Un equipo del Fondo Monetario Internacional (FMI) encabezado por el Sr.
Luca Antonio Ricci visitó Santiago del 5 al 12 de junio de 2019 para
analizar la evolución reciente en materia económica y de políticas. Durante
la estadía, la misión se reunió con funcionarios del gobierno y con
representantes del sector privado y el ámbito académico. Al término de la
visita, el Sr. Ricci realizó la siguiente declaración:
“La actividad económica se ha desacelerado, en parte a causa de una
disminución transitoria de la actividad minera debida a fenómenos
meteorológicos.
Tras un fuerte repunte en 2018, en el que el PIB real creció un 4%, la
desaceleración de la actividad económica desde el comienzo de 2019 ha sido
más marcada de lo previsto. El PIB creció apenas un 1,6% (interanual) en el
primer trimestre, frenado por una contracción de la minería y las
exportaciones en general, a pesar de la sólida demanda interna. El nivel
general de inflación, después de que se redujera con la nueva canasta del
IPC a comienzos de 2019 debido a los componentes de alimentos y energía, ha
aumentado en cierta medida en los últimos meses. En cambio, la inflación
subyacente ha seguido siendo moderada y cerca del límite inferior del rango de la meta fijada por el Banco Central.
En mayo, las exportaciones nominales registraron su cuarto mes
consecutivo de contracción interanual.
Los indicadores de confianza se han moderado últimamente, en un contexto de
mayor incertidumbre externa e interna.
“Los riesgos mundiales continúan inclinados a la baja en medio de una
fuerte incertidumbre en materia de políticas.
Las condiciones financieras mundiales siguen siendo favorables en términos
generales, pero podrían alterarse rápidamente, a causa de, por ejemplo, un
cambio en el apetito de riesgo a escala mundial, la agudización de las
tensiones comerciales, una mayor incertidumbre política o una
desaceleración más fuerte de lo previsto. Las tensiones comerciales podrían
persistir o agravarse más, perjudicando la confianza, la inversión y el
crecimiento. Las preocupaciones relacionadas con los riesgos soberanos
podrían retornar en la zona del euro y un brexit duro podría crear riesgos
para la estabilidad financiera. En general, la evolución externa
probablemente seguirá introduciendo volatilidad en los precios del cobre y
el comercio mundial.
“En términos generales, el deterioro del entorno mundial y su impacto
en el desempeño económico han exigido la adopción de políticas
macroeconómicas para brindar apoyo y a la vez preservar la estabilidad
macroeconómica:
-
El gobierno anunció recientemente un programa de estímulo para
alentar el crecimiento.
El programa anunciado por un monto de aproximadamente USD 1.400
millones (alrededor de ½% del PIB) comprende una aceleración de
proyectos de inversión pública que deberían estar totalmente
financiados con recursos reasignados de partidas subutilizadas en el
presupuesto actual, y una aceleración de la inversión del sector
privado mediante una expansión expedita de las concesiones existentes.
En general, las autoridades esperan una contribución anual al
crecimiento de alrededor de 0,4 puntos porcentuales a lo largo de
2019-2020.
-
El Banco Central recortó recientemente la tasa de política
monetaria en 50 puntos básicos, aumentando la postura expansionista
de la política monetaria en una coyuntura crítica
.
La decisión estuvo motivada por el deterioro de las perspectivas
mundiales, el crecimiento más débil de lo previsto en el primer
trimestre, el bajo nivel de inflación (en especial la inflación
subyacente que no deja de rondar la banda inferior del rango fijado
como meta), y la revisión de las estimaciones del Banco Central sobre
el crecimiento tendencial (aumento de 25 puntos básicos) y la tasa de
interés de política neutral (reducción de 25 puntos básicos).
“Mantener el balance fiscal estructural y las metas de inflación sigue
siendo una prioridad para las autoridades. El personal prevé que las autoridades alcancen las metas del balance
estructural, aunque se espera que el déficit fiscal general sea mayor en
2019, sobre todo como consecuencia de las expectativas de precios más bajos
del cobre que los contemplados en el presupuesto. Se prevé que la deuda se
estabilice a comienzos de la década de 2020. Ante la incertidumbre que se
avecina, cobrará aún más importancia la firme orientación de las futuras
medidas de política monetaria, que habrán de seguir estando supeditadas al
surgimiento de señales claras sobre la trayectoria de la inflación.
“El gobierno ha estado procurando apoyar el crecimiento y atender las
necesidades de desarrollo y sociales mediante un amplio conjunto de
reformas.
Estas reformas conciernen a los sistemas tributario, de pensiones y de
salud, así como al mercado de trabajo, entre otros. Aunque el dilatado proceso legislativo se ha esforzado por
generar un amplio respaldo, también ha contribuido a la incertidumbre
interna en materia de políticas, que ha perjudicado la confianza y las
decisiones de inversión.
“En adelante, será crucial alcanzar pronto un acuerdo en torno a las
reformas de las políticas, a fin de apuntalar la confianza interna en
este período de agudizada incertidumbre mundial.
“La misión del FMI quisiera agradecer a las autoridades por la cálida
hospitalidad y las fructíferas conversaciones.”