Washington, DC: El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario
Internacional (FMI) concluyó la Consulta del Artículo IV
[1]
con Uruguay el 15 de Mayo de 2023.
Después de alcanzar los niveles previos a la pandemia a mediados de 2021,
el PIB real creció un 4,9 por ciento en 2022, impulsado principalmente por
las fuertes exportaciones de productos básicos y el sector de servicios,
incluido el turismo. Sin embargo, la economía se desaceleró en la segunda
mitad del año debido a condiciones externas adversas y los efectos de la
sequía más severa de los últimos cuarenta años. La inflación se mantuvo por
encima del rango meta en 2022 pero, tras alcanzar un máximo en septiembre
de 2022 de 9,95 por ciento, comenzó a disminuir hacia fines de año,
situándose en el 7,3 por ciento en marzo de 2023.
En respuesta al aumento de las presiones inflacionarias, el Banco Central
del Uruguay (BCU) respondió apropiadamente con una política monetaria
contractiva durante 2022. El BCU elevó sustancialmente la tasa de política
monetaria del 5,75 por ciento en diciembre de 2021 al 11,5 por ciento en
diciembre de 2022. El BCU implementó un recorte de la tasa de interés de 25
puntos básicos en su reunión de abril de 2023, citando la disminución de
las presiones inflacionarias. El déficit fiscal y la deuda del gobierno se
redujeron sustancialmente en los últimos dos años, reflejando los esfuerzos
de las autoridades por mantenerse dentro de los objetivos de la regla
fiscal, protegiendo al mismo tiempo a los más vulnerables. Después de
alcanzar un máximo del 68,1 por ciento del PIB en 2020, la deuda bruta del
sector público no financiero (SPNF) se situó en el 59,3 por ciento del PIB
a fines de 2022, por debajo de su nivel previo a la pandemia en medio de
diferenciales de deuda soberana históricamente bajos. El estado del sector
financiero sigue siendo sólido y los bancos han sorteado bien la pandemia.
Se espera que la economía se desacelere en 2023, con un crecimiento del PIB
real proyectado en un 2 por ciento. A pesar de un contexto externo más
adverso, condiciones financieras más restrictivas y el impacto de la
sequía, el crecimiento se vería respaldado por una fuerte temporada de
turismo, una mayor producción y exportación de celulosa y un consumo
privado sólido ante la recuperación del salario real. La perspectiva de
crecimiento después de 2023 es positiva, pero sujeta a riesgos externos e
internos. Los principales riesgos macroeconómicos se derivan del
empeoramiento de las condiciones financieras externas, el deterioro de las
tensiones geopolíticas internacionales y el impacto de la sequía. Se espera
que la inflación disminuya al 7 por ciento en 2023 y se sitúe dentro del
rango meta en 2024. El sólido historial de las autoridades en la
implementación de políticas macroeconómicas acertadas en un entorno
desafiante ha mejorado la resiliencia del país ante las crisis. Los riesgos
fiscales son bajos en general.
Evaluación del Directorio Ejecutivo[2]
Los directores ejecutivos elogiaron las instituciones robustas y las
políticas sólidas de Uruguay, que han respaldado la resiliencia de la
economía ante los choques. Los directores señalaron que las perspectivas
económicas, si bien son positivas, están sujetas a riesgos a la baja,
incluidos los relacionados con la sequía actual. Enfatizaron la necesidad
de consolidar el progreso logrado en la mejora de los marcos fiscal,
monetario y financiero y continuar con la implementación de reformas
estructurales ambiciosas para mantener la fuerte resiliencia de Uruguay y
apoyar el crecimiento sostenible e inclusivo.
Los directores elogiaron a las autoridades por cumplir con los objetivos de
la regla fiscal durante tres años consecutivos a pesar de un entorno
económico desafiante y coincidieron en que el marco fiscal ha fortalecido
la credibilidad de las políticas. Enfatizaron que la prioridad en la
coyuntura actual es continuar con el sólido cumplimiento de la regla fiscal
actual. Al mismo tiempo, muchos directores consideraron que un objetivo de
deuda más explícito podría ser un componente útil de una estrategia fiscal
a mediano plazo.
Los directores acordaron que un impulso fiscal modesto es apropiado en 2023
y recomendaron la adopción de medidas para colocar la deuda en una senda
descendente una vez que el efecto de la sequía se disipe. Recomendaron
medidas para racionalizar los gastos tributarios, mejorar la focalización
de los subsidios y reducir el gasto en remuneraciones, al tiempo que se
mantienen las medidas para preservar la cohesión social. Los directores
también elogiaron la reforma de pensiones aprobada recientemente, que
debería ayudar a estabilizar el gasto en pensiones a largo plazo.
Los directores enfatizaron la necesidad de mantener un sesgo de la política
monetaria contractivo hasta que las presiones inflacionarias y las
expectativas de inflación converjan al rango meta. Destacaron que esto,
junto con los esfuerzos para fortalecer la independencia de jure
del banco central, ayudaría a fortalecer aún más la credibilidad de la
política monetaria y apoyaría los esfuerzos para reducir la dolarización.
Los directores concordaron que el tipo de cambio debe seguir actuando como
un amortiguador de choques y que las intervenciones cambiarias deben
limitarse a responder a condiciones desordenadas en el mercado.
Los directores celebraron que el sector financiero sigue siendo sólido y
saludable. Indicaron que los esfuerzos para seguir mejorando la supervisión
financiera son esenciales para reforzar la resiliencia ante los choques y
aumentar la confianza en el sistema financiero. Los directores también
alentaron a tomar medidas para promover el desarrollo del mercado de
capitales local y alentaron el progreso continuado en la implementación de
las recomendaciones del reciente FSAP y hacia la creación de un plan
nacional integral ALD/CFT.
Los directores señalaron que las reformas estructurales siguen siendo
fundamentales para mejorar la productividad y revitalizar el crecimiento.
Elogiaron las reformas recientes en el sistema educativo e indicaron la
necesidad de mayores esfuerzos para abordar la erosión del capital humano y
las brechas de habilidades de larga data. Los directores también apoyaron
los esfuerzos para mejorar la eficiencia y la productividad de las empresas
públicas y mejorar la integración comercial.
Los directores elogiaron el liderazgo de Uruguay en la política de cambio
climático y reconocieron los esfuerzos de las autoridades para integrar las
políticas climáticas en su agenda de política, destacando la exitosa
emisión de un Bono Indexado a Indicadores de Cambio Climático. Reconocieron
el importante progreso en la reducción de la intensidad de las emisiones de
gases de efecto invernadero y alentaron a las autoridades a continuar con
sus esfuerzos para transformar a Uruguay en una economía sostenible, verde
y resiliente al clima.
|
Uruguay: Indicadores Económicos
|
|
|
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|
|
Proyecciones
|
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|
2021
|
2022
|
|
2023
|
2024
|
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|
|
|
|
Producto, precios y empleo
|
|
|
|
|
|
|
PIB real (cambio porcentual)
|
5.3
|
4.9
|
|
2.0
|
3.0
|
|
PIB (US$ mil millones)
|
61.4
|
71.2
|
|
76.5
|
80.5
|
|
Desempleo (en porcentaje, promedio)
|
9.4
|
7.9
|
|
8.2
|
8.1
|
|
Brecha de producto (porcentaje de producto potencial)
|
-2.0
|
-0.4
|
|
-0.6
|
-0.2
|
|
Inflación IPC (porciento, fin de periodo)
|
8.0
|
8.3
|
|
7.0
|
5.7
|
|
|
(Cambio porcentual, excepto cuando indicado lo contrario)
|
|
Indicadores bancarios y monetarios 1/
|
|
|
|
|
|
|
Base monetaria
|
9.1
|
1.7
|
|
...
|
...
|
|
M2
|
16.2
|
1.7
|
|
...
|
...
|
|
Crédito a hogares (tasa de crecimiento real)
|
4.4
|
6.4
|
|
...
|
...
|
|
Crédito a empresas (tasa de crecimiento, en US$)
|
7.0
|
19.1
|
|
...
|
...
|
|
Activos bancarios (porcentaje del PIB)
|
74.2
|
67.1
|
|
...
|
...
|
|
Crédito privado (porcentaje del PIB) 2/
|
27.0
|
26.1
|
|
...
|
...
|
|
|
(Porcentaje del PIB, excepto cuando indicado lo contrario)
|
|
Indicadores fiscales 3/
|
|
|
|
|
|
|
Ingresos GC-BPS (A)
|
27.0
|
27.1
|
|
26.1
|
26.5
|
|
excluyendo cincuentones
|
26.7
|
27.0
|
|
26.1
|
26.5
|
|
Gastos primaries GC-BPS (B)
|
27.9
|
27.8
|
|
27.3
|
27.5
|
|
Balance primario intendencias (C)
|
0.1
|
0.1
|
|
0.1
|
0.1
|
|
Balance primario BSE (D)
|
0.1
|
0.0
|
|
0.2
|
0.2
|
|
Balance primario SPNF (A-B+C+D)
|
-0.6
|
-0.5
|
|
-1.0
|
-0.7
|
|
excluyendo cincuentones 4/
|
-0.9
|
-0.6
|
|
-1.0
|
-0.7
|
|
Intereses SPNF
|
2.0
|
2.0
|
|
1.9
|
2.0
|
|
Balance global SPNF
|
-2.6
|
-2.5
|
|
-2.9
|
-2.7
|
|
excluyendo cincuentones 4/
|
-3.0
|
-2.7
|
|
-3.0
|
-2.8
|
|
Deuda bruta SPNF
|
63.4
|
59.3
|
|
61.6
|
61.9
|
|
Deuda neta SPNF
|
53.3
|
50.5
|
|
52.9
|
53.3
|
|
Indicadores externos
|
|
|
|
|
|
|
Exportaciones de bienes, fob (US$ mil millones)
|
15.7
|
17.2
|
|
15.5
|
16.6
|
|
Importaciones de bienes, fob (US$ mil millones)
|
11.2
|
13.6
|
|
13.3
|
14.5
|
|
Términos de Intercambio (cambio porcentual)
|
1.9
|
-4.7
|
|
1.0
|
0.7
|
|
Balance Cuenta Corriente
|
-2.5
|
-3.2
|
|
-3.2
|
-3.0
|
|
Deuda externa total + depósitos de no-residentes
|
79.4
|
78.0
|
|
79.1
|
77.4
|
|
De lo cual: deuda externa pública
|
34.7
|
29.1
|
|
33.6
|
32.4
|
|
Servicio de deuda externa (porcentaje de exportaciones de
bienes y servicios)
|
57.7
|
53.7
|
|
61.8
|
52.7
|
|
Reservas internacionales brutas (US$ mil millones)
|
17.0
|
15.1
|
|
16.1
|
16.3
|
|
En meses de importaciones de bienes y servicios
|
13.7
|
9.7
|
|
10.4
|
9.8
|
|
En porcentaje de:
|
|
|
|
|
|
|
Deuda externa de corto plazo
|
221
|
169
|
|
221
|
215
|
|
Deuda externa de corto plazo + depósitos de no residentes
|
298
|
265
|
|
249
|
243
|
|
Fuentes: Banco Central del Uruguay, Ministerio de Economía y
Finanzas, Instituto Nacional de Estadística, y cálculo del
personal técnico del FMI.
|
|
1/ Cambio porcentual de datos a fin de período con respecto
al año anterior.
|
|
2/ Incluye crédito bancario y no bancario.
|
|
3/ Sector público no financiero (SPNF) incluye el gobierno
central, Banco de Previsión Social, Banco de Seguros del
Estado, y empresas públicas no financieras.
|
|
4/ Ingresos temporales derivados de la reforma de pensiones
que permitió a los trabajadores mayores de 50 años (y con
cierto nivel de ingresos) regresar voluntariamente al
sistema público de pensiones. Se estima que estos ingresos
terminarán en 2022.
|
[1]
Conforme al Artículo IV de su Convenio Constitutivo, el FMI
mantiene conversaciones bilaterales con sus miembros, habitualmente
todos los años. Un equipo de funcionarios del FMI visita el país,
recaba información económica y financiera y analiza con las
autoridades la evolución del país y sus políticas en materia
económica. Tras regresar a la sede del FMI, los funcionarios
elaboran un informe que sirve de base para el análisis del
Directorio Ejecutivo.
[2]
Al concluir las deliberaciones, la Directora Gerente, como
Presidenta del Directorio, resume las opiniones de los Directores
Ejecutivos, y el resumen se comunica a las autoridades del país. En
el siguiente enlace consta una explicación de las expresiones
utilizadas en las exposiciones sumarias:
http://www.IMF.org/external/np/sec/misc/qualifiers.htm
.