Boletín del FMI : Conferencia en América Latina para debatir ideas en pro del crecimiento

12 de diciembre de 2014

  • El crecimiento en América Latina sigue siendo lento, pero el potencial de la región es enorme
  • En la conferencia se analizan formas de asegurar crecimiento de calidad en toda la región
  • Reducir la desigualdad, impulsar el progreso social son prioridades clave

Los países de América Latina deben aprovechar el progreso de las últimas dos décadas y adoptar políticas para promover el crecimiento y la creación de empleo y acelerar el avance hacia la prosperidad compartida, señalaron los participantes de la conferencia de dos días celebrada en Chile.

(photo: Stephen Jaffe/IMF)

Alberto Arenas, Ministro de Hacienda de Chile, con la titular del FMI, Christine Lagarde. La conferencia congregó a más de 500 asistentes de 30 países (foto: Stephen Jaffe/FMI)

CONFERENCIA DE SANTIAGO

“Esta conferencia brinda una ocasión muy oportuna para examinar los actuales focos de presión y analizar políticas para respaldar el crecimiento de calidad y la estabilidad financiera en toda la región”, declaró la Directora Gerente del FMI, Christine Lagarde, en sus palabras de apertura. “En este momento crítico, es más importante que nunca fomentar un crecimiento que sea inclusivo, equilibrado y sostenible”, señaló.

“El crecimiento económico sustentable y el bienestar inclusivo no solo no deben contraponerse, sino que se complementan”, añadió la Presidente de Chile, Michelle Bachelet. En las últimas dos décadas, América Latina duplicó su ingreso per cápita y redujo notablemente la pobreza, observó Bachelet, pero señaló que la “estructura de nuestro desarrollo todavía tiene tareas pendientes”.

Los cambios en las condiciones económicas mundiales y regionales, el progreso social en América Latina y sus implicaciones para la política económica y las posibles soluciones a nivel regional a problemas de larga data fueron los principales temas que se trataron en la conferencia de dos días denominada “Desafíos para asegurar el crecimiento y una prosperidad compartida en América Latina”, celebrada en Santiago de Chile. La conferencia forma parte de una serie de encuentros relacionados con el FMI que se llevan a cabo en América Latina con miras a las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial de 2015 que tendrán lugar en Lima, Perú.

La conferencia, realizada los días 5 y 6 de diciembre y copatrocinada por el FMI y el Ministerio de Hacienda de Chile, congregó a más de 500 asistentes de 30 países, incluidos gobernantes, autoridades, representantes destacados del mundo académico, líderes de opinión, ejecutivos del sector financiero y representantes de la sociedad civil con el fin de analizar enfoques económicos para fortalecer a toda la región.

El futuro de la región

En los últimos 15 años, la mayoría de los países de América Latina se han afianzado, logrando importantes avances en la reducción de la pobreza y la desigualdad. Sin embargo, en muchos lugares el suministro de bienes y servicios públicos no es adecuado para atender las necesidades de la creciente clase media. Los participantes de la conferencia examinaron los principales desafíos sociales y económicos que afronta la región, y consideraron las formas en que la política económica puede estimular el producto potencial y fomentar el crecimiento del empleo y el progreso social más ampliamente.

Observando que en América Latina hay más gente joven que en otras regiones, el Ministro de Hacienda de Chile, Alberto Arenas, señaló que los gobiernos tienen que invertir más en capital humano para incrementar la participación en la fuerza laboral.

Alejandro Werner, Director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI, dijo que las “políticas intermitentes” habían generado incertidumbre y perjudicado la inversión, y señaló que el crecimiento futuro dependerá cada vez más de una inversión fuerte. “La inversión es el puente entre el corto y el mediano plazo”, explicó Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

Lagarde señaló que “América Latina está experimentando una doble transición: en primer lugar, los precios de las materias primas están descendiendo y las condiciones de financiamiento externo están tornándose menos favorables; en segundo lugar, una creciente clase media está exigiendo mejores servicios de salud pública, educación e infraestructura”.

Según Carmen Reinhart, Profesora de la Universidad de Harvard, las tres peores décadas para América Latina fueron las de 1820, 1930 y 1980. Todas esas décadas, dijo, se caracterizaron por alzas de las tasas de interés reales y descenso de los precios de las materias primas. “Pero me preocupan más los precios de las materias primas que las tasas de interés en Estados Unidos”, puntualizó.

Los participantes examinaron los desafíos que supone para la región la normalización de las condiciones monetarias en Estados Unidos. Coincidieron en que el proceso de ajuste debería ser fluido, y señalaron que los mercados han incorporado en los precios el aumento de las tasas. “Este es el acontecimiento que más expectativa a suscitado en mucho tiempo”, dijo el Economista Jefe del FMI, Olivier Blanchard. “Las curvas de rendimiento ya reflejan un aumento de las tasa de interés a corto plazo en el futuro”, añadió.

“El proceso de ajuste se verá facilitado por los fundamentos sólidos y la coordinación con la política fiscal”, dijo Agustín Carstens, Gobernador del Banco de México. A esa opinión se sumó Alexandre Tombini, Gobernador del Banco Central de Brasil, pero advirtió que los países deben estar preparados para hacer frente a pequeños episodios de volatilidad.

Mayor crecimiento de la productividad

Dado que se prevé que el crecimiento económico seguirá siendo moderado y que la mayoría de las economías enfrentarán restricciones de capacidad, los participantes analizaron reformas estructurales más profundas para elevar la productividad y potenciar la calidad y el alcance de los servicios públicos, en particular mejorando el rendimiento escolar y modernizando la infraestructura.

Si bien la mayoría de los países de América Latina han logrado una escolarización primaria y secundaria casi universal, Jorge Familiar, Vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, explicó que la calidad de la educación deja algo que desear. “Dónde nace un niño es el factor que determina dónde pasará el resto de su vida”, señaló Familiar, refiriéndose a la brecha entre las escuelas privadas y públicas.

Andrea Repetto, Profesora de la Universidad Adolfo Ibáñez de Chile, estuvo de acuerdo y agregó que los empleadores no están encontrando empleados con las aptitudes que buscan. “Hay una discrepancia entre lo que se enseña en las aulas y las aptitudes que necesitan los empleadores”, dijo.

Los panelistas también mencionaron que la región tiene que incrementar la inversión en infraestructura, tanto pública como privada. Familiar dio un crudo ejemplo para ilustrar la cuestión: la velocidad media de circulación de un camión en América Central es 9 kilómetros por hora debido a la mala infraestructura.

Banca para el desarrollo

La inclusión financiera —es decir, lograr que los servicios financieros sean más accesibles para la población general— puede ser crucial para promover un crecimiento de amplia base y para reducir la desigualdad del ingreso, señalaron los participantes de la conferencia. Insistieron que se necesita participación tanto pública como privada para ampliar el acceso a los servicios financieros.

La inclusión financiera también puede propiciar la estabilidad financiera, dijo José Viñals, Director del Departamento de Mercados Monetarios y de Capital del FMI. Pero cuando la estabilidad financiera se desploma, advirtió Viñals, las consecuencias son tremendas, ya que los segmentos más pobres de la población son los más afectados.

Mauricio Cárdenas, Ministro de Hacienda y Crédito Público de Colombia, describió dos iniciativas muy exitosas que han incrementado considerablemente el número de personas con acceso a servicios bancarios en su país. El gobierno colombiano, explicó, subsidió a los bancos comerciales para que establecieran agencias en todas las municipalidades, además de efectuar los pagos de todos los subsidios públicos (como las transferencias monetarias condicionales) a través del sistema bancario. Como fruto de iniciativas como estas, Cárdenas dijo que un 70% de los colombianos tienen acceso a servicios bancarios.

El problema de la desigualdad

En la última década, la clase media de América Latina ha crecido en tamaño y confianza. Por primera vez, en 2011 más latinoamericanos formaron parte de la clase media que los que viven en la pobreza. Pero a pesar de estos avances, los participantes señalaron que la región está rezagada con respecto a otros mercados emergentes en materia de desigualdad e indicadores sociales.

Winnie Byanyima, Directora Ejecutiva de Oxfam International, dijo que la desigualdad en América Latina puede reducirse elevando el gasto público en salud y educación y mejorando su calidad, ampliando la cobertura de las pensiones públicas y adoptando sistemas de tributación progresiva.

Santiago Levy, del Banco Interamericano de Desarrollo, indicó que el alto grado de informalidad —es decir, actividad económica ajena a las leyes laborales, la tributación y otras regulaciones “oficiales”— en el mercado laboral latinoamericano ha estancado la productividad de la región. “Si no mejoramos la productividad en América Latina, la región no podrá crecer más rápido”, declaró. Esta informalidad, y la consiguiente base de ingresos más reducida, también ha privado al Estado de los recursos que le permitirían proporcionar los servicios públicos necesarios para dar un mayor impulso a la sociedad.

Byanyima también expuso las ventajas de incorporar más mujeres en la fuerza laboral. “Tenemos que eliminar las barreras que impiden el empleo de la mujer en América Latina, para que estos países puedan lograr un mayor crecimiento y productividad”, señaló. “La mujer es un recurso desaprovechado que puede aportar a la productividad”, añadió Lagarde.

Por último, durante su discurso principal, el Profesor Jeffrey Sachs, de la Universidad de Columbia, cerró la conferencia ofreciendo una perspectiva optimista y amplia sobre la región. Alentó a América Latina a dejarse guiar por el principio del desarrollo sostenible y a acoger al mismo tiempo la tecnología y las ciencias naturales. Explicó que “las políticas de redistribución están funcionado y la educación se está propagando; estos son los factores más fundamentales que impulsan la igualdad”. Concluyó diciendo que, con sus vastos recursos naturales y humanos, y con una mayor inversión en la gente y en infraestructura, la región estará en condiciones de sortear los desafíos que se avecinan.



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