Se espera que la economía de Panamá se mantenga entre las más dinámicas
de la región. La perspectiva económica es favorable, aunque ante un
escenario de mayor incertidumbre externa. El modelo de crecimiento de
Panamá depende de su capacidad para seguir siendo un destino
competitivo y atractivo para los servicios financieros internacionales,
empresariales y de transporte. Es esencial continuar con los avances en
materia de transparencia fiscal e integridad financiera para preservar
este modelo de crecimiento. El compromiso con la disciplina fiscal y
los esfuerzos para fortalecer el marco fiscal y mejorar las capacidades
institucionales contribuyen a asegurar la sostenibilidad, y deben
necesariamente complementarse con una supervisión integral de los
riesgos fiscales. Como centro financiero regional, también es
importante contar con una supervisión integral de los riesgos
sistémicos y un sólido marco macroprudencial y de manejo de crisis para
salvaguardar la estabilidad financiera.
La perspectiva económica sigue siendo favorable
Se espera que el crecimiento se mantenga entre los más altos de la
región, al haber una inflación estable y baja, una deuda pública
sostenible y un déficit decreciente en cuenta corriente.
- Se espera que el crecimiento económico aumente ligeramente a 5,1 por
ciento en 2017 y cerca de 5,5 por ciento en el mediano plazo, con el apoyo
del Canal ampliado y la amplia gama de proyectos de inversión.
- Se prevé que la inflación se aumente ligeramente del 0,7 por ciento en
2016 a cerca del 2 por ciento en 2017, a medida que sigan normalizándose
los precios del combustible y se fortalezca en algo la actividad económica.
- Se proyecta que la consolidación fiscal continúe en línea con las metas
de déficit de la Ley de Responsabilidad Social Fiscal (LRSF), lo que
implicaría una reducción gradual del déficit del sector público no
financiero (SPNF) a mediano plazo y colocaría a la baja la deuda del SPNF
como parte del PIB.
- Se prevé que el déficit de cuenta corriente se reduzca a un 3 por ciento
del PIB a mediano plazo, impulsado por la diversificación de las
exportaciones hacia materias primas, y que el mismo siga siendo financiado
por una inversión extranjera directa de base amplia.
Los principales riesgos se relacionan con el entorno externo y los avances en el fortalecimiento de la transparencia tributaria y las acciones de prevención de blanqueo de capitales y financiamiento al terrorismo (PBC/FT). Un crecimiento mundial inferior a lo esperado o un giro hacia el aumento de las restricciones comerciales podría conducir a una desaceleración de la actividad del Canal, lo que podría empañar el crecimiento de Panamá y los ingresos del gobierno. Un endurecimiento de la política monetaria estadounidense más rápido de lo esperado y la constante apreciación del dólar estadounidense podrían ejercer una presión continua de apreciación sobre el tipo de cambio real efectivo de Panamá y erosionar la competitividad externa. Panamá debe abordar las deficiencias en la transparencia tributaria, el intercambio de información tributaria y la PBC/FT para conservar su lugar como centro financiero y de negocios internacional. Las presiones sobre las relaciones de bancos corresponsales podrían tener un efecto adverso sobre el centro financiero internacional de Panamá.
El fortalecimiento de la transparencia fiscal y de la integridad
financiera debe seguir siendo prioridad en la agenda de políticas
públicas
Es necesario continuar con los avances para garantizar el
cumplimiento de los requerimientos internacionales sobre
transparencia tributaria e intercambio de información tributaria.
Durante el año pasado, las autoridades concluyeron varias acciones
importantes sobre políticas públicas. Panamá se comprometió a implementar
el intercambio automático de información tributaria para el año 2018,
ratificó la Convención Multilateral de la OCDE sobre Asuntos Tributarios y
adoptó legislación interna clave que constituye la base legal para el
intercambio automático de información tributaria, fortalece las facultades
de las autoridades de administración tributaria y refuerza los
requerimientos contables para sociedades y fundaciones registradas en
Panamá. Para obtener una evaluación positiva en el marco del procedimiento
acelerado del Foro Mundial a mediados de 2017, es esencial abordar las
deficiencias restantes, incluyendo el fortalecimiento de las capacidades
humanas, procesales y de TIC de las autoridades de administración
tributaria para garantizar un intercambio efectivo de información
tributaria.
La aplicación efectiva del marco PBC/FT para mejorar la integridad
financiera es un complemento fundamental para fortalecer la
transparencia tributaria.
El marco de PBC/FT se ha fortalecido, pero será importante abordar las
brechas que subsisten, siendo lo más importante convertir los delitos
tributarios en delitos precedentes al blanqueo de capitales. La conclusión
de la evaluación nacional del riesgo en enero de 2017 es un hito importante
para avanzar en las nuevas reformas y sus hallazgos deberían abordarse en
la estrategia nacional de PBC/FT que se está elaborando. Panamá también
tendrá que demostrar la instrumentación eficaz del marco jurídico para
poder recibir una evaluación positiva durante la evaluación que realizará
el Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica en un momento posterior este
mismo año.
Apoyar la sostenibilidad fiscal con un marco fiscal más robusto.
Es necesario contar con la ruta de consolidación planificada a mediano
plazo, que esté en línea con la regla fiscal de la Ley de
Responsabilidad Social Fiscal.
Los esfuerzos de consolidación en medio de un crecimiento más lento
demuestran el compromiso de las autoridades con respecto a la disciplina
fiscal y ayudan a fortalecer la credibilidad del marco fiscal, que fue se
vio afectado negativamente por una serie de dispensas y modificaciones hace
varios años. Este enfoque debería reducir la relación entre la deuda del
SPNF y el PIB y ayudar a construir colchones a la luz de posibles riesgos
fiscales.
Es necesario vigilar mejor los riesgos fiscales y los pasivos
contingentes del sector público.
Publicar adicional información en las cuentas fiscales sobre las diferentes
etapas y las obligaciones acumuladas para los proyectos de llave en mano
mejoraría la transparencia y la rendición de cuentas. Además, se prevé que
las reservas del subsistema exclusivo de beneficio definido de pensiones se
agotarán en una década. Sin una reforma paramétrica (por ejemplo, la edad
de jubilación o la tasa de reemplazo), estas insuficiencias pondrían
presión sobre el gasto en los años subsiguientes y desplazarían otros
componentes del gasto público. Es necesario realizar una evaluación
integral de todos los pasivos contingentes del sector público consolidado
para cerciorarse que la meta de deuda de la Ley de Responsabilidad Social
Fiscal dé como resultado la creación de colchones adecuados para hacer
frente a los riesgos fiscales.
Establecer un consejo fiscal podría fortalecer el marco fiscal. Al evaluar y monitorear públicamente los supuestos y resultados fiscales, incluido el desempeño bajo la regla fiscal, dicho órgano podría mejorar la transparencia, fomentar la rendición de cuentas sobre el marco fiscal y promover un debate público informado. Es indispensable garantizar la independencia jurídica y operativa del consejo fiscal, así como dotarlo de recursos adecuados para que pueda fungir como un evaluador franco de los supuestos y resultados fiscales.
El continuo avance en el fortalecimiento de la administración de
ingresos ayudaría a generar recursos para financiar inversiones
públicas estratégicas.
Las recientes mejoras en la administración tributaria y sus recursos
humanos, la introducción de una retención parcial del ITBMS y un sistema
mejorado de declaración de renta contribuyeron al mejor desempeño
tributario de los últimos tres años. Sobre la base de este progreso, se
deben emprender acciones que apunten a robustecer la capacidad
institucional de la administración tributaria, mejorar su sistema de TI y
fortalecer los incentivos para el cumplimiento tributario. Adicionalmente,
la administración de aduanas necesita abordar las deficiencias de la
capacidad institucional, promover la facilitación del comercio, reformar
los procesos de control y mejorar la recopilación y gestión de datos. Las
medidas para fortalecer la capacidad de las autoridades de administración
de ingresos necesitan complementarse con políticas para revisar y
simplificar el complicado esquema de incentivos y exenciones tributarias,
comenzando por publicar una lista del costo fiscal estimado de cada una de
estas medidas.
La supervisión del sector financiero, la política macroprudencial y
la gestión de crisis deben fortalecerse para crear resiliencia
Debería fortalecerse el monitoreo del riesgo sistémico.
El Consejo de Coordinación Financiera (CCF) ha emprendido acciones para
mejorar la fiscalización de grupos financieros y profundizar el intercambio
de información entre los supervisores financieros. Sin embargo, dado que la
supervisión financiera en Panamá es descentralizada, sería deseable
incrementar aún más la coordinación para monitorear el riesgo del sistema
financiero en general. También es necesario disponer de datos mejorados
para evaluar adecuadamente el riesgo sistémico, en particular la
acumulación de vulnerabilidades en los hogares y en las hojas de balance
corporativas, así como en los precios de las propiedades residenciales y
comerciales. Vemos con beneplácito los recientes esfuerzos de la
Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) en este sentido. Sigue siendo
imperativo aumentar el intercambio de información con los supervisores
correspondientes de las instituciones extranjeras para ayudar a monitorear
los riesgos sistémicos de las exposiciones transfronterizas del centro
financiero regional. Será fundamental mejorar la supervisión de las
instituciones financieras no bancarias para evaluar el riesgo sistémico
dentro de este segmento del sector financiero.
Debería establecerse un marco para la política macroprudencial. La política macroprudencial puede ser una herramienta política importante para abordar los riesgos emergentes identificados que amenazan la estabilidad financiera, en especial porque Panamá no tiene un banco central o un prestamista de último recurso. Como prioridad, deben desarrollarse herramientas de política macroprudencial aplicables al contexto panameño. Dada la importancia de los grupos financieros con presencia internacional, también se podrían considerar colchones adicionales de capital. A nivel sectorial, la acumulación de crédito en los hogares parece presentar el riesgo macroeconómico más acuciante y la prioridad debe ser desarrollar herramientas de política macroprudencial dirigidas a los hogares para atajarlo. Si se mejoran la recopilación y monitoreo de los datos, se podrían incluir límites a las relaciones préstamo-valor (LTV), y a las relaciones de deuda-ingreso y pago de deuda-ingreso (DTI y DSTI).
Como centro financiero regional, Panamá necesita un sólido marco de manejo de crisis. Si bien la liquidez del sistema bancario panameño parece alta según la definición oficial, parece baja en relación con los países comparables y los requisitos de Basilea III. Las regulaciones financieras deben alinearse con Basilea III para asegurar que los bancos mantengan suficiente liquidez. Debería establecerse un mecanismo de liquidez temporal, como un complemento de la línea de crédito establecida recientemente por el Banco Nacional de Panamá, para que los bancos afronten los choques sistémicos. La cobertura de ese sistema parece inadecuada para afrontar los choques sistémicos. Debería mejorarse el marco de resolución bancaria para otorgar a la Superintendencia de Bancos facultades suficientes para liquidar eficazmente a las instituciones financieras. El seguro de depósitos sigue siendo una brecha importante en la red de seguridad financiera y podría considerarse que proporciona protección a los depositantes en caso de crisis financiera. Por último, debe elaborarse un plan de manejo de crisis para coordinar la respuesta de los órganos de supervisión. El Consejo de Coordinación Financiera debería encargarse de preparar y mantener dicho plan, incluso mediante la realización de ejercicios de simulación hipotéticos.
Las reformas educativas y las redes de seguridad social eficaces son
esenciales para hacer que el crecimiento sea más incluyente.
Es fundamental concentrarse de manera continua en la reforma educativa
para promover el crecimiento incluyente.
En consonancia con las prioridades de las autoridades estipuladas en el
Plan Estratégico de Gobierno, las medidas para fortalecer la educación
técnica, mejorar las aptitudes vocacionales, renovar la formación
lingüística y mejorar las competencias de los docentes, tienen el potencial
de abordar la falta de mano de obra calificada, mejorar la competitividad y
poner al crecimiento en una ruta más incluyente. Se necesita mejorar la
evaluación y la rendición de cuentas en las diferentes etapas del proceso
educativo para ayudar a traducir las prioridades de reforma en resultados.
También serán importantes los esfuerzos para mejorar la focalización y la
eficacia de los programas de asistencia social. Un enfoque continuo en
servicios públicos que busquen resolver las necesidades específicas de los
grupos indígenas puede fortalecer su inclusión económica. Por último, se
debe priorizar la inversión pública en proyectos con altos retornos
sociales que aumenten la productividad, mejoren la competitividad y abran
nuevas oportunidades de crecimiento.
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La misión agradece a las autoridades panameñas su excelente
cooperación, amable hospitalidad y el diálogo franco y abierto.