Según el informe del FMI sobre las perspectivas económicas de las Américas, la demanda interna está liderando la recuperación en muchos países latinoamericanos y es necesario vigilar el riesgo de recalentamiento

Comunicado de Prensa No. 10/389 (S)
19 de octubre de 2010

Dos años después del estallido de la crisis financiera mundial, algunos países de América Latina y el Caribe están creciendo a un ritmo que superan únicamente las economías emergentes de Asia, de acuerdo con la última edición del informe Perspectivas económicas: Las Américas del Fondo Monetario Internacional (FMI). El crecimiento de muchas economías parece estar autosustentado y basado en una demanda interna vigorosa. Eso significa que sus perspectivas a corto plazo son positivas aun si la recuperación de las economías avanzadas continúa siendo lenta, según el informe Las Américas: Caluroso en el Sur, Más Frío en el Norte, que fue presentado hoy en Bogotá, en un seminario auspiciado por el Banco Central de Colombia.

Se prevé que el PIB real de la región de América Latina y el Caribe crezca en 5,7% en 2010 y 4% en 2011. Dentro de la región, el desempeño individual de los países sigue diferentes ritmos. La mayoría de los países sudamericanos exportadores de materias primas gozan de condiciones externas muy favorables —elevados precios internacionales de las materias primas y fácil acceso al financiamiento internacional— y se proyecta que algunos países registrarán un crecimiento por encima del 7% este año. Las economías de América Central han mantenido un crecimiento positivo pero más moderado (3% aproximadamente, en promedio, en 2010), que refleja su mayor vinculación con la economía estadounidense, donde se registra un crecimiento más lento. Para la mayoría de los países del Caribe, la recuperación apenas está empezando y las perspectivas aún están limitadas por los altos niveles de deuda y la debilitada demanda turística de Estados Unidos y otras economías avanzadas.

“La marcada heterogeneidad dentro de la región plantea desafíos de diversa índole para la formulación de las políticas económicas”, afirmó Nicolás Eyzaguirre, Director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI. “Para la mayoría de los países de América del Sur, lo más importante es evitar que la demanda y el financiamiento, de por sí positivos, creen riesgos debido a posibles excesos. En América Central, los gobiernos deben continuar siendo prudentes, reconstruir sus defensas y seguir dedicados a realizar reformas que estimulen la competitividad. Los países del Caribe, en general, no tienen margen para el estímulo fiscal debido a sus elevadas deudas, y aún tienen que agilizar la implementación de sus planes de consolidación fiscal”.

Vigorosa demanda interna

Una de las observaciones más significativas del informe sobre las perspectivas económicas de la región es cómo se ha fortalecido la demanda interna en los países sudamericanos de más rápido crecimiento. En estos países, la fortaleza y el ímpetu de la demanda interna probablemente predominen en las perspectivas de crecimiento a corto plazo, siempre que las economías avanzadas no sufran graves reveses. Esa es una realidad diferente de la que experimenta Estados Unidos, cuya recuperación hasta el momento ha dependido mucho más del estímulo proporcionado por las políticas económicas.

Dado que se prevé que los precios de las materias primas sigan siendo elevados, los países exportadores se beneficiarán de fuertes ingresos de exportación. Al mismo tiempo, los países con fundamentos económicos más firmes y una trayectoria de políticas sólidas tendrán amplio acceso al financiamiento externo en condiciones favorables. Aunque estos países podrían beneficiarse de las bajas tasas de interés a nivel mundial y de la mayor liquidez, sus autoridades de política económica deben estar atentas a los riesgos de excesos. “En estos países la demanda tiene que moderarse”, dijo Eyzaguirre, “o podrían exponerse al riesgo de sobrecalentamiento, inflación y deterioro de la cuenta corriente externa”.

El informe recomienda que la normalización de la política fiscal sea la primera línea de defensa, con el énfasis puesto en desacelerar la expansión del gasto público con respecto a las altas tasas recientes. Esto permitirá que la política monetaria juegue un papel secundario, donde las tasas de interés regresen a niveles neutrales de manera más gradual de lo que se requeriría en otros casos.

Ciclos crediticios y nuevas herramientas

Esta edición de Perspectivas económicas: Las Américas se enfoca en temas del sector financiero. En particular, el informe hace un análisis y extrae lecciones del reciente ciclo crediticio de América Latina: la rápida expansión del crédito bancario que finalizó abruptamente con la crisis mundial y que se está reanudando otra vez en algunos países. Aunque los sistemas financieros de la región en general resistieron bien a la crisis, la meta de evitar crisis financieras causadas por un exceso de crédito sigue siendo un reto tan arduo como siempre.

Otro capítulo analiza la importancia de plantearse políticas regulatorias “macroprudenciales” para complementar ––pero no para reemplazar–– a las herramientas tradicionales de política macroeconómica, lo cual es particularmente importante en el contexto actual de condiciones favorables de financiamiento externo.

El informe examina también el historial de crecimiento económico de los países del Caribe y muestra cómo la deuda pública ha obstaculizado considerablemente el crecimiento. Se exponen razones a favor de una combinación de consolidación fiscal para reducir el lastre que representa la deuda para el crecimiento, y reformas que estimulen la productividad y fomenten el desarrollo de la industria del turismo.



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