sector informal y entre la población pobre, y enfrentan diferencias salariales significativas.
- Estadísticas y variaciones regionales:
  - Las mujeres constituyen alrededor del 40% de la mano de obra mundial (Banco Mundial, 2011).
  - El promedio mundial de la tasa de participación femenina en la fuerza laboral (TPFFL) se ha situado en torno al 50% en las dos últimas décadas.
  - Disparidades regionales en TPFFL: mínimo de 21% en Oriente Medio y el Norte de África; más de 63% en Asia oriental y el Pacífico y en África subsahariana.
  - Aumento fuerte de la TPFFL en América Latina y el Caribe: alrededor de 13 puntos porcentuales en las últimas dos décadas.
  - En Asia meridional la TPFFL ha disminuido; en Europa y Asia Central se ha mantenido constante en términos generales.
  - La diferencia media entre tasas de participación masculina y femenina ha estado disminuyendo desde 1990, pero sigue siendo significativa: Oriente Medio y Norte de África, 51 puntos porcentuales; Asia meridional y América Central, más de 35 puntos porcentuales; OCDE y África oriental y central, alrededor de 12 puntos porcentuales.
  - Entre países de la OCDE la disparidad varía: Japón, 25 puntos porcentuales; promedio de las principales economías avanzadas, poco más de 10 puntos porcentuales; Suecia, 6 puntos porcentuales.
  - En la OCDE, el sector servicios emplea al 80% de las mujeres que trabajan, en comparación con el 60% de los hombres.
  - Relación entre PFFL e ingreso per cápita en forma de U; R2 mostrados en gráficos: R2 = 0,167 y R2 = 0,150.

### Implicaciones macroeconómicas
- Beneficios potenciales de mayor PFFL:
  - Pérdidas de PIB per cápita atribuibles a disparidades de género en el mercado laboral estimadas hasta el 27% en determinadas regiones (Cuberes y Teignier, 2012).
  - Estimaciones específicas del impacto de elevar la TPFFL a niveles masculinos (Aguirre y otros, 2012): PIB aumentaría 5% en Estados Unidos, 9% en Japón, 12% en los Emiratos Árabes Unidos y 34% en Egipto.
  - De 865 millones de mujeres que podrían contribuir más a sus economías, 812 millones viven en países de economías emergentes y en desarrollo (datos OIT).
  - En Japón, una mayor PFFL acercándose al promedio del G7 podría elevar de manera permanente el PIB per cápita un 4% y aumentar la tasa anual de crecimiento potencial alrededor de un cuarto de punto porcentual (FMI, 2012c).
- Efectos sobre capital humano y productividad:
  - Mayor PFFL eleva el nivel de calificación de la mano de obra por mayor nivel educativo de las mujeres (Steinberg y Nakane, 2012).
  - Igualdad de acceso a insumos incrementaría la productividad de empresas propiedad de mujeres; diferencias de productividad explicadas principalmente por acceso a insumos productivos (Do, Levchenko y Raddatz, 2011; Blackden y Hallward-Driemeier 2013).
  - Presencia femenina en juntas directivas y altos cargos asociada a resultados empresariales positivos y posible reducción de transacciones financieras de alto riesgo (Dezso y Ross, 2011; McKinsey, 2008; Catalyst, 2004; Coates y Herbert, 2008).

### Características del mercado laboral y desigualdades microeconómicas
- Trabajo no remunerado y distribución del tiempo:
  - En promedio, las mujeres dedican el doble de tiempo que los hombres a tareas domésticas y cuatro veces más al cuidado de los niños (Duflo, 2012).
  - En la OCDE, diariamente las mujeres dedican dos horas y media más que los hombres a trabajos no remunerados (Aguirre y otros, 2012).
  - La diferencia entre hombres y mujeres en el tiempo total de trabajo (remunerado + no remunerado + tiempo de viaje) se aproxima a cero en muchos países (OCDE, 2012).
  - Limitada participación femenina en mercado laboral da lugar a niveles mucho más bajos de actividad económica medida, con una diferencia respecto a la actividad económica potencial de hasta el 34% en algunos países (Aguirre y otros, 2012).
- Empleo a tiempo parcial y trayectorias:
  - Trabajo a tiempo parcial sigue siendo predominantemente femenino; en Europa solo el 3% de las mujeres y el 1,5 % de los hombres que trabajan a tiempo parcial pasan posteriormente a empleo de jornada completa.
- Brecha salarial y penalización de la maternidad:
  - Brecha salarial en OCDE estimada en 16% (mediana masculina versus mediana femenina).
  - La segregación por tipo de empleo, menor número de horas y diferencias de experiencia explican alrededor del 30% de la brecha salarial, en promedio.
  - La maternidad está "penalizada" con una pérdida salarial estimada en el 14% en los países de la OCDE.
- Empleo por cuenta propia y empresas de mujeres:
  - Empresas de propiedad de mujeres registran menores ganancias y menor productividad laboral en promedio, explicado por tamaño, intensidad de capital y acceso limitado a financiamiento externo.
- Barreras estructurales en países en desarrollo:
  - Predominio femenino en sector informal, vulnerabilidad de empleo, baja protección y predominio de mano de obra no calificada (OIT, 2012a; Campbell y Ahmed, 2012).
  - En agricultura, las mujeres explotan pequeñas parcelas y trabajan en cultivos menos remunerativos con acceso limitado a insumos (Banco Mundial, 2011).
- Sistemas tributarios:
  - Impuestos sobre ingresos familiares, en lugar de individuales, generan mayor presión fiscal sobre integrantes con ingresos secundarios (frecuentemente mujeres casadas) y desincentivan la PFFL.

### Políticas fiscales y tributarias recomendadas
- Principios generales:
  - Existe amplio margen para incrementar la PFFL mediante políticas fiscales bien diseñadas.
  - Las reformas fiscales orientadas a incrementar el empleo pueden tener un efecto positivo desproporcionadamente mayor en las mujeres (FMI, 2012d; Banco Mundial, 2011; Duflo, 2012).
- Medidas tributarias concretas:
  - Aplicar impuestos sobre los ingresos individuales en lugar del ingreso familiar aumentaría la PFFL.
  - La oferta de mano de obra femenina es más sensible a cambios impositivos que la masculina (FMI, 2012d).
  - Reducir la presión fiscal sobre ingresos secundarios mejoraría eficiencia y comportamiento del mercado laboral; países citados donde esto sería relevante incluyen Francia, Portugal y Estados Unidos.

### Medidas de gasto, prestaciones y servicios para apoyar la PFFL
- Créditos fiscales al trabajo:
  - Reducen la obligación tributaria neta y pueden llegar a ser negativos para salarios bajos; se reducen paulatinamente conforme aumentan los ingresos.
  - Diseños que reduzcan créditos conforme aumentan los ingresos individuales (y no familiares) favorecen la PFFL.
- Licencias parentales:
  - En promedio, la licencia parental remunerada dura 26 semanas en las economías avanzadas.
  - Todos los países de la OCDE, con excepción de Corea y Estados Unidos, ofrecen licencia parental remunerada.
  - Políticas que promuevan paridad entre licencias por paternidad y maternidad pueden acelerar el retorno de las madres y modificar hábitos de género (ej.: Islandia, Noruega, Suecia).
- Prestaciones para manutención de niños y vinculadas al trabajo:
  - Prestaciones demasiado altas pueden reducir incentivos de participación; vincular prestaciones a la participación (prestaciones “en el trabajo”) o a capacitación puede incentivar reincorporación.
- Servicios de guardería infantil:
  - Evidencia para 10 países: elasticidad de la oferta de mano de obra femenina respecto al precio del cuidado infantil varía entre -0,13 a -0,2.
  - Si el precio de estos servicios se reduce un 50%, la oferta de mano de obra aumentaría entre 6,5 a 10% entre las madres jóvenes.
  - Reformas podrían focalizar subsidios de guardería en madres con empleo para promover participación sin distorsionar incentivos.
- Pensiones y seguro social:
  - Considerar reformas donde la brecha entre la edad de jubilación de hombres y mujeres sea amplia (llega a cinco años en algunos países de la OCDE).
  - Evitar que ausencias por licencia por maternidad resulten en pensiones más bajas mediante créditos especiales por hijos (ejemplos citados: Alemania, Chile, Francia y Suecia).
- Educación e infraestructura rural:
  - Gastos en educación de mujeres y mejoras en infraestructura rural fomentan la PFFL; ejemplo: en Turquía 17% de mujeres analfabetas participan en la fuerza laboral versus más del 70% entre mujeres con título de posgrado.
  - Transferencias condicionadas a escolaridad de niñas, mejor acceso a agua potable y transporte reducen tiempo en tareas domésticas (Koolwal y van de Walle, 2013).

### Políticas para aumentar la demanda de trabajo femenino y cumplimiento
- Eliminar distorsiones legales y sociales que restringen acceso a sectores, crédito y derechos de propiedad aumenta demanda de trabajo femenino.
- Medidas para mejorar cumplimiento de leyes anti-discriminación (OCDE, 2008):
  - Aumentar la conciencia sobre derechos legales.
  - Establecer regímenes de carga de la prueba sólidos.
  - Facultar a órganos nacionales para realizar investigaciones de oficio.
  - Ofrecer mecanismos alternativos de resolución de conflictos (mediación, conciliación).
- Normas sociales evolucionan: difusión de información ha contribuido a cambios en participación laboral femenina (referencia a Fernández, 2013).

### Otras medidas de apoyo y promoción del emprendimiento femenino
- Modalidades de trabajo flexibles (teletrabajo, semanas comprimidas) sin distinción de género y con incentivos para que hombres usen licencias por paternidad.
- Facilitar la transición de empleo a tiempo parcial a jornada completa para mejorar remuneración, prestaciones y oportunidades de avance.
- Reformas regulatorias y creación de empleos en servicios de cuidado pueden reducir trabajo no remunerado y ampliar opciones de generación de ingresos.
- Mejorar acceso a financiamiento, capacitación y redes para mujeres empresarias aumenta productividad de empresas de propiedad femenina (OCDE, 2012; Banco Mundial, 2011; Blackden y Hallward-Driemeier, 2013).

### Experiencias y ejemplos por país
- Canadá: reducción de la presión tributaria sobre ingresos secundarios contribuyó al aumento de la participación femenina entre 1995 y 2001 (Tsounta 2006).
- Países Bajos: TPFFL aumentó de alrededor de 35% en 1980 a más de 80% en 2008 por supresión de barreras entre contratos, licencias parentales bien remuneradas y equiparación de salario/hora.
- Noruega: cuota de 40% de mujeres en juntas de empresas cotizadas aumentó la proporción de 9% en 2003 a 40% en 2008.
- Suecia: disparidad de participación de tan solo 6% atribuible a licencias parentales generosas, alta cobertura de guardería, garantía de empleo y posibilidad de horario reducido.
- Brasil: TPFFL aumentó más de 15 puntos porcentuales en dos décadas a casi 60%; múltiples reformas de tierra, programas sociales y financiamiento a mujeres rurales incrementaron tenencia de tierra y participación en programas financieros.
- India: TPFFL baja y concentrada en zonas rurales/agrícolas; 85% de mujeres empleadas trabajan en empleos vulnerables; mejoras en educación y fecundidad podrían aportar dividendos demográficos de 1 a 2 puntos porcentuales de crecimiento anual. Estimación de Lawson (2008): reducción a la mitad de la brecha de género para 2017 y a una cuarta parte en 2027 aumentaría ingreso per cápita de India entre 10% y 13% respecto al escenario base en 2020 y 2030.
- Bangladesh: presupuestos con perspectiva de género desde 2005; 20 ministerios elaboran informes presupuestarios con enfoque de género.

### Aceptación social, liderazgo y el papel del FMI
- Aceptación social de las mujeres en el mercado laboral y en cargos de alta jerarquía contribuye a mayor participación femenina; liderazgo desde niveles máximos en empresas y sector público crea oportunidades mediante patrocinio profesional y prácticas de recursos humanos (Barsh y Yee, 2012).
- El FMI se propone:
  - profundizar análisis de efectos macroeconómicos de la desigualdad de género en actividades de supervisión;
  - promover mayor desagregación de datos por género;
  - colaborar con Banco Mundial y OCDE en establecimiento de datos y prácticas que potencien oportunidades económicas para mujeres;
  - en análisis y recomendaciones fiscales, considerar el impacto potencial en función del género (Steinberg y Nakane 2012);
  - ofrecer asistencia para revisar legislación tributaria y derogar normas discriminatorias (FMI, 2012d);
  - alentar a los países a evaluar e informar sobre efectos específicos en función del género de las políticas fiscales y otras medidas.

_Fuente: _sdn1310s - Capítulos y extractos proporcionados._

### 1. Políticas para promover la PFFL y la igualdad de género en economías de mercado

### 1. Políticas para promover la PFFL y la igualdad de género en economías de mercado avanzadas

### Resumen ejecutivo
- Las mujeres representan poco más de la mitad de la población mundial pero su contribución a la actividad económica medida, al crecimiento y al bienestar está muy por debajo de su potencial.
- A pesar de progresos, los mercados laborales siguen divididos por géneros y se ha estancado el avance hacia la igualdad de género.
- La participación femenina en la fuerza laboral (PFFL) se ha mantenido por debajo de la participación masculina; las mujeres realizan la mayor parte de los trabajos no remunerados, están sobrerrepresentadas en el sector informal y entre la población pobre, y enfrentan diferencias salariales significativas.
- En muchos países, distorsiones y discriminación en el mercado laboral restringen las opciones de las mujeres para conseguir empleo remunerado; la representación femenina en altos cargos y entre empresarios sigue siendo baja.
- El documento analiza características de la participación femenina con relevancia macroeconómica, obstáculos y políticas para superarlos, basándose en investigaciones académicas, otras instituciones financieras internacionales y trabajo del FMI (apéndice 1).

### Hallazgos clave
- Las mujeres constituyen alrededor del 40% de la mano de obra mundial (Banco Mundial, 2011).
- La tasa promedio de participación femenina en la fuerza laboral (TPFFL) se ha situado en torno al 50% en las dos últimas décadas.
- Disparidades regionales en TPFFL:
  - mínimo de 21% en Oriente Medio y el Norte de África,
  - más de 63% en Asia oriental y el Pacífico y en África subsahariana.
- Aumento fuerte de la TPFFL en América Latina y el Caribe: alrededor de 13 puntos porcentuales en las últimas dos décadas.
- En Asia meridional la TPFFL ha disminuido; en Europa y Asia Central se ha mantenido constante en términos generales.
- La diferencia media entre tasas de participación masculina y femenina ha estado disminuyendo desde 1990, pero sigue siendo significativa.
  - Disparidad regional destacada: Oriente Medio y Norte de África, 51 puntos porcentuales; Asia meridional y América Central, más de 35 puntos porcentuales; OCDE y África oriental y central, alrededor de 12 puntos porcentuales.
- Entre países de la OCDE la disparidad varía: Japón, 25 puntos porcentuales; promedio de las principales economías avanzadas, poco más de 10 puntos porcentuales; Suecia, 6 puntos porcentuales.
- En la OCDE, el sector servicios emplea al 80% de las mujeres que trabajan, en comparación con el 60% de los hombres; dentro del sector, las mujeres se concentran en servicios de salud y servicios comunitarios, seguidos por servicios educativos.
- Relación entre PFFL e ingreso per cápita en forma de U:
  - A niveles bajos de ingreso per cápita, TPFFL alta por necesidad.
  - A niveles de ingreso de países avanzados, la PFFL aumenta por mejor educación, menores tasas de fecundidad, tecnología que ahorra mano de obra doméstica y disponibilidad de servicios domésticos en condiciones de mercado.
- Evolución educativa:
  - Proporción mujeres/varones matriculados en primaria llega al 94% incluso en los países menos adelantados.
  - En secundaria, la proporción promedio es 97%.
  - Probabilidad de participar en estudios terciarios es actualmente mayor para las mujeres que para los hombres.
  - Tasas de alfabetización aún más bajas entre las mujeres que entre los hombres, especialmente en Asia meridional y África oriental y septentrional.

### Implicaciones macroeconómicas de la división del mercado laboral
- Evidencia de beneficios macroeconómicos significativos si las mujeres pueden desarrollar plenamente su potencial (Loko y Diouf, 2009; Dollar y Gatti, 1999).
- Pérdidas de PIB per cápita atribuibles a disparidades de género en el mercado laboral estimadas hasta el 27% en determinadas regiones (Cuberes y Teignier, 2012).
- Estimaciones de impacto del aumento de la TPFFL a niveles masculinos específicos por país (Aguirre y otros, 2012):
  - PIB se elevaría 5% en Estados Unidos, 9% en Japón, 12% en los Emiratos Árabes Unidos y 34% en Egipto.
  - De 865 millones de mujeres que podrían contribuir más a sus economías, 812 millones viven en países de economías emergentes y en desarrollo (datos OIT).
- En economías que envejecen rápidamente, mayor PFFL puede mitigar reducción de mano de obra:
  - En Japón, la tasa anual de crecimiento potencial podría ser alrededor de un cuarto de punto porcentual mayor si la PFFL se acercara al promedio de los países del G7, lo cual elevaría de manera permanente el PIB per cápita un 4%, en comparación con el escenario base (FMI, 2012c).
- Mayor PFFL eleva el nivel de calificación de la mano de obra por mayor nivel educativo de las mujeres (Steinberg y Nakane, 2012).
- Mejores oportunidades de ingreso para las mujeres pueden acelerar desarrollo en economías en desarrollo mediante mayores tasas de matriculación escolar de niñas y mayor gasto en educación familiar (Heintz, 2006; Aguirre y otros 2012; Miller 2008).
- Igualdad de acceso a insumos incrementaría la productividad de empresas propiedad de mujeres; diferencias de productividad explicadas principalmente por acceso a insumos productivos (Do, Levchenko y Raddatz, 2011; Blackden y Hallward-Driemeier 2013).
- Empleo de mujeres en condiciones de igualdad permite aprovechar mejor la reserva de talento y puede aumentar el crecimiento potencial; evidencia de efectos positivos de la presencia femenina en juntas directivas y altos cargos sobre resultados empresariales (Dezso y Ross, 2011; McKinsey, 2008; Catalyst, 2004), y potencial reducción de transacciones financieras de alto riesgo (Coates y Herbert, 2008).

### Características estilizadas de la PFFL
- Promedio mundial de PFFL: alrededor del 50%.
- Porcentaje de mujeres en la mano de obra mundial: 40%.
- Variación regional de TPFFL: 21% a más de 63% según región.
- Relación en forma de U entre PFFL e ingreso per cápita con persistencia temporal y robustez tras controlar por efectos fijos por país.
- R2 de regresiones ilustrativas en gráficos: R2 = 0,167 y R2 = 0,150 (valores presentados en los gráficos).

*Fuente: _sdn1310s - 1. Políticas para promover la PFFL y la igualdad de género en economías de mercado avanzadas_ (capítulos y extractos proporcionados).*

### 11.      Las mujeres realizan una contribución sustancial al bienestar económico al aportar

### 11.      Las mujeres realizan una contribución sustancial al bienestar económico al aportar

### Trabajo no remunerado y distribución del tiempo
- Las mujeres aportan grandes cantidades de trabajo no remunerado, como en el cuidado de los niños y tareas domésticas, que en muchos casos siguen siendo invisibles y no se contabilizan en el PIB.
- En promedio, las mujeres dedican el doble de tiempo que los hombres a tareas domésticas y cuatro veces más al cuidado de los niños (Duflo, 2012).
- En los países de la OCDE, diariamente las mujeres dedican dos horas y media más que los hombres a trabajos no remunerados (incluido el cuidado de la familia), independientemente de que sus cónyuges estén o no empleados (Aguirre y otros, 2012).
- Como resultado, la diferencia entre hombres y mujeres en el tiempo total de trabajo —la suma del trabajo remunerado y no remunerado, incluido el tiempo de viaje— se aproxima a cero en muchos países (OCDE, 2012).
- La limitada participación de las mujeres en el mercado laboral da como resultado niveles mucho más bajos de actividad económica medida, con una diferencia con respecto a la actividad económica potencial de hasta el 34% en algunos países (Aguirre y otros, 2012).

### Empleo a tiempo parcial y trayectorias profesionales
- El trabajo a tiempo parcial sigue siendo predominantemente femenino y suele verse como la solución para equilibrar trabajo y responsabilidades familiares (OIT, 2010).
- En Europa, solo el 3% de las mujeres y apenas el 1,5 % de los hombres que trabajan en régimen de tiempo parcial pasan a ocupar un empleo de jornada completa más adelante en su carrera.
- Trayectorias profesionales diferenciadas por género incluyen mayor participación de las mujeres en trabajos a tiempo parcial y mayores interrupciones de carrera para el cuidado de los niños, lo cual aumenta el riesgo de pobreza en la edad avanzada y puede perpetuar roles de género (OCDE, 2012).

### Brecha salarial y penalización de la maternidad
- En los países de la OCDE, la brecha salarial entre los géneros, definida como la diferencia entre la mediana de los salarios de hombres y mujeres dividida por la mediana del salario de los hombres, se estima en 16% (OCDE 2012).
- La segregación por tipo de empleo, el número reducido de horas de trabajo y las diferencias de experiencia laboral explican alrededor del 30% de la brecha salarial, en promedio.
- La maternidad está "penalizada" con una pérdida salarial estimada en el 14% en los países de la OCDE.
- En las economías emergentes, la brecha salarial muestra grandes variaciones y es relativamente alta en China, Indonesia y Sudáfrica.
- El nivel relativamente reducido de las brechas salariales en Oriente Medio y Norte de África se explica porque las mujeres, que suelen tener un mayor nivel de educación que sus colegas varones, tienen una participación muy limitada en el trabajo asalariado.
- En varios países, las diferencias de ingresos son incluso más significativas cuando se comparan mujeres y hombres con mayores niveles de educación (OCDE, 2012).

### Empleo por cuenta propia y empresas de mujeres
- La disparidad de género en los ingresos es aún mayor en el caso del empleo por cuenta propia que en el empleo asalariado.
- En promedio, las empresas de propiedad de mujeres registran menores ganancias y tienen una menor productividad laboral que las empresas de propiedad de hombres, explicado por el tamaño de la empresa, la intensidad de uso de capital y un acceso más limitado al financiamiento externo y a recursos productivos (OCDE, 2012).

### Barreras estructurales en países en desarrollo
- En muchas economías emergentes y en desarrollo, las necesidades básicas insatisfechas y la carencia de derechos limitan el potencial de las mujeres para incorporarse al mercado de trabajo formal o convertirse en empresarias (Banco Mundial, 2011).
- Las mujeres predominan en el sector informal, caracterizado por vulnerabilidad de empleo, bajo grado de protección, predominio de mano de obra no calificada e inestabilidad de ingresos (OIT, 2012a; Campbell y Ahmed, 2012).
- En la agricultura, sobre todo en África, las mujeres explotan pequeñas parcelas y trabajan en cultivos menos remunerativos que los hombres, y su acceso a insumos agrícolas es más limitado (Banco Mundial, 2011).

### Sistemas tributarios y desincentivos fiscales
- En muchas economías avanzadas, los sistemas tributarios crean fuertes desincentivos a la participación femenina en la fuerza laboral (PFFL) al ejercer una mayor presión fiscal sobre los integrantes de la familia que perciben ingresos secundarios.
- Si los impuestos se calculan sobre los ingresos familiares en lugar de los ingresos individuales, la presión fiscal sobre los ingresos secundarios —que suelen ser percibidos por mujeres casadas— será mayor.
- Sigue estando muy difundida la aplicación de impuestos sobre el total de ingresos familiares y otras características tributarias relacionadas con la situación familiar, aunque muchos países de la OCDE han establecido un régimen de tributación a título individual.

### Representación en cargos de alta responsabilidad y política
- Durante 2008-12, la proporción de mujeres al frente de las 500 empresas de la lista de Standard and Poor se mantuvo en el 4%.
- En los 27 países de la UE, solamente el 25% de las empresas que emplean personal son de propiedad de mujeres.
- En 2012, solo alrededor del 20% de las bancas en los parlamentos nacionales estaban ocupadas por mujeres.
- A nivel microeconómico, los estereotipos de género pueden menoscabar la participación de las mujeres en la política; por ejemplo, en una muestra de 60 empresas de la lista Fortune 500 o similares, solo el 18% del personal femenino de nivel inicial o medio aspiraba a llegar a un cargo gerencial de alto nivel, frente al 36% del personal masculino (Barsh y Yee, 2012).

### Impacto de la crisis económica y vulnerabilidad
- Durante la fase de desaceleración económica de 2007-09, las diferencias en el empleo de hombres y mujeres se redujeron en la mayor parte de los países de la OCDE, debido a la mayor solidez del empleo en el sector servicios.
- En Estados Unidos, durante todo el período 2007–12, los 4,6 millones de empleos masculinos que se perdieron prácticamente duplican la pérdida de empleos femeninos (Kochhar, 2011).
- Esta tendencia cambió en 2009 y en 2011–12, años en que el desempleo siguió aumentando entre las mujeres, en tanto que entre los hombres se redujo o se mantuvo constante (OCDE, 2012).
- En América Latina y el Caribe, la crisis económica afectó de manera desproporcionada al empleo femenino: las mujeres sufrieron alrededor del 70% del total de despidos en México y Honduras (Mazza y Fernandes Lima da Silva, 2011).
- En África septentrional, el desempleo entre las mujeres jóvenes aumentó 9,1 puntos porcentuales, en comparación con 3,1 puntos porcentuales en el caso de los hombres jóvenes (Stavropoulou y Jones, 2013).
- Las mujeres y las niñas fueron especialmente vulnerables a empleos riesgosos, no protegidos y a menudo informales, y los índices de graduación de la escuela primaria cayeron más entre las mujeres que entre los varones (Stavropoulou y Jones, 2013).

### Políticas para promover mayor participación femenina en la fuerza laboral
- Se requiere un conjunto integrado de políticas que promuevan y apoyen el empleo femenino para ofrecer a las mujeres las mismas oportunidades económicas y aprovechar el potencial de la fuerza laboral femenina (Sen, 2001).
- Las investigaciones muestran que la aplicación de políticas de gran alcance y adecuado diseño puede redundar en mayores oportunidades económicas para las mujeres e incrementar su participación efectiva en la economía (Revenga y Shetty, 2013; Aguirre y otros, 2012; Duflo, 2012).

A. Políticas fiscales
- Existe un amplio margen para incrementar la PFFL por medio de políticas fiscales.
- La aplicación de impuestos sobre la renta del trabajo y el gasto público en prestaciones sociales debilitan el vínculo entre la oferta de mano de obra y los ingresos; por lo tanto, para no desincentivar el trabajo es importante que las prestaciones se diseñen correctamente.
- Muchas reformas fiscales orientadas a incrementar el empleo pueden tener un efecto positivo desproporcionadamente mayor en las mujeres (FMI, 2012d; Banco Mundial, 2011; Duflo, 2012).

Medidas tributarias
- La PFFL aumentaría si los impuestos se aplicaran sobre los ingresos individuales en lugar del ingreso familiar.
- La oferta de mano de obra femenina es más sensible a reaccionar ante la aplicación de impuestos que la oferta de mano de obra masculina (FMI, 2012d).
- Reducir la presión fiscal sobre quienes perciben ingresos secundarios aplicando impuestos sobre el ingreso individual en lugar del ingreso familiar podría mejorar la eficiencia y el comportamiento del mercado de trabajo en general.
- Entre los países donde se podría reducir significativamente la presión fiscal sobre los ingresos secundarios se incluyen Francia, Portugal y Estados Unidos.

*Fondo Monetario Internacional — Capítulo: "Las mujeres, el trabajo y la economía: beneficios macroeconómicos de la equidad de género"*

### 24.      Mediante créditos fiscales u otros beneficios tributarios para los trabajadores de bajos

### _sdn1310s - 24.      Mediante créditos fiscales u otros beneficios tributarios para los trabajadores de bajos

### Créditos fiscales y beneficios tributarios para trabajadores de bajos salarios
- Los créditos fiscales al trabajo reducen la obligación tributaria neta ―que incluso puede llegar a ser negativa en el caso de quienes cobran salarios bajos―, incrementando el beneficio neto de aceptar un trabajo.
- Estos créditos se reducen paulatinamente conforme aumentan los ingresos.
- En países donde el objetivo es sostener ingresos, los créditos:
  - Se reducen conforme aumentan los ingresos familiares y suelen estar condicionados a la presencia de niños en el grupo familiar.
  - Esta reducción gradual genera tasas impositivas marginales altas sobre el ingreso primario y sobre el ingreso secundario de la familia, creando efectos adversos sobre la oferta de mano de obra de quienes perciben ingresos secundarios.
- En países que priorizan la participación en la fuerza laboral, los créditos generalmente se reducen a medida que aumentan los ingresos individuales.
  - Este enfoque es preferible para incrementar la PFFL, porque la tasa impositiva marginal sobre el ingreso secundario en general sigue siendo más baja.

### Medidas relacionadas con el gasto (prestaciones y servicios)
- Licencias parentales:
  - Los planes de licencias parentales financiados con fondos públicos pueden ayudar a conciliar vida laboral y familiar y a mantener la conexión con el mercado laboral garantizando el retorno al empleo.
  - En promedio, la licencia parental remunerada tiene una duración de 26 semanas en las economías avanzadas.
  - Todos los países de la OCDE con excepción de Corea y Estados Unidos actualmente ofrecen licencia parental remunerada.
  - El ausentarse del mercado laboral por períodos prolongados puede crear riesgo de deterioro de aptitudes e ingresos (Ruhm, 1998).
  - Políticas que ofrezcan y promuevan mayor paridad entre licencias por paternidad y maternidad pueden:
    - Promover el retorno más rápido de las madres al mercado laboral.
    - Contribuir a modificar hábitos subyacentes en materia de género.
  - Ejemplos: Islandia y Noruega establecieron licencias por paternidad obligatorias; en Suecia una parte de la licencia parental está reservada para el padre y se pierde si no la toma.
- Prestaciones para manutención de niños y otras prestaciones sociales:
  - Prestaciones demasiado altas pueden reducir incentivos para que las mujeres, especialmente con menor capacidad de generación de ingresos, se incorporen al mercado laboral.
  - Vincular prestaciones a la participación en la fuerza laboral (prestaciones “en el trabajo”), a actividades de capacitación laboral u otros programas activos puede crear mayores incentivos para reincorporación.
- Servicios de guardería infantil:
  - Mejor acceso a servicios integrales de guardería de costo accesible y alta calidad permite a las mujeres disponer de más tiempo para emplearse en el mercado formal.
  - Evidencia para 10 países muestra que la elasticidad de la oferta de mano de obra femenina respecto al precio de servicios de cuidado infantil varía entre -0,13 a -0,2.
  - Si el precio de estos servicios se reduce un 50%, la oferta de mano de obra aumentaría en el orden de 6,5 a 10% entre las madres jóvenes.
  - Reformas podrían focalizar prestaciones para quienes trabajan, por ejemplo, ofreciendo subsidios para guarderías a madres con empleo, promoviendo la participación femenina sin crear distorsiones en incentivos laborales.
- Pensiones y seguro social:
  - Considerar reformas donde la brecha entre la edad de jubilación de hombres y mujeres sea amplia; esa brecha llega a cinco años en algunos países de la OCDE.
  - Asegurar que períodos de ausencia por licencia por maternidad no se traduzcan en pensiones más bajas, ofreciendo créditos especiales a mujeres con hijos (citado ejemplo de Alemania, Chile, Francia y Suecia).
  - Fortalecer la vinculación entre aportaciones y prestaciones para desalentar la jubilación anticipada.
- Educación e infraestructura rural:
  - Gastos en educación de mujeres y mejoras en infraestructura rural pueden promover la PFFL en países emergentes y en desarrollo.
  - Evidencia sugiere correlación positiva entre nivel educativo y PFFL: en Turquía, 17% de las mujeres analfabetas participan en la fuerza laboral, mientras que la tasa supera el 70% entre mujeres con título de posgrado.
  - Medidas adicionales incluyen transferencias monetarias condicionadas a la asistencia escolar de las niñas (ejemplos citados: Bangladesh y Camboya) y mejoras en acceso a agua potable y transporte para reducir tiempo dedicado a tareas domésticas (Koolwal y van de Walle, 2013).

### Políticas para incrementar la demanda de mano de obra femenina
- Eliminar distorsiones del mercado laboral y nivelar el campo de juego estimularía la demanda de mano de obra femenina.
- La discriminación restringe artificialmente la demanda de mano de obra femenina; normas sociales y restricciones legales (limitar acceso a sectores, crédito y derechos de propiedad) afectan la participación femenina.
- Aunque en economías avanzadas se han logrado progresos y existe legislación que prohíbe la discriminación en todos los países de la OCDE, el cumplimiento ha sido difícil de exigir.
- Políticas para lograr mayor cumplimiento (OCDE, 2008):
  - Crear mayor conciencia del derecho legal a recibir tratamiento igualitario; en la mayoría de países de la OCDE el nivel de conciencia respecto a leyes laborales contra la discriminación aún es bajo.
  - Ofrecer incentivos correctos: un régimen sólido en la carga de la prueba puede alentar la presentación de reclamos judiciales y minimizar riesgos de planteos injustificados.
  - Dotar de facultades a órganos nacionales que promueven la igualdad para realizar investigaciones formales de oficio puede aumentar la conciencia de empleadores y ayudar a potenciales víctimas.
  - Ofrecer mecanismos alternativos de resolución de conflictos (mediación y procedimientos de conciliación) para reducir obstáculos al ejercicio de derechos legales sin acudir a procedimientos judiciales.
- Normas sociales evolucionan con el tiempo; mayor difusión de información ha contribuido a cambios en participación laboral femenina (referencia a análisis de Estados Unidos por Fernández, 2013).

### Otras medidas de política y apoyo a emprendimiento femenino
- Modalidades de trabajo flexibles:
  - El teletrabajo y semanas de trabajo comprimidas pueden ayudar a equilibrar empleo formal y exigencias familiares.
  - Políticas deben promover estas modalidades sin distinción de género y alentar mayor número de hombres a usar licencias por paternidad.
- Empleo a tiempo parcial:
  - Ha sido puerta de entrada al mercado laboral para mujeres con responsabilidades familiares.
  - Facilitar transición de empleo a tiempo parcial a jornada completa puede paliar menor remuneración y prestaciones y contrarrestar limitación de oportunidades de avance profesional.
- Regulación y servicios de cuidado:
  - Reformas regulatorias que apoyen servicios de guardería y cuidado de ancianos pueden ampliar opciones e incrementar PFFL (ejemplo: desregulación en Japón).
  - Creación de empleos en servicios de cuidado de niños y ancianos puede incrementar participación femenina al reducir carga de trabajo no remunerado y ampliar opciones de generación de ingresos.
- Acceso a financiamiento, capacitación y redes:
  - Mayor acceso al financiamiento, oportunidades de capacitación y mejores redes de interacción y apoyo entre mujeres empresarias puede incrementar la productividad de empresas de propiedad o gestión femenina (OCDE, 2012; Banco Mundial, 2011; Blackden y Hallward-Driemeier, 2013).

*Fuente: Capítulo extractado del documento proporcionado.*

### 38.      La aceptación social de las mujeres en el mercado laboral y en cargos de alta jerarquía

### 38.      La aceptación social de las mujeres en el mercado laboral y en cargos de alta jerarquía

### Aceptación social, liderazgo y efectos en la participación femenina
- La aceptación social de las mujeres en el mercado laboral y en cargos de alta jerarquía contribuye a una mayor participación femenina en el trabajo formal y en la actividad empresarial.
- Políticas que promueven las oportunidades económicas de las mujeres guardan una correlación positiva con el éxito económico de las mujeres.
- Estrategias de comunicación focalizadas pueden contrarrestar prejuicios y estereotipos.
- El liderazgo en materia de género desde los máximos niveles en empresas privadas y sector público:
  - crea oportunidades de empleo para las mujeres mediante patrocinio profesional, sólida administración de recursos humanos y búsquedas orientadas a identificar mujeres para cargos ejecutivos de alto nivel (Barsh y Yee, 2012; Barsh, Cranston y Craske, 2008);
  - ofrece modelos positivos para las niñas de las generaciones futuras (Pande y Topalova, 2013).
- Un cambio de mentalidad entre las mujeres que las lleve a aspirar a la igualdad de oportunidades de empleo y desarrollo profesional ampliará la distribución de responsabilidades de alto nivel en sector público y privado (Barsh y Yee, 2012), sobre la base de que hombres y mujeres compartirán responsabilidades familiares y domésticas.

### Otras actividades del FMI orientadas a potenciar el papel de la mujer en la economía
- El FMI seguirá contribuyendo a profundizar el análisis de los efectos macroeconómicos de la desigualdad de género y la inclusión, entre otras formas a través de sus actividades de supervisión (recuadros 1, 2, 3 y 4 y apéndice 1).
- Una mayor desagregación de los datos por género respaldaría los trabajos encaminados a ofrecer mayores oportunidades para que las mujeres puedan realizar un aporte significativo al desarrollo económico.
- En colaboración con otros organismos (Banco Mundial, OCDE), el FMI puede ayudar a establecer datos sobre las medidas que potencian las oportunidades económicas de las mujeres.
- Será esencial una colaboración estrecha con otras instituciones financieras internacionales: la labor del FMI en aspectos macroeconómicos de la desigualdad de género se complementa con la labor del Banco Mundial sobre género y desarrollo.
- Para un mejor monitoreo y encauzamiento de esfuerzos hacia la igualdad de género se requieren metas realistas, un fuerte liderazgo, conocimientos técnicos y financiamiento.
- En análisis y recomendaciones sobre políticas fiscales el FMI puede tener en cuenta el impacto potencial en función del género (Steinberg y Nakane 2012).
- El FMI puede brindar asistencia para rever legislación tributaria a fin de identificar y derogar normas que discriminan en perjuicio de las mujeres (FMI, 2012d).
- En la supervisión del FMI se abordará el impacto específico en función del género de las medidas de política.
- El FMI puede alentar a los países a evaluar los efectos específicos en función del género de las medidas de política fiscal y a informar sobre dichos efectos.

### Políticas aplicadas y propuestas (extractos de recuadros y ejemplos)
- Países avanzados:
  - Canadá: la reducción de la presión tributaria sobre quienes perciben ingresos secundarios contribuyó a que la tasa de participación de las mujeres canadienses en la fuerza laboral aumentara entre 1995 y 2001 (Tsounta 2006).
  - Países Bajos: la TPFFL aumentó de alrededor de 35% en 1980 a más de 80% en 2008 por la supresión de barreras entre contratos de jornada completa y a tiempo parcial, licencias parentales bien remuneradas y equiparación de salario/hora y cobertura de seguridad social (OIT, 2010; Steinberg y Nakane, 2012).
  - Noruega: tras establecer una cuota de 40% de mujeres en las juntas directivas de las empresas que cotizan en bolsa, la proporción de mujeres en dichas juntas aumentó de 9% en 2003 a 40% en 2008.
  - Suecia y Finlandia: adopción de códigos corporativos que enfatizan diversidad e igualdad de género (ONU y OIT, 2012).
  - Suecia: disparidad entre hombres y mujeres de tan solo 6% atribuible a licencias parentales generosas y flexibles, alta tasa de cobertura de servicios de guardería, garantía de empleo y posibilidad de horario de trabajo reducido.
  - Estrategia de Lisboa (UE): meta de TPFFL de 60% para 2010; tasa efectiva lograda en 2010 fue 58,3% (Parlamento Europeo, 2010).
- Políticas propuestas:
  - Alemania (2011): medidas para ofrecer mayor disponibilidad de servicios de guardería y promover horarios compatibles con obligaciones familiares para elevar la TPFFL (FMI, 2012a).
  - Italia: reducción de tasas impositivas marginales para personas casadas que contribuyen de manera secundaria al ingreso familiar ayudaría a elevar la TPFFL (FMI, 2012b).
  - Japón: mejores oportunidades laborales para mujeres y mejores servicios de guardería podrían desacelerar el declive de la tasa de crecimiento potencial; la tasa anual de crecimiento potencial de Japón podría aumentar alrededor de un cuarto de punto porcentual si la TPFFL se equiparara con el promedio del G7 (Steinberg y Nakane, 2012; FMI 2012c). Además, se recomienda un paquete de reformas que permita elevar a 2% la tasa de crecimiento del PIB a largo plazo.

### Ejemplos y resultados en economías emergentes y en desarrollo
- Brasil:
  - En dos décadas la TPFFL aumentó más de 15 puntos porcentuales, a casi 60% (Barros y otros, 2011).
  - Nivel de educación de mujeres actualmente superior al de hombres; diferencia de 21 puntos porcentuales entre participación masculina y femenina persiste.
  - Reformas específicas:
    - Programa Nacional de Documentación para las Trabajadoras de Zonas Rurales: proporción de mujeres con títulos de propiedad sobre la tierra aumentó de 13% a 56% entre 2003 y 2007 (SIGI, 2012).
    - Bolsa Familia (establecido en 2003): para 2007 alrededor de la cuarta parte de la población de Brasil estaba amparada por este programa; la mayor parte de los pagos se distribuye directamente a las mujeres (Soares y otros, 2007).
    - Prestaciones por maternidad: licencia de 120 días remunerada al 100% del salario (a cargo del empleador con reembolso del Instituto de Seguridad Social de Brasil), y licencia adicional de 60 días que el empleador puede ofrecer y deducible de impuestos.
    - Pronaf-Mulher (2003): participación de mujeres en programas de financiamiento para el desarrollo rural aumentó de alrededor del 15% a casi 26% entre 2001 y 2006.
- India:
  - TPFFL baja y concentrada en zonas rurales y sector agrícola; participación en zonas urbanas inferior a 25%.
  - Entre las mujeres empleadas, 85% trabajan en empleos vulnerables, incluidas alrededor de dos tercios en sector agrícola (Banco Mundial, 2013).
  - Al ajustar la TPFFL para reflejar la proporción de mujeres de 15 a 59 años que asisten a la escuela, la tasa aumenta casi 13 puntos porcentuales (Bhalla y Kaur, 2011).
  - Dadas mejoras en educación y reducción de fecundidad, India podría generar posibles dividendos demográficos de 1 a 2 puntos porcentuales adicionales de crecimiento anual.
  - Estimación de Lawson (2008): si la brecha de género se reduce a la mitad para 2017 y a una cuarta parte de su nivel de 2008 en 2027, el ingreso per cápita de India podría ser entre 10% y 13% mayor que en el escenario base en 2020 y 2030, respectivamente.
- Desarrollo y políticas de bajo ingreso:
  - Bangladesh: presupuestos con perspectiva de género desde 2005; 20 ministerios elaboran informes presupuestarios con enfoque de género (Banco Mundial 2012b).
  - Acceso a salud, educación primaria y secundaria y formación vocacional crucial para pasar de empleo informal a formal.
  - Derechos de propiedad, sucesorios y acceso al crédito mejoran productividad; ejemplo: Nigeria y Uganda incrementaron préstamos a mujeres empresarias con adaptación de garantías.
  - Infraestructura, transporte, acceso a electricidad y agua reducen costos laborales fuera del hogar; electrificación en zonas rurales de Sudáfrica permitió que la participación de las mujeres aumente un 9%.
  - Tecnologías de la información y comunicaciones y sistemas de banca móvil (M-PESA en Kenya) facilitan acceso a mercados y reducción de costos de transacción.

### Análisis del FMI y literatura relacionada (apéndice 1 y referencias)
- Documentos del Directorio y artículos del FMI señalan:
  - Mercados de trabajo y acceso a oportunidades económicas siguen segregados por género; participación femenina persistente y brechas salariales significativas aun cuando educación a menudo es igual o mayor.
  - Recomendaciones incluyen impuestos sobre ingreso individual en lugar de familiar, exenciones específicas por género, regímenes de licencias parentales financiadas públicamente y subsidios de guardería para madres trabajadoras (FMI, 2012d).
  - Informes de consultas del Artículo IV analizan casos específicos (Arabia Saudita, Alemania, Italia, Japón) y recomiendan políticas para elevar TPFFL y potencial de crecimiento.
- Documentos de trabajo y estudios señalados:
  - Steinberg y Nakane (2012) analizan impacto de mayor participación femenina en la desaceleración del declive de crecimiento potencial de Japón.
  - Tsounta (2006) analiza el rol de impuestos y prestaciones en aumento de participación femenina en Canadá.
  - Stotsky (2006a, 2006b, 1996) examina presupuestos con enfoque de género, relevancia del género en la política macroeconómica y sesgo de género en sistemas impositivos.
  - Estudios y evidencia citada muestran que políticas de cuidado, acceso a educación y crédito, derechos de propiedad y medidas laborales promueven participación femenina y pueden traducirse en beneficios macroeconómicos.

*Fuente: _sdn1310s - 38.      La aceptación social de las mujeres en el mercado laboral y en cargos de alta jerarquía (capítulo del PDF proporcionado).*

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_Source: https://www.imf.org/-/media/websites/imf/imported-publications/external/spanish/pubs/ft/sdn/2013/_sdn1310s.pdf_
