Los desequilibrios mundiales y la crisis de COVID-19
IMF Blog, August 4, 2020
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- Los desequilibrios mundiales y la crisis de COVID-19
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- Authors: Martin Kaufman, Daniel Leigh
- Published: August 4, 2020
Resumen general
- El mundo entró en la pandemia de COVID-19 en medio de desequilibrios externos preexistentes.
- La crisis causó una fuerte reducción del comercio y movimientos significativos de los tipos de cambio, pero una reducción limitada de los déficits y superávits en la cuenta corriente mundial.
- Las perspectivas son sumamente inciertas debido a los riesgos de nuevas olas de contagio, cambios de sentido de los flujos de capital y un mayor deterioro del comercio mundial.
Hallazgos principales y estadísticas clave
- En 2019, los déficits y superávits en cuenta corriente fueron apenas inferiores al 3% del PIB mundial.
- Los pronósticos para 2020 implican solo una nueva contracción equivalente a alrededor de 0,3% del PIB mundial.
- Se estima que alrededor de 40% de los déficits y superávits mundiales en cuenta corriente fueron excesivos en 2019.
- El informe ofrece evaluaciones para cada una de las 30 economías más grandes.
- Algunas economías dependientes de petróleo, turismo o remesas podrían experimentar una caída de sus saldos en cuenta corriente superior al 2% del PIB.
- Los activos y pasivos externos se encuentran en sus máximos históricos.
Por qué importan los desequilibrios
- Los déficits y superávits externos pueden ser justificables en determinados momentos, pero déficits externos excesivos pueden volver a las economías vulnerables a ceses repentinos de flujos de capital.
- Invertir excesivos ahorros propios en el extranjero puede ser riesgoso frente a necesidades de inversión interna.
- El enfoque del informe se concentra en el saldo global en cuenta corriente de cada país, no en balanzas comerciales bilaterales.
- En 2019, saldos en cuenta corriente más altos que lo justificado se registraron mayormente en la zona del euro (impulsados por Alemania y los Países Bajos); saldos más bajos que lo justificado se registraron principalmente en Canadá, Estados Unidos y el Reino Unido.
- La posición externa evaluada de China se mantuvo acorde en líneas generales con los fundamentos macroeconómicos y las políticas deseables.
COVID-19: un fuerte shock externo
- Al inicio de la crisis, condiciones de financiamiento externo más restrictivas provocaron repentinas salidas de capital y fuertes depreciaciones de la moneda en numerosas economías de mercados emergentes y en desarrollo.
- Las respuestas de política fiscal y monetaria, especialmente en economías avanzadas, han promovido una recuperación del ánimo de los inversionistas y cierta relajación de los movimientos iniciales de las monedas.
- Persisten riesgos: nuevas olas de contagio, cicatrices económicas, reanudación de tensiones comerciales.
- Otro brote de tensión financiera mundial podría provocar más cambios de sentido de los flujos de capital, presiones cambiarias y elevar el riesgo de una crisis externa para economías con vulnerabilidades preexistentes (grandes déficits en cuenta corriente, alta proporción de deuda en moneda extranjera y reservas internacionales limitadas).
- Un deterioro de la pandemia podría quebrar las cadenas mundiales de comercio y suministro, reducir la inversión y entorpecer la recuperación económica mundial.
Prioridades de política inmediata
- Focalizarse en brindar asistencia indispensable y promover la recuperación económica.
- Para países con tipos de cambio flexibles, sería beneficioso permitir que los tipos de cambio se ajusten en respuesta a las condiciones externas, cuando sea factible.
- La intervención cambiaria, cuando sea necesaria y haya reservas suficientes, podría ayudar a paliar condiciones de mercado desordenadas.
- Para economías con presiones de balanza de pagos desestabilizadoras y sin acceso al financiamiento externo privado, el financiamiento oficial y las líneas de crédito recíproco (swap) pueden brindar alivio y preservar gastos sanitarios cruciales.
- Evitar barreras arancelarias y no arancelarias al comercio, especialmente para equipamiento y suministros médicos; eliminar las nuevas restricciones al comercio impuestas recientemente.
- Los aranceles son costosos para el comercio y el crecimiento, suelen provocar movimientos compensatorios de las monedas y resultan generalmente ineficaces para reducir los excesos de desequilibrios externos y desalineación de las monedas.
- Modernizar el sistema de comercio multilateral basado en reglas y fortalecer normas sobre subsidios y transferencia de tecnología, por ejemplo ampliando el reglamento sobre servicios y comercio electrónico y garantizando que la OMC cuente con un sistema de resolución de controversias que funcione.
Reformas de mediano plazo para reequilibrar la economía mundial
- Reducir desequilibrios excesivos exigirá esfuerzos conjuntos por parte de países con excesos tanto de superávits como de déficits.
- En economías donde déficits excesivos en cuenta corriente reflejaban déficits fiscales mayores que lo deseable (como en Estados Unidos), una consolidación fiscal en el mediano plazo:
- promovería la sostenibilidad de la deuda;
- reduciría la brecha excesiva de cuenta corriente;
- facilitaría aumentar las reservas internacionales cuando fuese necesario (como en el caso de Argentina).
- Países con dificultades en competitividad exportadora se beneficiarían de reformas que incrementen la productividad.
- En economías con superávits excesivos previos a la crisis, priorizar reformas que fomenten la inversión y desalienten un exceso de ahorro privado.
- En economías con espacio fiscal, una política fiscal orientada al crecimiento fortalecería la resiliencia económica y reduciría el exceso de superávit en cuenta corriente.
- En algunos casos, desalentar un excesivo ahorro precautorio (como en Tailandia y Malasia) podría requerir la ampliación de la red de protección social.
Por Martin Kaufman y Daniel Leigh