Bajo la presidencia del Sr. Agustín Carstens, Gobernador del Banco de
México
La economía mundial
Mientras procuramos lograr un crecimiento más fuerte, sostenible y de
amplia base, el repunte de la actividad económica a escala mundial
continúa. Las perspectivas están mejorando, observándose una reactivación
notable de la inversión, el comercio internacional y la producción
industrial, junto con un aumento de la confianza. Sin embargo, la
recuperación aún no ha llegado a su término, registrándose tasas de
inflación por debajo de los niveles fijados como meta en la mayoría de las
economías avanzadas, y el crecimiento potencial sigue siendo débil en
muchos países. En términos generales, los riesgos están equilibrados a
corto plazo, pero no hay margen para la complacencia porque los riesgos
económicos a mediano plazo se inclinan a la baja y las tensiones
geopolíticas están recrudeciendo.
Respuesta en materia de políticas
Esta alentadora reactivación de la actividad mundial representa una
oportunidad para abordar retos críticos para las políticas y alejar los
riesgos a la baja —entre otras cosas, estableciendo mecanismos de
protección adecuados— y para aprovechar al máximo los rendimientos de las
reformas estructurales a fin de incrementar el producto potencial.
Reafirmamos nuestro compromiso para lograr un crecimiento vigoroso,
sostenible, equilibrado, inclusivo y con abundante empleo. Con este fin,
recurriremos a todas las herramientas de política —políticas monetarias y
fiscales, así como reformas estructurales— de forma tanto individual como
colectiva. Trabajaremos mancomunadamente para reducir los desequilibrios
mundiales excesivos a fin de respaldar el crecimiento mundial mediante la
adopción de políticas adecuadas y sostenibles. Unos fundamentos económicos
firmes, unas políticas acertadas y un sistema monetario internacional
resiliente son esenciales para la estabilidad de los tipos de cambio, al
contribuir a niveles de crecimiento e inversión sólidos y sostenibles.
Cuando es factible, la flexibilidad cambiaria puede actuar como
amortiguador. Reconocemos que una volatilidad excesiva o la fluctuación
desordenada de los tipos de cambio pueden tener consecuencias negativas
para la estabilidad económica y financiera. Nos abstendremos de realizar
devaluaciones competitivas y no utilizaremos nuestros tipos de cambio con
fines competitivos. Reafirmamos nuestro compromiso de comunicar con
claridad la orientación de las políticas, evitar las políticas
aislacionistas y preservar la estabilidad financiera mundial. Nos complacen
las conclusiones de la Cumbre de Hamburgo del G-20 sobre el comercio
internacional y estamos dedicados a afianzar su contribución a nuestras
economías.
Respaldar la recuperación y la reactivación de las perspectivas de
crecimiento:
En las economías cuya inflación aún se encuentra por debajo del nivel
fijado como meta y cuya brecha del producto es negativa, la política
monetaria debería mantener una orientación acomodaticia, congruente con los
mandatos de los bancos centrales, sensible a los riesgos para la
estabilidad financiera y sustentada por marcos de política que inspiren
credibilidad. Sin embargo, la política monetaria debe ir acompañada de
otras políticas que le sirvan de respaldo. La política fiscal debe usarse
de manera flexible y debe ser favorable al crecimiento, y a la vez debe
reforzar la resiliencia, evitar la prociclicidad y garantizar que la deuda
pública como proporción del PIB esté en una trayectoria sostenible. A fin
de incentivar el aumento de la productividad y promover la inclusión, la
política fiscal debe dar prioridad a la inversión de alta calidad, apoyar
reformas estructurales, como sistemas tributarios más eficientes, y
estimular la participación en la fuerza de trabajo. Se requieren reformas
estructurales, correctamente escalonadas y adaptadas a las circunstancias
de cada país, para elevar la productividad, el crecimiento y el empleo;
promover la competencia y el ingreso en los mercados, y mejorar la
resiliencia, sobre todo teniendo en cuenta los elevados niveles actuales de
deuda, brindando asistencia de manera eficaz a las personas que deban
soportar el costo de ajuste.
Proteger la estabilidad financiera:
Continuaremos reforzando la resiliencia del sector financiero a fin de
respaldar el crecimiento y el desarrollo, por ejemplo, abordando los
problemas heredados de la crisis en algunas economías avanzadas y las
vulnerabilidades en algunas economías de mercados emergentes, así como
vigilando los posibles riesgos financieros asociados a largos períodos de
bajas tasas de interés y políticas monetarias continuamente acomodaticias.
Una supervisión financiera y unos marcos macroprudenciales eficaces son
fundamentales para alejar los riesgos para la estabilidad financiera.
Recalcamos la importancia de ejecutar de manera oportuna, completa y
coherente los planes acordados de reforma del sector financiero, así como
de finalizar lo antes posible los elementos pendientes del marco de
regulación.
Promover la inclusión y cultivar la confianza en las instituciones:
Procuraremos adoptar políticas internas que promuevan el desarrollo de una
fuerza de trabajo adaptable y cualificada, y mejoren la inclusión, para
asegurarnos de que los beneficios del avance tecnológico y la integración
económica queden ampliamente distribuidos. Reforzaremos la gobernanza a fin
de mejorar la credibilidad de las instituciones y generar apoyo para la
aplicación de las reformas necesarias para elevar el crecimiento y
adaptarse a un entorno en rápida evolución.
Cooperar frente a retos comunes:
Teniendo en cuenta que todos los países se benefician de la cooperación,
trabajaremos para hacer frente a desafíos comunes, apoyar los esfuerzos en
pro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de 2030, y respaldar el
funcionamiento ordenado del sistema monetario internacional. Colaboraremos
para lograr condiciones igualitarias en la tributación a escala
internacional; abordar, según corresponda, los retos en materia de
tributación y competencia que plantea la digitalización de la economía;
combatir las fuentes y los canales de financiamiento del terrorismo, la
corrupción y otras actividades financieras ilícitas; y abordar el problema
del retiro de las relaciones de corresponsalía bancaria. Apoyaremos los
esfuerzos de los países para lidiar con las consecuencias macroeconómicas
de las pandemias, el ciberriesgo, el cambio climático y las catástrofes
naturales, la escasez energética, los conflictos, la migración, y las
crisis de refugiados y otras crisis humanitarias.
Operaciones del FMI
Celebramos la Agenda Mundial de Políticas de la Directora Gerente.
El FMI debe cumplir una función clave para ayudar a los países miembros a
aprovechar la oportunidad de:
Sustentar la recuperación:
Solicitamos al FMI que brinde asesoramiento acerca de la combinación de
políticas necesaria según la situación de cada país para afianzar la
recuperación mundial. Apoyamos los trabajos sobre reglas fiscales y marcos
a mediano plazo y la aplicación del marco de espacio fiscal en la
supervisión bilateral. Respaldamos los esfuerzos para seguir fortaleciendo
las actividades de supervisión, por ejemplo, incorporando análisis de
aspectos macrofinancieros en la supervisión que lleva a cabo el FMI.
Aguardamos con interés la Evaluación Provisional de la Supervisión, en la
que se examinará el asesoramiento en materia de políticas que brinda el FMI
a los países miembros. Celebramos los estudios adicionales sobre el impacto
de la persistencia de un entorno de bajas tasas de interés y el papel de
las políticas macroprudenciales. Respaldamos el continuo avance hacia la
eliminación de las deficiencias de los datos.
Mejorar las perspectivas de crecimiento sostenido:
Solicitamos al FMI que continúe analizando las causas de la desaceleración
de la productividad y las dificultades de medición de la economía digital,
y que ayude a los países miembros a identificar las reformas estructurales
prioritarias y analizar su impacto en la resiliencia macroeconómica.
Estamos de acuerdo con que se extraigan enseñanzas de la aplicación de la
Iniciativa de Respaldo a Políticas de Infraestructuras a la supervisión y a
la labor de actualización del marco de evaluación de la gestión de la
infraestructura pública. Celebramos el continuo respaldo del FMI al Pacto
del G-20 con África, que busca mejorar los marcos de inversión y estimular
la inversión del sector privado.
Brindar asistencia a los países de bajo ingreso y a los Estados
pequeños y frágiles:
Manifestamos nuestro pesar a las poblaciones golpeadas por catástrofes
naturales y nos complace la voluntad de asistencia del FMI. Solicitamos al
FMI que identifique políticas y amplíe el fortalecimiento de las
capacidades para ayudar a los países de bajo ingreso y los Estados pequeños
y frágiles a activar su potencial de crecimiento y fortalecer su
resiliencia frente a shocks, por ejemplo, promoviendo estrategias de
gestión de riesgos ex ante, así como diversificando la economía,
estimulando la movilización de ingresos públicos y conteniendo las
crecientes vulnerabilidades derivadas de la deuda pública. Celebramos la
labor que realiza el FMI en pro de los ODS de 2030, cuando guardan
relevancia para su mandato. Aguardamos con interés la evaluación de los
servicios financieros para los países de bajo ingreso, incluidas las
medidas dirigidas a ayudar a los países a prepararse y responder a los
desastres naturales y a recuperarse de los conflictos. Nos complacen los
compromisos financieros asumidos hasta el momento y esperamos que los
resultados de los esfuerzos de movilización orientados a garantizar
recursos adecuados para préstamos del FFCLP a mediano plazo sean
satisfactorios.
Afianzar la confianza y la resiliencia
: Aguardamos con interés las próximas labores sobre la buena gestión de
gobierno y la lucha contra la corrupción, cuando estas cuestiones resulten
críticas en términos macroeconómicos, asegurando a la vez un tratamiento
imparcial de todos los países miembros. Respaldamos las medidas adicionales
por reforzar los marcos de políticas, entre otros en el ámbito fiscal, el
de ALD/LFT y el de la regulación y la supervisión financiera. Asimismo,
respaldamos el trabajo del FMI sobre la desigualdad. Aguardamos con interés
el examen del marco de análisis de sostenibilidad de la deuda de los países
con acceso al mercado. Celebramos la actualización del marco de
sostenibilidad de la deuda de los países de bajo ingreso elaborado por el
FMI y el Banco Mundial, que se ha beneficiado del respaldo técnico del
personal, y que se prevé poner en marcha en el segundo semestre de 2018.
Llamamos a incrementar la transparencia en las cuestiones relacionadas con
la deuda.
Promover la cooperación entre los países
: Respaldamos el mayor esfuerzo del FMI por realizar una evaluación
rigurosa, imparcial y franca de los desequilibrios y los tipos de cambio
tanto en las consultas del Artículo IV como en el informe sobre el sector
externo, afinando más las metodologías de evaluación del sector externo,
así como el examen de las políticas sobre la multiplicidad de prácticas
cambiarias. Respaldamos los nuevos análisis más rigurosos de los efectos de
contagio causados por las políticas de los países en la economía mundial
como parte de la supervisión que lleva a cabo el FMI. También aguardamos
con interés información detallada en cuanto a la perspectiva institucional
del FMI sobre los flujos de capital y a su aplicación efectiva y uniforme,
mientras se estudia más a fondo la contribución de las políticas
macroprudenciales para aumentar la resiliencia frente a flujos de capital
voluminosos y volátiles. Nos complace que se estén llevando a cabo estudios
sobre el impacto macroeconómico de la tecnología financiera y las monedas
virtuales. Respaldamos la colaboración del FMI con organismos
internacionales de fijación de normas para ayudar a los miembros a llevar a
buen término el programa de reforma regulatoria financiera internacional.
Respaldamos la contribución que continúa realizando el FMI a la tributación
internacional y la movilización de ingresos internos, entre otros medios a
través de la Plataforma de Colaboración en Materia Tributaria, y en forma
de ayuda a los países para fortalecer su capacidad de lucha contra las
actividades financieras ilícitas y frente a la eliminación de relaciones de
corresponsalía bancaria. Respaldamos la asistencia que el FMI continúa
brindando a los países que enfrentan problemas macroeconómicos creados por
shocks, tales como los afectados por conflictos, crisis de refugiados y
catástrofes naturales. Hacemos hincapié en la importancia de la
colaboración del FMI con otras instituciones multilaterales en pos de
objetivos comunes.
Fortalecer el sistema monetario internacional
: Continuamos respaldando en todas sus corrientes la labor de fortalecer la
red de protección financiera mundial (RPFM): colaborando con mecanismos
regionales de financiamiento; estudiando posibles mejoras a los servicios
de crédito institucionales; y analizando la posibilidad de ampliar el uso
de los DEG. Aguardamos con interés el examen de los programas respaldados
por el FMI y el uso de la condicionalidad.
Brindar respaldo a los países miembros mediante el fortalecimiento de
las capacidades
: Celebramos que el FMI brinde fortalecimiento de las capacidades como
complemento de la supervisión y de la interacción que realiza a través de
programas, y nos complace el examen que dará a conocer próximamente,
encaminado a afianzar su eficacia y rendición de cuentas.
Reafirmamos nuestro compromiso de que el FMI siga siendo una institución
sólida, con una dotación adecuada de recursos y basada en cuotas, con el
fin de preservar su función central en la red de seguridad financiera
mundial. Nos comprometemos a concluir la Decimoquinta Revisión General de
Cuotas y a acordar una nueva fórmula para el cálculo de las cuotas que
sirva como base para una realineación de las cuotas relativas que tenga
como resultado aumentos de las cuotas de las economías dinámicas, acordes a
su posición relativa en la economía mundial, y por lo tanto probablemente
aumentos de la participación que corresponde a los países de mercados
emergentes y los países en desarrollo en su conjunto, protegiendo a la vez
la voz y la representación de los países miembros más pobres. Solicitamos
al Directorio Ejecutivo que trabaje de manera expeditiva para que la
Decimoquinta Revisión haya concluido de acuerdo con los objetivos
anteriores en la fecha de las Reuniones de Primavera de 2019, y no más
tarde de las Reuniones Anuales de 2019. Recibimos con satisfacción el
primer informe sobre el avance, preparado para la Junta de Gobernadores, y
confiamos en que se realizarán nuevos avances para la fecha de nuestra
próxima reunión. Nos complacen asimismo los nuevos compromisos recibidos en
el marco de los Acuerdos Bilaterales de Obtención de Préstamos de 2016.
Instamos a la plena ejecución de las reformas de 2010 relacionadas con la
estructura de gobierno.
Reiteramos la importancia de mantener la excelente calidad y mejorar la
diversidad del personal técnico del FMI. Asimismo, avalamos la promoción de
la diversidad de género en el Directorio Ejecutivo.
Nuestra próxima reunión tendrá lugar en la ciudad de Washington el 21 de
abril de 2018.
La lista de asistentes figura en:
http://www.imf.org/es/News/Articles/2017/10/14/2017-ams-imfc-attendees-list