Declaración del Subdirector Gerente del FMI, Murilo Portugal, al finalizar su visita a la República Dominicana

Comunicado de Prensa No. 08/150 (S)
25 de junio de 2008

El Sr. Murilo Portugal, Subdirector Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), emitió hoy la siguiente declaración tras concluir su visita a la República Dominicana, realizada entre el 23 y el 25 de junio de 2008, en la cual se reunió con el Presidente Fernández y su equipo económico, así como con representantes del sector empresarial (el CONEP) y con Monseñor Agripino Núñez Collado, Rector de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra.

"Esta ha sido mi primera visita a la República Dominicana en calidad de Subdirector Gerente del FMI. Agradezco mucho esta oportunidad y deseo expresar especialmente mi gratitud al Presidente Fernández y a su equipo económico por su gentil hospitalidad y por el diálogo muy franco y abierto que mantuvimos. Nuestras conversaciones giraron en torno a los acontecimientos económicos mundiales y sus repercusiones sobre la República Dominicana, así como a cuestiones específicas de este país, entre ellas las políticas macroeconómicas y la modalidad que ha de adoptar la relación entre el FMI y la República Dominicana en el futuro.

"La economía de la República Dominicana experimentó una fuerte y rápida recuperación después de la crisis económica y financiera de 2002-04. Las políticas económicas prudentes implementadas por el gobierno del Presidente Fernández fueron un factor desicivo en esta recuperción. En materia fiscal, los déficits primarios dieron paso a superávits primarios y los coeficientes de deuda pública disminuyeron. Las variables fundamentales del sistema bancario se consolidaron sensiblemente, el nivel de reservas internacionales del Banco Central creció considerablemente y se adoptaron medidas para resolver ciertas deficiencias estructurales de la economía dominicana. Celebro el compromiso del Presidente de continuar impulsando una línea de política macroeconómica que hace hincapié en una baja inflación, y de seguir adelante con las reformas estructurales necesarias.

"Al iniciarse este nuevo mandato del Presidente Fernández, su administración se apresta a enfrentar nuevos desafíos. La economía dominicana se verá afectada por la desaceleración de la actividad en Estados Unidos, y ya está sintiendo el efecto de los shocks de precios de los principales alimentos básicos y del petróleo. La presión inflacionaria está aumentando y el déficit de la cuenta corriente externa se ha acentuado sensiblemente.

"Atenuar las repercusiones de esta coyuntura requerirá un política monetaria lo suficientemente restrictiva como para contener en forma sostenida la inflación y las expectativas inflacionarias, así como una política fiscal que mejore las finanzas públicas y permita que el gobierno proteja a los sectores de la sociedad que son vulnerables al alza de precios de los alimentos y la energía.

"Me complace constatar que las autoridades monetarias estén dando señales claras de su firme voluntad de bajar la inflación mediante un aumento de las tasas de interés y permitiendo una adecuada flexibilidad cambiaria, y entendemos que, en caso de ser necesario, el Banco Central está preparado para adoptar medidas adicionales. En vista de los costos que podría ser para la política monetaria al controlar la inflación y reducir el deficit de la cuenta corriente de la balanza de pagos, la política fiscal debe tomar un papel preponderante. Para ello, será crucial examinar todos los aspectos de los ingresos y el gasto, dejando un margen para garantizar un financiamiento adecuado de los programas de protección social.

"Comparto la inquietud expresada por el Presidente Fernández y Monseñor Agripino respecto al efecto que han tenido los altos precios de los alimentos y el petróleo sobre los sectores pobres de la sociedad dominicana. Esto es particularmente preocupante en vista de los niveles imperantes de pobreza y desigualdad de ingresos y del hecho de que, como es bien sabido, los pobres deben destinar una porción proporcionalmente mayor de sus ingresos a la compra de alimentos. Si bien se debe trasladar íntegramente aunque gradulamente el aumento de los precios de los alimentos importados a los precios internos, ya que estos son de naturaleza permanente, es necesario contener su efecto adverso sobre los pobres. En mis conversaciones con el Presidente Fernández y Monseñor Agripino señalé que, como política general, la forma más eficaz de proteger a los segmentos más vulnerables de la población son las transferencias directas y bien focalizadas.

"Uno de los objetivos clave de una política de largo plazo debe consistir en aumentar la oferta de alimentos agrícolas básicos mediante el impulso a la producción nacional, brindando semillas y fertilizantes y acceso a financiación y adoptando medidas para mejorar la productividad agrícola. La comunidad internacional, por su parte, debe avanzar en el marco de la Ronda de Doha hacia una mayor liberalización del comercio agrícola.

"El FMI está dispuesto a colaborar con la República Dominicana a fin de enfrentar los desafíos planteados por la actual coyuntura externa. Analizamos las diversas modalidades futuras de asistencia que podría adoptar el FMI para ayudar al país, y el Presidente Fernández y su equipo económico y estamos de acuerdo que la forma más apropiada en este momento es una intensificación del dialogo y la evaluación del FMI del programa del gobierno de la República Dominicana.

"Les deseo al Gobierno y al pueblo de la República Dominicana el mayor éxito en sus esfuerzos por lograr un crecimiento fuerte y sostenible y un progreso social duradero."



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