El Directorio Ejecutivo del FMI concluye la Consulta del Artículo IV con Bolivia correspondiente a 2008

Nota de Información al Público No. 09/10 (S) Fondo Monetario Internacional
29 de enero de 2009

Las Notas de Información al Público (NIP) forman parte de los esfuerzos del FMI por fomentar la transparencia de sus opiniones y análisis de la evolución y la política económica. Las NIP se publican, con el consentimiento del país o países interesados, al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre las consultas del Artículo IV con cada país miembro, la supervisión que ejerce el FMI sobre la evolución a nivel regional, el seguimiento posterior a los programas, y las evaluaciones ex post de los países que aplican programas a más largo plazo. También se publican NIP al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre cuestiones de política general, salvo en casos específicos en que el Directorio decida lo contrario.

El 14 de enero de 2009, el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la Consulta del Artículo IV con Bolivia1.

Antecedentes

En los últimos años, Bolivia ha registrado un auge de las exportaciones liderado por los sectores de hidrocarburos y minería, que ha permitido una mejora de las cifras de crecimiento y un fortalecimiento de la situación externa y fiscal; pero la inflación se aceleró y la inversión se mantuvo baja ante las persistentes tensiones políticas. El aumento de precios de los productos de exportación registrado hasta mediados de 2008 originó niveles excepcionalmente altos del superávit en la cuenta corriente externa y la acumulación de reservas. Las reformas al régimen tributario de hidrocarburos efectuadas en 2005-06 proporcionaron un fortalecimiento adicional de los ingresos fiscales, con lo cual las cuentas del sector público pasaron de déficit a superávits sustanciales. El aumento de los precios de los alimentos junto a superávits externos que generaron presiones de demanda, llevaron a un aumento de la inflación hasta niveles de dos dígitos en 2007-08. Como parte de sus medidas de política económica, el banco central permitió una apreciación gradual del boliviano, lo cual ayudó a reducir significativamente la dolarización de los depósitos. No obstante, pese a las tendencias mayormente positivas, la inversión privada se mantiene entre las más bajas de la región.

En 2008, el auge de las exportaciones de hidrocarburos y minerales ha seguido impulsando el crecimiento económico de Bolivia así como su situación fiscal y externa. El crecimiento del PIB real ha repuntado hasta un nivel estimado del 5,9% (frente a un promedio de 4,7% en 2006-07), en parte gracias a la entrada en producción de un importante proyecto minero. La cuenta corriente externa registró un superávit del 11% del PIB, y las reservas del banco central han subido a niveles históricamente elevados. El sector público combinado también se ha mantenido en superávit, gracias a la continuación de los altos ingresos por exportación.

Tras aumentar en el primer semestre de 2008 hasta un 17%, la inflación de 12 meses bajó a un 12% al final del año. Si bien el aumento se debió en parte a la inflación en los rubros alimenticios, la evolución del sector externo generó presiones de demanda, agravando los efectos del shock de oferta. La evolución del sector externo y la correspondiente monetización parcial del aumento de las reservas han contribuido a una inflación de dos dígitos, que alcanzó su nivel máximo a mediados del año y desde entonces ha disminuido un poco. Los efectos del exceso de demanda agregada en el proceso inflacionario se hacen evidentes en el aumento de la inflación en los rubros no alimenticios. La desaceleración de los últimos meses obedece a una moderación de los precios de los alimentos, una expansión monetaria más lenta a medida que se estabilizaron las reservas, una moderada apreciación del boliviano y una considerable depreciación de las monedas de los socios comerciales de Bolivia.

La situación fiscal global de Bolivia mejoró en 2008, gracias a los altos ingresos por hidrocarburos. Se estima que el superávit fiscal global llegó a 3,5% del PIB (frente a 2,6% del PIB en 2007), gracias en parte a un fuerte aumento del superávit de la empresa energética estatal YPFB, que se benefició de los altos precios de exportación del gas natural, y a la incorporación de actividades tales como la refinación y la distribución, anteriormente realizadas por empresas del sector privado. No obstante, el déficit fiscal excluyendo hidrocarburos, ha aumentado hasta un nivel estimado de 8,5% del PIB, debido, entre otras cosas, a desembolsos correspondientes a nuevos programas sociales y al aumento de los subsidios a los combustibles. La deuda pública neta ha seguido descendiendo con el aumento de los depósitos del sector público en el banco central generado por los superávits fiscales globales.

El auge de las exportaciones de hidrocarburos y minerales, junto con el alto nivel de las entradas de remesas, dio lugar a un superávit en cuenta corriente sin precedentes y a una importante acumulación de reservas, por lo que la política cambiaria y monetaria se vio sometida a grandes presiones durante los tres primeros trimestres de 2008. En el período transcurrido hasta septiembre, el banco central incrementó las operaciones de mercado abierto, principalmente a través de un aumento de la colocación de instrumentos indexados. No obstante, las entradas de moneda extranjera fueron solo parcialmente esterilizadas, con lo cual la expansión monetaria se mantuvo alta. Entretanto, las autoridades continuaron implementando pequeños ajustes nominales apreciando el tipo de cambio en el marco del régimen de paridad móvil. Desde septiembre, las reservas del banco central han disminuido ligeramente, en parte debido a la reducción de las entradas de moneda extranjera y una mayor demanda de activos externos, lo que ha dado lugar a una notable desaceleración de la expansión monetaria. Por lo tanto, las tasas de crecimiento del dinero amplio y del circulante se redujeron ligeramente, a 24% y e 35%, respectivamente, para el año completo. En los últimos tres meses, el tipo de cambio se ha mantenido estable, después de casi tres años de aumentos nominales graduales. En términos efectivos reales, el boliviano se ha apreciado marcadamente durante el último año, debido principalmente al alto nivel de inflación en Bolivia y la depreciación significativa de las monedas de los socios comerciales.

El sistema bancario parece estable y líquido, aunque algunos ámbitos vulnerables requieren especial atención. El crédito al sector privado se ha expandido a un ritmo muy lento, debido principalmente al escaso dinamismo de la demanda en un entorno de incertidumbre política, lo que ha contribuido a los altos niveles de liquidez bancaria. La capitalización bancaria se mantiene en el 14%, y los préstamos en mora se han reducido al 5% del total de préstamos. No obstante, el nivel de los préstamos reestructurados (alrededor del 9% del total de préstamos o el 40% del patrimonio) sigue siendo un motivo de preocupación. Además, el sistema continúa estando expuesto al riesgo de crédito inducido por el tipo de cambio, ya que la dolarización de los préstamos permanece alta.

Dado que la integración de Bolivia con los mercados internacionales de capital es muy limitada, la actual crisis mundial afecta a Bolivia principalmente a través de la disminución de los precios de las materias primas y las remesas. Las entradas de capital han sido poco significativas durante muchos años, salvo la inversión extranjera directa en hidrocarburos y minerales, lo que ha permitido al sistema financiero de Bolivia mantenerse en gran medida al margen de la turbulencia externa. No obstante, las tendencias actuales de los precios de las materias primas tendrán un impacto notable en los ingresos de exportación y los ingresos fiscales conexos a partir de 2009, debido a la respuesta rezagada de los precios contractuales de las exportaciones de gas.

Evaluación del Directorio Ejecutivo

Los directores ejecutivos señalaronque el sólido desempeño de las exportaciones de hidrocarburos y minerales ha continuado respaldando el crecimiento de Bolivia y los resultados macroeconómicos. En 2008, el crecimiento del PIB real repuntó, el superávit en cuenta corriente siguió siendo sólido y las reservas internacionales alcanzaron niveles sin precedentes. El balance del sector público combinado se mantuvo en superávit, gracias al continuo aumento de los ingresos provenientes de exportaciones. La moneda se fortaleció, lo que contribuyó a una reducción adicional de la dolarización de los depósitos.

Los directores indicaron que los riesgos que podrían empañar las perspectivas de Bolivia han aumentado debido al fuerte deterioro del entorno económico mundial. La disminución de los precios de la energía y los minerales y la prevista reducción de las remesas podrían desacelerar el crecimiento del PIB y generar déficits en las cuentas corrientes externa y fiscal. Los principales desafíos de política económica para las autoridades serán mantener una posición externa y fiscal sólida, consolidar la disminución de la inflación observada en los últimos meses, y reducir los altos niveles de pobreza mediante un aumento de la inversión.

Los directores recalcaron que el aumento de los riesgos para las perspectivas requiere aplicar activamente medidas fiscales. Manifestaron su satisfacción por la estrategia fiscal de las autoridades, que comprende reducciones del gasto de capital de baja prioridad manteniendo al mismo tiempo el gasto social. Para reducir la dependencia de ingresos volátiles por exportaciones y garantizar la distribución intergeneracional de la riqueza hidrocarburífera, los directores señalaron la necesidad de reducir el déficit fiscal excluyendo hidrocarburos, a mediano plazo. Alentaron a las autoridades a aprovechar la caída de los precios del petróleo para reducir gradualmente los subsidios a los hidrocarburos, utilizando al mismo tiempo una parte del ahorro fiscal resultante para proteger a los grupos vulnerables. También es importante aplicar una política de contención salarial adecuada y establecer un orden de prioridad de los proyectos de inversión.

Los directores destacaron lo importante que son las reformas estructurales bien concebidas para seguir afianzando la situación fiscal de Bolivia. A su juicio, el sistema tributario podría simplificarse en aras de la eficiencia y la equidad, por ejemplo, modernizando el marco del impuesto sobre el valor agregado y cerrando lagunas en la ley del impuesto sobre la renta de las empresas. Observaron la necesidad de equilibrar mejor las asignaciones de gasto y los recursos disponibles en todos los niveles del gobierno, así como de mejorar el proceso presupuestario.

Si bien reconocieron el efecto de los shocks de oferta en el aumento de las presiones inflacionarias, la mayoría de los directores estimó conveniente la adopción de una política monetaria más activa para ayudar a acelerar el descenso de la inflación a niveles de un solo dígito. Concretamente, recomendaron al banco central realizar operaciones de mercado abierto de tal manera que las tasas de interés real de los bonos no indexados pasen a niveles positivos, eliminando así el incentivo a la indexación. Tasas de interés reales más altas y una menor inflación también ayudarían a consolidar la reducción de la dolarización lograda en años recientes. Unos pocos directores recomendaron cautela con respecto a propuestas que podrían afectar la independencia del banco central.

Los directores ejecutivos consideraron que el nivel del tipo de cambio efectivo real es en general adecuado. Muchos directores opinaron que una mayor flexibilidad cambiaria, enmarcada en un régimen apropiado de política monetaria, ayudaría a absorber posibles shocks externos negativos provocados por fluctuaciones adversas en los precios de las materias primas. No obstante, unos pocos directores advirtieron que, en el entorno actual, una mayor flexibilidad podría avivar las presiones inflacionarias y crear el riesgo de que se revierta la tendencia de desdolarización de los últimos años.

Los directores señalaron que el sector financiero de Bolivia parece gozar de estabilidad y abundante liquidez, y que no se ha visto afectado por la crisis financiera mundial. Aun así, es necesario que prosigan los esfuerzos para atenuar los factores de vulnerabilidad. Los directores aplaudieron los planes para la plena adopción de las normas internacionales de contabilidad y los esfuerzos que están en curso para mejorar las prácticas de gestión del riesgo en los bancos. Alentaron a las autoridades a adoptar regulaciones prudenciales que mitiguen los riesgos de mercado y los riesgos de crédito derivados de la dolarización. Algunas otras reformas pendientes de abordar son la implantación de un sistema de garantía de depósitos y la promulgación de leyes que rijan los procesos de quiebra y reestructuración de las empresas. Unos pocos directores pidieron que se refuerce el régimen contra el lavado de dinero. Se apoyó la propuesta de actualizar el Programa de Evaluación del Sector Financiero (PESF) en 2010.

Los directores insistieron en la importancia de mejorar el clima de inversión —por ejemplo, negociando de forma constructiva con los inversionistas implicados en controversias contractuales—, dado que los niveles de inversión privada en Bolivia permanecen muy por debajo de los niveles observados en el último decenio y son muy inferiores al promedio regional. Este será un factor fundamental para fomentar un crecimiento económico mejor distribuido y reducir la pobreza.


Bolivia: Indicadores económicos seleccionados

 
    Est. Proy.
  2005 2006 2007 2008 2009
 
(Variación porcentual anual)

Ingreso y precios

         

PIB real

4,4 4,8 4,6 5,9 4,0

Deflactor del PIB

5,9 13,7 9,3 12,0 -2,3

Inflación del IPC (promedio del período)

5,4 4,3 8,7 14,0 8,9

Inflación del IPC (final del período)

4,9 4,9 11,7 12,0 8,0
(Porcentaje del PIB)

Sector público combinado

         

Ingresos y donaciones

30,9 34,3 34,6 36,3 34,0
  • De los cuales: Regalías por hidrocarburos

6,5 9,4 9,0 8,3 6,9

Gastos

33,2 29,8 32,9 34,0 35,2

Balance global

-2,2 4,5 1,7 2,4 -1,2

Deuda pública neta total

71,1 41,9 26,8 17,0 17,9

Sector externo

         

Cuenta corriente

6,5 11,3 13,2 11,0 -0,4

Exportaciones de mercancías

29,2 33,6 33,8 35,7 26,6
  • De las cuales: Gas natural

11,3 14,5 15,0 17,2 12,2

Importaciones de mercancías

24,4 24,4 25,9 29,3 29,5

Reservas internacionales brutas

         
  • En millones de dólares de EE.UU.

2.042 3.385 5.587 7.796 8.304
  • Como porcentaje del dinero amplio

47,0 65,9 78,9 84,5 90,1
(Variaciones porcentuales del dinero en sentido amplio al inicio del período)

Dinero y crédito

         

Activos externos netos del sistema financiero

20,7 31,3 35,4 28,0 5,6

Activos internos netos del sistema financiero

-6,6 -12,9 -3,7 -4,4 2,0
  • De los cuales: Crédito al sector privado (como porcentaje del PIB)

39,6 34,7 33,1 31,8 32,5

Dinero en sentido amplio

14,1 18,5 31,7 23,6 7,6

Tasas de interés (porcentaje, final del período)

         
  • Rendimiento de las letras del Tesoro en moneda
    local

7,9 5,4 6,2 ... ...
  • Rendimiento de las letras del Tesoro en dólares
    de EE.UU.

7,4 4,9 4,6 ... ...
 

Fuentes: Autoridades de Bolivia y estimaciones y proyecciones del personal técnico del FMI.


1 En virtud del Artículo IV del Convenio Constitutivo del FMI, el FMI sostiene consultas bilaterales con los países miembros, generalmente cada año. Un equipo de funcionarios visita el país, recoge información económica y financiera y examina con las autoridades nacionales la evolución y las políticas económicas del país. A su regreso a la sede, los funcionarios preparan un informe que sirve como base para las deliberaciones en el Directorio Ejecutivo. Al finalizar estas deliberaciones, el Director Gerente, como Presidente del Directorio, resume las opiniones vertidas por los directores ejecutivos en una exposición sumaria que se transmite a las autoridades del país.



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