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Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME)
Informe de situación del Director Gerente del FMI y del Presidente del Banco Mundial
Índice:
Informe de situación
Exposición sumaria del Presidente del Directorio Ejecutivo—Reunión de la Comisión Plenaria
Observaciones finales del Presidente Interino del Directorio Ejecutivo


Informe de situación del Director Gerente del FMI y del Presidente del Banco Mundial

21 de abril de 1999

Vemos con agrado el gran interés público que existe en el alivio de la deuda para los países más pobres del mundo en general y en la Iniciativa para los PPME en particular. La gama de propuestas para modificar la Iniciativa planteadas por los propios países miembros del FMI y de la AIF, organizaciones no gubernamentales, grupos religiosos y otros organismos internacionales es amplia y comprende desde la cancelación total de la deuda de la mayoría de los países más pobres hasta la fijación de metas mucho más bajas en el marco de la Iniciativa vinculadas en mayor medida a la reducción de la pobreza, así como cambios más moderados en el plan de acción actual de la Iniciativa. En estas circunstancias, los directores ejecutivos de la AIF y del FMI se reunieron, el 15 de abril y el 16 de abril, respectivamente, para debatir posibles modificaciones de la Iniciativa para los PPME. Se adjuntan a este informe las exposiciones sumarias de ambos debates. Entre otros documentos, se distribuyeron a los directores i) un informe conjunto del personal en el que se examinan las posibles modificaciones de la Iniciativa; ii) una versión actualizada del costo total del plan de acción actual, y algunas alternativas, y iii) un resumen del gran número de comentarios formulados por escrito durante un amplio proceso de consultas.

Las propuestas orientadas a modificar la Iniciativa se basan en diferentes opiniones con respecto a los objetivos del alivio de la deuda, la aportación de la reforma de política y las limitaciones relacionadas con los costos. Con miras a orientar nuestras deliberaciones futuras, presentamos a los Directorios una declaración conjunta de la gerencia del Fondo y la administración del Banco en la que proponemos una serie de principios para modificar la Iniciativa para los PPME y en la que se describe un posible enfoque general que refleje estos principios. Los principios para modificar la Iniciativa presentados a continuación fueron respaldados en general por los directores ejecutivos de ambas instituciones y sentarán las bases para limitar las opciones que debemos considerar. Este informe de situación se basa en la mencionada declaración conjunta e incluye una breve sección sobre el análisis de los costos.

Principios para modificar la Iniciativa

Nuestro objetivo es proporcionar asistencia en el marco de la Iniciativa para los PPME de forma tal que refuerce los otros instrumentos que ofrece la comunidad internacional, como los préstamos en apoyo de políticas y para proyectos y la asistencia de donantes, con miras a lograr nuestro objetivo final, a saber: un desarrollo sostenible, orientado a la reducción de la pobreza. Con este objetivo, hemos establecido los siguientes principios para modificar la Iniciativa:

  • El alivio de la deuda deberá proporcionarse de forma tal que refuerce los instrumentos más amplios de que dispone la comunidad internacional para fomentar un desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza.

  • El alivio de la deuda deberá proporcionarse de forma tal que los países deudores tengan más incentivos para adoptar programas sólidos de ajuste y reforma.

  • El refuerzo del alivio de la deuda deberá dirigirse principalmente a los países miembros más pobres para los cuales el nivel excesivo de la deuda puede constituir un obstáculo especialmente grave al desarrollo.

  • El alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa deberá ofrecer una salida clara en situaciones en que la carga de la deuda sea insostenible—con un nivel de protección adecuado para hacer frente a perturbaciones exógenas—y eliminar el sobreendeudamiento. Ello implica, entre otras cosas, que el alivio de la deuda que se otorgue tendrá carácter irrevocable.

  • El refuerzo del alivio de la deuda, por ejemplo, mediante la fijación de metas más bajas, deberá proporcionarse a todos los países miembros, incluidos los países que ya hayan alcanzado los puntos de decisión y de culminación en el marco de la Iniciativa—en general aquellos con un historial más positivo—siempre que estén habilitados conforme a los nuevos umbrales.

  • Las modificaciones de la Iniciativa deberán simplificar su aplicación.

  • Las propuestas orientadas a proporcionar un refuerzo del alivio de la deuda deberán ir acompañadas de propuestas en las que se plantee cómo se financiarán las contribuciones más importantes de los principales acreedores multilaterales que participan en la Iniciativa, como el Banco Mundial, el FMI y el BAfD, y deberán prever estrechas consultas con todos los demás acreedores afectados.

Enfoque general

Sugeriríamos que la aplicación de estos principios se basara en el enfoque general siguiente:

  • Metas básicas y umbrales más bajos para infundir un mayor grado de confianza en que se está logrando un sólido nivel de viabilidad de la deuda. Se han planteado dos razones principales por las que deberían establecerse metas más bajas de viabilidad de la deuda: 1) los criterios fiscales son demasiado restrictivos y 2) debe establecerse un margen de protección más sólido para lograr la viabilidad de la deuda. Estas cuestiones deberán abordarse mediante la reducción de las metas fiscales (y los umbrales) y/o mediante la reducción de la meta fijada para la razón deuda/exportaciones. Para simplificar, sería más conveniente que se estableciera una sola meta para la razón valor neto actualizado (VNA) de la deuda/exportaciones en lugar de la gama actual. La reducción de las metas podría elevar tanto los montos de la asistencia como el número de países habilitados para recibir asistencia en el marco de la Iniciativa, lo que fortalecería los incentivos para la aplicación sostenida de políticas. Una reducción de las metas implicaría un costo mayor: por ejemplo, una meta más baja (150%) para la razón VNA de la deuda/exportaciones representaría unos US$7.000 millones adicionales en VNA de 1998; una reducción de la meta fiscal a 250% con umbrales más bajos representaría unos US$3.000 millones adicionales; estos dos cambios en su conjunto representarían US$8.000 millones adicionales. Suponiendo que estos umbrales se apliquen de forma retroactiva a los países que ya han alcanzado los puntos de decisión y de culminación, los costos serían US$9.000 millones, US$4.000 millones y US$11.000 millones, respectivamente.

  • Suministro de alivio de la deuda en una etapa anterior. El objetivo en el marco de la Iniciativa ha consistido en proporcionar alivio lo antes posible, de manera compatible con la necesidad de maximizar los efectos de la asistencia sobre el desarrollo. En los casos considerados hasta la fecha, la fijación de un período intermedio se ha hecho de forma flexible, y desearíamos que se siguiera utilizando este enfoque, según las circunstancias de cada país. Probablemente, una reducción general del período intermedio sin garantías adicionales con respecto a los resultados de política no proporcionaría tiempo suficiente o incentivos para asegurar la aplicación de las reformas clave necesarias para lograr un desarrollo sostenible. Podría reconsiderarse el suministro de asistencia lo antes posible por parte de los acreedores multilaterales durante la segunda etapa.

  • Vínculos más estrechos entre el alivio de la deuda y la reducción de la pobreza y las políticas sociales. Compartimos el interés general por garantizar que los recursos de que pueda disponerse como consecuencia del alivio de la deuda contribuyan a fortalecer los programas a fin de mejorar la prestación de servicios económicos y sociales a los pobres. El alivio de la deuda puede proporcionar incentivos y recursos relativamente sostenidos para respaldar la reducción de la pobreza y los programas de desarrollo social. Consideramos que existe margen para fortalecer dichos vínculos en el marco de la Iniciativa. La segunda etapa del proceso de revisión de la Iniciativa para los PPME que se está realizando en 1999 deberá centrarse en mejorar el mecanismo para lograr este objetivo.

  • Refuerzo del alivio de la deuda y financiamiento de los acreedores bilaterales. Celebramos especialmente las propuestas de algunos de los principales acreedores orientadas a:

    • Proporcionar alivio adicional de la deuda frente a los bancos comerciales en un nivel superior al actual límite del 80% establecido por el Club de París para la reducción del VNA de la deuda admisible, en los casos en que esto es necesario en el marco de la distribución proporcional de la carga para lograr las metas acordadas en el marco de la Iniciativa.

    • Proporcionar a todos los PPME una reducción del 67% del VNA de la deuda admisible, sobrepasando así la reducción del 50% del VNA otorgada a algunos países.

    • Proporcionar de forma concertada un mayor alivio de la deuda de los PPME por concepto de AOD contraída frente a los acreedores bilaterales, hasta la cancelación total. Celebramos que varios acreedores ya hayan cancelado totalmente la deuda por concepto de AOD.

    • Organizar esfuerzos para lograr que el nuevo financiamiento a favor de los PPME se conceda en forma de donaciones o préstamos en condiciones muy concesionarias y conforme a las directrices de los créditos a la exportación.

  • El compromiso por parte de todos los países miembros de buscar lo antes posible soluciones de financiamiento para los acreedores multilaterales. Es necesario financiar los costos actuales de la Iniciativa para los PPME y los costos adicionales de todo refuerzo del alivio. Las soluciones de financiamiento deben ser compatibles con el mantenimiento de la solidez y la integridad financiera de las instituciones multilaterales. Es urgente hallar una solución para hacer frente a las necesidades de financiamiento del FMI y de los bancos multilaterales de desarrollo.

Medidas de mayor alcance

Este enfoque general orientado a fortalecer la Iniciativa para los PPME también debe reforzarse mediante la aplicación de medidas de mayor alcance por parte de los países miembros que gozan de una situación económica más favorable. En primer lugar, es necesario proporcionar un nivel más elevado de flujos de AOD a los PPME, y estos flujos deben dirigirse principalmente hacia aquellos países que apliquen políticas sólidas. La mayor parte de los PPME seguirán dependiendo en gran medida de los flujos de ayuda, incluso una vez recibida la asistencia en el marco de la Iniciativa. En segundo lugar, es necesario revitalizar la liberalización del comercio a fin de que las exportaciones de los PPME, que consisten principalmente en materias primas y productos agrícolas, gocen de acceso ilimitado a los mercados de los países industriales. Instamos a redoblar esfuerzos tanto en lo que respecta a la asistencia como al comercio ya que sin estos esfuerzos la Iniciativa para los PPME no podrá lograr por sí sola la reducción sostenida de la pobreza.

Análisis del costo

El costo total de la Iniciativa para los PPME—de acuerdo con el plan de acción actual—se estima en US$12.500 millones calculados según el VNA de 1998, cifra que representa un incremento del 29% en comparación con las estimaciones realizadas en agosto de 19981. La mayor parte de este aumento se debe a las menores proyecciones en materia de exportaciones, que reflejan el descenso de los precios de los productos básicos. Sobre esta base, 29 de los 41 países considerados en el análisis del costo estarían habilitados para recibir asistencia en el marco de la Iniciativa para los PPME, suponiendo que dichos países mantengan (y en algunos casos inicien) programas de ajuste y de reforma. También se realizaron estimaciones del costo de la Iniciativa para los PPME conforme a una serie de planes de acción alternativos que podrían proporcionar más alivio de la deuda, una de las cuales se presentó más arriba.

Paralelamente al incremento del costo agregado del plan de acción actual, el costo estimado correspondiente a todos los grupos de acreedores se ha incrementado, incluido el de las instituciones de Bretton Woods, el Banco Africano de Desarrollo y el Banco Interamericano de Desarrollo. El costo para el Banco Mundial ha aumentado a US$2.400 millones calculado según el VNA de 1998, en comparación con los US$2.000 millones estimados en el análisis de agosto de 1998. De igual forma, el costo correspondiente al FMI se estima actualmente en US$1.200 millones calculado según el VNA de 1998 (en comparación con US$800 millones)2. En consecuencia, el financiamiento de tales aumentos de costo para el Banco y el Fondo, y en general para los acreedores multilaterales, así como para cualquier refuerzo de la Iniciativa, requerirá un importante esfuerzo para generar los recursos adicionales necesarios.

Conclusión

En general, las decisiones son difíciles debido a que las diversas opciones presentan ventajas y desventajas. Los principios para modificar la Iniciativa indicados más arriba y el enfoque general en el que se plasman dichos principios procuran lograr un apropiado equilibrio proporcionando un alivio de la deuda más generoso en un marco que potencie los esfuerzos de carácter más amplio que realiza la comunidad internacional para lograr la reducción de la pobreza. Por lo tanto, se solicita la opinión de los ministros sobre los tres aspectos siguientes:

  1. Autorización para modificar la Iniciativa: ¿Aprueban los ministros un mandato para fortalecer la Iniciativa para los PPME con el fin de proporcionar una salida más duradera a la insostenible carga de la deuda y establecer una vinculación más estrecha con la reducción de la pobreza?

  2. Principios: ¿Aprueban los ministros los principios antes indicados para la modificación de la Iniciativa? ¿Desean formular comentarios sobre el enfoque general mediante el que se procura aplicar estos principios?

  3. Financiamiento: ¿Están de acuerdo los ministros en que el refuerzo de la Iniciativa debe llevarse a cabo paralelamente a un acuerdo sobre financiamiento adicional para los acreedores multilaterales? En este sentido, ¿desean formular sugerencias específicas sobre el financiamiento?


1 Esta estimación no incluye el costo correspondiente a Liberia, Somalia y Sudán. Si se incluyen estos tres países, se estima que el costo total alcanza aproximadamente US$19.000 millones.
2 Ello eleva el total del costo "según sea necesario" para financiar la contribución del Fondo a la Iniciativa para los PPME y el SRAE transitorio a DEG 2.900 millones.


Exposición sumaria del Presidente del Directorio Ejecutivo—Reunión de la Comisión Plenaria sobre la Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME): Perspectivas del marco actual y posibles modificaciones

15 de abril de 1999

La Comisión Plenaria se reunió el 15 de abril de 1999 para considerar el documento titulado "Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME): Perspectivas del marco actual y opciones para el cambio", preparado conjuntamente por el personal de la AIF y el FMI. El documento estuvo acompañado de una nota sobre costos y una declaración conjunta de la administración del Banco y la gerencia del Fondo sobre los principios rectores que podrían utilizarse para evaluar las diversas propuestas para modificar el plan de acción. También hemos distribuido un compendio de comentarios por escrito recibidos por el personal como parte de la revisión de la Iniciativa para los PPME.

Los directores expresaron su satisfacción por el documento, que proporciona un panorama integral y una evaluación de las diversas propuestas presentadas para abordar los problemas de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME). Los directores felicitaron al personal por el amplio y franco proceso de consultas con la sociedad civil llevado a cabo durante los dos últimos meses, considerándolo un modelo de los esfuerzos que se llevan a cabo en este sentido. Instaron decididamente al personal a que continúe este proceso en la segunda fase de la revisión. Los directores estuvieron de acuerdo en que la revisión estaba concentrándose en los principales temas que habían surgido con respecto a la Iniciativa, sobre la base de la aplicación de la misma hasta la fecha.

Los directores también expresaron su satisfacción por la declaración sobre los principios rectores presentada por la administración del Banco y la gerencia del Fondo y acordaron que dichos principios proporcionaban una base sólida para la consideración de la modificación específica de dicho plan de acción. En particular, los directores destacaron que era preciso abordar el alivio de la deuda en el contexto más amplio del respaldo del desarrollo y la reducción de la pobreza, incluidos un mayor nivel de ayuda y la aplicación de políticas de libre comercio. También subrayaron que reviste importancia retener los elementos básicos que habían guiado la Iniciativa para los PPME, incluso un marco global para la adopción de medidas conjuntas acordadas multilateralmente, un fuerte énfasis en el seguimiento de los resultados de los programas del Banco y el Fondo, y la provisión de ayuda adecuada a las necesidades de los países. También hubo consenso acerca de la necesidad de que la Iniciativa fuera más efectiva, sencilla y transparente. También hubo acuerdo en que la necesidad de dar un tratamiento justo y equitativo a los países beneficiarios de la Iniciativa seguía siendo una importante consideración y que, en consecuencia, los beneficios de las modificaciones introducidas a la Iniciativa deberían aplicarse a los países que ya han completado el ciclo de la Iniciativa PPME.

En cuanto a costo y financiamiento, hubo un reconocimiento generalizado de que la modificación de la Iniciativa podría ser costosa, en base a las estimaciones provistas por el personal. Además, la incertidumbre acerca del costo se ve acentuada por el aumento del costo estimado del plan de acción actual, debido principalmente a las fluctuaciones en los precios de los productos básicos y las tasas de descuento. Si bien el financiamiento de la Iniciativa fue concebido en forma pragmática y con cargo a los ingresos corrientes, los directores advirtieron que cualquier modificación de la Iniciativa debería realizarse con la confianza de que pueda cubrirse el costo adicional. En este contexto, particularmente en vista de las limitaciones en la disponibilidad de ingresos netos del BIRF, sería preciso considerar cuidadosamente las opciones y las ventajas y desventajas que plantearían para el Banco si tuviese que hacer frente a ese costo adicional. En términos más generales, existe la necesidad de realizar un amplio esfuerzo a fin de encontrar soluciones de financiamiento para las instituciones multilaterales, ya que su capacidad para cubrir costos adicionales con sus propios recursos es limitada. Los directores también destacaron que era importante compartir la carga en forma justa y equitativa y mantener la integridad financiera de las instituciones multilaterales. En este contexto, unos cuantos directores plantearon la necesidad de efectuar contribuciones adecuadas al Fondo Fiduciario para los PPME.

Teniendo en cuenta estos principios, los directores estuvieron fundamentalmente de acuerdo en principio en que este era el momento oportuno para fortalecer la Iniciativa. En general, se respaldó la consideración de modificaciones que permitan acrecentar el alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa, abarcar un mayor número de países y proporcionar más rápidamente la ayuda. Tales cambios tendrían por objeto proporcionar mayores seguridades de que la Iniciativa cumpliría su objetivo de asegurar la viabilidad de la deuda de los PPME e incrementar el impacto del alivio de la deuda sobre la pobreza. Los directores señalaron que debía considerarse que las metas de viabilidad de la deuda y desarrollo sostenible son complementarias y se refuerzan mutuamente, y que las modificaciones de la Iniciativa deberían realizarse con el objetivo final de reducir la pobreza y promover el desarrollo humano. En este contexto, se asignó gran importancia a la segunda fase de la revisión, en la que se examinarían explícitamente las vinculaciones del alivio de la deuda con los programas de desarrollo sostenible y reducción de la pobreza.

Con respecto a los principales aspectos planteados en el documento, en términos generales la discusión fue la siguiente:

  • En cuanto a la amplitud y el alcance del alivio, hubo un amplio respaldo a la consideración de acrecentar el alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa, con el fin de proporcionar un mayor margen de seguridad para la viabilidad de la deuda. Los directores solicitaron al personal que explorara nuevas formas de lograr este mayor alivio de la deuda. Muchos directores fueron partidarios de reducir la meta para la razón VNA de la deuda/exportaciones. También se evidenció interés por contemplar metas más bajas para aquellos países que enfrentan circunstancias excepcionales, como situaciones posteriores a conflictos o catástrofes, utilizando la flexibilidad que brinda la Iniciativa. Se planteó la idea de introducir una gama de metas más bajas para los países con ingresos más bajos, aunque también se expresaron inquietudes acerca de la introducción de una mayor complejidad en la Iniciativa. Unos cuantos directores se mostraron partidarios de una meta única en aras de una mayor simplicidad, mientras que otros prefirieron emplear una gama de metas para mantener la flexibilidad del plan de acción original para los PPME. Hubo considerable apoyo para liberalizar los umbrales de los criterios fiscales y de apertura, y unos cuantos directores estimaron que también debería considerarse una menor meta o gama de metas deuda/ingreso, quizá teniendo en cuenta la interacción con los umbrales mencionados. Unos pocos directores también expresaron interés en la idea de establecer las metas a partir de una fecha fija, como el punto de decisión, con el fin de proporcionar un mayor margen para la viabilidad de la deuda y una mayor certeza en el alivio, así como una mayor neutralidad financiera en la fijación del punto de culminación. También se sugirió un mayor alivio con respecto a los títulos de crédito bilaterales posteriores al punto de culminación, como otra forma de proporcionar un margen adicional para la viabilidad de la deuda. Los directores señalaron que la reducción de las metas de viabilidad de la deuda también tendría el efecto de ampliar la habilitación para recibir asistencia. Unos pocos directores sugirieron que también se considerara una ampliación explícita de los criterios de habilitación para incluir a otros países de bajo ingreso vulnerables.
  • En cuanto al momento en que se proporciona el alivio de la deuda, se consideró en general que podría hacerse un mayor uso de la flexibilidad contemplada en la Iniciativa al evaluar el historial requerido para llegar al punto de decisión. En este contexto, algunos directores expresaron su preferencia por abreviar explícitamente dicho historial. Al mismo tiempo, unos cuantos directores destacaron la importancia de utilizar el período intermedio comprendido entre los puntos de decisión y culminación para establecer las condiciones conducentes a un mejor uso de los recursos de que se dispondrá como consecuencia de la reducción permanente de la deuda en el punto de culminación. También se expresó considerable apoyo a la idea de la provisión de alivio por parte de las instituciones multilaterales en materia de servicio de la deuda durante el período intermedio. Muchos directores consideraron que ello constituiría una forma de responder al interés por asegurar que el alivio de la deuda represente un claro beneficio para los PPME en materia de flujo de caja, y de proveer con más prontitud el alivio necesario, sin comprometer los requisitos en materia de resultados para la reducción permanente de la deuda.
  • Con respecto al seguimiento de la trayectoria, los directores subrayaron la importancia de los resultados como condición para asegurar que los recursos provistos por el alivio de la deuda se utilicen para fortalecer programas de desarrollo que beneficien a los pobres. En cuanto a las principales reformas sociales y estructurales, unos cuantos directores expresaron interés en el enfoque del tramo flotante para alinear el punto de culminación con los logros en materia de política, siempre que exista un sólido marco macroeconómico, aunque quedaban varios interrogantes acerca de la forma en que ello podría aplicarse en la práctica.
  • Los directores expresaron su satisfacción por las propuestas sobre el refuerzo del alivio de la deuda por parte de los acreedores bilaterales, presentadas por unos cuantos importantes acreedores. En particular, los directores señalaron que las propuestas tendientes a proporcionar alivio adicional por encima del actual límite del 80% del Club de París sobre la deuda admisible podrían facilitar significativamente la aplicación de la Iniciativa para los PPME en aquellos casos en que fuera necesario cumplir las metas de viabilidad de la deuda sobre la base de la repartición proporcional de la carga. También se expresó satisfacción por las propuestas para proporcionar en forma concertada mayor alivio de las deudas de los PPME por concepto de AOD hasta su total cancelación, especialmente si era adicional a otro tipo de alivio provisto en el marco de la Iniciativa para los PPME. Los directores también expresaron considerable respaldo a un esfuerzo más coordinado para asegurar que el nuevo financiamiento otorgado a los PPME asumiera la forma de donaciones o préstamos en condiciones altamente concesionarias, para evitar que vuelvan a surgir problemas de deuda. Algunos directores también propugnaron una mayor coordinación entre los acreedores bilaterales del Club de París y los que no pertenecen al mismo.

Por último, los directores estuvieron de acuerdo en la difusión pública del documento y la nota sobre costo. También acordaron que el documento y los suplementos, así como los resultados de su discusión, fueran transmitidos al Comité para el Desarrollo con una nota de la administración en la que se solicite la autorización de un mandato para efectuar modificaciones y orientación acerca del sentido de las mismas y su financiamiento. Se solicitó a la administración que continúe la revisión de la Iniciativa para los PPME, como estaba planeada, y que continúe elaborando propuestas para efectuar modificaciones según lineamientos derivados de dicha revisión.


Observaciones finales del Presidente Interino del Directorio Ejecutivo
La Iniciativa para los PPME: Perspectivas del marco actual y posibles modificaciones, y estado del financiamiento del actual SRAE y las Iniciativas SRAE-PPME

16 de abril de 1999

Los directores ejecutivos expresaron su satisfacción por esta discusión sobre la Iniciativa para la reducción de la deuda de los países pobres muy endeudados (PPME). Destacaron el interés del público en un mayor alivio de la deuda en general, y en el refuerzo de la Iniciativa para los PPME en particular. Los directores respaldaron el amplio y franco proceso de consultas que se ha adoptado, e instaron al personal a que continúe este proceso en la segunda fase de la revisión. Los directores expresaron su satisfacción por los útiles comentarios y propuestas recibidos de las ONG, los grupos religiosos, las organizaciones internacionales y los bancos multilaterales de desarrollo, que fueron transmitidos a los Directorios como parte del proceso de consultas.

La discusión de hoy ha sido amplia y refleja las numerosas y diversas propuestas que se han presentado. No obstante, existen importantes aspectos que han merecido amplio respaldo y que pueden ayudar a focalizar el debate ulterior.

Los directores ejecutivos expresaron su satisfacción por la declaración conjunta del Presidente del Banco Mundial y el Director Gerente sobre la Iniciativa para los PPME, y manifestaron en general su apoyo a los principios para la modificación de dicha iniciativa contenidos en dicha declaración.

  • Primero: Los directores estuvieron de acuerdo en que el alivio de la deuda debe proporcionarse en forma tal que refuerce los instrumentos de aplicación más general de que dispone la comunidad internacional—incluidos los préstamos en apoyo de políticas y proyectos y la asistencia de donantes—con el fin más amplio de promover el desarrollo sostenible y la reducción de la pobreza.

  • Segundo: Los directores estuvieron de acuerdo en que el alivio de la deuda debe proporcionarse en forma tal que fortalezca los incentivos para que los países deudores adopten vigorosos programas de ajuste y de reforma.

  • Tercero: Los directores estuvieron en general de acuerdo en que el refuerzo del alivio de la deuda debe concentrarse particularmente en los países miembros más pobres para los cuales una deuda excesiva puede constituir un obstáculo particularmente grave para el desarrollo.

  • Cuarto: La mayor parte de los directores consideró que el alivio de la deuda en el marco de la Iniciativa debe constituir un medio para superar decididamente la carga insostenible de la deuda—y un amortiguador apropiado contra las conmociones exógenas—y eliminar el sobreendeudamiento. La mayor parte de los directores también estuvo de acuerdo en que el alivio de la deuda, cuando se proporciona, debe proveerse con carácter irrevocable. Unos pocos directores consideraron conveniente ampliar el objetivo del alivio de la deuda más allá del necesario para la viabilidad de la deuda, y proveer dicho alivio como un mecanismo clave de financiamiento de los programas de reducción de la pobreza. Algunos directores se inclinaron por vincular ese alivio adicional de la deuda a la verificación de los resultados después de haberse suministrado la asistencia.

  • Quinto: Los directores reconocieron en general que debe reforzarse el alivio de la deuda para todos los países miembros, por ejemplo a través de metas menos ambiciosas. Ello incluiría aquellos países—que en general son aquéllos que muestran resultados más satisfactorios—que ya han alcanzado los puntos de decisión y culminación de la Iniciativa, siempre que reúnan los requisitos del umbral revisado.

  • Sexto: Los directores respaldaron la propuesta de que los cambios introducidos en la Iniciativa deberían en general simplificar su puesta en práctica y tornarla más transparente.

  • Séptimo: Todos los directores respaldaron el principio de que las propuestas para reforzar el alivio de la deuda deben estar acompañadas de propuestas sobre la forma en que deben financiarse las principales contribuciones de los acreedores multilaterales clave, entre ellos el Banco, el Fondo y el Banco Africano de Desarrollo. Los directores señalaron que el costo estimado del plan de acción actual se ha incrementado, y que el financiamiento de este plan aún no está plenamente asegurado. Muchos directores indicaron que darían su apoyo a las modificaciones con la condición de que que se definiese simultáneamente el financiamiento que deben aportar los acreedores multilaterales. Unos cuantos directores destacaron la importancia de distribuir en forma apropiada el costo entre los acreedores. Unos cuantos directores destacaron que las propuestas deben basarse en un financiamiento adicional neto, con el fin de asegurar que cualquier incremento de las asignaciones para la Iniciativa para los PPME no vaya en detrimento de los flujos de ayuda existentes. Más adelante me referiré al financiamiento de la contribución del FMI.

En el contexto de estos principios generales, y teniendo en cuenta los aspectos relacionados con el financiamiento, procuraré ahora resumir los puntos de vista de los directores en los cuatro principales campos sobre los que se efectuaron muchas propuestas: el alcance del alivio, la amplitud del alivio, la oportunidad del alivio y la condicionalidad de las políticas.

Muchos directores manifestaron estar de acuerdo en considerar cambios que contemplen un mayor alcance del alivio de la deuda, con el fin de proporcionar un mayor margen de seguridad a efectos de la viabilidad de la deuda, aunque unos pocos directores consideraron que aún no se ha justificado plenamente la modificación de las metas, y que la Iniciativa para los PPME ya contiene la flexibilidad suficiente como para atender necesidades excepcionales. Obviamente, todavía es demasiado pronto para efectuar propuestas concretas sobre la modificación de las metas, dada la incertidumbre acerca de la forma en que se va a financiar el alivio adicional de la deuda. Sin embargo, muchos directores parecen estar a favor de la reducción de las metas fiscales y de exportación, de acuerdo con los lineamientos propuestos por algunos acreedores en los últimos meses. Entre los que favorecen la reducción de las metas, unos cuantos directores también sugirieron reducir los umbrales para flexibilizar los criterios de habilitación relativos a la situación fiscal. Unos cuantos directores consideraron que podría reducirse el umbral ingresos fiscales/PIB con el fin de reflejar las dificultades que enfrentan algunos de los países menos adelantados para recaudar ingresos fiscales, pero que, por razones de riesgo moral, ese umbral no debería eliminarse. Unos pocos directores expresaron interés en establecer como indicador útil una relación entre el servicio de la deuda y el ingreso. Algunos directores favorecieron la reducción del umbral exportaciones/PIB. Con el fin de reducir la complejidad de la aplicación, unos cuantos directores también parecieron inclinarse hacia la utilización de una única meta para la razón valor neto actualizado de la deuda/exportación en vez de la gama de valores que se utiliza ahora, aunque varios directores prefirieron mantener la flexibilidad de un enfoque "caso por caso".

Varios directores manifestaron interés en el ejemplo presentado en la declaración conjunta de la gerencia del Fondo y la administración del Banco, que propone una meta más baja para la razón VNA de la deuda/exportaciones del 150%, y una meta fiscal del 250% con umbrales reducidos. Varios directores presentaron la idea de concentrar tales metas reducidas en los PPME más pobres, y solicitaron que se siguiera estudiando la idea de utilizar un límite de ingreso per cápita para cualquier meta reducida que se establezca. Algunos directores sugirieron que podrían establecerse metas más bajas en el caso de los países que muestren resultados económicos excepcionales. Varios directores consideraron que la Iniciativa para el alivio de la deuda de los PPME debería utilizarse en casos de desastres naturales, y solicitaron al personal que preparara propuestas para tales situaciones, y en los casos de países en etapa de posguerra que registran atrasos.

Los directores destacaron que sería deseable que los países deudores participaran más activamente en la Iniciativa para los PPME, a fin de asegurar que el alivio de la deuda se extienda a todos aquellos países que lo necesitan para lograr la viabilidad, y también a fin de proporcionar incentivos a los países para mantener políticas de ajuste y reforma. Se consideró que la reducción de las metas ampliaría el número de países habilitados para recibir asistencia.

En cuanto al tema de la oportunidad, los directores estuvieron de acuerdo en que es necesario un período durante el cual los países deben producir resultados con el fin de maximizar el impacto de la asistencia sobre el desarrollo. Sin embargo, unos cuantos directores respaldaron acortar de manera explícita y general la duración de ese período. Tales directores indicaron que consideraban que un período de tres años proporcionaría suficientes seguridades de que se están aplicando políticas apropiadas, especialmente debido a que es probable que muchos PPME continúen aplicando programas de ajuste y reforma respaldados por el SRAE y el Banco después del punto de culminación.

Por otra parte, muchos directores opinaron que no debe acortarse o debe acortarse muy poco el período anterior al punto de culminación de la Iniciativa para los PPME, destacando la necesidad de proporcionar a los países suficiente tiempo e incentivos para llevar a cabo las reformas estructurales necesarias. Tales directores señalaron que en la práctica el requisito de tres años entre los puntos de decisión y culminación se ha interpretado en forma flexible—acortándoselo en seis de los siete primeros casos—y que esta flexibilidad debería mantenerse. Destacaron que la naturaleza excepcional de la asistencia a los PPME debería estar justificada por reformas excepcionales. También se señaló que los países que han iniciado programas de ajuste respaldados por el Fondo y el Banco cuentan con sustancial financiamiento externo, y que esos países también podrían recurrir a la reprogramación concesionaria de los flujos con los acreedores bilaterales.

En el contexto del mantenimiento de una segunda etapa de tres años entre los puntos de decisión y culminación, unos cuantos directores también respaldaron la posibilidad de que el Fondo, el Banco y otros acreedores multilaterales proporcionen asistencia transitoria como medio para suministrar alivio antes del punto de culminación. En vista del interés expresado en este punto, el personal presentará en su momento propuestas concretas sobre asistencia transitoria del FMI, incluido un análisis del impacto que tendría adelantar la asistencia sobre el flujo de caja.

Algunos directores manifestaron interés en que se continúe examinando la idea de vincular la provisión de la asistencia en el marco de la Iniciativa para los PPME con un conjunto predefinido de medidas de política, lo que se denomina la idea del "tramo flotante". Tales directores estuvieron de acuerdo en que de todos modos se necesitaría un período mínimo de tiempo para asegurar una base macroeconómica prudente. Aun reconociendo los incentivos positivos que supone un enfoque de esta naturaleza, otros directores plantearon inquietudes prácticas acerca de su aplicación, entre ellas la dificultad de definir un conjunto reducido de medidas clave que podrían determinar el momento en que se otorgue la asistencia en el marco de la Iniciativa, o el peligro de sobrecargar el programa de reformas.

En cuanto a los vínculos entre el alivio de la deuda y las políticas sociales y de reducción de la pobreza, los directores consideraron que los recursos canalizados a través del alivio de la deuda deberían contribuir a mejorar los servicios sociales y económicos para los pobres. El alivio de la deuda puede proporcionar un incentivo y un recurso para respaldar los programas de reducción de la pobreza y de desarrollo social. Los directores expresaron su satisfacción por la intención de considerar formas de vincular de manera más directa el alivio de la deuda otorgado en el marco de la Iniciativa y las políticas sociales y de reducción de la pobreza en el contexto de la segunda parte del proceso de consulta y revisión de la Iniciativa para los PPME en 1999. Hicieron hincapié en que esa tarea debe basarse principalmente en la experiencia del Banco Mundial.

Muchos directores expresaron su apoyo a las propuestas presentadas por los principales gobiernos acreedores para incrementar el alivio de la deuda fuera del marco de la Iniciativa para los PPME. Unos cuantos directores destacaron que el fortalecimiento de la Iniciativa para los PPME debe estar apoyado por amplias medidas adoptadas por los países industriales miembros del FMI. Muchos instaron a que se proporcionara a los PPME un mayor flujo de asistencia oficial para el desarrollo, y que esos flujos se concentraran en aquellos países que están aplicando políticas vigorosas. Los directores reconocieron que la mayor parte de los PPME seguirán dependiendo en gran medida de la afluencia de ayuda incluso después de haber recibido asistencia en el marco de la Iniciativa. Además, muchos directores respaldaron el refuerzo de la liberalización del comercio para que los productos de exportación de los PPME, que en su mayoría son materias primas y productos agrícolas, tengan libre acceso a los mercados de los países industriales.

Al considerar el tema del financiamiento, es esencial tener claramente en cuenta el costo del alivio de la deuda, y en particular las demoras experimentadas en el financiamiento de la participación del FMI en la Iniciativa para los PPME y la continuación del SRAE.

Los directores ejecutivos expresaron su satisfacción por el progreso logrado en la obtención de préstamos adicionales para el actual SRAE. Señalaron que las indicaciones recibidas de tres posibles prestamistas representan menos de dos tercios del monto necesario, y estuvieron de acuerdo en que es importante obtener nuevos préstamos con carácter de urgencia para asegurar que el FMI pueda seguir respaldando sin interrupción los programas de ajuste económico de los países miembros más pobres.

En lo que se refiere al financiamiento del Fondo Fiduciario para los PPME-SRAE, los directores expresaron su satisfacción por la actualización y la información específica sobre las contribuciones bilaterales individuales. Los directores señalaron que, si bien desde la última actualización las indicaciones de posibles contribuciones bilaterales han aumentado, las mismas aún se hallan muy por debajo de las necesidades estimadas de financiamiento de DEG 2.900 millones, a utilizarse según sea necesario, en base a la revisión del costo básico estimado de la Iniciativa para los PPME. Los directores lamentaron que un monto sustancial de dichas contribuciones siga teniendo carácter condicional, y pusieron de relieve las significativas pérdidas de ingresos que representan las demoras en la obtención del financiamiento necesario para el Fondo Fiduciario para los PPME-SRAE. Varios directores también indicaron la necesidad de distribuir adecuadamente la carga, incluso mediante mayores contribuciones de los países desarrollados. Consideraron que el concepto de distribución adecuada de la carga debería discutirse y aclararse oportunamente en un foro apropiado. Varios directores fueron partidarios de la oportuna publicación de información global sobre el progreso registrado en el financiamiento de la Iniciativa para los PPME.

Los directores tomaron nota del significativo aumento del costo asociado con las posibles modificaciones de la Iniciativa para los PPME en los diferentes escenarios presentados por el personal. Estuvieron de acuerdo en que las decisiones sobre modificación de la Iniciativa para los PPME, con las consiguientes implicaciones en materia de costo para el FMI, deberían adoptarse cuando se hayan aclarado los mecanismos que permitan asegurar el necesario financiamiento para las Iniciativas SRAE-PPME. Los directores expresaron su interés en el documento que se está preparando sobre posibles modalidades para las ventas de oro. Además, la discusión sobre el nivel de ingreso del FMI y los saldos precautorios presentaría una oportunidad para considerar algunos de los temas relacionados con el rembolso de los saldos de la CEC-2 y con posibles nuevas transferencias de la Cuenta de Reservas al Fondo Fiduciario SRAE-PPME en lugar de rembolsar a la CRG el costo de administración de la Cuenta Fiduciaria del SRAE.

Este no es el momento para adoptar decisiones firmes acerca del financiamiento del SRAE-PPME, a la luz de las discusiones que están llevándose a cabo sobre la Iniciativa para los PPME. Pero será preciso estar preparados para adoptar las decisiones necesarias, incluida la cobertura completa de cualquier aumento de costo derivado de las modificaciones a la Iniciativa para los PPME, tan pronto como este punto se aclare, lo que se espera ocurra antes de las Reuniones Anuales.

Los directores están conscientes de que el documento sobre la Iniciativa para los PPME en que se basará esta discusión, junto con el suplemento sobre costo, se incluirá, con las modificaciones que correspondan, en los sitios del FMI y el Banco Mundial en Internet.

Esta exposición sumaria será transmitida al Comité Provisional y al Comité para el Desarrollo, con un breve informe de la gerencia del FMI y la administración del Banco, en el que se presentarán los puntos salientes de su declaración conjunta. El personal del Fondo y del Banco realizará un análisis adicional de una gama de propuestas, costos y opciones de financiamiento teniendo presentes los puntos de vista de los Comités.