El Directorio Ejecutivo del FMI concluye la Consulta del Artículo IV con Uruguay correspondiente a 2009

Nota de Información al Público No. 09/127(S)
11 de noviembre de 2009

Las Notas de Información al Público (NIP) forman parte de los esfuerzos del FMI por fomentar la transparencia de sus opiniones y análisis de la evolución y la política económica. Las NIP se publican, con el consentimiento del país o países interesados, al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre las Consultas del Artículo IV con cada país miembro, la supervisión que ejerce el FMI sobre la evolución a nivel regional, el seguimiento posterior a los programas, y las evaluaciones ex post de los países que aplican programas a más largo plazo. También se publican NIP al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre cuestiones de política general, salvo en casos específicos en que el Directorio decida lo contrario.

El 9 de noviembre de 2009, el Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) concluyó la Consulta del Artículo IV con Uruguay1.

Antecedentes

La economía uruguaya resistió considerablemente bien la recesión internacional. En los últimos años, Uruguay aprovechó las condiciones económicas mundiales favorables para consolidar la estabilidad macroeconómica y desplegar simultáneamente importantes elementos amortiguadores. El fortalecimiento de los fundamentos económicos se manifiesta, entre otras cosas, en un sistema bancario más sólido y bien regulado, reservas internacionales sustanciales, un régimen cambiario más flexible, déficits de la cuenta corriente externa holgadamente financiados por la inversión extranjera directa y menor vulnerabilidad frente al endeudamiento. Sumados a los bajos niveles de apalancamiento del sector privado, estos factores contribuyeron a suavizar el impacto de la recesión mundial.

Los efectos de la crisis parecen haber sido relativamente efímeros. El PIB real se contrajo 2,3% (sobre una base trimestral desestacionalizada) durante el primer trimestre de 2009, ya que la disminución de la demanda externa se hizo sentir en sectores de exportación críticos y una grave sequía golpeó la actividad agropecuaria y energética. La inversión y el consumo privado se desaceleraron, en tanto que la tasa de desempleo registró apenas un alza ligera y pasajera. El PIB real volvió a expandirse en el segundo trimestre, un 0,5% (sobre una base trimestral desestacionalizada), gracias a la reactivación de la manufactura y del comercio. En términos generales, se prevé ahora un aumento del crecimiento de 0,6% como mínimo en 2009.

La respuesta frente a la crisis intenta mantener equilibrados distintos riesgos. El temor a una corrección excesiva del tipo de cambio durante la turbulencia financiera condujo a una intervención enérgica pero provisional. La persistencia de la presión inflacionaria se tradujo en una política monetaria más restrictiva que la de otros mercados emergentes. El peso, presionado a fines del año pasado, vuelve a apreciarse desde hace unos meses; las afluencias de capital se reanudaron; y los rendimientos y el riesgo país se estabilizaron prácticamente a los niveles previos a la crisis. La inflación básica se mantiene en la mitad superior de la banda fijada como meta, en una economía que funciona aún en torno al nivel potencial.

La política fiscal está orientada a mantener el crecimiento del gasto nominal en la trayectoria planificada. Las autoridades no desplegaron planes de estímulo discrecional más allá de las medidas concretas y limitadas encaminadas a respaldar los sectores particularmente afectados. Sin embargo, en vista del fuerte aumento del gasto, un nivel de ingresos inferior al previsto y los costos relacionados con la sequía (equivalentes a 1,6% del PIB), las proyecciones apuntan a que el déficit fiscal global vuelva a ampliarse en 2009, a 2,6% del PIB.

Se prevé que en 2010 la recuperación se afianzará y que el crecimiento alcanzará 3,5%. Las perspectivas a mediano plazo son favorables, ya que la considerable inversión extranjera directa de los últimos años contribuyó a una mejora sustancial de la productividad en los sectores de bienes transables.

Evaluación del Directorio Ejecutivo

Los directores ejecutivos felicitaron a las autoridades por haber reducido la vulnerabilidad, lo cual le permitió a la economía soportar bien la recesión mundial. Aplaudieron en particular las políticas macroeconómicas sólidas y la gestión eficiente de la deuda pública, el sistema bancario robusto y bien regulado, la posición externa sólida ―apuntalada por un régimen cambiario flexible― y el avance de la lucha contra la pobreza. El bajo nivel de apalancamiento del sector privado y la mínima exposición de los bancos a activos tóxicos extranjeros también ayudaron a limitar la transmisión de la crisis mundial a Uruguay. Los directores observaron la rápida recuperación de la economía uruguaya, y celebraron la reanudación del crecimiento en el segundo trimestre de 2009.

Los directores felicitaron a las autoridades por la respuesta ante la recesión mundial. Acertadamente, la orientación de la política monetaria fue más restrictiva que la de otros mercados emergentes a la luz de la inquietud en torno a la inflación, en tanto que la política fiscal estuvo orientada a mantener en términos amplios el aumento significativo del gasto nominal planificado y permitió que entraran en acción los estabilizadores automáticos. Los directores convinieron en que no hay una justificación clara para fortalecer más la demanda interna, dado que la economía está funcionando aún en torno al nivel potencial. De cara al futuro, las voluminosas afluencias recientes de inversión extranjera y la correspondiente mejora de la productividad le deberían de permitir a Uruguay beneficiarse del repunte de la demanda mundial de sus productos de exportación.

Los directores convinieron en que la política fiscal debe continuar apuntando a la reducción de la deuda. Sin dejar de reconocer que el aumento reciente del déficit fiscal fue reflejo de factores mayormente pasajeros, opinaron que el nivel aún elevado de la deuda pública exigirá precaución. Por lo tanto, aplaudieron la intención de las autoridades de contener el crecimiento en ámbitos no prioritarios a corto plazo, manteniendo al mismo tiempo el margen para desembolsos muy necesarios en infraestructura y necesidades sociales, y alentaron a las autoridades a intentar restablecer metas fiscales más ambiciosas a mediano plazo.

Los directores aplaudieron el logro de una inflación de un solo dígito en los últimos años, dejando constancia a la vez de que la inflación se mantiene relativamente elevada. Opinaron que, con ese telón de fondo, no hay margen para la distensión monetaria a corto plazo, y alentaron a las autoridades a intentar alcanzar tasas de inflación más bajas a mediano plazo. Eso le permitiría a Uruguay cosechar los frutos del crecimiento, proteger a los pobres, promover la desdolarización y evitar la necesidad de recurrir a medidas costosas si la inflación amenazara con alcanzar el nivel de 10%. Los directores tomaron nota de que, según la evaluación del personal técnico, el tipo de cambio efectivo real es en líneas generales coherente con los fundamentos económicos.

Los directores estimaron que, aprovechando las mejoras recientes, el marco de la política monetaria podría fortalecerse más. Eso podría lograrse mediante un compromiso aún más firme con la banda de inflación fijada como meta, asegurando al mismo tiempo que la intervención cambiaria siga limitándose a abordar la volatilidad y mantenga la coherencia con el objetivo de inflación. Asimismo, cabría plantearse la posibilidad de reforzar la autonomía del banco central, exigir una rendición de cuentas más estricta y mejorar la comunicación. El afianzamiento de la credibilidad sería crítico para seguir desdolarizando la economía.

Los directores manifestaron su satisfacción por el hecho de que Uruguay haya adoptado las prácticas óptimas internacionales para la regulación y la supervisión prudencial del sector bancario, inspirándose en las recomendaciones del Programa de Evaluación del Sector Financiero. Avalaron la intención de las autoridades de comenzar a aplicar una supervisión consolidada de los grupos financieros a partir del año próximo, y las alentaron a continuar fortaleciendo ese marco en la medida necesaria.

Los directores respaldaron la voluntad de las autoridades de mejorar la productividad y el clima de negocios. Aplaudieron el empeño en promover la eficiencia del sector público, reducir la burocracia y mejorar la gobernabilidad corporativa de las empresas públicas. Será importante volver a redoblar los esfuerzos por promover la inversión privada en el sector de la electricidad. Los directores convinieron en que se podría mejorar la planificación para imprevistos energéticos a fin de evitar “cuellos de botella” y realzar el potencial de crecimiento.

Los directores celebraron la reducción de la pobreza lograda por las autoridades. Subrayaron la necesidad de propiciar una mayor inclusión social y mejorar programas sociales focalizados mediante la reorganización de las prioridades presupuestarias.

Uruguay: Indicadores económicos

 
            Proyecciones
  2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010
 
(Variación porcentual, salvo indicación en contrario)

PIB real

4,6 6,8 4,6 7,6 8,9 0,6 3,5

Consumo real

2,9 5,2 7,1 7,3 8,8 3,9 2,9

Inversión real

15,8 4,2 13,3 6,3 25,0 -0,6 2,4

Precios

             

Inflación según el IPC (promedio)

9,2 4,7 6,4 8,1 7,9 7,3 7,0

Inflación según el IPC (final del período)

7,6 4,9 6,4 8,5 9,2 7,0 6,5

Dinero y crédito

             

Base monetaria (final del período)

10,6 55,4 12,5 16,4 29,3 9,2 ...

M-1

14,3 33,5 23,6 29,4 18,6 12,5 ...

M-2

13,2 26,7 25,7 30,6 17,1 7,9 ...

M-3

-3,0 0,0 14,8 3,8 28,6 8,1 ...

Crédito al sector privado (tipo de cambio constante)

-31,4 6,3 11,0 22,1 28,0 0,6 ...

Reservas oficiales brutas (millones de dólares de EE.UU.) 1/

2.512 3.438 3.091 4.096 6.328 8.211 8.811

Como porcentaje de la deuda a corto plazo

112,4 153,8 492,6 469,9 786,5 994,4 951,2

Como porcentaje de la deuda a corto plazo más los

depósitos en moneda extranjera

27,7 41,3 43,2 52,1 69,6 80,7 89,5
(Porcentaje del PIB, salvo indicación en contrario)

Finanzas del sector público

             

Ingreso 2/

28,0 28,0 27,7 27,6 25,4 26,3 27,3

Gasto no financiero 2/

24,2 24,3 24,3 24,4 24,3 26,2 26,8

Saldo primario 3/

3,5 3,8 3,5 3,4 1,4 0,4 0,8

Intereses 3/

5,5 4,4 4,0 3,4 2,8 2,9 2,9

Saldo global 3/

-2,0 -0,6 -0,5 0,0 -1,4 -2,6 -2,1

Deuda bruta del sector público

90,1 77,6 69,6 62,2 59,7 60,1 56,3

Deuda neta del sector público 4/

86,7 72,6 65,0 55,1 50,2 47,4

Deuda externa 5/

84,7 65,8 52,7 50,4 37,4 41,1 38,1

Deuda pública externa

74,6 58,6 46,5 45,6 33,4 37,1 34,1

Balanza de pagos

             

Saldo en cuenta corriente

0,3 0,0 -2,3 -0,3 -4,6 -1,6 -2,5

Exportaciones de mercancías, f.o.b.

23,0 21,6 21,9 20,8 22,0 19,9 19,6

Importaciones de mercancías, f.o.b.

21,9 21,5 24,3 23,1 27,3 23,0 23,6

Servicios, renta y transferencias (netos)

-0,8 -0,2 0,1 2,0 0,7 1,4 1,6

Cuenta de capital y cuenta financiera

0,5 5,9 1,0 6,9 8,8 7,6 4,2

Inversión extranjera directa

2,3 4,1 6,9 4,7 5,7 3,0 3,1

Balanza de pagos global (millones de dólares de EE.UU.)

454 951 -337 1.005 2.232 1.883 600

Servicio de la deuda externa (porcentaje de las exportaciones de bienes y servicios)

44,8 53,1 92,5 26,1 29,8 21,0 15,1
 

Fuentes: Datos proporcionados por las autoridades uruguayas, y estimaciones del personal técnico del FMI.
1/ Incluye la acumulación de reservas mediante los encajes obligatorios de las instituciones financieras residentes.
2/ Sector público no financiero, excluidos los gobiernos locales.
3/ Sector público total.
4/ Deuda del sector público, neta de reservas de libre disponibilidad del Banco Central del Uruguay.
5/ Excluye los depósitos de no residentes.


1 Conforme al Artículo IV de su Convenio Constitutivo, el FMI mantiene conversaciones bilaterales con sus miembros, habitualmente todos los años. Un equipo de funcionarios del FMI visita el país, recaba información económica y financiera y analiza con las autoridades la evolución del país y sus políticas en materia económica. Tras regresar a la sede del FMI los funcionarios elaboran un informe que sirve de base para el análisis del Directorio Ejecutivo. Al concluir el análisis, el Director Gerente, como Presidente del Directorio, resume las opiniones de los Directores Ejecutivos, lo que se comunica a las autoridades del país. La explicación de los calificadores utilizados en los resúmenes se puede consultar en http://www.imf.org/external/np/sec/misc/qualifiers.htm.



DEPARTAMENTO DE RELACIONES EXTERNAS DEL FMI

Relaciones públicas    Relaciones con los medios
de comunicación
E-mail: publicaffairs@imf.org E-mail: media@imf.org
Fax: 202-623-6220 Phone: 202-623-7100