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Costa Rica: Declaración del personal técnico al término de la misión del Artículo IV correspondiente a 2026
10 de marzo de 2026
En esta declaración se describen las conclusiones preliminares del personal técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI) al término de una visita oficial (o "misión"), realizada en la mayoría de los casos a un país miembro. Las misiones se llevan a cabo ya sea como parte de consultas periódicas (por lo general anuales) dentro del marco del Artículo IV del Convenio Constitutivo del FMI, en el contexto de una solicitud de uso de los recursos del FMI (es decir, un préstamo del FMI), como parte de las conversaciones sobre programas supervisados por el personal, o como parte de otros estudios de la situación económica que lleva a cabo el personal.
Las autoridades han otorgado su consentimiento para la publicación de esta declaración. Las opiniones expresadas en esta declaración son las del personal técnico del FMI y no representan necesariamente las del Directorio Ejecutivo. Sobre la base de las conclusiones preliminares de esta misión, el personal técnico prepara un informe que, sujeto a la aprobación de la Gerencia, se presentará al Directorio Ejecutivo del FMI para análisis y decisión.San José: Un equipo del personal técnico del Fondo Monetario Internacional (FMI), dirigido por el Sr. Varapat Chensavasdijai, visitó San José del 25 de febrero al 9 de marzo de 2026 para realizar la consulta del Artículo IV de 2026. Al concluir las deliberaciones de la misión, el Sr. Chensavasdijai emitió la siguiente declaración:
El ímpetu del crecimiento económico se mantiene sólido. Se estima que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) real fue del 4,6% en 2025, y que estuvo impulsado por la solidez de las exportaciones de bienes, en particular las procedentes de las zonas francas. Se proyecta que el crecimiento se desacelere a 3,8% en 2026, ya que los efectos de los aranceles y el cierre de varios negocios clave que operan en las zonas francas se ven más que neutralizados por el aumento de la inversión y el dinamismo de las exportaciones. El déficit en cuenta corriente se redujo al 0,7% del PIB en 2025, mientras que los fuertes flujos de la inversión extranjera directa (IED) contribuyeron a apuntalar las reservas internacionales.
Los riesgos para las perspectivas son adversos y se derivan principalmente del aumento de la incertidumbre global. Las crecientes tensiones geopolíticas, el proteccionismo y las perturbaciones en el comercio, la elevada incertidumbre en torno a las políticas y las mayores tasas de interés podrían alimentar la volatilidad de los precios de las materias primas, desacelerar el crecimiento de las exportaciones y los flujos de IED, elevar los costos de endeudamiento externo y, en última instancia, empañar las perspectivas de crecimiento. A nivel interno, el aumento de la criminalidad podría impactar negativamente el turismo, la inversión y la demanda de consumo. Por el lado positivo, los nuevos acuerdos comerciales podrían estimular la inversión, las exportaciones y el crecimiento.
La inflación se mantiene en niveles persistentemente bajos y por debajo de la meta del 3% fijada por el BCCR. El nivel general de inflación descendió hasta el –2,7% (interanual) en febrero de 2026, lo que marca el décimo mes consecutivo de deflación y 34 meses por debajo del rango de tolerancia de 2%-4% del BCCR, principalmente debido a precios más bajos de los alimentos, el petróleo y la mayoría de los servicios, y a la apreciación del colón. La inflación subyacente bajó hasta 0% (interanual) y las expectativas de inflación a un año han descendido a mínimos históricos. También hay riesgos a la baja para la inflación derivados del debilitamiento de la demanda, aunque la posibilidad de un aumento de los precios de las materias primas (en particular el petróleo) podría provocar un aumento de la inflación.
Se necesita una mayor relajación de la política monetaria para facilitar el retorno de la inflación y las expectativas inflacionarias al nivel fijado como meta. Dado que la tasa real de política monetaria ahora se sitúa por encima de su nivel neutral estimado por el personal técnico del FMI, efectuar recortes adicionales de la tasa apuntalaría la demanda interna y evitaría que la inflación y las expectativas inflacionarias queden estancadas por debajo del rango que el Banco Central ha fijado como meta. Proseguir con los esfuerzos para reducir la dolarización y las fricciones del mercado y para modernizar las comunicaciones del Banco Central fortalecería la transmisión de la política monetaria. En vista de que las reservas internacionales son adecuadas, no es necesario seguir acumulando reservas, y la intervención cambiaria del Banco Central debería restringirse a episodios de condiciones desordenadas en el mercado.
Es fundamental preservar la credibilidad del marco de metas de inflación para mantener bien ancladas las expectativas de inflación y para lograr una transmisión eficaz de la política monetaria. El examen que está llevando a cabo el BCCR sobre el marco de metas de inflación debe seguir apoyándose en bases analíticas sólidas, una comunicación transparente de los fundamentos económicos de todas las decisiones adoptadas, y debe basarse en las experiencias internacionales y en consultas públicas con los principales interlocutores del Banco Central. Además, la aprobación de legislación para fortalecer la gobernanza, la transparencia y la rendición de cuentas del BCCR, así como para institucionalizar su autonomía de facto, constituiría un paso importante para afianzar la credibilidad y la eficacia de la política monetaria.
Los riesgos sistémicos para la estabilidad financiera están contenidos gracias a holgadas reservas de capital y liquidez. La supervisión basada en riesgos (SBR) ha sido adoptada en gran medida, lo cual refleja importantes avances en el fortalecimiento de la supervisión del sector financiero y el fomento de una cultura de supervisión más centrada en el riesgo. Incorporar la SBR más firmemente en la práctica de la supervisión —sobre todo en ámbitos como la resiliencia operativa y los riesgos de ciberseguridad— junto con una interacción más profunda y basada en datos con las instituciones financieras, ayudaría a preservar la resiliencia ante los riesgos cambiantes. La rápida aprobación del nuevo marco de resolución bancaria y garantía de depósitos mejoraría la gestión de crisis y la protección de los depositantes. Reforzar las herramientas macroprudenciales mitigaría los focos de posible vulnerabilidad (por ejemplo, en el crédito en moneda extranjera). La adopción de un marco regulatorio claro para las empresas de tecnofinanzas (fintech) y los activos digitales, acorde con las prácticas óptimas internacionales, permitiría aprovechar más a fondo los avances recientes en inclusión financiera e innovación y fomentar la competencia, y a la vez reforzaría la protección del consumidor y reduciría los riesgos para la estabilidad financiera.
Las reformas de los fondos de pensiones de contribuciones definidas mejorarían sus tasas de rentabilidad. Flexibilizar gradualmente los actuales límites regulatorios sobre las inversiones extranjeras de los fondos de pensiones ayudaría a diversificar los activos de dichos fondos, con el respaldo de los esfuerzos que se están llevando a cabo para profundizar el mercado cambiario. Deberían evitarse las propuestas legislativas que permitan retiros anticipados del sistema de pensiones, dados los posibles efectos macroeconómicos y financieros adversos.
Se prevé que la política fiscal se vea circunscrita por los parámetros de la regla fiscal. La regla fiscal ha sido fundamental para garantizar la disciplina fiscal, al tiempo que las mejoras en la administración tributaria y las mejoras tecnológicas ya han comenzado a dar frutos. Además, se espera que la plena implementación de la Ley Marco de Empleo Público contenga el crecimiento del gasto primario a lo largo del tiempo. Sin embargo, el espacio fiscal se ha visto reducido por los cambios de política que han erosionado la base impositiva. Como la deuda del gobierno central superó el 60% del PIB en 2025, en parte debido a la acumulación de reservas de efectivo para cubrir los próximos vencimientos de deuda en el primer trimestre de 2026, se prevé que el crecimiento del gasto corriente y del gasto de capital se vean restringidos en 2027.
Es necesario introducir cambios en la política tributaria para aumentar los ingresos y reformar la gestión de la deuda. Una reforma tributaria que reduzca el gasto tributario, introduzca una tasa única para la renta de las empresas, eleve la progresividad del impuesto a la renta de las personas físicas e implante el mecanismo de “feebate” basado en las emisiones de los vehículos podría aumentar la recaudación para apoyar un mayor gasto productivo en inversión de capital, educación, seguridad, salud y transferencias sociales focalizadas. La aprobación de la reforma constitucional para permitir la emisión de deuda externa por parte del Poder Ejecutivo dentro del límite global de endeudamiento aprobado por la Asamblea Legislativa durante el proceso presupuestario mejoraría la gestión de la deuda y ayudaría a reducir los costos de endeudamiento.
Se necesitan reformas integrales de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) para garantizar la sostenibilidad financiera del sistema de seguridad social y mitigar los riesgos fiscales. Las reservas del Régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) y del Seguro de Enfermedad y Maternidad (SEM) son insuficientes para atender las necesidades a largo plazo que imponen al sistema las presiones demográficas y los elevados costos operativos. Las reformas paramétricas, que evitan aumentos significativos de las ya elevadas tasas de cotización social y del impuesto sobre salarios, resolverían el desequilibrio actuarial del sistema de pensiones. Las inversiones en atención primaria, las mejoras en los servicios preventivos y las medidas para reducir los costos de salud fortalecerían la sostenibilidad financiera de la SEM. Es necesario esforzarse para resolver las reclamaciones financieras de la CCSS al gobierno central. Aclarar el alcance y la naturaleza de las prestaciones y servicios financiados por el gobierno central y del marco jurídico que rige en estos acuerdos mejoraría la transparencia y ayudaría a evitar tales controversias en el futuro. El progreso en la implementación de las Normas Internacionales de Contabilidad del Sector Público (NICSP) en la CCSS representa un paso importante para seguir avanzando en la resolución de las reclamaciones frente al gobierno central.
Las reformas por el lado de la oferta para eliminar cuellos de botella estructurales podrían liberar el potencial no explotado y estimular el crecimiento a mediano plazo. Para aumentar la participación laboral de la mujer será necesario aliviar la carga que representa el cuidado de niños y adultos mayores. Focalizar mejor el programa de educación y capacitación vocacional dual en función de las necesidades del mercado ayudará a reducir las brechas de competencias. Las inversiones a favor del cumplimiento de la ley, las mejoras en la cooperación interinstitucional y la ampliación de los programas para disuadir a los jóvenes de involucrarse en actividades delictivas podrían reducir la tasa de homicidios y mitigar las repercusiones en el turismo, el consumo privado y la inversión. La aprobación de la propuesta de ley sobre asociaciones público-privadas permitiría mejorar las prioridades, la selección, la estructura y la supervisión de los proyectos de infraestructura, y respaldaría una mayor inversión privada para subsanar las deficiencias de infraestructura, incluidas las relacionadas con la capacidad de transporte y logística. Esto también aceleraría el crecimiento y la diversificación de las exportaciones más allá de las zonas francas. Encontrar oportunidades para crear vínculos más estrechos de investigación y desarrollo entre las empresas nacionales y las corporaciones multinacionales, así como continuar eliminando los cuellos de botella regulatorios, aumentaría la productividad. Por último, hay margen para aprovechar la ventaja relativa de Costa Rica en cuanto a inteligencia artificial (IA), a fin de ampliar el uso de esa tecnología en los sectores público y privado y mejorar aún más la competitividad.
El equipo del FMI desea agradecer a las autoridades y demás contrapartes en Costa Rica por su cálida hospitalidad y por el diálogo constructivo entablado durante la misión.