Un equipo del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezado por Alejandro
Santos, visitó Panamá del 17 al 23 de julio de 2019 invitado por las
autoridades panameñas. Al final de la visita, el Sr. Santos emitió la
siguiente declaración:
“Si bien Panamá permanece entre las economías más dinámicas de América
Latina, la recuperación económica ha sido más lenta que lo que se
anticipaba. El PIB real creció a una tasa anual de 3.1 por ciento en el
primer trimestre de 2019 (comparado con el 4 por ciento en el mismo período
el año pasado), debido a un debilitamiento en los sectores de construcción
y servicios. Los datos más recientes apuntan a una recuperación pausada, lo
que nos ha llevado a revisar a la baja nuestra proyección de crecimiento
para 2019 a 5 por ciento (contra el 6 por ciento que se había estimado
durante nuestra visita al país en febrero de este año). Los aspectos
fundamentales de la economía panameña siguen siendo sólidos, y se espera
que ésta se recupere y que el año próximo alcance su crecimiento potencial
de 5½ por ciento, con una inflación que se aproximará al 2 por ciento en el
mediano plazo. El sistema bancario sigue estando bien capitalizado y con
liquidez suficiente con un bajo índice de cartera vencida. La posición
externa se seguirá fortaleciendo en el mediano plazo. La balanza de riesgos
a futuro se inclina hacia abajo, a causa del temor de que aumente el
proteccionismo comercial, el debilitamiento de la economía global y la
potencial presión en las relaciones de los bancos corresponsales.
“Datos preliminares indican una caída en los ingresos fiscales y una
aceleración en la implementación del gasto presupuestal, lo que conducirá a
un déficit fiscal en la primera mitad del año por encima del límite de 2
por ciento del PIB establecido para todo el año en la regla fiscal. Además,
se acumularon grandes sumas de pagos retrasados a proveedores y bancos que
necesitan saldarse. Las autoridades estiman que, de no contar con medidas
correctivas, el déficit fiscal podría llegar a casi 4 por ciento del PIB en
2019. Las autoridades están comprometidas a tomar las medidas correctivas
necesarias, pero temen que una rápida implementación de estas medidas
pudiera debilitar aún más el proceso de recuperación. En ese contexto, las
autoridades esperan reducir el déficit fiscal en más del 2 por ciento del
PIB en los próximos dos años, lo que les permitirá cumplir para 2021 con el
límite de déficit de 1¾ por ciento del PIB que señala la Ley de
Responsabilidad Social y Fiscal.
“En junio de 2019, el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI)
colocó a Panamá en la lista de países con deficiencias estratégicas en su
marco regulatorio contra el blanqueo de capitales. A pesar de los avances
recientes en la integridad financiera, incluyendo el reconocimiento de la
evasión fiscal como delito determinante al blanqueo de capitales, el marco
regulatorio debe fortalecerse aún más y necesita demostrar su efectividad.
Las autoridades están plenamente comprometidas a implementar las
recomendaciones del plan de acción acordado con el GAFI y tienen el
objetivo de salir de esta lista tan pronto como sea posible. Será
fundamental realizar esfuerzos sostenidos para mejorar el marco regulatorio
contra el blanqueo de capitales y la transparencia fiscal para fortalecer
la posición de Panamá como centro financiero regional.
“Para sostener el crecimiento incluyente en el mediano plazo se requerirá
reforzar la agenda de reformas estructurales, en particular en los temas de
educación, seguridad social y servicios públicos de salud. Será necesario
mejorar las recaudaciones y contar con controles más estrictos de gasto
gubernamental para mejorar la gestión macroeconómica, crear el espacio
fiscal necesario para cubrir el costo de las reformas futuras y fortalecer
la disciplina fiscal. Instamos a las autoridades a mejorar el marco
estadístico para facilitar la toma de decisiones económicas sólidas en
todos los niveles del gobierno.”
La misión agradece a las autoridades su amable hospitalidad, su
excelente cooperación y el diálogo abierto.