
El FMI brinda asistencia a los países de ingreso bajo con apoyo financiero y de otro tipo. El programa de supervisión del FMI facilita la supervisión de las políticas económicas y financieras de sus países miembros. Las conversaciones con las autoridades de los países se centran en el impacto que las políticas económicas tienen sobre la estabilidad y el crecimiento del país, así como en la aplicación de medidas oportunas. Por lo general, las actividades de fortalecimiento de las capacidades tienen por objeto ayudar a los países de ingreso bajo a aumentar los ingresos internos, gestionar las finanzas públicas y la política monetaria, regular su sistema financiero y desarrollar sistemas estadísticos. Además, estas actividades permiten al FMI apoyar a los países miembros a diseñar y aplicar políticas sólidas y a avanzar hacia el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas.
Todos los miembros del FMI tienen acceso a la Cuenta de Recursos Generales en forma de préstamos no concesionarios. El FMI también proporciona apoyo financiero concesionario a sus miembros de ingreso bajo por conducto del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza (FFCLP), que cuenta con tres mecanismos de préstamo:
Servicio de Crédito Ampliado (SCA):
Labor sostenida a mediano y largo plazo en caso de problemas prolongados de balanza de pagos.
Servicio de Crédito Stand-By (SCS):
Financiamiento para países de ingreso bajo con necesidades, reales o potenciales, de financiamiento y ajuste de la balanza de pagos a corto plazo causadas por shocks externos o internos, o por desviaciones de la política. También puede utilizarse con carácter precautorio en épocas de mayor riesgo e incertidumbre.
Servicio de Crédito Rápido (SCR):
Desembolso único a los países de ingreso bajo que afrontan necesidades urgentes de balanza de pagos. Son posibles desembolsos repetidos, durante un período limitado, en caso de necesidades de balanza de pagos recurrentes o en curso.
Para obtener asesoramiento e indicaciones de política económica, los países pueden solicitar asistencia no financiera en el marco del Instrumento de Apoyo a la Política Económica (IAPE)concebido para prestar ayuda a los países de ingreso bajo que no necesitan asistencia financiera del FMI. El IAPE puede agilizar el acceso al SCS si fuera necesario.
Las estrategias para reducir la pobreza y fomentar el crecimiento se incorporan en los programas económicos respaldados por el financiamiento del FMI con los objetivos siguientes:
| 1. |
Vincular las políticas de los programas propuestos a los objetivos de crecimiento y reducción de la pobreza del país. |
| 2. |
Preservar la identificación nacional con el proceso de la estrategia de reducción de la pobreza. |
| 3. |
Aportar flexibilidad en el alcance y la cobertura para dar cuenta de las circunstancias particulares de cada país. |
Para finalizar los exámenes de los programas de financiamiento del FMI previstos en el SCA, el SCS, y el IAPE los países deben implementar estrategias de reducción de la pobreza con una duración inicial de al menos dos años. También deben cumplir los requisitos de la estrategia de reducción de la pobreza para alcanzar el punto de decisión o el punto de culminación en el marco de la Iniciativa para los Países Pobres muy Endeudados (PPME). La labor del FMI en temas de reducción de la pobreza se basa en gran medida en la experiencia y el asesoramiento del Banco Mundial.


Todos los mecanismos de préstamo del FFCLP tienen carácter concesionario. Con el examen de 2024 de los servicios y el financiamiento del Fondo Fiduciario para el Crecimiento y la Lucha contra la Pobreza, se creó una estructura escalonada de tasas de interés del FFCLP para todos sus mecanismos, que se aplica a los programas aprobados a partir del 1 de mayo de 2025. En concreto, en torno a la mitad de los países de ingreso bajo con la renta más baja pertenecen al grupo al que se aplica la tasa de interés cero. Los demás países miembros con una renta más alta y con derecho a participar en el FFCLP pueden dividirse en dos grupos: 1) países que pueden recibir financiamiento combinado y que no enfrentan elevadas vulnerabilidades de la deuda que limiten su acceso a los mercados financieros internacionales, a los cuales se aplica un 70% de la tasa de interés del DEG; 2) países que no pueden recibir financiamiento combinado y que enfrentan elevadas vulnerabilidades de la deuda y que, además, i) tienen un acceso limitado a los mercados financieros internacionales o ii) son Estados pequeños o muy pequeños, a los cuales se aplica un 40% de la tasa de interés del DEG.
Además, los tres mecanismos tienen vencimientos y períodos de gracia distintos. El financiamiento en el marco del SCA y el SCS tiene un período de gracia de 5½ años y 4 años, respectivamente, y un vencimiento final de 10 años y 8 años, respectivamente. El período de gracia y vencimiento final de los reembolsos del SCR son los mismos que para el SCA, 5½ años y 10 años, respectivamente.
Los fondos para financiar los préstamos en el marco del FFCLP proceden de convenios bilaterales de préstamo con tasas de interés de mercado. Los recursos en forma de subsidios cubren la diferencia entre las tasas de mercado que cobran los prestamistas y las tasas inferiores a las de mercado que pagan los países prestatarios de ingreso bajo. El FFCLP está diseñado para ser autosostenible a largo plazo en términos financieros y tiene una dotación anual a largo plazo de 2.700 millones de DEG (USD 3.600 millones), es decir, más del doble de la dotación disponible antes de la pandemia de COVID-19. Se espera que, a corto plazo, el volumen de préstamo sea ligeramente superior, aunque se reduciría con respecto a los niveles máximos observados tras la pandemia de COVID-19 a medida que los países se recuperen económicamente y recompongan los márgenes de maniobra.


En el marco del Fondo Fiduciario para Alivio y Contención de Catástrofes, el FMI puede sumarse a los esfuerzos internacionales dirigidos al alivio de la deuda de los países pobres afectados por catástrofes naturales. También puede otorgar alivio del servicio de la deuda a países de ingreso bajo que luchan contra epidemias y otras catástrofes sanitarias. Por ejemplo, a fecha de diciembre de 2021, el alivio aprobado del servicio de la deuda a 31 países miembros para luchar contra la pandemia de la COVID-19 ascendía a aproximadamente USD 976 millones. Además, los límites de acceso acumulado y anual en el marco del SCR son mayores en el caso de grandes catástrofes naturales (con daños evaluados equivalentes al 20% del PIB o superiores) que para otros préstamos del SCR.