Boletín del FMI : La banca paralela, bendición y perdición del sistema financiero

1 de octubre de 2014

  • La banca paralela no es igual en todos los países, pero responde a los mismos factores básicos
  • La banca paralela contribuye sustancialmente a los riesgos financieros en Estados Unidos; en Europa mucho menos
  • Los reguladores deberían colaborar para evitar la migración de los riesgos

La banca paralela es a la vez beneficiosa y perjudicial para los países, y para poder aprovechar sus beneficios las autoridades deberían reducir al mínimo los riesgos que le plantea al sistema financiero global.

Sombras en la bolsa de valores de Tokyo: Los mismos factores impulsan el crecimiento de la banca paralela en distintos países (Foto: Issei Kato/Reuters/Corbis)

Sombras en la bolsa de valores de Tokyo: Los mismos factores impulsan el crecimiento de la banca paralela en distintos países (Foto: Issei Kato/Reuters/Corbis)

INFORME SOBRE LA ESTABILIDAD FINANCIERA MUNDIAL

La banca paralela funciona de manera similar a la banca tradicional: capta fondos de inversores y los pone en manos de prestatarios. Pero no está regida por las mismas reglas ni sometida a supervisión. La banca paralela puede incluir instituciones financieras como fondos comunes de inversión que operan en el mercado de dinero, fondos de cobertura (hedge funds), sociedades financieras, y agentes que invierten por cuenta propia y ajena, entre otros.

La última edición del Informe sobre la estabilidad financiera mundial elaborado por el FMI (informe GFSR, por sus siglas en inglés) analiza la expansión de la banca paralela en los últimos años, tanto en las economías avanzadas como en las economías de mercados emergentes, y los riesgos que plantea.

Según el informe, la banca paralela mueve entre US$15 billones y US$25 billones en Estados Unidos, entre US$13,5 billones y US$22,5 billones en la zona del euro, y entre US$2,5 billones y US$6 billones en Japón —según cómo se la mida—, y alrededor de US$7 billones en los mercados emergentes (donde está creciendo más rápido que el sistema bancario tradicional).

“Lo que observamos es que a menudo los mismos factores parecen impulsar la expansión de la banca paralela en distintos países”, explica Gastón Gelós, Jefe de la División de Análisis Financiero Internacional del FMI. “La banca paralela tiende a levantar vuelo cuando existen regulaciones bancarias estrictas, lo cual genera maniobras para eludirlas. También crece cuando las tasas de interés reales y los diferenciales de los rendimientos están bajos, y los inversores buscan rentabilidades más altas, y cuando existe una fuerte demanda institucional de ‘activos seguros’; por ejemplo, de parte de compañías de seguros y fondos de pensiones”.

Riesgos y beneficios

Como lo ha demostrado la crisis financiera internacional, existen también riesgos asociados a la banca paralela debido a su dependencia del financiamiento a corto plazo, que puede conducir a ventas forzadas de activos y a espirales descendentes de precios cuando los inversores retiran sus fondos con poco preaviso.

En Estados Unidos, la banca paralela genera como mínimo un tercio del riesgo sistémico total (medido en términos de pérdidas extremas para el sistema financiero que tienen muy poca probabilidad de ocurrir), un nivel similar al de los bancos. En la zona del euro y el Reino Unido, la contribución al riesgo sistémico es mucho más pequeña en comparación con los riesgos que plantea el sistema bancario. Esto se debe principalmente a que en estos dos últimos casos el sistema financiero todavía está basado en mayor medida en los bancos.

En las economías avanzadas, las actividades tradicionalmente consideradas menos riesgosas, como los fondos de inversión que no operan en el mercado de dinero, han registrado el crecimiento más rápido desde 2009: de 35% a 70% del PIB en Estados Unidos, y de 35% a 65% en la zona del euro.

Sin embargo, especialmente en la zona del euro, estos fondos hoy manejan una proporción mayor de activos menos líquidos, como préstamos comerciales, que hace cinco años. En Estados Unidos pueden observarse tendencias parecidas.

Esto podría ocasionar problemas si los derechos que reciben los inversores son muy líquidos; si muchos inversores desean vender al mismo tiempo, los fondos quizá no puedan hacer frente a estas cancelaciones porque no hay posibilidad de vender los activos con rapidez. Eso puede provocar pánicos y ventas a precios de liquidación, como ocurrió en la época de la crisis financiera internacional.

Entre las economías de mercados emergentes, se destacan el gran tamaño (entre 35% y 50% del PIB) y la rápida expansión (más de 20% por año) de la banca paralela en China, algo que es necesario vigilar de cerca. En los últimos tiempos las autoridades han tomado medidas para combatir el aumento excesivo de la banca paralela.

Cómo aprovechar los efectos favorables

La banca paralela puede ser beneficiosa. Amplía el acceso al crédito, especialmente en las economías de mercados emergentes, donde la red de bancos tradicionales a menudo sufre limitaciones regulatorias o de capacidad, tales como restricciones a los préstamos o a las tasas de interés.

En los mercados avanzados, se han formado distintos tipos de fondos para suministrar crédito a largo plazo al sector privado, ya que los bancos han recortado el crédito. La banca paralela también puede mejorar la eficiencia del sistema financiero al profundizar la liquidez del mercado y la mancomunación del riesgo.

En su informe, el FMI alienta a los países a supervisar la banca paralela como parte de las políticas encaminadas a preservar la seguridad del sistema financiero global. El FMI estima que el grado de supervisión y regulación de la banca paralela debería depender de la medida en que contribuya al riesgo sistémico, de acuerdo con las recomendaciones del Consejo de Estabilidad Financiera, el organismo que nuclea las autoridades nacionales encargadas de la estabilidad financiera.

Este marco macroprudencial aseguraría que si la banca paralela se moviera hacia ámbitos en los cuales los marcos de política y regulación son más débiles, ese cambio no pasaría inadvertido. Los supervisores macro y microprudenciales deben colaborar para que así sea.

Para evaluar debidamente los riesgos, tanto las autoridades a cargo de la supervisión como los organismos estadísticos deben proporcionar datos mucho más detallados sobre la banca paralela.

La cooperación internacional en el ámbito regulatorio también es crucial. Los riesgos tienen más probabilidades de aumentar cuando las iniciativas regulatorias las implementan solamente algunos países, o cuando su coordinación es deficiente. El endurecimiento de las regulaciones en un país, por ejemplo, puede llevar a las actividades a desplazarse hacia otras jurisdicciones menos exigentes. Los gobiernos han comenzado a adoptar reglas que les permitan afrontar los riesgos gracias a la labor del Consejo de Estabilidad Financiera.



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