Ficha Técnica
Protección de los recursos del FMI: Evaluación de las salvaguardias de los bancos centrales
30 de septiembre de 2012
Cuando el FMI otorga un préstamo a un país, se actúa con la debida diligencia para obtener garantías de que el país que recibe recursos del FMI pueda administrarlos adecuadamente y suministrar información fidedigna. La experiencia desde que se iniciaron estas evaluaciones de las salvaguardias hace 12 años ha tenido un impacto positivo para muchos bancos centrales, impacto que se ha manifestado en un fortalecimiento de los mecanismos de gestión, control y divulgación de la información
Proteger los recursos del FMI garantiza la disponibilidad futura para otros miembros
El Convenio Constitutivo estipula que el FMI debe establecer “garantías adecuadas” para el uso de sus recursos. Esto tiene por objeto asegurar el reembolso de los préstamos concedidos a los países miembros en la fecha en que venzan, para que esos recursos puedan ponerse a disposición de otros países que los necesiten. Estas garantías son de distintos tipos: límites a los montos que pueden obtenerse en préstamo, condiciones aplicables a los préstamos, medidas que deberán tomarse en caso de declaración de datos inexactos o de atrasos en los pagos, o “evaluaciones de las salvaguardias” de los bancos centrales.
La “evaluación de las salvaguardias”
Las evaluaciones de las salvaguardias consisten en un examen de diagnóstico del marco de gestión y control de un banco central. Se evalúan cinco esferas clave, que se designan con la sigla ELRIC, a fin de proteger los desembolsos realizados por el FMI y reducir al mínimo la declaración de datos inexactos mientras esté vigente el crédito otorgado por el FMI. Se hace hincapié en la eficacia de la gestión de gobierno de los bancos centrales en términos de todas las categorías del marco ELRIC.
Mecanismo de auditoría externa: La publicación de los estados financieros anuales del banco central, auditados de forma independiente de conformidad con las normas de auditoría internacionalmente aceptadas, es un elemento clave de la política de salvaguardias. En las evaluaciones se examina el proceso de selección y rotación de los auditores externos y se determina si estos cumplen las normas internacionales y si los estados financieros se preparan, se someten anualmente a una auditoría y se publican.
Estructura y autonomía jurídicas: La interferencia del gobierno en las operaciones del banco central puede socavar su autonomía e incrementar los riesgos en sus operaciones. La evaluación se centra en las leyes y reglamentos que afectan a la autonomía, la transparencia y la gestión de gobierno del banco central, así como en las prácticas que efectivamente se siguen en esos ámbitos. También se evalúa si el marco jurídico sustenta los otros cuatro pilares del marco ELRIC..
Presentación de información financiera: Las evaluaciones de salvaguardias se centran en determinar si el banco central sigue buenas prácticas internacionales en materia de contabilidad financiera y presentación de informes de modo tal que los sistemas contables proporcionen información fiable y puntual. Se hace especial hincapié en que la información financiera publicada sea coherente con los datos monetarios del banco central obtenidos a partir del sistema contable.
Mecanismo de auditoría interna: Las evaluaciones de salvaguardias buscan determinar si el banco central sigue buenas prácticas internacionales en materia de contabilidad financiera y presentación de informes de modo tal que los sistemas contables proporcionen información fiable y puntual. También se centran en verificar que la información financiera publicada sea coherente con los datos monetarios del banco central obtenidos a partir del sistema contable.
Sistema de controles internos: A fin de salvaguardar los activos y verificar que la información y los registros contables sean exactos y estén completos se necesitan políticas y procedimientos acertados, incluida una gestión eficaz de los riesgos. En las evaluaciones se verifica la calidad de la supervisión de las auditorías externa e interna, así como la calidad de los controles de las operaciones bancarias, contables y cambiarias. Se presta especial atención a las funciones de gestión de las reservas y a los controles de los datos declarados al FMI.
Las evaluaciones constan de varios pasos
Los bancos centrales proporcionan al FMI información —estados financieros, informes de auditoría interna y externa, y resúmenes de los controles que aplica el banco central, entre otros— sobre las cinco esferas mencionadas. El personal técnico del FMI revisa la documentación y mantiene conversaciones con el personal y los auditores externos del banco; muchas evaluaciones incluyen también una visita al banco central. Se elabora un informe en el que se formulan recomendaciones para hacer frente a las vulnerabilidades identificadas; las principales recomendaciones pueden pasar a formar parte de los parámetros de referencia de los programas.
Cuando se suministra financiamiento del FMI como apoyo presupuestario directo, en la evaluación se analiza si existe un marco claro entre el banco central y el gobierno para el reembolso del crédito del FMI, de modo que las respectivas funciones y obligaciones sean transparentes y haya una cabal comprensión de las mismas.
Las autoridades del país tienen la oportunidad de formular comentarios sobre el informe antes de su versión final. Los informes de evaluación de medidas de salvaguardias son documentos confidenciales y se notifican al Directorio Ejecutivo del FMI las observaciones y recomendaciones en forma resumida como parte de los informes sobre los países. Los informes sobre salvaguardias se pueden transmitir a título confidencial al Banco Mundial y, si corresponde, al Banco Central Europeo, pero únicamente con el consentimiento por escrito del banco central en cuestión y con estrictos controles con respecto a su distribución. Pueden organizarse sesiones informativas de carácter formal y confidencial para los donantes, en caso de que así se solicite, con el consentimiento del banco central. También se presentan al Directorio informes anuales de actividad en los que se incluyen las conclusiones de la evaluación, las cuestiones analizadas y las medidas correctivas adoptadas.
El personal técnico del FMI realiza un seguimiento de la implementación de las recomendaciones sobre salvaguardias, así como de la evolución de los mecanismos de salvaguardia de los bancos centrales mientras esté vigente el crédito otorgado por el FMI. Se realiza una evaluación de las salvaguardias para cada nueva solicitud de préstamo. La única excepción es la Línea de Crédito Flexible (LCF), dado que el acceso a la misma está sujeta de por sí a condiciones rigurosas; en este caso se efectúa solamente un examen de los resultados de la última auditoría externa del banco central. Los países miembros también pueden solicitar una evaluación voluntaria cuando tienen con el FMI un acuerdo no financiero.
Las evaluaciones complementan otras labores del FMI
La política de evaluación de las salvaguardias se estableció en marzo de 2000, tras varios casos de declaración de datos inexactos y denuncias de uso indebido de los recursos del FMI. Ahora es parte integral de las actividades crediticias del FMI y hasta la fecha se han realizado 237 evaluaciones. La política fue revisada por última vez en julio de 2010.
Las evaluaciones de las salvaguardias se realizan independientemente de otras actividades del FMI, como la supervisión, las conversaciones sobre programas y la asistencia técnica. Son diferentes de otras iniciativas del FMI, que tienen por objeto mejorar la transparencia y la integridad de los datos, como los Programas de Evaluación del Sector Financiero (conocidos también por sus siglas en inglés, FSAP), los Informes sobre la Observancia de los Códigos y Normas (conocidos también por sus siglas en inglés, ROSC) y las normas de divulgación de datos. Además, todas estas iniciativas son voluntarias, mientras que las evaluaciones de las salvaguardias están vinculadas de manera obligatoria a la obtención de un préstamo del FMI.
