Mantener la seguridad del sistema bancario ante la crisis del COVID-19
IMF Blog, March 31, 2020
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- Mantener la seguridad del sistema bancario ante la crisis del COVID-19
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- Authors: Tobias Adrian, Aditya Narain
- Published: March 31, 2020
Contexto y riesgos principales
- Nos enfrentamos a una turbulencia económica con el potencial de ser más grave que la vivida durante la crisis financiera mundial.
- La pandemia del coronavirus es un shock diferente: nunca antes las economías modernas se habían paralizado de un momento a otro.
- De una semana a otra, muchos trabajadores han perdido sus empleos y sus salarios; restaurantes, hoteles y aviones se han vaciado; los consumidores y las empresas afrontan grandes pérdidas de ingresos y posibles quiebras generalizadas.
- La presión sobre el sistema bancario está creciendo y es inminente el aumento de los incumplimientos de deuda.
- Muchas personas esperan un shock en el sector financiero de magnitud similar al de la crisis de 2008.
- En muchos países, las condiciones son tan duras como las del escenario adverso de las pruebas de tensión bancarias habituales, y pueden empeorar.
- El supuesto central hasta ahora es que la actividad económica puede recomenzar a finales de este año; también deben considerarse escenarios más adversos que requerirían replanteamientos más amplios.
Lecciones de la modernización regulatoria post-2008
- Hace tan solo una década, las autoridades económicas coordinaron a escala internacional para modernizar el marco regulatorio del sector financiero.
- Se elevaron de forma significativa las exigencias mínimas de calidad y cantidad de liquidez y capitalización bancarias.
- Se consiguió crear un sistema bancario más resiliente, diseñado para mantener reservas por encima del mínimo que puede utilizarse de forma segura en condiciones de tensión.
- El FMI, desde su lugar estratégico internacional y basándose en la experiencia acumulada, puede ofrecer orientación adicional sobre el camino a seguir.
- En circunstancias de presión más grave, podría ser necesario recapitalizar o incluso reestructurar algunos sistemas bancarios; el FMI cuenta con experiencia en asistencia para reconstruir sistemas bancarios en dificultades y estará preparado para ayudar.
Receta para el sistema bancario — recomendaciones de supervisión
- No cambiar las reglas . Hacerlo en medio de una crisis probablemente cause más confusión. Posponer la implementación de nuevas iniciativas; los bancos deben centrarse en mantener las operaciones en curso, dadas las crecientes dificultades para realizar estas operaciones a distancia.
- Utilizar las reservas. Los reguladores deben comunicar con claridad que las reservas de liquidez y capital deben respaldar la continuidad de los préstamos bancarios, sin consecuencias adversas para la administración de los bancos. Los bancos acumularon estas reservas por encima de las normas mínimas de Basilea para gestionar las presiones sobre la liquidez y las pérdidas de ingresos derivadas del incumplimiento de reembolsos de préstamos.
- Fomentar la modificación de los préstamos. Los supervisores deben comunicar con claridad a los bancos que actúen de manera proactiva para reestructurar la cartera de préstamos de aquellos prestatarios y sectores que más están sufriendo por este duro shock temporal. También deben recordar a los bancos la gestión flexible del riesgo de crédito y las normas de contabilización del deterioro en estas situaciones. Los órganos contables han intervenido acertadamente para aclarar a los auditores cómo deben considerarse esas modificaciones una vez que la economía empiece a recuperarse.
- No esconder las pérdidas. Los bancos, los inversionistas, los accionistas e, incluso, los contribuyentes tienen que asumirlas. La transparencia contribuye a preparar a todas las partes interesadas; las sorpresas solo empeoran sus respuestas, como quedó demostrado durante la crisis de 2008.
- Aclarar el tratamiento regulatorio de las medidas de apoyo. Aclarar por adelantado cómo deben tratar los bancos y los reguladores las medidas fiscales, entre otras, las medidas dirigidas directamente a los prestatarios, las garantías de crédito, la suspensión de pagos, los subsidios y las transferencias directas —más allá de las directrices actuales del marco de capital de Basilea— contribuiría a la transparencia general.
- Fortalecer la comunicación. Fomentar un diálogo continuo entre los supervisores y los bancos, sobre todo en esta situación sin precedentes de trabajo a distancia con compañeros, clientes y supervisores. Normalmente, las exigencias de información en ámbitos fundamentales, como el nivel de liquidez y los saldos acreedores, aumentan durante una crisis, pero dadas las dificultades operativas, podría tener sentido aplazar otras exigencias de información menos esenciales para el análisis de la salud financiera.
- Coordinarse a escala transfronteriza. El sector bancario es una actividad mundial. Es imperativa una amplia coordinación entre los reguladores nacionales a escala internacional. Conservar la integridad del marco internacional será fundamental para la credibilidad e integridad del sistema financiero mundial. Organismos internacionales como el Consejo de Estabilidad Financiera y el Comité de Supervisión Bancaria de Basilea trabajan para ello.
Escenarios y posibles pasos adicionales
- Si la presión se intensifica más allá de lo previsto en los escenarios adversos, será necesario un replanteamiento considerable de las estrategias supervisoras.
- En circunstancias de presión más grave, podría ser necesario recapitalizar o incluso reestructurar algunos sistemas bancarios.
- El FMI ofrece asistencia técnica y experiencia en la reconstrucción de sistemas bancarios en dificultades y estará preparado para ayudar cuando sea necesario.
Fuente: Por Tobias Adrian y Aditya Narain, Mantener la seguridad del sistema bancario ante la crisis del COVID-19