Apoyo del FMI a los países de bajo ingreso

1 de abril de 2016

En 2009, el FMI reforzó su apoyo a los países de bajo ingreso teniendo en cuenta la variabilidad de su situación económica y las mayores vulnerabilidades resultantes de los efectos de la crisis económica mundial. La institución reformó sus instrumentos de crédito, sobre todo para atender de manera más directa las necesidades de apoyo a corto plazo y financiamiento de emergencia. En 2015, el FMI impulsó su apoyo a los países más pobres incrementando el acceso a los recursos concesionarios. El FMI ha adoptado una estrategia que le permite financiar, a más largo plazo, préstamos de carácter concesionario por un monto anual de alrededor de USD 1.800 millones, en parte mediante las contribuciones vinculadas a la distribución de las ganancias de las ventas de oro.

Señales positivas

Muchos países de bajo ingreso han logrado grandes avances hacia la estabilidad macroeconómica. En los años noventa, la gran mayoría de los países de bajo ingreso enfrentaban problemas económicos de larga data que exigieron cambios radicales y a largo plazo en sus políticas, y estos cambios en muchos casos estuvieron acompañados del alivio de la deuda o la cancelación de deudas. Pero ahora muchas de esas economías están abriéndose e integrándose cada vez más a la economía mundial. Muchos países de bajo ingreso están integrándose a los mercados de capitales internacionales, captando inversiones extranjeras y desarrollando su propio sector financiero privado.

Cambios en los instrumentos de préstamo

Para flexibilizar el apoyo financiero y adaptarlo mejor a los diversos países de bajo ingreso, en 2010 el FMI creó un Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza que brinda asistencia a través de tres mecanismos de crédito de carácter concesionario.

El Servicio de Crédito Ampliado (SCA) proporciona respaldo sostenido a mediano y largo plazo para atender problemas persistentes de balanza de pagos.

El Servicio de Crédito Stand-By (SCS) proporciona financiamiento a los países de bajo ingreso que tienen necesidades reales o potenciales de balanza de pagos y de ajuste a corto plazo derivadas de shocks internos o externos, o de desviaciones en la aplicación de las políticas. El SCS puede usarse además a título precautorio en épocas de mayor riesgo e incertidumbre.

El Servicio de Crédito Rápido (SCR) proporciona apoyo financiero rápido sin condicionalidad, mediante un solo desembolso directo, a países de bajo ingreso que enfrentan necesidades urgentes de balanza de pagos, y ofrece un uso repetido durante un período (de duración limitada) a países con necesidades de balanza de pagos recurrentes o en curso.

Todos estos servicios proporcionan financiamiento en condiciones concesionarias para responder a las diversas necesidades de los países de bajo ingreso. A título excepcional, estos países se benefician hasta fin de 2016 de una condonación de todos los pagos de intereses adeudados al FMI en el marco de sus instrumentos de crédito concesionario. La tasa de interés del SCR se fija de forma permanente en cero para reforzar aún más el apoyo a los países habilitados para acceder al FFCLP que se hallen en circunstancias frágiles o estén afectados por catástrofes naturales.

Para fines de asesoramiento en materia de políticas y de emisión de señales, los países pueden solicitar asistencia no financiera en el marco del Instrumento de Apoyo a la Política Económica (IAPE), que presenta las siguientes características:

  • Proporciona respaldo sostenido a mediano y largo plazo para atender problemas persistentes de balanza de pagos.
  • Ofrece más flexibilidad en cuanto a la prórroga de los plazos de los programas, la secuencia de las reformas estructurales y los requisitos de presentación de un documento formal sobre la estrategia de reducción de la pobreza.

El Servicio de Crédito Stand-By (SCS) presenta las siguientes características:

  • Brinda apoyo a los países de bajo ingreso que en el momento de la aprobación se encuentran en una posición macroeconómica estable, en términos generales, y que por lo tanto no necesitan asistencia financiera.
  • Puede proporcionar acceso acelerado al SCS en el caso de que posteriormente surjan otras necesidades financieras.

Más dinero

En respuesta a las mayores necesidades financieras de los países de bajo ingreso durante la crisis financiera mundial y después de esta, los compromisos de préstamos concesionarios del FMI aumentaron considerablemente, alcanzando USD 1.100 millones entre 2009 y 2014.

Asimismo, más de USD 18.000 millones, provenientes de la asignación de Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI, equivalente a USD 250.000 millones, se destinaron a países de bajo ingreso. Estos países pueden beneficiarse de esta asignación contabilizando los DEG como activos extraordinarios en sus reservas o vendiéndolos a cambio de monedas fuertes para hacer frente a sus necesidades de balanza de pagos.

En septiembre de 2012, el Directorio Ejecutivo aprobó la distribución parcial de las reservas generales del FMI atribuidas a las ganancias extraordinarias derivadas de las ventas de oro como parte de una estrategia para asegurar la sostenibilidad del FFCLP a más largo plazo. Se prevé que esta estrategia será robusta en una amplia gama de escenarios y se fundamenta en tres pilares: i) una capacidad crediticia anual de alrededor de DEG 1.250 millones (alrededor de USD 1.800 millones); ii) medidas contingentes que pueden activarse cuando las necesidades de financiamiento promedio superen sustancialmente la dotación de fondos básica durante un período prolongado, y iii) la expectativa de que toda modificación futura de los servicios de crédito para países de bajo ingreso deba ser congruente con el mantenimiento de la autosostenibilidad.

En febrero de 2015 el FMI transformó el Fondo Fiduciario para el Alivio de la Deuda después de una Catástrofe, que permite a la institución sumarse a los esfuerzos internacionales de alivio de la deuda para los países muy pobres que sufran desastres naturales de proporciones catastróficas, en el Fondo Fiduciario para Alivio y Contención de Catástrofes (FFACC). El nuevo fondo fiduciario permite al FMI unirse a los esfuerzos internacionales en pos del alivio de la deuda cuando los países pobres se ven golpeados por los más catastróficos desastres naturales y brindar asistencia a los países pobres que se enfrentan a desastres en el ámbito de la salud pública —como en el caso de epidemias de enfermedades infecciosas— con donaciones para el alivio del servicio de la deuda. Tres países afectados por el ébola (Guinea, Liberia y Sierra Leona) solicitaron asistencia proveniente de este nuevo fondo fiduciario por un total de aproximadamente USD 100 millones en febrero-marzo de 2015.

En julio de 2015, el FMI adoptó una serie de iniciativas en el marco de su mandato para respaldar a los países miembros en sus esfuerzos por alcanzar los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En este contexto, el FMI reforzó aún más la red de seguridad financiera para países de bajo ingreso al aumentar el acceso a los servicios de préstamo concesionario en 50%. Asimismo, el uso de recursos concesionarios se destinará en mayor medida a los países más pobres y vulnerables, mientras que el apoyo financiero para países que se encuentren en mejor situación se basará menos en el uso de recursos concesionarios y más en los recursos no concesionarios. Por último, se están llevando a cabo esfuerzos para conseguir recursos adicionales para préstamos en un monto de aproximadamente USD 15.000 millones (DEG 11.000 millones) para respaldar los programas de crédito concesionario del FMI.