Supervisión del FMI

23 de marzo de 2016

El FMI supervisa el sistema monetario internacional y realiza un seguimiento de las políticas económicas y financieras de sus 189 países miembros. Esta actividad se conoce como supervisión. Como parte de este proceso, que se realiza tanto a escala mundial como en cada uno de los países, el FMI destaca los riesgos que pueden comprometer la estabilidad y brinda asesoramiento sobre los ajustes de política económica necesarios. De esta manera, el FMI contribuye a que el sistema monetario internacional cumpla su propósito esencial de sustentar el crecimiento económico facilitando el intercambio de bienes, servicios y capital entre los países y garantizando las condiciones necesarias para la estabilidad financiera y económica.

¿Por qué es importante la supervisión que ejerce el FMI?

La supervisión es esencial para identificar riesgos que deban ser abordados por las políticas para sustentar el crecimiento. Además, en la economía globalizada de nuestros días, en que las políticas de un país tienden a repercutir en muchos otros países, la cooperación a escala mundial es esencial. El FMI, con el carácter prácticamente universal que le confieren sus 189 países miembros, facilita esa cooperación. Las labores de supervisión del FMI abarcan dos aspectos principales: la supervisión bilateral, es decir, la evaluación de las políticas de cada uno de los países miembros y el correspondiente asesoramiento, y la supervisión multilateral, es decir, el examen de la situación de la economía mundial.

Consultas con los países miembros

Los economistas del FMI realizan un seguimiento continuo de las economías de los países miembros y visitan los países —por lo general una vez al año— para intercambiar opiniones con los gobiernos y los bancos centrales y, sobre todo, para determinar si existen riesgos que amenazan la estabilidad interna y mundial que justifiquen ajustes de las políticas económicas o financieras. Los principales temas tratados en dicho intercambio se refieren a las políticas cambiaria, monetaria, fiscal y financiera, así como a reformas macroeconómicas estructurales de importancia crítica. Durante las misiones, el personal técnico del FMI normalmente mantiene reuniones con otras partes interesadas, como legisladores y representantes del sector empresarial, los sindicatos y la sociedad civil, que ayudan a evaluar las políticas y perspectivas económicas del país.

Al regresar a la sede, el personal técnico presenta al Directorio Ejecutivo del FMI un informe para que lo analice. Posteriormente, las opiniones del Directorio se transmiten a las autoridades del país, con lo cual concluye el proceso conocido como consultas del Artículo IV. En los últimos años, la supervisión se ha hecho más transparente. En la actualidad, casi todos los miembros publican un comunicado de prensa en el que se resumen las opiniones del Directorio, así como el informe del personal técnico del FMI y los análisis conexos. Muchos países asimismo publican una declaración del personal técnico cuando el FMI concluye una misión.

La supervisión desde una panorámica mundial más amplia

El FMI realiza también un seguimiento de las tendencias económicas regionales y mundiales, y analiza las repercusiones que pueden tener las políticas adoptadas por los países miembros en la economía mundial. Esta supervisión multilateral tiene lugar básicamente a través de publicaciones periódicas, el informe sobre las Perspectivas de la economía mundial (informe WEO), el informe sobre la estabilidad financiera mundial (Global Financial Stability Report) y el Monitor Fiscal. En el primero se presentan análisis detallados sobre la economía mundial y sus perspectivas de crecimiento, en los que se abordan temas como los efectos macroeconómicos de la turbulencia financiera mundial. Se evalúan además las principales repercusiones potenciales a escala mundial, haciendo hincapié en el impacto transfronterizo de las políticas económicas y financieras en las economías de importancia sistémica. En el informe sobre la estabilidad financiera mundial se examina la evolución de los mercados de capitales mundiales y los desequilibrios y los factores de vulnerabilidad que entrañan riesgos para la estabilidad financiera. En el Monitor Fiscal se actualizan las proyecciones fiscales a mediano plazo y se evalúan los hechos que marcan la evolución de las finanzas públicas.

El FMI también publica informes económicos regionales (Regional Economic Outlook Reports), en los que se presentan análisis detallados de las perspectivas económicas de las cinco principales regiones del mundo. Colabora estrechamente con otros grupos, como el Grupo de los Veinte países industrializados y de mercados emergentes (G-20). Desde 2009, el FMI ha apoyado los esfuerzos del G-20 en pro de la cooperación económica mundial a través del proceso de evaluación mutua. El FMI aporta un análisis que permite determinar si las políticas aplicadas por los países miembros son coherentes con un crecimiento mundial sostenido y equilibrado. Desde 2012, prepara informes piloto sobre el sector externo en los que se analizan las posiciones externas de economías de importancia sistémica de una manera coherente a nivel mundial. Dos veces al año el FMI también elabora una agenda mundial de políticas en la que se recopilan las principales conclusiones y recomendaciones de los informes multilaterales y se define una agenda futura para la institución y sus países miembros.

Mantener la relevancia de la supervisión

En su forma actual, la supervisión fue establecida por el Artículo IV del Convenio Constitutivo del FMI, con las modificaciones introducidas a finales de los años setenta tras el colapso del sistema de Bretton Woods de tipos de cambio fijos. Según el Artículo IV, los países miembros se comprometen a colaborar con el FMI y entre sí para promover la estabilidad. Por su parte, el FMI tiene encomendada la función de i) supervisar el sistema monetario internacional a fin de asegurar su buen funcionamiento y ii) vigilar el cumplimiento por cada país de sus obligaciones en materia de política económica.

El FMI examina regularmente sus actividades de supervisión. En el Examen Trienal de la Supervisión de 2011 se destacaron los avances realizados para subsanar las deficiencias detectadas en la supervisión previa a la crisis, pero también se detectaron lagunas importantes. En concreto, se consideró que la supervisión del FMI es demasiado fragmentada, y que las evaluaciones de los riesgos carecen de profundidad y no tienen suficientemente en cuenta las interconexiones y la transmisión de los shocks. En el Examen Trienal de la Supervisión de 2011 se recomendaron mejoras en seis ámbitos principales: la interconexión, las evaluaciones de riesgo, la estabilidad externa, la estabilidad financiera, la eficacia e influencia y el marco jurídico.

Como parte de los esfuerzos para seguir mejorando la supervisión, en julio de 2012 el Directorio Ejecutivo adoptó una nueva Decisión sobre la supervisión bilateral y multilateral (la Decisión sobre la Supervisión Integrada) para reforzar el marco jurídico que da sustento a la supervisión y analizó el primer informe piloto sobre la estabilidad externa. En septiembre de 2012, el Directorio Ejecutivo dio su aval a una nueva estrategia de supervisión financiera en la que se proponen medidas concretas y definidas en orden de prioridad para fortalecer aún más dicha supervisión. Esas medidas contribuyen a garantizar que el FMI esté en mejores condiciones de responder a las repercusiones que puedan tener las políticas de sus países miembros en la estabilidad mundial; a hacer un seguimiento más amplio e integral del sector externo de los países miembros; a lograr una participación más eficaz de los países en un diálogo constructivo; a resguardar mejor el funcionamiento eficaz del sistema monetario internacional y a respaldar la estabilidad económica y financiera a nivel mundial.

El Examen Trienal de la Supervisión de 2014, que concluyó en septiembre del mismo año, amplía estas reformas distinguiendo cinco prioridades para reforzar la supervisión: integrar y profundizar los análisis de riesgo y efectos de contagio; generalizar la supervisión macrofinanciera; prestar más atención a las políticas estructurales, incluidos los aspectos relacionados con el mercado laboral; proporcionar un asesoramiento más cohesionado y especializado sobre políticas; y adoptar un enfoque de supervisión centrado en el cliente, apoyado por una comunicación clara y franca. En el Plan de acción de la Directora Gerente para reforzar la supervisión se describen medidas concretas para impulsar las labores en estos ámbitos prioritarios, como la actualización de la Nota de orientación para la supervisión en el marco de las consultas del Artículo IV. En septiembre de 2014 también concluyó un examen del Programa de Evaluación del Sector Financiero. Se están tomando medidas para consolidar la supervisión en todos estos ámbitos prioritarios en consulta con el Directorio Ejecutivo del FMI. El examen regular de la supervisión se basará ahora en un ciclo de cinco años, con un examen intermedio en 2017 para evaluar los avances.