Una mujer sale de una tienda en Barcelona, España: La recuperación
económica ha impulsado un repunte del consumo y la inversión (foto:
Albert Gea/Reuters/Corbis)
EXAMEN DE LA ECONOMÍA
Algunas de las prioridades fundamentales son abordar los problemas estructurales
que persisten en el mercado laboral, crear las condiciones necesarias para que las
pequeñas empresas crezcan, seguir reduciendo la deuda de los hogares y de
las empresas, y continuar un proceso de consolidación fiscal gradual que
apoye el crecimiento a fin de mantener la confianza de los mercados y encauzar la
deuda pública en una firme trayectoria a la baja.
En una entrevista con el Boletín del FMI, el jefe de la misión
del FMI, Helge Berger, examina el desempeño de la economía española
en el último año, los desafíos que sigue afrontando el país
y qué se necesitará para reducir el desempleo.
Boletín del FMI: La economía española parece haber
experimentado una notable recuperación. ¿A qué factores se
debe esta recuperación?
Berger: De hecho, la recuperación se ha acelerado, y se prevé
que el crecimiento ascienda al 3,1% este año, una de las tasas más
altas de la zona del euro (gráfico 1). En los últimos 12 meses se
han creado más de medio millón de nuevos puestos de trabajo (gráfico
2). La reforma del sector financiero, la consolidación fiscal y las reformas
estructurales, sobre todo en el mercado laboral, han respaldado la recuperación
de la confianza, lo que, a su vez, ha impulsado el repunte del consumo y la inversión.
La política monetaria y otras políticas en la zona del euro, la depreciación
del euro y la disminución del precio del petróleo también han
ayudado a la recuperación.
Al mismo tiempo, no hay que olvidar que sigue habiendo más de 5 millones
de personas sin empleo en España.
Boletín del FMI: ¿Cuáles son los principales riesgos?
Berger: La volatilidad financiera y la incertidumbre en torno a Grecia siguen
siendo motivo de inquietud, aunque el nivel general de riesgo de contagio es indudablemente
mucho menor en la actualidad. Esto refleja la reciente aplicación de reformas
en el país y las medidas de política adoptadas a nivel de la zona
del euro. Todo ello está anclando la confianza.
Esto también significa, naturalmente, que una reversión de las reformas
aplicadas generaría incertidumbre y dañaría la recuperación,
sobre todo si las condiciones externas empeorasen considerablemente.
Boletín del FMI: ¿Considera pues que las reformas aplicadas
están desempeñando un papel importante?
Berger: Sí. Por ejemplo, el mercado laboral es ahora más sólido.
Las reformas ampliaron las posibilidades de que trabajadores y empresarios ajusten
los salarios y las horas trabajadas, y nuestro análisis indica que esto ha
apuntalado el empleo y le ha permitido a España recuperar la competitividad
perdida durante el boom anterior a la crisis. La Ley de Garantía de Unidad
de Mercado, orientada a reducir las barreras al comercio entre las distintas regiones
de España, está permitiendo abordar algunos de los obstáculos
al crecimiento de las empresas. Y la evaluación integral realizada por el
BCE confirma que los bancos son más sólidos.
Boletín del FMI: ¿Pero considera que el crecimiento se
desacelerará a mediano plazo?
Berger: La razón es que el potencial de crecimiento de España
a más largo plazo no es tan elevado como cabría desear. Por otra parte,
la tasa de desempleo estructural es muy alta y, según las estimaciones del
equipo técnico, ronda el 16,5%.
Los problemas subyacentes son bien conocidos. Por ejemplo, en el mercado laboral,
persisten grandes diferencias en el nivel de protección laboral de los contratos
temporales y permanentes. La denominada “dualidad del mercado laboral”
afecta la productividad y concentra la carga del ajuste en aquellos trabajadores
con sueldos bajos, no cualificados y que están empleados temporalmente. Otro
problema estructural es el débil crecimiento de la productividad en España,
lo que en parte refleja que las empresas españolas tienden a ser más
pequeñas, menos productivas y menos orientadas a la exportación que
las de sus pares europeos. Los niveles de deuda pública y privada siguen
siendo muy elevados, de manera que el desapalancamiento probablemente continuará
afectando negativamente al crecimiento.
El lado positivo es que el potencial de crecimiento de España es enorme si
se abordan estos problemas estructurales. En el informe del personal técnico
incluimos un ejemplo sencillo para ilustrar cómo, con reformas adecuadas,
reduciendo el desempleo estructural y permitiendo que las empresas crezcan y sean
más productivas, podrían duplicarse las perspectivas de crecimiento
potencial.
Boletín del FMI: De cara al futuro, ¿cuáles son
los principales desafíos económicos a los que se enfrentará
España?
Berger: El objetivo es mantener un crecimiento generador de empleo a mediano
plazo y seguir reduciendo las vulnerabilidades. Esto significa hacer frente a los
problemas estructurales que persisten y que acabo de mencionar. Pero también
significa seguir avanzando en la consolidación fiscal, inclusive en las regiones,
y asegurarse de que la reciente reforma del régimen de insolvencia ayude
a reducir la deuda del sector privado. Mantener el crecimiento de los salarios en
línea con la evolución de la productividad y la competitividad externa
y las condiciones económicas a nivel empresarial y fortalecer las aptitudes
de los desempleados de larga duración son otros elementos clave para respaldar
un crecimiento más elevado y generador de empleo a mediano plazo.
Boletín del FMI: ¿Cuál es la situación
de los bancos españoles?
Berger: Los resultados positivos de la evaluación integral realizada
por el BCE el año pasado confirmaron que el sistema bancario español
se ha fortalecido considerablemente. El capital y la rentabilidad de los bancos
han aumentado, la calidad de los activos y el provisionamiento específico
han mejorado, y las condiciones de liquidez y financiación son ahora más
favorables. El entorno operativo presenta múltiples retos, debido a las presiones
de rentabilidad y los requerimientos que exigirán una capacidad de absorción
de pérdidas adicional a algunos bancos. Sin embargo, el análisis del
equipo técnico parece indicar que los bancos están bien posicionados
para facilitar la “segunda oportunidad” para los autónomos y
los consumidores aprobada en la última reforma del régimen de insolvencia.
Boletín del FMI: El FMI ha recibido críticas en España
por recomendar austeridad fiscal. ¿Qué opina al respecto?
Berger: El déficit fiscal se ha reducido a un ritmo gradual en los
últimos años. Fue de casi el 9% del PIB en 2011 y se prevé
que se reduzca a alrededor del 4,5% este año. Si bien esto ha afectado mecánicamente
a la demanda interna, también ha contribuido —conjuntamente con las
reformas estructurales— a apuntalar la confianza y a respaldar un sólido
repunte del consumo privado y la inversión desde 2013.
Con un nivel de deuda pública cercano al 100% del PIB y vulnerable a la volatilidad
de las tasas de interés, la consolidación deberá seguir avanzando
para encauzar la deuda en una firme trayectoria a la baja. Pero la recuperación
facilitará la reducción del déficit, y en el informe del personal
técnico se analiza cómo lograr este objetivo de una manera que favorezca
el crecimiento y proteja a los más vulnerables.