El Directorio Ejecutivo del FMI aprueba un Acuerdo Stand-By a dos años a favor de Ucrania por US$17.010 millones, el cual incluye un desembolso inmediato de US$3.190 millones

Comunicado de Prensa No. 14/189 (S)
30 de abril de 2014

El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó hoy un Acuerdo Stand-By a dos años a favor de Ucrania. El acuerdo asciende a DEG 10.976 millones (alrededor de US$17.010 millones, u 800% de la cuota) y se aprobó en el marco de la política de acceso excepcional del FMI. El programa económico de las autoridades respaldado por el FMI tiene como fin restablecer la estabilidad macroeconómica, reforzar la gobernanza económica y la transparencia e impulsar un crecimiento económico sólido y sostenido, protegiendo al mismo tiempo a los grupos más vulnerables.

La aprobación del Acuerdo Stand-By permite efectuar un desembolso inmediato de DEG 2.058 millones (alrededor de US$3.190 millones), de los cuales DEG 1.290 millones (alrededor de US$2.000 millones) se destinarán al apoyo presupuestario. El segundo y tercer desembolsos se basarán en los exámenes quincenales y criterios de ejecución, y el resto del período del programa estará sujeto a exámenes trimestrales estándar y criterios de ejecución.

Al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo, Christine Lagarde, Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), realizó la siguiente declaración:

“Las vulnerabilidades profundamente arraigadas —sumadas a los shocks políticos— han dado lugar a una importante crisis en Ucrania. La economía se encuentra en recesión, los saldos fiscales se han deteriorado y el sector financiero está sometido a importantes presiones.

Dando muestras de una determinación sin precedentes, las autoridades han formulado un programa económico audaz a fin de asegurar la estabilidad macroeconómica y financiera y abordar los desequilibrios de larga data y las deficiencias estructurales para construir una base sólida que propicie un crecimiento elevado y sostenible. El programa se centra en i) mantener un tipo de cambio flexible para restablecer la competitividad; ii) estabilizar el sistema financiero; iii) reducir gradualmente el déficit fiscal, que es insostenible; iv) eliminar pérdidas en el sector de la energía, reforzando al mismo tiempo las redes de protección social, y v) romper decididamente con las problemáticas prácticas de gobierno utilizadas en el pasado.

Tras la flotación del hryvnia, las autoridades se han comprometido a mantener un régimen de tipo de cambio flexible y focalizar la política monetaria en la estabilidad de precios internos. Con la asistencia técnica del FMI, tienen previsto adoptar una estrategia de metas de inflación para mediados de 2015.

Las autoridades están decididas a estabilizar el sistema financiero, mantener la confianza en los bancos y reforzar los balances, así como la regulación y supervisión financieras. Con este fin, han puesto en marcha estudios de diagnóstico de los principales bancos y han iniciado reformas que son esenciales para restablecer la confianza y contener las salidas de depósitos.

Conscientes de la necesidad de llevar a cabo una consolidación fiscal, las autoridades han puesto en marcha un programa de mejoras en el ámbito de los ingresos fiscales y restricciones del gasto. En el marco del programa, se han fijado una meta de ajuste fiscal estructural del 2% del PIB, lo que permitirá mantener un equilibrio adecuado entre la necesidad de encauzar la deuda pública en una trayectoria sostenible, minimizando al mismo tiempo los costos del ajuste para la economía. A fin de preservar la competitividad, las autoridades también se han propuesto que el salario mínimo y los salarios públicos progresen de manera acorde con la productividad.

Las autoridades tienen previsto eliminar las importantes pérdidas cuasifiscales de Naftogaz para 2018 y reforzar la transparencia y la estructura de gobierno de esta compañía. Con este fin, han iniciado un proceso que entrañará aumentos significativos, generalizados y sostenidos del gas y la calefacción a lo largo de varios años, a partir de mayo de 2014. Un elemento esencial de estas reformas es mejorar la asistencia social para proteger a los más vulnerables de los ajustes de los precios de la energía. En este contexto, es importante llegar a un acuerdo lo antes posible para reembolsar los atrasos acumulados y resolver la disputa por los precios del gas con Gazprom a fin de evitar trastornos en el comercio de la energía entre Rusia y Ucrania.

La adopción de un programa de reformas estructurales sólidas y de gran alcance es esencial para reducir la corrupción, mejorar el clima de negocios y lograr un crecimiento elevado y sostenible. Las autoridades ya han promulgado una nueva ley de contratación pública, lo que permitirá reducir el margen para el uso indebido de recursos públicos. Han comenzado a abordar cuestiones relacionadas con la gestión de gobierno de las empresas de propiedad estatal y están procurando recuperar los activos robados. También tienen previsto fortalecer las capacidades para exigir de manera más eficaz el cumplimiento de las leyes contra el lavado de dinero y la corrupción, así como mejorar la eficacia de la administración judicial y tributaria.

Los riesgos para el programa son elevados. En particular, la intensificación de las tensiones con Rusia y los disturbios en el este del país plantean un riesgo sustancial para las perspectivas económicas. La implementación sostenida y rigurosa de las medidas de política, manteniendo al mismo tiempo un amplio respaldo del público, será esencial para el éxito del programa y permitirá obtener un volumen sustancial de asistencia oficial internacional y entradas de capitales privados. El programa de las autoridades constituye una respuesta adecuada a los actuales desafíos y limitaciones, y merece un fuerte apoyo”.

Anexo

Evolución económica reciente

Las políticas macroeconómicas incoherentes aplicadas en los últimos años agravaron las vulnerabilidades profundamente arraigadas que expusieron a la economía a shocks económicos y políticos y causaron la segunda gran crisis económica en seis años. El tipo de cambio fijo y sobrevaluado generó un deterioro de la competitividad y una desaceleración del crecimiento de las exportaciones. Esto, sumado al aumento del déficit fiscal y las pérdidas considerables en el sector de energía, elevó el déficit en cuenta corriente a más del 9% del PIB en 2013 y desaceleró el crecimiento económico. La deuda pública aumentó al 41% del PIB, mientras que la deuda externa se mantuvo en un nivel elevado del 79% del PIB. Dado el volumen significativo de pagos externos y el acceso restringido a los mercados internacionales de deuda, las reservas internacionales cayeron a un nivel crítico de 2 meses de importaciones.

Dando un primer paso importante para romper con las políticas anteriores, y ante las crecientes presiones a las que se encontraba sometido el hryvnia y la caída de las reservas a un nivel crítico, el Banco Nacional de Ucrania (BNU) dejó que el tipo de cambio flotara en febrero. Esta modificación del régimen cambiario, junto con el aumento del financiamiento de emergencia para el presupuesto y el sistema bancario, ayudaron a estabilizar los mercados financieros. Sin embargo, el entorno económico y político sigue siendo incierto. La actividad económica está contrayéndose, y Ucrania ha perdido el acceso a los mercados internacionales de deuda. La situación fiscal es difícil, dado que los ingresos públicos se han reducido debido a la incertidumbre política y los débiles resultados económicos. La situación política en algunas regiones del país sigue siendo tensa. Las elecciones presidenciales anticipadas están previstas para el 25 de mayo de 2014.

Síntesis del programa

El programa de reforma económica de las autoridades tiene como fin restablecer la estabilidad macroeconómica, reforzar la gobernanza económica y la transparencia, e impulsar un crecimiento económico sólido y sostenido, protegiendo al mismo tiempo a los grupos vulnerables de la sociedad. El programa se centrará en la aplicación de reformas en los siguientes ámbitos clave: las políticas monetarias y cambiarias; el sector financiero; las políticas fiscales; el sector de la energía; y la gobernanza, la transparencia y el clima de negocios.

La política monetaria se centrará en la estabilidad de los precios internos manteniendo al mismo tiempo un régimen de tipo de cambio flexible. Con este fin, las autoridades adoptarán inicialmente un marco monetario basado en agregados monetarios. Con la asistencia técnica del FMI, las autoridades tienen previsto adoptar una estrategia de metas de inflación para mediados de 2015.

Las reformas del sector financiero tendrán por objetivo mantener la confianza en el sistema financiero y reforzar la infraestructura para la regulación y supervisión financieras. Con la ayuda de estudios de diagnóstico independientes, el BNU evaluará la resistencia de los bancos a shocks económicos y deberá garantizar que los bancos refuercen sus balances, según sea necesario. Además, las autoridades examinarán y actualizarán el marco regulatorio y de supervisión, y tomarán medidas para facilitar la reestructuración de los préstamos en mora de los bancos.

En el marco de la política fiscal, se asegurará el cumplimiento de las obligaciones de gasto a corto plazo y se reducirá gradualmente el déficit fiscal a mediano plazo. Las autoridades ya han puesto en marcha un programa de medidas para estabilizar los ingresos fiscales y un proceso de ajuste del gasto a mediano plazo que distribuya la carga de manera equitativa. Con el objetivo de reducir el déficit fiscal a alrededor del 3% del PIB en 2016, para 2015–16 se prevé un ajuste fiscal gradual impulsado por el gasto, que avanzará a un ritmo acorde con la velocidad de la recuperación económica.

Las reformas en el sector de la energía se centrarán en reducir la presión fiscal de este sector y mejorar la eficiencia y la transparencia. El objetivo de reducir el déficit de Naftogaz a cero para 2018 se logrará mediante la aplicación de políticas para elevar sus ingresos y reducir costos. Con este fin, se llevarán a cabo aumentos graduales, pero significativos y generalizados, de las tarifas muy bajas del gas y la calefacción que irán acompañados por medidas para mejorar la asistencia social a fin de mitigar el impacto en los grupos más pobres. Las reformas estructurales y de gobierno en Naftogaz mejorarán su gestión corporativa y reducirán los costos operativos.

Las reformas para reforzar la gobernanza, lograr mayor transparencia y mejorar el clima de negocios serán elementos centrales del programa. Las medidas de política en estos ámbitos incluirán el fortalecimiento de las capacidades para reformar la contratación pública y la administración tributaria, reforzar las actividades relacionadas con la lucha contra el lavado de dinero y combatir la corrupción. Estas medidas contribuirán a mejorar el clima de negocios y eliminar los obstáculos que frenan el crecimiento en Ucrania desde hace mucho tiempo.

En las duras circunstancias actuales, se prevé que el PIB real se contraiga cerca del 5% en 2014 en un contexto caracterizado por el debilitamiento de la confianza de los inversionistas y los consumidores. Se prevé que la inflación repunte temporalmente en respuesta a la depreciación del tipo de cambio y los incrementos de las tarifas del gas y la calefacción, y que llegue al 16% a finales de 2014. El déficit en cuenta corriente debería reducirse a alrededor del 4½% del PIB, gracias al ajuste cambiario y la moderación de la demanda interna. Las reservas internacionales brutas, repuestas con la asistencia internacional, se estabilizarán en alrededor de 2½ meses de importaciones. Se prevé que la devaluación de la moneda y el endeudamiento oficial (para ayudar a financiar el déficit público, que sigue siendo cuantioso) elevarán la deuda del sector público al 57% del PIB y la deuda externa a algo menos del 100% del PIB.

Las perspectivas económicas de Ucrania mejorarán a mediano plazo. Se prevé que el PIB real repuntará al 2% en 2015, y llegará al 4%–4½% a mediano plazo. La tasa de desempleo, que reacciona con rezago a la recuperación económica, se reducirá gradualmente del 8½% en 2014 al 7½% en 2016. Se proyecta que las exportaciones, impulsadas por el restablecimiento de la competitividad, crecerán a un ritmo anual superior al 6% en 2015–16. A finales de 2016, la inflación se reducirá a alrededor del 6% y el BNU aumentará sus reservas internacionales hasta un nivel que cubrirá casi 4 meses de importaciones.



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