El debate sobre la caída de la fecundidad
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- Authors: DAVID E BLOOM, MICHAEL KUHN, KLAUS PRETTNER
- Published: June 2, 2025
Resumen principal
- Las tasas mundiales de fecundidad llevan décadas cayendo y están alcanzando mínimos históricos.
- La población mundial supera actualmente los 8.000 millones y podría llegar a los 10.000 millones para 2050, pero el crecimiento está perdiendo impulso debido al descenso de la tasa de fecundidad.
- Durante los próximos 25 años, Asia oriental, Europa y Rusia experimentarán considerable disminución de la población.
- La caída de la fecundidad plantea riesgos (menos trabajadores, científicos e innovadores; mayor proporción de personas mayores; presiones sobre pensiones y redes de protección social) y oportunidades (menor gasto en vivienda y cuidado de niños; reasignación de recursos a I+D y adopción tecnológica; posible aumento de participación laboral y ahorro).
Tasas de fecundidad y proyecciones demográficas
- En la década de 1950, la tasa de fecundidad mundial era de 5 hijos por mujer.
- En el periodo 2000–2025, la tasa de fecundidad mundial es de 2,24 hijos por mujer y se prevé que caiga hasta situarse por debajo de 2,1 en torno a 2050.
- La población mundial alcanzaría su nivel más alto en 2084 con 10.300 millones de personas, según la División de Población de las Naciones Unidas.
- Proyecciones para 2050 sitúan la población mundial entre 8.900 millones y más de 10.000 millones, con tasas de fecundidad entre 1,61 y 2,59 hijos por mujer.
- Excepciones a la tendencia de declive: África y algunos países de ingreso bajo con tasas de fecundidad en 4 hijos por mujer o por encima.
- Se prevé que la proporción de la población mundial correspondiente al continente africano aumente del 19% en 2025 al 26% en 2050.
- Durante el próximo cuarto de siglo, 38 naciones con más de 1 millón de habitantes experimentarán previsiblemente reducciones de su población, frente a 21 naciones en los últimos 25 años.
Pérdidas poblacionales previstas (principales cifras)
- China: descenso de 155,8 millones de habitantes.
- Japón: descenso de 18 millones.
- Rusia: descenso de 7,9 millones.
- Italia: descenso de 7,3 millones.
- Ucrania: descenso de 7 millones.
- Corea del Sur: descenso de 6,5 millones.
- Tasas anuales medias de reducción de la población (en términos relativos): Moldova y Bosnia y Herzegovina (0,9%), Albania, Bulgaria y Lituania (0,8%), Letonia y Ucrania (0,7%).
Relación fecundidad < 2,1 y contracción demográfica
- El vínculo no es inmutable: en 6 de los 21 países con tasas medias inferiores a 2,1 y menos nacimientos que defunciones en 2000–25, la inmigración impidió la contracción poblacional.
- Los episodios históricos de despoblación más intensos (p. ej., peste negra 1346–53) no se debieron a fecundidad sino a shocks de mortalidad y migraciones masivas; la peste negra implicó una tasa anual de declive demográfico del 4% o mayor.
- Comparación contemporánea: la población de Moldova ha registrado un descenso de alrededor del 1% anual desde 2000.
Envejecimiento demográfico
- Entre 2025 y 2050, la proporción de la población mayor de 65 años de los países que pierden población casi se duplicará: del 17,3% al 30,9%.
- En los países cuya población no se reduce, este grupo de edad crecerá del 3,2% al 5,5% de la población total.
- El envejecimiento amplifica desafíos económicos, sociales y políticos: menor fuerza laboral, mayor gasto en sanidad y cuidados de largo plazo, presión sobre sistemas de pensiones y seguridad económica.
Riesgos asociados a la baja fecundidad
- Reducción del número de trabajadores, ahorradores y consumidores, con posible contracción económica.
- Escasez de investigadores, inventores y científicos, con riesgo de caída del número de nuevas ideas e impacto negativo sobre la innovación y el crecimiento.
- Menor capacidad militar y de influencia política para países con crecimiento demográfico negativo o lento.
- Ejemplo histórico citado: influencia de la menor fecundidad en Francia y su derrota en 1871 (guerra franco-prusiana).
Oportunidades económicas y sociales
- Menor necesidad de gastar en vivienda y cuidado de niños; recursos pueden reasignarse a I+D, adopción tecnológica y mejora de la calidad educativa.
- La caída de la fecundidad podría elevar tasas de participación en la fuerza laboral (especialmente de las mujeres), ahorro y acumulación de capital físico y humano.
- Tras el fin del baby boom posterior a la Segunda Guerra Mundial se produjo un dividendo demográfico que aportó hasta 2–3 puntos porcentuales al crecimiento del ingreso per cápita en muchos países.
- La calidad productiva de la población (salud y educación) es más importante que el tamaño para la generación de conocimiento e innovación.
- El descenso de la población puede reducir presiones ambientales: contaminación del suelo, aire y agua; cambio climático; deforestación; pérdida de biodiversidad.
Adaptación y políticas públicas sugeridas
- Considerar si intentar corregir la reducción de la fecundidad; reconocer la dificultad para diseñar políticas eficaces de fomento de la natalidad y la posibilidad de que la caída refleje preferencias sociales consolidadas.
- Medidas ya adoptadas por algunos países:
- Corea del Sur: anunciado un primer aumento de las tasas de fecundidad de los últimos nueve años.
- China: abolición de la política de hijo único.
- Japón: introducción de modalidades de trabajo flexibles.
- Varios países europeos: reformas de sistemas de seguridad social para garantizar sostenibilidad.
- Políticas favorables a las familias que podrían fomentarse:
- Exenciones fiscales para las familias numerosas.
- Bajas de maternidad y paternidad más prolongadas y flexibles.
- Sistemas públicos o subvencionados de cuidado de niños.
- Subvenciones para tratamientos para la infertilidad.
- Políticas complementarias:
- Mejoras en acceso y calidad de la educación para aumentar la capacidad innovadora.
- Cambios en políticas de pensiones (p. ej., retraso de la edad de jubilación) para evitar la contracción de la fuerza de trabajo.
- Combinación de medidas (familiares, pensiones, salud, educación) suele ser más eficaz que políticas aisladas.
- Inversión fuerte en salud y educación de jóvenes y adultos en edad de máximo rendimiento para extender productividad más allá de la edad tradicional de jubilación.
- Atender cambios en el panorama laboral: digitalización, robótica, automatización e inteligencia artificial, que afectan tipos de trabajos, realización del trabajo, interacciones sociales y potencialmente patrones de natalidad.
Conclusión y recomendaciones operativas
- El mundo transita de un siglo de rápido crecimiento poblacional a uno de contracción; la caída pronunciada de la fecundidad es la causa principal.
- Las autoridades deben vigilar de cerca los datos y las consecuencias económicas y sociales de estos cambios demográficos.
- Se recomienda desarrollar y estar en condiciones de proponer estrategias plausibles y combinadas para abordar riesgos y aprovechar oportunidades derivadas de la caída de la fecundidad.
DAVID E. BLOOM; MICHAEL KUHN; KLAUS PRETTNER — FINANZAS & DESARROLLO, Junio de 2025