El Directorio Ejecutivo del FMI concluye la Consulta del Artículo IV con Uruguay correspondiente a 2010

Nota de Información al Público No. 11/20 (S)
4 de febrero de 2011

Las Notas de Información al Público (NIP) forman parte de los esfuerzos del FMI por fomentar la transparencia de sus opiniones y análisis de la evolución económica y las políticas. Las NIP se publican, con el consentimiento del país o países interesados, al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre las consultas del Artículo IV con cada país miembro, la supervisión que ejerce el FMI sobre la evolución a nivel regional, el seguimiento posterior a los programas, y las evaluaciones ex post de los países que aplican programas a más largo plazo. También se publican NIP al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre cuestiones de política general, salvo en casos específicos en que el Directorio decida lo contrario.

El 28 de enero de 2011, el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la Consulta del Artículo IV con Uruguay correspondiente a 2010, y consideró y aprobó la evaluación preparada por el equipo técnico del FMI sin celebrar una reunión1.

Antecedentes

El crecimiento económico de Uruguay ha sido muy vigoroso en los últimos siete años. Este repunte económico se debe a factores internos y externos, entre ellos, la implementación continua de importantes reformas y políticas prudentes durante varias administraciones. Si bien Uruguay no permaneció completamente inmune a la crisis mundial cuando esta golpeó a los mercados emergentes en 2009, la recuperación económica del país ha sido rápida y robusta. En 2010, la economía uruguaya experimentó una vigorosa expansión de la demanda interna y las exportaciones en un contexto de sólido crecimiento de sus socios comerciales, precios elevados de las materias primas, abundante liquidez mundial y bajas tasas de interés internacionales. El sector bancario se mantiene adecuadamente capitalizado y líquido, y los préstamos en mora se sitúan en mínimos históricos en el marco de un régimen regulatorio de acuerdo con las mejores prácticas internacionales.

El desempleo se ha reducido a niveles históricamente bajos, y se han incrementado las presiones inflacionarias. La inflación cerró en 6.9% a diciembre de 2010, nivel cercano al límite superior de la banda de inflación meta actual. Según las estimaciones del equipo técnico del FMI, la inflación subyacente (que excluye algunos alimentos y precios fijados por la administración) ha estado aumentando y alcanzó el 7.7%. Algunos sectores experimentan una falta de trabajadores, en particular de mano de obra calificada. La cuenta corriente externa se mantuvo en superávit gracias a la expansión vigorosa de las exportaciones, la fortaleza de los términos de intercambio y una temporada turística excepcional. La actividad económica se desaceleró en el tercer trimestre de 2010 y se prevé un crecimiento de la economía de entre 8%–8.5% en 2010 en su conjunto. En 2011, se estima una moderación de la actividad económica, con un crecimiento de aproximadamente 5%.

Las políticas adoptadas por las autoridades en respuesta al contexto económico tienen como objetivo mantener equilibrados los diferentes riesgos. La preocupación por una apreciación del tipo de cambio efectivo real en medio de una afluencia de capitales externos y un fuerte dinamismo de la demanda interna dieron lugar a intervenciones y operaciones de esterilización. El riesgo de inflación por encima de la banda fijada como meta derivó en un incremento de la tasa de política a finales de septiembre, pero ésta se mantuvo en el mismo nivel en diciembre.

Con respecto a la política fiscal, el presupuesto para 2010–14 tiene por objetivo reducir el nivel de deuda focalizando el gasto público en infraestructura, educación, seguridad y programas sociales. Además, el gobierno aprovechó los flujos de capital externo para seguir desdolarizando la deuda pública y ayudar a moderar su impacto. Según las proyecciones del equipo técnico del FMI, el superávit primario del sector público se incrementará a 1.8% del PIB (frente a 1.1% en 2009) como consecuencia del repunte de los resultados de la empresa nacional de energía eléctrica tras la normalización de las condiciones climatológicas. A pesar del fuerte crecimiento económico, se registró un cierto deterioro del saldo del gobierno central (debido al vigoroso crecimiento de los gastos primarios reales y al enlentecimiento de los ingresos fiscales).

Evaluación del Directorio Ejecutivo

Al concluir la Consulta del Artículo IV con Uruguay correspondiente a 2010, los directores ejecutivos avalaron la evaluación del equipo técnico en los siguientes términos:

El crecimiento económico de Uruguay ha sido muy vigoroso desde la crisis que el país sufriera en 2002. A esta reactivación han contribuido factores internos y externos, entre los que cabe destacar la implementación de importantes reformas (por ejemplo, regulación y supervisión financiera y las reformas al sistema tributario) y la adopción de políticas macroeconómicas prudentes a lo largo de diferentes gobiernos.

Las perspectivas para los próximos años son favorables, pero no están exentas de retos. El desafío más inmediato es garantizar un aterrizaje suave de la economía en un entorno caracterizado por una amplia liquidez mundial, tasas de interés internacionales bajas y los altos precios de las materias primas. Paralelamente, existe el riesgo de contagio derivado del empeoramiento de las perspectivas mundiales o regionales. A mediano plazo, el desafío macroeconómico consiste en sostener el rápido crecimiento con una menor volatilidad que en el pasado.

Las políticas macroeconómicas necesarias para hacer frente a estos desafíos apuntan en la misma dirección. Comprenden políticas fiscales y monetarias que permitan moderar el crecimiento de la demanda interna, para ayudar a evitar una trayectoria de auge y caída de la economía y para crear un margen de maniobra de política (niveles más bajos de deuda e inflación) para responder a futuros shocks. Dado el pleno empleo de la mano de obra calificada y el crecimiento lento de la fuerza laboral, la meta de mantener una tasa de crecimiento de 4% a largo plazo es alcanzable, pero requiere de esfuerzos para cubrir las necesidades de infraestructura y de mano de obra calificada. El programa de políticas del gobierno tiene en cuenta estos retos y estas prioridades.

El presupuesto para 2010–14 presenta muchas mejoras importantes. En particular, la atención se centra en reducir la deuda pública e incrementar el gasto en infraestructura, educación, seguridad y programas sociales, y en la creación del fondo de estabilización de las tarifas de energía eléctrica. El equipo técnico del FMI apoya los esfuerzos para mejorar el control de los costos de las exenciones tributarias, que podrían poner en riesgo los notables aumentos de la eficiencia tributaria logrados en años recientes. El plan de publicar los saldos fiscales ajustados en función del ciclo económico ayudará a reforzar el marco presupuestario y la política fiscal. El equipo técnico recomienda la adopción de mecanismos más transparentes para la introducción de modificaciones presupuestarias dentro de un mismo ejercicio fiscal.

El presupuesto busca mantener la mejora de las finanzas públicas logradas en 2010, pero la adopción de metas fiscales aún más ambiciosas para 2011–14 sería viable y conveniente. La situación fiscal es sólida. Sin embargo, la adopción de metas fiscales más conservadoras para 2011–14 facilitaría un aterrizaje económico suave, atenuaría las presiones de apreciación de la moneda y generaría una reducción más rápida de la deuda pública. Es cierto que el impulso fiscal es difícil de calcular con precisión, pero esta incertidumbre, sumada a la etapa del ciclo económico y a los riesgos que pesan sobre las perspectivas, justifica la decisión de tomar medidas cautelosas. Esto implicaría asimismo ahorrar los ingresos excedentes asociados al ciclo. El equipo técnico aconseja evaluar con prudencia la reducción del impuesto al valor agregado (IVA) en el corto plazo. Claro que si el crecimiento decae, las metas fiscales más ambiciosas deberían reconsiderarse a fin de permitir la activación de los estabilizares automáticos.

La subida de la tasa de interés de política monetaria el pasado mes de septiembre fue una medida positiva, pero las presiones inflacionarias justifican un ajuste continuo. La fuerte demanda interna y el riesgo de que las expectativas inflacionarias se estanquen en niveles superiores a las metas oficiales exigen una continua y mesurada normalización de la orientación de la política monetaria. La reducción de la banda de inflación objetivo fijada a finales de 2009 dio una señal positiva en cuanto al compromiso relativo a la inflación, pero también supuso mayores desafíos para el Banco Central del Uruguay (BCU). El equipo técnico recomienda que el BCU procure que la inflación se sitúe en el medio de la banda fijada como meta para garantizar un margen para la adopción de medidas anticíclicas. Además, la estabilidad dentro de la banda es importante para anclar las expectativas inflacionarias. Por último, el equipo técnico aconseja evaluar con precaución el uso de medidas administrativas para contener la inflación.

La recapitalización del BCU es encomiable, pero el proceso podría mejorarse en dos aspectos: garantizar un flujo de efectivo real al BCU y permitir la negociación de los bonos a 30 años en el mercado secundario.

Existe margen para fortalecer aún más el marco de política monetaria y su credibilidad. Una medida práctica consistiría en establecer una separación clara entre el Comité de Política Monetaria y el Comité de Coordinación Macroeconómica, tanto en sus comunicados públicos como en sus calendarios de reuniones. El BCU también puede influir más en la inflación y en las expectativas inflacionarias a través de mejoras en la comunicación de las perspectivas inflacionarias y sus riesgos y la evolución de la inflación con respecto a las metas oficiales.

El equipo técnico apoya el tipo de cambio flexible y considera que el tipo de cambio efectivo real es coherente con los fundamentos de largo plazo. El nivel de reservas internacionales del BCU es considerable, y toda nueva intervención debería estar limitada y subordinada a la meta de inflación. La continuidad de la gestión activa de la deuda es un buen mecanismo para absorber las entradas de capital y mejorar la estructura de la deuda pública. Una mayor desaceleración del gasto público sería adecuada si las presiones de apreciación de la moneda se intensifican. Además, podrían aumentarse los límites de las inversiones de los fondos de pensiones en el exterior.

Un mercado laboral en buen funcionamiento y con acuerdos salariales prudentes es esencial para mantener el dinamismo de la economía y evitar pérdidas de competitividad. La reforma que incorpora el crecimiento de la productividad sectorial en el marco de fijación de salarios en el sector privado constituye un avance importante.

En este momento el sistema financiero no está expuesto a factores de vulnerabilidad importantes. Los bancos están bien capitalizados y gozan de mucha liquidez, y los préstamos en mora han alcanzado mínimos sin precedentes. Al personal técnico le complace la ampliación de los límites sobre los créditos bancarios a las casas matrices y la creación de un Comité de Riesgo Financiero encargado de monitorear los riesgos sistémicos. La baja rentabilidad de los bancos sigue siendo un motivo de preocupación y hace necesarios esfuerzos para apuntalar la productividad del sector. En el ámbito de la supervisión, quizá se deba rediseñar el sistema de provisiones para préstamos incobrables dado el nivel persistentemente alto de las provisiones para los préstamos deteriorados. El creciente volumen de préstamos por parte de instituciones financieras no bancarias merece una estrecha supervisión. El personal técnico felicita a las autoridades por su disposición a adaptar el marco macroprudencial conforme sea necesario para contener el crecimiento del crédito si la rápida expansión no se modera.

El personal técnico considera positivas las iniciativas para potenciar las perspectivas de crecimiento a largo plazo, como por ejemplo mediante las asociaciones público-privadas (APP). Será importante que el marco de las APP garantice una distribución adecuada del riesgo entre los sectores público y privado, establezca límites sobre las pasivos generados por las APP y asegure su debida contabilización.


Uruguay: Datos básicos
 
          Prel. Est. Proy.
  2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011
 
(Variación porcentual anual, salvo especificación contraria)

PIB real

6.8 4.3 7.5 8.5 2.9 8.3 5.0

Consumo real

5.2 5.9 7.1 8.1 2.0 6.3 7.0

Inversión real

4.2 16.8 6.3 27.5 -10.7 12.4 9.7

Precios

             

Inflación del IPC (promedio)

4.7 6.4 8.1 7.9 7.1 6.7 6.6

Inflación del IPC (fin del período)

4.9 6.4 8.5 9.2 5.9 6.9 6.5

Términos de intercambio

-6.1 1.6 2.3 -1.9 6.6 -0.3 1.1
(Porcentaje del PIB)

Finanzas del sector público

             

Ingresos totales

28.0 28.0 28.0 26.2 27.7 28.0 28.1

Gasto no correspondiente a intereses

24.2 24.6 24.7 25.1 27.0 26.5 26.5

Saldo primario

3.8 3.5 3.4 1.3 1.1 1.8 2.0

Saldo global

-0.5 -0.5 0.0 -1.5 -1.7 -1.2 1.1

Deuda bruta del sector público

77.6 70.3 63.0 61.6 60.7 54.2 52.3

De la cual: Deuda externa pública

56.7 47.9 42.8 40.1 35.4 31.9 31.2
(Variación porcentual anual, salvo especificación contraria)

Dinero y crédito 1/

             

Base monetaria (fin del período)

55.4 10.3 16.4 29.3 6.5 32.3

M-1

33.5 20.1 29.4 18.6 12.2 29.2

M-2

26.7 21.7 30.6 17.1 15.0 29.9

M-3

0.0 11.6 3.8 28.6 -2.6 16.1

Crédito al sector privado (tipo de cambio constante)

6.3 17.3 22.1 28.0 -7.5 14.1
(Porcentaje del PIB, salvo indicación contraria)

Balanza de pagos

             

Saldo en cuenta corriente

0.2 -2.0 -0.9 -4.7 0.6 0.5 -0.7

Exportaciones de mercancías, f.o.b.

21.7 22.2 21.3 22.8 20.3 19.7 21.2

Importaciones de mercancías, f.o.b.

21.6 24.7 23.6 28.3 21.1 19.8 22.7

Servicios, renta y transferencias (netos)

2.1 2.1 2.9 2.6 3.1 2.7 2.8

Cuenta de capital y cuenta financiera

4.3 2.7 6.3 9.0 1.4 -1.2 1.1

Inversión extranjera directa

4.9 7.5 5.6 5.8 4.0 3.2 3.2

Balanza de pagos global (millones de dólares de EE.UU.)

620.3 -15.4 1,005.4 2,232.4 1,588.3 -295.8 206.0

Reservas oficiales brutas (millones de dólares de EE.UU.) 2/

3,079 3,085 4,124 6,362 8,040 7,744 7,950

   Como porcentaje de la deuda a corto plazo

137.8 491.2 471.8 797.2 772.3 494.6 586.3

   Como porcentaje de la deuda a corto plazo más depósitos       en moneda extranjera

67.9 101.3 117.2 151.4 162.6 138.3 143.7

Deuda externa pendiente de pago

63.6 54.3 47.2 44.9 39.1 34.8 34.1

Servicio de la deuda externa (porcentaje de exportaciones de bienes y servicios)

40.1 83.6 26.1 19.8 20.2 27.0 17.8
 

Fuentes: Datos proporcionados por las autoridades uruguayas, y estimaciones del personal técnico del FMI.

1/ Datos de octubre para 2010.

2/ Incluye la acumulación de reservas mediante los encajes obligatorios de las instituciones financieras residentes.


1 Conforme al Artículo IV de su Convenio Constitutivo, el FMI mantiene conversaciones bilaterales con sus miembros, habitualmente todos los años. Un equipo de funcionarios del FMI visita el país, recaba información económica y financiera y analiza con las autoridades la evolución del país y sus políticas en materia económica. Tras regresar a la sede del FMI, los funcionarios elaboran un informe que sirve de base para el análisis del Directorio Ejecutivo. Al concluir el análisis, el Director Gerente, como Presidente del Directorio, resume las opiniones de los Directores Ejecutivos, lo que se comunica a las autoridades del país. La explicación de los calificadores utilizados en los resúmenes se puede consultar en http://www.imf.org/external/np/sec/misc/qualifiers.htm.



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