Credit: Políticas y comunicaciones: Las dos alas para volar hacia el éxito (foto: iStock por Getty Images).

Las comunicaciones pueden contribuir al despegue de la estabilidad financiera

Olga Stankova

22 de febrero de 2018

(Versiones en EnglishPortuguês)

Para reforzar la estabilidad financiera no bastan las políticas sólidas: las comunicaciones también son imprescindibles.

Tras la crisis financiera mundial, muchos países redoblaron sus esfuerzos para construir marcos de estabilidad financiera más sólidos. Los bancos centrales y los organismos de supervisión han mejorado su capacidad para identificar y monitorear los riesgos sistémicos del sistema financiero y han desarrollado nuevas políticas para atenuarlos.

Asimismo, reconocen cada vez más la importancia de una comunicación eficaz de las políticas de estabilidad financiera. Cada vez con mayor frecuencia publican sus trabajos sobre estabilidad financiera, como por ejemplo los resultados de pruebas de tensión, los exámenes de la calidad de los activos y los informes sobre la estabilidad financiera. Como ha dicho Andy Haldane, Economista en Jefe del Banco de Inglaterra: "El capítulo más reciente de la historia de la evolución de los bancos centrales ha sido el aumento de la apertura y la transparencia sobre sus medidas, tanto monetarias como macro y microprudenciales".

A pesar de que se reconoce cada vez más la importancia que tienen las comunicaciones para la estabilidad financiera, con frecuencia sigue siendo necesario desarrollar la capacidad de explicar estas complejas cuestiones técnicas a un público más amplio. Así ocurre especialmente con las nuevas medidas contra el riesgo sistémico introducidas tras la crisis financiera mundial.

Cuando no existe la capacidad de comunicar las políticas de estabilidad financiera de un modo eficaz, es como intentar que un avión vuele sin una de las alas.

Desatender las comunicaciones puede restar eficacia e influencia a las políticas e incluso provocar reacciones adversas si el público malinterpreta la actuación de las autoridades. Es por eso que los bancos centrales deben incorporar las capacidades de comunicación desde el principio, para ayudar a las autoridades económicas a obtener un mayor apoyo, no solo de los participantes en el mercado y los expertos, sino también de la prensa y un público más amplio. Así, se cimentaría mejor el éxito en la aplicación de las políticas.

Comunicar las políticas de estabilidad financiera es un reto

La comunicación de las políticas del sector financiero no es una trivialidad. Incluso en las economías avanzadas con mercados financieros profundos y líquidos, donde los bancos centrales han tenido muchos años para pulir sus habilidades de interacción con los medios profesionales de comunicación económica y existe una cultura financiera, esta clase de comunicación es compleja y difícil.

En los países de bajo ingreso y los mercados emergentes, las dificultades son todavía mayores. Los bancos centrales de estos países pueden tener menos experiencia en el manejo de crisis financieras; los medios de comunicación que cubren la información económica no cuentan con las aptitudes y profundidad necesarias; la cultura financiera pública suele ser menor, y las redes sociales y los sistemas de mensajería pueden alimentar los rumores y la especulación. Además, muchos de estos países buscan no solo mantener la estabilidad financiera, sino también aumentar la inclusión financiera; es decir, ampliar el acceso al crédito de segmentos de la población menos versados en temas financieros. Este aspecto de la labor de los bancos centrales puede acrecentar los riesgos para la estabilidad financiera.

Pero es posible hacerlo con éxito

Superar estas dificultades es complicado pero posible, si se dedica suficiente atención y recursos. Por ejemplo, en 2016, cuando los ciudadanos ya tenían dudas acerca de la salud de los bancos tras la quiebra en 2014 de algunos de ellos, el Banco Nacional de Moldova adoptó medidas para reforzar el buen gobierno de algunos bancos, explicó sus decisiones a un público más amplio y gestionó bien la reacción de la población. Habiendo fortalecido la base del sector financiero, Moldova se comprometió poco después a aplicar un programa financiero con el FMI.

En 2010, cuando los precios de la vivienda se dispararon en la RAE de Hong Kong y hubo quien consideró que las medidas macroprudenciales adoptadas para endurecer los préstamos hipotecarios no lograban contener dichos precios, la Autoridad Monetaria de Hong Kong formó un equipo interdepartamental de comunicaciones para recabar la opinión pública y formular, aplicar y modificar la estrategia de comunicaciones de las políticas macroprudenciales y monetarias. La Autoridad Monetaria de Hong Kong lanzó una multifacética campaña en los medios de comunicación para explicar que sus medidas sobre los préstamos hipotecarios buscaban reforzar la capacidad de resistencia del sistema bancario, no controlar los precios inmobiliarios.

Así pues, ¿qué hay que hacer?

 

 

La Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, instó a las autoridades a "reparar el tejado ahora que brilla el sol". A nivel mundial se están acumulando riesgos para la estabilidad financiera debido al aumento de la deuda y la elevada valoración de activos, como destaca el último Informe sobre la estabilidad financiera mundial (informe GFSR, por sus siglas en inglés) del FMI. Los bancos centrales y los supervisores financieros deberían desarrollar sus capacidades de comunicación ahora, para estar seguros de que tendrán dos alas para volar en todas las condiciones meteorológicas.