El Directorio Ejecutivo del FMI aprueba un Acuerdo Stand-by por US$113,2 millones y un Acuerdo bajo el Servicio de Crédito Stand-by por US$74,4 millones para Honduras
Comunicado de Prensa No. 14/5454 de diciembre de 2014
El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó ayer un Acuerdo Stand-by por DEG 77,7 millones (aproximadamente US$113,2 millones) y un acuerdo bajo el Servicio de Crédito Stand-by por DEG 51,8 millones (aproximadamente US$75,4 millones (SBA/SCF) 1 para Honduras por un monto combinado de DEG 129,5 millones (aproximadamente US$188,6 millones, o 100% de su cuota). Los acuerdos tienen por objeto brindar respaldo al programa económico de las autoridades que tiene una duración de tres años, el cual busca mantener la estabilidad macroeconómica y mejorar las condiciones para un crecimiento económico sostenible y la lucha contra la pobreza.
La decisión del Directorio Ejecutivo libera un total de DEG 38,85 millones (alrededor de US$56,6 millones) y el monto restante en seis tramos diferentes tras la conclusión de exámenes semestrales del programa. Las autoridades hondureñas se proponen asignar al acuerdo un carácter precautorio.
Al término de las deliberaciones del Directorio Ejecutivo sobre Honduras, Min Zhu, Subdirector Gerente y Presidente Interino del Directorio, realizó la siguiente declaración:
“El programa de las autoridades hondureñas, que está respaldado por un acuerdo SBA/SCF con el FMI, tiene como finalidad preservar la estabilidad macroeconómica—mediante un mayor fortalecimiento de las posiciones fiscal y externa— y mejorar las condiciones para un crecimiento sostenible e inclusivo.
“Se necesitará una consolidación fiscal sostenida para reducir el elevado déficit fiscal del país y contener el crecimiento de la deuda pública. Las autoridades empezaron a avanzar en este sentido con la implementación de medidas de política tributaria en lo que va del año, seguida de recortes del gasto y medidas para mejorar la posición financiera de la empresa eléctrica estatal. De cara al futuro, los esfuerzos deberían centrarse en reducir más el gasto corriente, mejorar la administración tributaria y reforzar las finanzas de la empresa de electricidad. El programa de las autoridades también busca proteger el gasto social y la inversión pública, principalmente reorientando la composición del gasto público para eliminar gastos corrientes ineficientes.
“Una política monetaria sólida y la flexibilidad del tipo de cambio ayudarán a mantener la inflación bajo control y a proteger las reservas internacionales. La flexibilidad del tipo de cambio también protegería la competitividad y reduciría el costo del ajuste fiscal. La presencia de descalces de monedas entre los prestatarios exige la toma de medidas macroprudenciales más estrictas para reducir los riesgos en el sector bancario.
“Las reformas estructurales son un componente fundamental del programa de las autoridades. Están en curso reformas clave en el sector eléctrico, el sistema de pensiones y el marco de las asociaciones público-privadas. Las autoridades también están ampliando la red de protección social, lo cual contribuiría a los esfuerzos para reducir la pobreza”.
Anexo
Evolución económica reciente
El gobierno que entró en funciones en enero de 2014 ha prometido reducir los desequilibrios macroeconómicos, promover un crecimiento económico inclusivo y mejorar la seguridad interna.
Las condiciones macroeconómicas han venido mejorando en 2014. La actividad económica real aumentó 2,6% entre enero y agosto (en comparación con 2,1% en el mismo período del año pasado). Los efectos de la consolidación fiscal en marcha en el crecimiento económico se han visto compensados por las condiciones externas más favorables y un aumento de la inversión privada relacionado con la disipación de la incertidumbre política (debido a las elecciones del año pasado) y un mayor grado de confianza. La posición fiscal también se ha visto fortalecida. El déficit del sector público combinado bajó a 1% del PIB en enero–agosto, en comparación con 3,3% del PIB en el mismo período del año pasado. Como consecuencia de las medidas fiscales de diciembre de 2013 y factores climáticos, la inflación aumentó a alrededor de 6,3% en octubre (frente a 4,6% el año pasado). La balanza de pagos ha dado señales de mejora, con una balanza comercial más favorable, un sólido aumento de las remesas y un incremento de las reservas internacionales.
El crecimiento de los agregados monetarios sigue siendo moderado. El Banco Central ha mantenido sin cambios la tasa de política monetaria y el encaje legal, al mismo tiempo retirando liquidez a través de operaciones de mercado abierto y contribuyendo a mantener la expansión del crédito en torno a 10%. En el año finalizado en septiembre, el lempira se depreció alrededor de 3%, lo cual se tradujo en una pequeña apreciación en términos efectivos reales.
Para 2015, se prevé que el crecimiento del PIB real se mantendrá en 3%, gracias a las condiciones externas propicias, un mayor grado de confianza y la recuperación del sector del café, factores que continuarán compensando los efectos del ajuste fiscal. Según las proyecciones, la inflación disminuirá a 5,8% en 2015, a medida que se disipen los factores temporales que la hicieron subir en 2014. El déficit de la cuenta corriente externa bajaría a aproximadamente 7% del PIB, por efecto de las condiciones externas más favorables y la consolidación fiscal. La cobertura de las reservas internacionales aumentaría ligeramente a 3,8 meses de importaciones. Se prevé que el déficit del sector público combinado continúe disminuyendo, hasta ubicarse ligeramente por encima de 3% del PIB en 2015.
Resumen del programa
El programa económico del gobierno busca conservar la estabilidad macroeconómica fortaleciendo las posiciones fiscal y externa, y mejorando al mismo tiempo las condiciones necesarias para un crecimiento inclusivo sostenible. Asimismo, se prevé fortalecer la confianza de los inversionistas y catalizar recursos de las instituciones multilaterales y los donantes.
En el ámbito fiscal, el programa busca restablecer la disciplina y contener el aumento de la deuda pública, lo que requeriría la reducción del déficit del sector público combinado de aproximadamente 7.5% del PIB en 2013 a un nivel cercano al 2% del PIB en 2017. Para ayudar a lograrlo, las autoridades tienen previsto reducir la masa salarial como proporción del PIB en los tres próximos años, manteniendo el mismo nivel de gasto en programas sociales clave para preservar el aumento que experimentaron en los últimos años. En particular, el gobierno tiene planes para utilizar parte de este gasto en la mejora de viviendas para familias de bajo ingreso, como parte del nuevo programa Vida Mejor, que consolidará los programas sociales existentes (principalmente, el programa de transferencias monetarias condicionadas Bono 10 Mil). Parte del ahorro generado por los recortes del gasto salarial se asignará a Vida Mejor.
La política monetaria será gestionada con miras a mantener controlada la inflación y ayudar a fortalecer la posición externa. El Banco Central ha adoptado un plan para modernizar el marco de sus políticas, como parte del cual se mejorarán la gestión de la liquidez a corto plazo y la información sobre datos monetarios y económicos necesarios para la toma de decisiones en la comisión de operaciones de mercado abierto.
Por último, se espera que las reformas estructurales desempeñen un papel crucial para respaldar la consolidación fiscal y mejorar las perspectivas de crecimiento. El programa incluye reformas en el sector eléctrico, incluida la ENEE; la empresa de telecomunicaciones (HONDUTEL); y el Instituto Hondureño de Seguridad Social. Además, con asistencia técnica del FMI, la Dirección Ejecutiva de Ingresos (DEI) tiene previsto poner en práctica un programa para reforzar la administración tributaria.
Honduras ingresó en el FMI el 27 de diciembre de 1945, y tiene una cuota de DEG 129,5 millones (aproximadamente, US$188,6 millones).
