Capear una larga tormenta perfecta
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- Authors: THARMAN SHANMUGARATNAM
- Published: June 15, 2022
Naturaleza de la "larga tormenta perfecta"
- La convergencia de inseguridades es de índole geopolítica, económica y existencial y se potencian entre sí; no es una "tormenta perfecta" en el sentido convencional de una conjunción ocasional de eventos negativos.
- No podemos asumir que los problemas que afectan a una parte del mundo no repercutirán en otras partes; la COVID‑19 y sus mutaciones han mostrado costos humanos y económicos globales.
- Recuperar el optimismo requiere reconocer la gravedad y la naturaleza colectiva de las amenazas y organizar respuestas eficaces.
Riesgo geopolítico
- El riesgo de una escalada del conflicto geopolítico es mayor que en los últimos 30 años.
- La invasión no provocada de Ucrania tiene ramificaciones que exceden las rupturas previas del sistema internacional y podrían resultar catastróficas.
Riesgo económico: posible estanflación e inflación prolongada
- Existe la posibilidad de un período de estanflación (alta inflación sin crecimiento); lo que hace un año se consideraba un “riesgo de cola” hoy es un escenario posible.
- Los bancos centrales de las economías avanzadas enfrentan una tarea más compleja y menos probable de lograr controlar la inflación y, al mismo tiempo, lograr un aterrizaje suave.
- La guerra en Ucrania y las perturbaciones en mercados de energía, alimentos y materias primas complican aún más el control de la inflación.
- Una alta y prolongada inflación erosionará gravemente el capital político necesario para enfrentar desafíos globales, incluida la crisis climática, y puede provocar retrocesos no previstos por modelos económicos.
- El aumento del costo de vida será desmoralizante para poblaciones más viejas que en la década de 1970, cuando las economías avanzadas sufrieron su último episodio de alta inflación.
Deterioro de bienes comunes existenciales y riesgo de nuevas pandemias
- El bien común existencial se deteriora rápidamente: cambio climático, pérdida de biodiversidad, escasez de agua, contaminación de los océanos, espacio exterior congestionado y propagación de enfermedades infecciosas.
- Estas amenazas interactúan; el calentamiento global y la degradación de la biósfera provocan transformaciones en la vida animal y la aparición o reaparición de patógenos.
- Las pandemias recurrentes ya son parte inherente del sistema; la próxima pandemia podría desatarse en cualquier momento y ser aún más letal.
- A corto plazo, el mundo tendrá que depender más de combustibles fósiles para garantizar seguridad energética y contener precios, lo que a su vez requiere redoblar esfuerzos hacia la transición a energías bajas en carbono.
- Se requieren marcos de políticas claras: mecanismos previsibles para el precio del carbono, eliminación gradual de subsidios a combustibles fósiles y asistencia directa a los grupos vulnerables.
Crecientes divergencias internas y entre países; impacto social y educativo
- El encarecimiento de alimentos básicos, forraje, fertilizantes y energía perjudica más a los países más pobres y a los sectores más necesitados.
- Más de la mitad de los países ya tiene problemas graves de endeudamiento, o está por tenerlos; los gobiernos de países pobres tienen poca capacidad fiscal para contrarrestar estos shocks.
- Riesgo de descuidar mejoras en educación y salud, con consecuencias peligrosas a largo plazo.
- Antes de la COVID‑19, más de la mitad de los niños en países de ingreso bajo e ingreso medio carecían de alfabetización básica a los 10 años; hoy la cifra estimada llega a 70%.
- Las niñas han sufrido grandes pérdidas educativas durante la pandemia: muchas no han vuelto a la escuela y millones fueron obligadas a casarse a una edad temprana.
- Riesgos potenciales: retroceso de conquistas sociales y económicas, daños permanentes en jóvenes, mayor desempoderamiento de las mujeres, guerras civiles y conflictos entre países vecinos.
Financiamiento de bienes públicos mundiales y rol público-privado
- La preparación frente a amenazas debe ser componente habitual de la política pública, como ocurrió tras la crisis financiera mundial.
- Es necesario invertir mucho más y durante un período sostenido en bienes públicos: agua potable, capacitación de profesores, infraestructura logística obsoleta, y en innovación tecnológica (materiales de construcción de bajas emisiones, baterías, electrolizadores de hidrógeno, vacunas combinadas).
- Para financiar estas inversiones se necesita colaboración público-privada a escala sin precedentes; las finanzas del sector público no bastarán.
- Se estima que el mundo tendrá que invertir between USD 100 billones and USD 150 billones en los próximos 30 años para lograr cero emisiones netas de carbono.
- El costo anual estimado de entre USD 3 billones and USD 5 billones no es un gran porcentaje de los USD 100 billones que conforman los mercados de capital del mundo, que crecen aproximadamente esa cantidad cada año.
- No hay escasez de financiamiento en el mercado y en el sector privado, pero se requiere un sector público proactivo y marcos bien diseñados para compartir el riesgo con el sector privado.
- Casi la mitad de las tecnologías necesarias para llegar a cero emisiones netas a mediados de siglo aún están en fase de prototipos; los gobiernos deben implicarse para aprovechar la I+D del sector privado y promover proyectos experimentales.
- Los beneficios sociales de proteger los espacios comunes mundiales suelen exceder los beneficios privados, lo que justifica que el sector público comparta riesgos con inversionistas privados (ejemplo: vacunas a escala para la próxima pandemia podrían ahorrar billones de dólares y salvar innumerables vidas si inmunizan a la población mundial incluso seis meses antes).
Modernizar el multilateralismo y las instituciones de Bretton Woods
- Se necesita un multilateralismo más eficaz, que aglutine más voces, esté más interconectado y genere resultados con mayor eficacia y confianza (visión reflejada en “Nuestra agenda común” del Secretario General de la ONU).
- No se exige reconstrucción absoluta ni creación de instituciones totalmente nuevas, pero sí adaptar y modernizar instituciones existentes, diseñar nuevos mecanismos de cooperación interconectada y aunar recursos para responder mejor a las necesidades colectivas y los intereses nacionales.
- Nueva comprensión de los espacios comunes mundiales: el gasto para fortalecerlos debe verse como inversión que beneficia a naciones ricas y pobres.
- Los accionistas del FMI y del Banco Mundial deben dotar a sus organismos de mejores recursos y empoderarlos para intervenciones mayores y más ágiles.
- El mandato del FMI debe orientarse a gestionar una red de seguridad financiera mundial más fuerte y eficaz, similar a cómo los principales bancos centrales inyectan estabilidad internamente.
- El Banco Mundial debe centrar su mandato en los espacios comunes mundiales junto con el alivio de la pobreza, y asumir una función audaz como multiplicador de financiamiento para el desarrollo, movilizando capital privado mediante garantías y herramientas de mejora de crédito en lugar de depender solo de préstamos directos de su balance.
- FMI y Banco Mundial deben coordinar operaciones con otras instituciones financieras internacionales y socios en el desarrollo para superar esfuerzos fragmentados y converger hacia normas básicas (por ejemplo, sostenibilidad de la deuda y contrataciones públicas).
Preservar el bien común digital y seguridad cibernética
- Agenda clara: construir infraestructura y marcos normativos para erradicar la desigualdad digital y cerrar la brecha de alfabetización digital.
- Construir protecciones para que Internet sea segura para la democracia y armonizar plataformas en línea con el interés público.
- No existen normas mundiales para contrarrestar la desinformación a escala industrial; la nueva Ley sobre servicios digitales de la Unión Europea es un paso relevante.
- Debe implementarse de forma sostenida el conjunto de normas sobre comportamiento responsable del Estado en el ciberespacio, aun en momentos de tensión geopolítica.
Evitar la polarización y reconfigurar las relaciones estratégicas
- Se necesita un nuevo entendimiento estratégico entre principales naciones, especialmente entre Estados Unidos y China, en una transición irreversible hacia la multipolaridad.
- Este entendimiento debe fundarse en intereses comunes amplios: seguridad climática, frente a pandemias, paz y prevención de crisis financieras mundiales.
- Se requiere geoestrategia y políticas activas para crear buenos empleos y oportunidades de amplia base dentro de los países, para reconstruir cimientos políticos que permitan apertura económica.
- Actualizar reglas para garantizar competencia justa y cadenas de suministro resilientes sin abandonar un orden abierto e integrado que favorece la innovación, el crecimiento y la seguridad a largo plazo.
- La interdependencia económica entre grandes potencias, salvo en sectores de seguridad nacional, reducirá la probabilidad de conflicto en un mundo con mercados, tecnologías y sistemas cada vez más bifurcados.
- Prioridad: dar cabida a un mundo multipolar sin acentuar la polarización; un mundo más polarizado y fragmentado debilitaría a todas las naciones y dificultaría alcanzar intereses comunes de seguridad, sostenibilidad, prosperidad, inclusión y equidad.
THARMAN SHANMUGARATNAM, FINANZAS & DESARROLLO, Junio de 2022.
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- Capear — Una Larga Tormenta Perfecta